33659(28-04-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.° 33659  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta Nº  128  

Bogotá D.C., veintiocho (28) de abril de dos  mil diez (2010)   

V I S T O S  

La Sala define la competencia para conocer de  la  formulación  de  cargos  dentro  del  proceso  de justicia y paz adelantado  respecto   del   postulado  Parmenio  de  Jesús  Usme  García.   

A N T E C E D E N T E S  

1.   El   señor  Usme  García,  desmovilizado  del  Bloque  Metro  y Héroes de Granada de las Autodefensas, fue  postulado  por  el  Gobierno  Nacional para ser sujeto de los beneficios de pena  alternativa  contemplados en la Ley 975 de 2005, por lo que la Fiscalía, según  información  inserta  en  el  disco  que  contiene  la  documentación  para la  “formulación     de  cargos”,   empezó   la  actuación de justicia y paz correspondiente.   

2. El Fiscal Veinte de Justicia y Paz, quien  adelanta  el trámite solicitó audiencia preliminar para formulación de cargos  de  acuerdo  con  el  artículo  18  de  la  Ley  975 de 2005, por las conductas  punibles  de  concierto  para delinquir, fabricación, tráfico y porte de armas  de  municiones  de  uso  privativo  de la fuerzas armadas y de defensa personal,  utilización  ilegal  de uniformes e insignias, tortura, desaparición forzada y  homicidios en personas protegidas.   

3.  El 18 de enero de 2010, el Magistrado de  Control  de Garantías de Justicia y Paz de Medellín, dio inicio a la audiencia  de  formulación  de  cargos,  concediéndole  la  palabra  al  fiscal  para que  procediera  de  conformidad,  destacando  la  posición de la Sala respecto a la  formulación parcial de cargos.   

A continuación se le concedió el uso de la  palabra  al  Delegado del Procurador General de la Nación y al representante de  las  víctimas,  quienes  avalaron  la formulación parcial de cargos, posición  que también aceptó la defensa técnica de Usme García.   

Sin  embargo,  el Magistrado con Función de  Control  de  Garantías  de  Medellín,  luego  de realizar una reseña sobre la  formulación  parcial  de  cargos,  anotó  que  la legalidad de la audiencia de  formulación  de  cargos  la debe declarar la Sala de conocimiento de Justicia y  Paz  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  motivo  por  el  cual  se  declaraba  incompetente    en    torno    al    “punto    en    cuestión”  y  ordenó  la  remisión inmediata a la  Sala  de  esa  Corporación,  para  lo  cual  se  apoya  en  una decisión de la  Corte.   

Por  su parte, la Sala de Justicia y Paz del  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  en auto del 22 de febrero de 2010, remitió el  diligenciamiento a la Corte para que proceda de conformidad.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1. La Corte es competente para conocer de la  presente  definición  de  competencia,  pues tratándose de asuntos adelantados  bajo  el  régimen  de  la  Ley  975  de  2005  preserva  la calidad de superior  funcional  tanto  de  las  Salas  Especializadas  de  Justicia y Paz como de los  Magistrados   que   cumplen  funciones  de  Control  de  Garantías,  según  la  interpretación  integral de los artículos 26 ibídem  y  32,  numeral  4°,  y  54  de  la Ley 906 de 2004.   

2. El Magistrado de Control de Garantías de  Justicia   y   Paz  de  Medellín,  basa  sus  argumentos  en  dos  aspectos,  a  saber:   

a.  Como quiera que la Sala de Conocimiento  de  Justicia y Paz adscrita al Tribunal Superior de Bogotá es la autorizada por  la  ley  a  impartirle  legalidad  a  la  formulación de cargos, es la que debe  conocer de ese trámite.   

b.  Que  tampoco  resulta  procedente  la  formulación parcial de cargos.   

2.1  En primer lugar, valga destacar que el  acto  en  que  el  Magistrado  con   Función  de  Control de Garantías de  Justicia  y  Paz se declaró incompetente fue el de la audiencia preliminar para  la formulación de cargos.   

Si  lo  anterior  es  así,  surge diáfano  predicar  que  el  competente para llevar a cabo la audiencia de formulación de  cargos  es  el  Magistrado  con  Función de Control de Garantías de Medellín,  como  así  lo  ha  establecido la jurisprudencia de la Corte al interpretar las  normas que regulan la justicia transicional.   

