34619(29-09-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n.º 34619  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Aprobado  acta  No.      315      

Magistrado Ponente:  

Dr.     AUGUSTO    J.    IBÁÑEZ  GUZMÁN   

Bogotá,  D.  C.,    veintinueve  de septiembre  de dos  mil diez.   

Se pronuncia la Corte sobre las pretensiones  probatorias  presentadas  por  el  Ministerio  Público,  dentro del trámite de  extradición  que se sigue respecto del ciudadano JOHN  ALEXANDER MEJÍA GALLEGO.   

         ANTECEDENTES   

1.-  De conformidad con lo dispuesto por la  legislación  procesal  penal, el Ministerio del Interior y de Justicia envió a  esta   Corporación  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano   JOHN   ALEXANDER   MEJÍA   GALLEGO,  formalizada  por  el Gobierno de los Estados Unidos de América, a través de su  Embajada  en  Colombia,  mediante  Nota  Verbal No. 1485 del 8 de julio de 2010,  acompañada  de  la documentación correspondiente y del concepto emitido por el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  en  el  sentido  que ante la ausencia de  convenio  aplicable  entre  las  partes,  procede  obrar  de conformidad con las  disposiciones  en  torno  al  tema  establecidas  en el Código de Procedimiento  Penal de Colombia.   

2.-   Una  vez  resuelto  lo  atinente  a  provisión  de  la  defensa  técnica,  en  aplicación  de  lo  previsto por el  artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004  se  dispuso, por auto del Magistrado  Sustanciador,  correr  traslado  por  el  término  de 10 días, al requerido en  extradición,  a  su  defensor  de  confianza y al Procurador Delegado, para que  solicitaran las pruebas que consideraran pertinentes y conducentes.   

3.-   Durante  el  término  de  traslado  dispuesto  por  la  Corte, el Ministerio Público  solicita la práctica de  las siguientes pruebas:   

3.1.-  Oficiar a la Fiscalía General de la  Nación  “para que informe  si  contra  JHON  ALEXANDER  MEJÍA se adelantó o actualmente se tramita alguna  investigación   o  juicio  penal,  o  ha  sido  absuelto  o condenado por algún  delito”.   

Justifica la pretensión en que “si  bien  la  circunstancia  prevista  en  el  artículo 565 del  Decreto   2700   de   1991,   aplicable   por   virtud  de  la  declaratoria  de  inexequibilidad  del  artículo 527 de la Ley 600 de 2000, no fue incluida en la  Ley  906  de  2004  que  expidió el actual Código de Procedimiento Penal; este  remite  a  Tratados  Internacionales  y  la Convención Americana sobre Derechos  Humanos   establece en su artículo 8 numeral 4, el principio de non bis in  ídem”.   

Agrega que también se apoya en el criterio  expuesto  por  la Corte, en el sentido que solicitudes como la formulada por ese  Despacho,   son  procedentes  cuando  de  la  documentación  allegada  aparezca  evidencia  que apunte a demostrar la eventual lesión del derecho fundamental al  debido proceso por desconocimiento del principio de cosa juzgada.   

3.2.- Pide de otra  parte,  “se  oficie a la Registraduría General del  Estado   Civil   (sic),  para  que  remita  con  destino  al  mismo  la  tarjeta  decadactilar  a  nombre del requerido JHON ALEXANDER MEJÍA, identificado con la  cédula       de       ciudadanía       número       71.227.938”.   

4.-  Durante  el  término  de traslado, la  defensa guardó silencio.   

SE  CONSIDERA   

1.- A tenor de las previsiones del artículo  502  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de 2004, el concepto que le compete  emitir  a  la  Corte  por  solicitud  del  Gobierno  Nacional,  en  torno  a  la  procedencia  de  la  extradición  de  quien  es  requerido para comparecer ante  autoridades  extranjeras,  se  circunscribe  a  la  verificación  de la validez  formal  de la documentación allegada por el ejecutivo; la plena identidad entre  la  persona procesada en el extranjero y la capturada con fines de extradición;  el  principio  de la doble incriminación relacionado con que el hecho motivo de  la  solicitud  no  sea  un  delito  político  o de opinión y además, de estar  también  previsto  en Colombia como delito, se reprima con pena privativa de la  libertad  cuyo  mínimo  no  sea  inferior  a  cuatro  años; que la providencia  proferida  por  autoridades  extranjeras  en  que se funda la solicitud, sea una  sentencia  o  al  menos  equivalga  a la resolución de acusación en el sistema  colombiano;  y,  cuando  fuere  el caso, el cumplimiento de lo dispuesto por los  tratados públicos.   

