34620(24-11-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 34620  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado: Acta No. 385  

Bogotá,   D.  C.,  veinticuatro  (24)  de  noviembre de dos mil diez (2010).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Sala  resuelve  el recurso de apelación  interpuesto  por  el Fiscal 5 Delegado ante el Distrito Judicial de Buga, contra  la  decisión  adoptada  por  la  Sala Penal del Tribunal Superior de Buga en la  audiencia  preparatoria celebrada el 13 de julio de 2010, que negó la práctica  de   unas   pruebas   en  el  proceso  que  se  adelanta  contra  HAROLD  GAMBOA  VELÁSQUEZ.   

ANTECEDENTES   

1. Hechos y actuación procesal.  

Ante el Juzgado Primero Laboral del Circuito  de  Buenaventura,  cuyo  titular  era  el  Doctor  HAROLD GAMBOA VELÁSQUEZ, los  señores   Adolfo   León  Luna,  Hernando  Albornoz  Rodríguez,  Ángel  Diaza  Alegría,  Luis  Carlos Valencia, Carlos Bolívar Quiñónez, promovieron sendos  procesos  ordinarios  laborales  contra el Fondo del Pasivo Social de la Empresa  Puertos  de  Colombia, Foncolpuertos, con el objeto de obtener el reconocimiento  y  pago  de  la  reliquidación  de  la  pensión  de  jubilación, así como la  indemnización moratoria correspondiente.   

Las  actuaciones  culminaron  con sentencias  condenatorias1  en  contra  de  Foncolpuertos  en  donde  se le obligó a cancelar  distintas  sumas  de dinero por concepto de reajustes de pensión, y agencias en  derecho  a  favor  de  los  demandantes,  decisiones  que no fueron apeladas, ni  tampoco  remitidas  al  superior  para  que surtieran el grado jurisdiccional de  consulta,  por lo que una vez adquirieron ejecutoria se archivaron. Las sumas de  dinero ordenadas comenzaron a cancelarse por Foncolpuertos.   

Por Acuerdo 839 de 2000 del Consejo Superior  de  la  Judicatura  se  dispuso desarchivar los expedientes con el propósito de  surtir  el  grado  jurisdiccional  de  consulta  ante  la Sala de Descongestión  Laboral  del  Tribunal Superior de Bogotá, que procedió a revocar la totalidad  de  las  sentencias  y  a  absolver a Foncolpuertos de las condenas impuestas en  primera instancia.   

Conocidas  las  distintas  decisiones,  la  Fiscalía  20  Delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá ordenó la apertura  formal  de  instrucción  en  contra  de  HAROLD GAMBOA VELÀSQUEZ como presunto  autor  de  los  delitos de prevaricato por acción y peculado por apropiación a  favor  de terceros en concurso homogéneo y sucesivo2.   

El 31 de marzo de 2008 se profirió medida de  aseguramiento  consistente  en  detención  preventiva  en contra del procesado,  como  presunto autor responsable del concurso homogéneo y sucesivo de peculados  por  apropiación  a  favor  de  terceros. En la misma decisión se precluyó la  investigación  por los punibles de prevaricato por acción, toda vez que había  prescrito        la        acción       penal3.   

El  22  de  agosto  de 2008, se calificó el  merito   del   sumario   con   resolución   en   su   contra   por  los  mismos  delitos.   

2.   La   petición   de  pruebas  de  la  Fiscalía.   

Dentro   del  traslado  dispuesto  por  el  artículo  400  de  la  ley 600 de 2000 el ente acusador demanda la práctica de  las           siguientes           pruebas4:   

i) Requerir a la Secretaría de la Sala Penal  de  esa  Corporación, copia de los fallos condenatorios que se han proferido en  contra  del  señor  HAROLD GAMBOA VELÁSQUEZ, en razón al ilícito de PECULADO  POR  APROPIACION,  cometidos  en su calidad de Juez Primero Laboral del Circuito  de Buenaventura.   

ii) Oficiar a la Unidad de Delitos contra la  Administración  Pública-Estructura  de  Apoyo  Asunto  Foncolpuertos, para que  informe  si  frente  a  los  hechos  que se investigan cursan investigaciones en  contra  de  los profesionales del derecho que representaron a los demandantes en  los   procesos   ordinarios   laborales   fallados   por   el   acusado   en  su  favor.   

iii)  Oficiar  a  la  Secretaría  del   Tribunal  para que remita en calidad de prueba trasladada, copia de la decisión  por  medio  de  la  cual  el  Consejo  Superior  de  la Judicatura asignó a los  Tribunales  -Salas  Laborales-  las  consultas  de  los  fallos emitidos por los  Juzgados  Laborales  del  Circuito  en  contra del Fondo del Pasivo Social de la  Empresa   Puertos   de   Colombia,   Foncolpuertos5.   