En  efecto,  en  el auto proferido el 21 de  septiembre  de  2009, adoptado en el radicado 32022, se dijo que la audiencia  de  formulación  de cargos se realiza ante el Magistrado  de  Control  de  Garantías  dentro  de  los  60 días siguientes, o antes si es  posible,  a  la  formulación  de la imputación. Demanda de dos requisitos, uno  formal,   otro  material:  el  segundo,  corresponde  a  la  investigación  que  necesariamente  ha  efectuado  la  fiscalía  de  las conductas confesadas en la  versión  libre  por el postulado y de los otros hechos verificados; el primero,  reclama  de  la presentación del escrito de acusación, que ha de contener como  mínimo1:   

“1.  La  identificación y descripción del grupo armado al margen de  la  ley, el grupo de autodefensa o de guerrilla, o de la parte significativa del  bloque  o  frente u otra modalidad que revista la organización, de que trata la  ley     782     de     2002    que    decidió    desmovilizarse    –cuándo,    dónde-   y   contribuir  decisivamente   a   la   reconciliación   nacional2.   

“2.    La  individualización  del  desmovilizado,  incluyendo  su  nombre,  los  datos que  sirven  para  identificarlo,  su  domicilio,  la  fecha en que ingresó al grupo  armado  al margen de la ley, las zonas, regiones o localidades donde ejerció la  militancia,  las  funciones  que  desempeñó,  quiénes fueron sus superiores y  quiénes sus subalternos.   

“3. Una relación  clara  y  sucinta  de  cada  uno  de los hechos jurídicamente relevantes que se  imputen  directamente  al  desmovilizado,  con  indicación de las razones de la  comisión  delictiva  y  explicación  clara  del  por qué se reputan cometidos  durante  y con ocasión de la militancia del desmovilizado en el grupo armado al  margen          de          la          ley3.   

“4. Una relación  clara  y  sucinta  de los daños que la organización armada al margen de la ley  colectivamente  haya  causado,  circunscritos  a  los cometidos dentro del marco  temporal  y espacial  -áreas, zonas, localidades  o   regiones-    en   donde   el   desmovilizado  desarrolló  su  militancia,  con  identificación  puntual  de  cada una de las  víctimas.4   

“5. La relación  de  los bienes y recursos afectados con fines de reparación y de los entregados  por la organización en el acto de desmovilización.   

“6. La relación  de  los medios de convicción que permitan inferir razonadamente que cada uno de  los  hechos  causados  individual  y  colectivamente,  ocurrieron  durante y con  ocasión  de  la  militancia  del desmovilizado en cuestión, con indicación de  los  testimonios,  peritaciones,  inspecciones  y  demás  medios  de prueba que  indiquen    la   materialidad   de   las   infracciones   imputadas.5   

“7.    La  identificación  y lugar de citación del abogado de confianza o, en su defecto,  del que le designe el Sistema Nacional de Defensoría Pública.   

“8. En relación  con  los  numerales 3º y 4º se deberá especificar, con miras a la sentencia y  la  adecuación  típica,  si se trató de hechos sistemáticos, generalizados o  si  se  trató  de hechos ocurridos en combate, diferenciando las condiciones de  género,   edad   y  calificación  del  daño  sufrido  por  cada  una  de  las  víctimas6”.   

En  providencia  del  11  de  marzo de 2010,  adoptada  en  el  radicado  33301,  la Corte reiteró los anteriores postulados,  destacando  el  aspecto  material  en  torno  a  la valoración jurídica y a la  verificación          de         “1)  el   presupuesto de tipicidad  estricta   de   las  conductas  punibles,  2)  la  imputación  fáctica,  y  se  precisaron…   3)   las  categorías      de      atribución     subjetivas     cometidas     por     el  desmovilizado”.   

La  anterior interpretación consulta con el  artículo  18,  inciso  3°,  de la Ley 975 de 2005, que indica que “…el  fiscal  del  caso solicitará al  magistrado  que  ejerza la función de control de garantías la programación de  una  audiencia  de  formulación  de  cargos,  dentro  de  los  diez  (10) días  siguientes    a    la   solicitud,   si   a   ello   hubiere   lugar”.   