Sin embargo, la Corte tiene establecido que  el  concepto  debe  igualmente atender otras exigencias no comprendidas en dicha  norma,  pues  existen  otros presupuestos que para efectos de la extradición la  Corte  debe evaluar, regulados en el artículo 35 de la Constitución Política,  referidos  a  que  los  hechos imputados al colombiano por nacimiento hayan sido  cometidos  en el exterior, en fecha no anterior al 17 de diciembre de 1997 y que  no se trate de delitos políticos.   

De     igual    modo,    debe  verificar  que  el  solicitado  se  encuentra  en  el  país o se presuma estarlo; que la demanda de extradición se  haga  por  la  vía  diplomática  y en casos excepcionales por la consular o de  gobierno  a  gobierno;  que  se  adjunte  copia  auténtica de las disposiciones  foráneas   penales  aplicables  al  caso  (artículo  495  ejusdem).   

Finalmente,  de  conformidad  con  el  artículo  29 de la Constitución, a la Corte como órgano  límite  de la jurisdicción ordinaria, le corresponde constatar que en Colombia  no  se  haya  ejercido  jurisdicción  sobre  el hecho que sustenta el pedido de  extradición1,  pues  a tenor de lo dispuesto por el artículo 19 del Código de  Procedimiento  Penal, la persona cuya situación jurídica hubiese sido definida  a  través  de  sentencia  ejecutoriada  o providencia que posea la misma fuerza  vinculante,  no  podrá  ser  sometida  a  una  nueva  actuación  por esa misma  conducta,   aunque   a   ésta   se   le   dé   una   denominación   jurídica  diversa,  con  el  fin  de prevenir la violación del  principio  non  bis in ídem; o que la persona solicitada se encuentra postulada  al  proceso  de  justicia  y  paz,  con  el  propósito  de  evitar una eventual  violación   de  los  derechos  de  las  víctimas.2   

   

También    la    jurisprudencia    ha  señalado3,  que  además de esta condición de pertinencia, las pruebas cuya  admisión   o   práctica   se  demanda  deben  cumplir  los  requerimientos  de  conducencia  y  utilidad exigibles para todo tipo de prueba, lo cual implica que  su  incorporación  debe  estar  autorizada  o  permitida  por  el  ordenamiento  jurídico,  y  que  su  aducción  se presente necesaria para la comprobación o  desvirtuación  de los presupuestos requeridos para que la entrega de la persona  requerida pueda ser autorizada.   

Por    esta    razón,    no   sobra   insistir   en   ello,  las  pretensiones  probatorias  deben  corresponder  a pruebas eficaces, pertinentes,  útiles,  necesarias  y conducentes, referidas a los fundamentos a considerar en  el  concepto,  pues  de  lo  contrario  la  Corte  no tiene más alternativa que  disponer  su  rechazo  conforme  la  autorización  que,  con  criterio general,  establece  el  artículo  359 del Código de Procedimiento Penal, ya que la sola  consideración  particular de uno de los sujetos intervinientes en la actuación  sobre  la  necesidad  de  la  prueba  pedida,  resulta  insuficiente para que se  disponga su recaudo.   

2.-  En  el  caso  analizado ninguna de las  pretensiones   probatorias  expuestas  por  el  Ministerio  Público,  cumplen los  presupuestos  de  conducencia  y  pertinencia,  pues no se dirigen a acreditar o  desvirtuar  el  cumplimiento  de alguno o algunos de los requisitos en el que el  concepto  de  la  Corte  ha  de  fundamentarse, ameritando por tanto su rechazo,  según pasa a precisarse.   

2.1.- La prueba con cuyo recaudo se pretende  establecer  la  posible  existencia  de  investigaciones  penales en Colombia en  contra  de  JOHN ALEXANDER MEJÍA GALLEGO,  por  los  mismos  hechos,  tampoco  cumple los condicionamientos  requeridos  para  su  autorización,  pues la Corte invariablemente ha señalado  que   estas   pruebas  sólo  resultan  procedentes  en  la  medida  en  que  el  peticionario  suministre, o el expediente contenga, información específica que  permita  inferir  de  antemano su existencia, y por ende, la eventual violación  del principio non bis in ídem.   