3. La audiencia preparatoria.  

Cuya apertura tuvo lugar, el 13 de julio de  2010,  sede  en  la que previo al decreto de pruebas, la Sala Penal del Tribunal  Superior  de  Buga  negó las peticiones de nulidad y cesación de procedimiento  invocadas  por  la  defensa,  decisión  frente a la que no se interpuso recurso  alguno.   

3.1. El decreto de pruebas.  

La Sala Penal del Tribunal Superior señaló  que  pese  a que la Fiscalía no expuso la pertinencia en la solicitud de copias  de  las  sentencias  condenatorias  proferidas en contra del procesado, coligió  que  lo  pretendido  es  demostrar  la  existencia de  antecedentes   penales,  siendo  por  tal  razón  que  autorizó  la  expedición  de  las  constancias a cargo de la Secretaría de la  Sala  Penal,  de  las  sentencias  de  primera y segunda instancia proferidas en  contra  del  acusado,  al  considerar  innecesario  allegar  la totalidad de los  fallos6.   

2.4.  El  recurso de apelación.   

A cargo de la Fiscalía quien para el efecto  expuso:   

i) Las constancias  ordenadas  para acreditar los antecedentes no contienen ni conducen a nada, pues  lo  que  se  solicita son las sentencias que son las que se erigen como medio de  prueba.   

ii)  A través de  los  fallos se pueden establecer las razones que llevaron a las autoridades a su  proferimiento,  así  como  los  precedentes  jurisprudenciales que marcaron los  derroteros para analizar los comportamientos que aquí se juzgan.   

iii) El artículo 7  de  la  ley  procesal  penal,  cuando consagra la presunción de inocencia en su  inciso  final  señala  que,  únicamente  las condenas proferidas en sentencias  judiciales   en   firme,   tienen   la   calidad   de   antecedentes  penales  y  contravencionales.   

iv) Las razones de  tipo  económico  que  sustentan  la  dificultad en la expedición de copias, no  puede  constituir  el  fundamento  para  sustraerse de la obligación de acopiar  tales medios de prueba.   

v)  La negativa a  incorporar      esas      decisiones      estructura     una     “desigualdad  de  armas”  pues no existe  razón  para  que  las  copias de las sentencias solicitadas por la defensa sean  ordenadas,   en   tanto   las   que   demanda   el   ente  acusador  hayan  sido  negadas.   

2.5. Los no recurrentes.  

El  procesado  no  realizó pronunciamiento  alguno frente a la intervención de la Fiscalía.   

CONSIDERACIONES   

1. Problema jurídico.  

A  la  Corte  le  corresponde definir si la  decisión  adoptada  por  el  Tribunal  Superior  de Buga dentro de la audiencia  preparatoria  al  modificar el decreto de una prueba en cuanto a no autorizar la  expedición  de  las copias de las sentencias condenatorias proferidas en contra  del  acusado, para en su reemplazo ordenar la expedición de las constancias que  certifiquen la existencia de tales condenas, resulta procedente.   

De  entrada  la Sala anuncia que revocara la  decisión recurrida. Las razones:   

2.  De  la  necesidad  de  la  prueba  y la  libertad probatoria   

Los  artículos  232  y 237 de la Ley 600 de  2000,  impone  a  los funcionarios judiciales la obligación de fundar todas sus  decisiones  en  las  pruebas  legal,  regular  y  oportunamente  allegadas  a la  actuación,  así como la posibilidad de acudir a cualquier medio probatorio con  miras     a     acreditar     un     juicio    de    responsabilidad.   