De  manera  que  el Magistrado de Control de  Garantías   de   Medellín   es   el  competente  para  realizar  la  audiencia  formulación  de  cargos  dentro  del  trámite  que se le adelanta al postulado  Parmenio   de  Jesús  Usme  García,  motivo  por  el  cual  la  Sala  así  lo  declarará.   

     

2.2 Frente al segundo argumento que exhibe el  funcionario  judicial  que  se  declara  impedido  y  en  aras  de  evitar  más  dilaciones  al  presente  trámite,  la  Sala  se  permite  reiterar las razones  expuestas  en  la  decisión  fechada el 11 de marzo de 2010 dentro del radicado  32852,  por  cuanto  guarda  unidad temática respecto al tema que se discute en  virtud  de  la definición de competencias en torno a la procedencia de formular  cargos  parciales  dentro de los procesos que se adelantan bajo los lineamientos  de la Ley 975 de 2005.   

Como  lo  ha dicho la Corte, la sistemática  procesal  reglada  en  la  anterior ley establece una exigencia que el postulado  reconozca  su  pertenencia  al  grupo  armado  ilegal  o, lo que es lo mismo, su  pasada  voluntad encaminada a  hacer parte de una asociación de individuos  que   se   concertaron   para   cometer,   de   manera   sistemática,  plurales  comportamientos  delictivos  en   perjuicio  de  los Derechos Humanos de la  población    civil    y   de   los   principios   del   Derecho   Internacional  Humanitario.    

Así  las cosas, hay una obligación para el  ente  investigador y la judicatura de imputar, acusar y condenar al actor armado  desmovilizado    por   el   delito   base,  esto  es,  el  concierto para delinquir bajo el entendido que las  demás  conductas  punibles  que  se  le  han de atribuir al procesado-postulado  deben  guardar  una  estrecha  relación  con  su  pertenencia  a la asociación  delictiva.   

3.  En el supuesto que ocupa la atención de  la  Sala,  resulta  fácil  que  al  postulado Usme García se le imputó, entre  otras   conductas   punibles,  la  de  concierto  para  delinquir  agravado  por  pertenecer  al  Bloque  Metro  y al Héroes de Granada, comportamiento delictivo  que    también   hoy   se  acusa  de  acuerdo  con  la  formulación   parcial     de     cargos    que    presentó    el    Fiscal   Veinte  Delegado.   

Como  lo  advirtió  la  Corporación  en la  providencia  del  pasado  11  de  marzo  del año en curso, los fines de verdad,  justicia  y  reparación  se  alcanzan  con una mayor intensidad y satisfacción  para  las  víctimas  y  la  sociedad  a través de una imputación completa por  todos  los  delitos  reconocidos  por  el  postulado en su versión, siempre que  resulten  documentados  y  acreditados  de  manera  suficiente  -tal debe ser el  propósito  de  la  imputación  y  de la actividad investigativa-, pues de esta  manera  el  funcionario  judicial  obtiene  un panorama íntegro de las acciones  desplegadas  -no  solamente  por  el postulado sino por el grupo ilegal- y de su  necesaria conexión con el delito base.    

Por tanto, la Corte ha precisado que en tanto  exista  imputación  por  el  delito  de  concierto  para delinquir –delito  base  que  permite al postulado  acceder  a  los beneficios de la Ley 975 de 2005- no se descarta la realización  de   imputaciones   y   formulación  de  cargos  por  aquellos  comportamientos  realizados en desarrollo de la asociación ilícita.    

En  este  punto de su razonamiento, la Corte  estima  necesario  hacer  dos distinciones: en primer lugar, que la admisión de  las  imputaciones o acusaciones parciales, no equivale, en el contexto de la Ley  975  de  2005,  al principio de selectividad que han desarrollado los tribunales  internacionales.   En  segundo  término,  que ese fenómeno tampoco guarda  relación   alguna   con   el  ejercicio  del  principio  de  oportunidad.    

Lo primero, porque en el contexto del proceso  de  Justicia  y  Paz al ente investigador que se encuentra ante los presupuestos  para  imputar  o acusar por unas u otras conductas determinadas no le está dado  escoger,   a   partir   de   criterios   de   relevancia,   impacto   social   o  representatividad,  por  cuál o cuáles de ellos habrá de formular imputación  o cargos.   