En   tal   sentido  tiene  precisado  que  “el  imperativo  de verificar esta circunstancia se  presenta  en  situaciones  en las que existe evidencia que apunte a demostrar la  eventual  lesión  del derecho fundamental al debido proceso por desconocimiento  del  principio  de  cosa  juzgada,  en  la  medida que el afectado o su defensor  informen  que  el  asunto fue investigado y juzgado en Colombia y suministren la  información   relacionada   con  las  autoridades  judiciales  colombianas  que  hubieren  conocido de la actuación; o que por cualquier otro medio fundadamente  se  pueda  suponer  el ejercicio previo de jurisdicción, por ejemplo, porque la  orden  de captura con fines de extradición se cumple estando la persona privada  de  libertad y resulte necesario establecer la razón por la cuál se dispuso la  limitación       de       ese       derecho       al      requerido”4.   

El   Procurador   Delegado  se  limita  a  pedir,   de  manera  general,  que  se  oficie  a  la  Fiscalía  para  que  certifique  sobre  la  posible  existencia de procesos que se estén adelantando  actualmente   en   Colombia  en  contra  del   ciudadano  JOHN  ALEXANDER  MEJÍA  GALLEGO,  sin  suministrar  datos  específicos  que  identifiquen   las   actuaciones   respecto   de  las  cuales  pretende  obtener  información,  ni  concretar  los  hechos  que  le sirven de fundamento, lo cual  impide acceder a su petición.     

Esta  misma  situación de improcedencia se  presenta  en  relación con la pretensión de que la Corte disponga oficiar a la  Registraduría  Nacional del Estado Civil   para que remita la tarjeta  decadactilar  a nombre del requerido JHON ALEXANDER MEJÍA GALLEGO, toda vez que  dicha  prueba  resulta  superflua.  Ello  si se toma en cuenta que en la carpeta  anexa,  junto  con  la  solicitud  de  extradición,  la Embajada de los Estados  Unidos  de  América  allegó  “como prueba E1, una  fotografía   de  Mejía  Gallego  y  una  copia  de  su  cédula  de  identidad  colombiana”5  que  incluye  la  documentación que la Delegada echa de menos, y  cuya   información   también   aparece  a  folios  16  y  siguientes  ibídem.   

3.- Dado entonces  que  no  existen  pruebas  por  practicar, de conformidad con lo previsto por el  artículo  500  del Código de Procedimiento Penal de 2004, es del caso disponer  que  por  la  Secretaría  de  la Sala SE CORRA TRASLADO, durante el término de  cinco   (5)   días,   al   solicitado  en  extradición,  ciudadano  colombiano  señor  JOHN  ALEXANDER  MEJÍA  GALLEGO,  a  su  defensor  de  confianza y al  Procurador  Delegado,  para  que presenten sus correspondientes alegatos previos  al concepto de la Corte.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

        R E S U E L V E:   

1.-          NEGAR  por  improcedentes  las pruebas  solicitadas   por   el  Procurador  Delegado  en  el  trámite  de  extradición  que  se  sigue  respecto  del  ciudadano  colombiano  JOHN    ALEXANDER    MEJÍA    GALLEGO,  según  se anotó en la motivación  de este proveído.   

2.- De conformidad con el artículo 500 del  Código   de   Procedimiento   Penal,    CORRER  TRASLADO,  por  el  término  de cinco (5) días, al  solicitado   en   extradición  señor  JOHN  ALEXANDER  MEJÍA  GALLEGO, a su  defensor  de  confianza,  y  al  Procurador  Delegado,  para  que  presenten sus  correspondientes alegatos previos al concepto de la Corte.   

La  Secretaría  de  la  Sala proveerá al  efecto y librará las comunicaciones respectivas.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aclaración de voto  

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ                 SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

Comisión de servicio  

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                               AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

Comisión de servicio  

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                        YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                 JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Al  respecto ver concepto del 19-02-09 Rad. 30374.   

2 Cfr.  Extradición 30451, auto de 19 de febrero de 2009, entre otras   

3 Cfr.  Extradición 33960, auto de 30 de junio de 2010, entre otras.   

4  Extradición  31951,  auto  de  26  de  agosto  de  2009.  En  el  mismo sentido  extradición 32321, auto de 14 de octubre de 2009, entre otras.   

5 Fls.  163, 170 y 171 anexo.     

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