Esta libertad probatoria, sin embargo, no es  absoluta  pues  el  artículo 235 somete tal discrecionalidad al cumplimiento de  ciertas reglas:   

“Se  inadmitirán  las  pruebas  que  no  conduzcan  a establecer la verdad sobre los hechos materia del proceso o las que  hayan  sido  obtenidas  en  forma  ilegal.  El  funcionario  judicial rechazará  mediante  providencia interlocutoria la práctica de las legalmente prohibidas o  ineficaces,  las  que  versen  sobre  hechos  notoriamente  impertinentes  y las  manifiestamente             superfluas”7.   

Frente  al alcance de la norma, la Sala tuvo  la oportunidad de señalar:   

“…Está condicionada, por el contrario,  al  cumplimiento  de  los  supuestos  indicados  en  el  artículo 235 del mismo  estatuto,   relacionados   con   los   conceptos  de  conducencia,  pertinencia,  racionalidad  y  utilidad.  A  partir  de  ellos  se considera que una prueba es  conducente  cuando su práctica es permitida por la ley; es pertinente si guarda  relación  con los hechos, objeto y fines de la investigación o el juzgamiento;  es  racional  cuando  es  realizable  dentro  de  los parámetros de la razón y  finalmente,  es  útil  cuando  reporta  algún  beneficio,  por oposición a lo  superfluo o innecesario.   

Por ello, la ausencia de cualquiera de estos  requisitos,  impone al funcionario la obligación de rechazar la práctica de la  prueba   requerida,   según   se  dispone  expresamente  en  el  artículo  235  citado8.   

Sabido  es,  que,  para  que  el funcionario  judicial  pueda  examinar  la  procedencia  de  los  medios  de convicción cuya  práctica  solicitan las partes e intervinientes en el proceso, es necesario que  en  la  petición  se  exprese  el  propósito  o la finalidad de su recaudo, es  decir,  las  razones  de  pertinencia,  conducencia  y  utilidad  que  aconsejan  decretarlos.   

Sin  embargo, excepcionalmente puede ocurrir  que  exista  una relación tan directa entre la prueba que reclama la parte y el  núcleo  central  de  la imputación, que no se precisen mayores argumentos para  demostrar  la  necesidad  de  su  obtención  porque  la sola formulación de la  solicitud es suficiente para esos efectos.   

Esto  es  precisamente lo que ocurre en este  caso,  en  el  que  habría  bastado  que el Tribunal confrontara la imputación  fáctica  que  se  le  hizo  al  procesado  en  la resolución acusatoria con el  contenido  de la petición, para concluir la evidente conducencia, pertinencia y  utilidad del elemento probatorio cuya incorporación se invocaba.   

En  efecto,  si  la  acusación  parte  del  supuesto de:   

“…haber  el  citado,  en  su  condición  de  Juez  primero  laboral  (sic)  del  Circuito de  Buenaventura,   emitido   providencias  opuestas  a  la  legalidad,  mismas  que  determinaron  pago  indebido  a  favor  de  terceros  de dineros respecto de los  cuales  tenía  deber de custodia y además administración jurídica por razón  de   sus   funciones,   con   lo   cual  causó  detrimento  al  patrimonio  del  Estado9”   

Y por tal razón se profirió resolución de  acusación por el delito de:   

“…Peculado por apropiación que consiste  en  la  sustracción  por  parte del servidor público, en provecho suyo o de un  tercero  de  bienes  del  Estado o de empresas o instituciones en que este tenga  parte  o  fondos parafiscales, o de bienes particulares “cuya administración,  custodia  o  tenencia,  se  le  haya  confiado  por razón o con ocasión de sus  funciones10·”   

Ahora,  si  la  solicitud  probatoria  está  dirigida a:   

“… 1. Requerir  a   la  Secretaria  de  la  Sala  Penal  de  esa  Corporación,  copia  de  los  fallos condenatorios que se  han   proferido   en  contra  del  doctor  HAROLD GAMBOA  VELASQUEZ,  en  razón  al  ilícito     de    PECULADO    POR    APROPIACION,  cometidos en su  calidad  de  Juez  Primero Laboral del  Circuito       de      Buenaventura      (V)”11”   