Podrá,  eso  sí,  priorizar  un  trámite  procesal  respecto  de  otros, si aquél cuenta con los elementos necesarios que  le  permiten  avanzar  hacia  etapas procesales subsiguientes; pero –y  allí  está la diferencia- el hecho  de  que  impute  o  acuse,  no  por  todas  las conductas punibles realizadas en  desarrollo  del concierto para delinquir sino por las que admiten su imputación  o  acusación,  no  le  permite  omitir  su obligación de investigar los demás  casos.   

Lo segundo -que las imputaciones parciales o  acusación  parcial se identifiquen con el ejercicio disfrazado del principio de  oportunidad-  es  también  impreciso, habida cuenta que este principio opera en  la  Ley 906 de 2004 cuando el fiscal se halla ante los presupuestos legales para  formular  acusación,  no  obstante lo cual declina dicha posibilidad por alguna  de  las  razones  que  consagra  el artículo 324 del estatuto mencionado.    

Por  el contrario, las acusaciones parciales  se  producen  en  los  eventos en los cuales la fiscalía no logra documentar de  manera  suficiente  todos los delitos atribuidos al postulado; en otras palabras  –a  diferencia  de  lo que  ocurre  en  relación  con  el  principio  de  oportunidad-,  no  cuenta con los  elementos  de  convicción  necesarios que le permitan elevar una acusación por  una  particular conducta, naturalmente distinta al delito base, pero no por ello  renuncia  a  investigar  o  acusar  los  comportamientos  punibles  que no logra  incluir     en     una     acusación     inicial7;  éstos podrán ser objeto de  investigación,  imputación  y  acusación en el marco de la Ley 975 de 2005, o  bien conforme el proceso penal ordinario.    

En tales condiciones, teniendo de presente la  postura  de  la  Sala  expresada  en el auto del 14 de diciembre anterior, en el  sentido  de  que lo ideal sería la imputación total, la conclusión es que del  mecanismo  de  las  imputaciones  parciales,  o  acusación  parcial,  habrá de  hacerse  uso  de  manera  excepcional,  en  todo  caso, acudiendo a criterios de  razonabilidad  que  tengan en cuenta la ponderación de diversos aspectos, entre  ellos,  los  derechos  de  las  víctimas, los estándares internacionales en la  materia,  las  garantías  debidas  al  postulado,  la  racionalización  de los  recursos  y  esfuerzos investigativos, la facilidad o dificultad para avanzar en  el  proceso,  la  debida  celeridad;  en  fin,  todo  aquello  que  hace  que la  concepción  y  operatividad  del trámite del proceso de Justicia y Paz sea, de  por  sí,  extraordinario,  sin  necesidad  de  establecer en su implementación  diferentes      grados      de      ‘extraordinariedad’.   

Como   conclusión   de   los   anteriores  razonamientos,  la  Corte  estima  que en el caso que ocupa su atención resulta  procedente  la realización de la audiencia de formulación parcial de cargos en  contra del postulado Parmenio de Jesús Usme García.   

De   tal  manera,  se  dispondrá  que  el  Magistrado  de Control de Garantías de la ciudad de Medellín asuma el trámite  de la audiencia de formulación de cargos de Usme García.   

Por  último,  ante  este comportamiento del  funcionario,  quien  no  obstante  el  reiterado  llamado  de  atención  de  la  Corte8,  para  que no introduzca procedimientos contraindicados por la ley  y  la  jurisprudencia  y someta sus decisiones a la doctrina de la Corporación,  no  sólo  por  su función constitucional de unificación del derecho nacional,  sino  por el carácter obligatorio que la Corte Constitucional le ha dado a esta  fuente  del  derecho  a  través  de  la sentencia C-836 de 2001, y aún así el  Magistrado  de  Control  de  Garantías de Medellín, obstinadamente, insiste en  adoptar  decisiones  contrarias  a  la ley y la jurisprudencia, por lo tanto, la  Sala  dispondrá la compulsa de copias de la presente decisión con destino a la  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura y a la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  para  que se adelanten las investigaciones  correspondientes.   