La Sala advierte de entrada que se satisface  el  cumplimiento  de  los  requisitos  que  para  su  práctica  exige el citado  artículo  235  del  estatuto  procesal,  pues si el ente acusador considera que  dentro  de  tales  decisiones  se encuentran las razones que llevaron a proferir  los  distintos  fallos  y  los  precedentes  jurisprudenciales  que  marcan  los  derroteros  para  su  análisis, se debe acceder al pedido de la fiscalía, pues  las  solas  constancias  sobre  la  existencia de sentencias condenatorias en su  contra,  no  tienen  la potencialidad de probar la ruta que se ha trazado frente  al  análisis  de  idénticas conductas delictuales en contra del mismo acusado.  Se requiere, entonces, la totalidad de los fallos.   

Toda  vez  que no es dable soslayar que para  efectos  de  la  sana  crítica  es importante analizar las particularidades del  caso   en   concreto,   pero   dentro  de  un  contexto  específico12.  A  ello  quizás  conduzcan  los  datos  que  eventualmente  puedan existir dentro de las  decisiones  tomadas en relación con el mismo acusado por identidad de conductas  delictivas.   

Son  estas  las  razones  por  las  que  se  revocará   en  lo  pertinente  la  providencia,  ordenando  el  acopio  de  las  pruebas13 invocadas por la Fiscalía.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:   

Primero.  Revocar  parcialmente  la orden impartida por la Sala Penal del Tribunal Superior de Buga  del  13  de  julio de 2010, mediante la cual se pronunció sobre la práctica de  pruebas,  exclusivamente  en lo relacionado con la orden de negar la expedición  de  las  copias  de los fallos emitidos en contra del procesado. En su lugar, se  dispone la obtención de esos medios de prueba.   

Segundo. Contra esta  decisión no procede ningún recurso.   

Tercero: Devuélvase  el expediente a la Sala Penal del Tribunal Superior de Buga.   

Notifíquese y cúmplase.  

         

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                  SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

Cita medica  

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                  AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS             JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

    

1  Sentencias  del  13   de  septiembre de 1994, a favor de Adolfo León Luna;  del  3  de  agosto  de  1995  a favor de Hernando Albornoz Rodríguez; del 12 de  septiembre  de 1994 en favor de Ángel Díaz Alegría; del 22 de febrero de 1994  en  favor de Luis Carlos Valencia y del 24 de febrero de 1994 en favor de Carlos  Bolívar Quiñónez.   

2 Con  resolución  de  mayo 17 de 2007 se declaró la conexidad procesal dentro de los  procesos  adelantados  por  ADOLFO  LEON  LUNA radicado 16409, HERNANDO ALBORNOZ  RODRIGUEZ  radicado  16435,  ANGEL  DIAZ  ALEGRIA  radicado  16441,  LUIS CARLOS  VALENCIA  ANGULO  radicado  16443  Y  CARLOS  BOLIVAR QUIÑONEZ, radicado 16460,  todos por los mismos delitos.   

3. Cfr.  fls 66 a 87 cuaderno de copias.   

4 Cfr.  fl 220 y ss del cuaderno de copias   

5  Se  requiere  la  prueba  trasladada por cuanto el soporte jurídico ya fue remitido  con  destino  a  otros  procesos  que  se  adelantan en contra del señor Gamboa  Velásquez por los mismos delitos en esa misma Corporación.   

6  Cfr. Record 21:30 del Cd   

7  Artículo   235   del   Código   de   Procedimiento  Penal.   

8  Auto   del   1   de   abril   de   2009,   radicado  30887.   

9 Cfr.  fl  90  cuaderno  de copias. Se trata de  la imputación fáctica contenida  en la resolución de acusación.   

10 Cfr.  fl  95  cuaderno  de  copias.  Es la imputación jurídica contenida en la misma  providencia.   

11  Cfr. fl 114 cuaderno de copias.   

12 Por  tratarse   de   un  concurso  de  conductas  punibles  cuando  el  procesado  se  desempeñaba     como     Juez     Primero     Laboral     del    Circuito    de  Buenaventura.   

13  Copia  de  las  sentencias  condenatorias  proferidas en contra de HAROLD GAMBOA  VELÁSQUEZ por el ilícito de peculado por apropiación.     

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