En  mérito  de  lo  expuesto, la    Corte    Suprema   de   Justicia,   en   Sala   de   Casación  Penal,   

RESUELVE  

1.  DECLARAR   que   el   competente para conocer de la formulación de cargos dentro  del  proceso  que  se  surte  contra Parmenio de Jesús  Usme  García es el Magistrado de la Sala Especializada  de  Justicia  y  Paz  con  función  de  Control  de  Garantías de la ciudad de  Medellín,  de  acuerdo  con  las  razones  expuestas en la parte motiva de esta  decisión.   

2.   Por   Secretaría   de  la  Sala,  expídanse  las copias con  destino  a  la  Sala  con  destino  a  la  Sala Jurisdiccional Disciplinaria del  Consejo  Superior  de  la Judicatura y a la Fiscalía General de la Nación para  lo de su cargo.   

3.   REMITIR,  consecuentemente,  el  expediente  al  mencionado  funcionario  para  los  fines  pertinentes.   

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno.   

Cúmplase,  

MARIA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                          SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          AUGUSTO    J.   IBAÑEZ   GUZMÁN           

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS                       

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                              JAVIER     ZAPATA  ORTIZ   

                                                                                                                                   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

1 Auto  del 28 de mayo de 2008, radicado 29.560   

2  Artículo  1º,  inciso  2º   y artículo 2º  inciso 1º  de la  ley 975 de 2005.   

3  Artículo  2º:  Ámbito  de la ley, interpretación y aplicación normativa. La  presente   ley  regula  lo  concerniente  a  la  investigación,  procesamiento,  sanción  y beneficios judiciales de las personas vinculadas a grupos armados al  margen  de  la  ley,  como  autores  o partícipes de  hechos  delictivos cometidos durante y con ocasión de  la  pertenencia  a  esos  grupos que hubieren decidido  desmovilizarse    y    contribuir    decisivamente    a    la    reconciliación  nacional.   

4El  artículo  15  de la ley 975 de 2005 ordena a la Fiscalía investigar los daños  que   individual   o   colectivamente   haya   causado  la  organización.    

De  conformidad  con  el  inciso  3º  del  artículo  5º  de  la  ley  en  cita, la condición de víctima se adquiere con  independencia  de  que  se  procese  o  condene  al autor de la conducta punible  –autor material-; lo que  se  debe  establecer, ante la imposibilidad de identificar al autor material del  comportamiento  delictivo,  de conformidad con el artículo 42 ibídem es que el  daño  sufrido  fue  cometido  por  el  grupo  armado  ilegal beneficiario de la  ley.   

5Teniendo  en cuenta los umbrales de demostración probatoria de los  procesos  de   justicia  transicional   y  que  los hechos a comprobar  acontecieron  regularmente  antes  de la entrada en rigor de la ley 906 de 2004,  el  valor de la prueba de referencia, compilada y aducida en procesos gobernados  por la ley 600 de 2000, deberá ser valorada y estimada.   

6  Se  trata  de  una  exigencia que se corresponde con los estándares internacionales  en  materia de derechos humanos contenida en los principios de Joinet en materia  de  reparación a víctimas de violaciones graves de derechos humanos y derechos  internacional humanitario.   

7 En el  mismo  sentido,  se  pronunció  la  Corte  en  el  auto que en esta oportunidad  reitera:  “en  cuanto se  refiere  a  lo  expuesto  en  la  decisión  impugnada,  que no se aviene con la  noción  de Estado social y democrático de derecho archivar ciertas diligencias  por  no  hallar pruebas sobre la materialidad y responsabilidad penal, pues ello  supondría  entronizar  en  el  derecho  patrio  una  especie  de  principio  de  oportunidad  sin  reglamentación  alguna,  cuando  lo cierto es, que si bien no  todos  los  atroces  casos  podrán ser documentados, si es preciso seguir en la  búsqueda   de   la   verdad   de  ellos,  inclusive  después  de  impuesta  la  correspondiente  pena  a  su autor, pues ello es consecuencia del derecho de las  víctimas  a  la  verdad,  a  la  justicia  y a la reparación, de modo que nada  impide  ulteriormente  formular  cargos adicionales, ni dictar nuevas sentencias  contra  las  mismas  personas,  amén  de dosificar las sanciones conforme a las  reglas  de  la  acumulación  jurídica  de penas (artículo 20 de la Ley 975 de  2005)”.   

8 Autos  del   16   de   abril   y   11   de  mayo  de  2009,  radicados  31115  y  31290  respectivamente.     

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