34276(28-05-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 34276  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.   SIGIFREDO   ESPINOSA    PÉREZ   

Aprobado acta No. 174.  

Bogotá D. C., veintiocho de mayo de dos mil  diez.   

VISTOS  

La Corte resuelve el impedimento manifestado  por    el    doctor   WILLIAM   ANDRÉS   CASTIBLANCO  CASTELLANOS,  integrante de la Sala de Decisión Penal  del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Bogotá, quien invoca la causal  consagrada  en  el  artículo  56-6°  de la Ley 906 de 2004, para apartarse del  conocimiento de este asunto.   

HECHOS  

Fueron narrados en el escrito de acusación,  presentado  por  la  Fiscalía  228  Seccional  de  Bogotá,  en  los siguientes  términos:   

“Trata  de  los  actos   sexuales   de   que   fue   objeto  la  menor  [L.N.A.S.]1  de  10  años  de  edad, por parte del  señor  FRANCISCO  DUCUARA  YATE.  Hechos ocurridos entre octubre y diciembre de  2008,  en  la  calle  64  D  No.  18 M –  08  sur,  en la habitación del señor DUCUARA YATE, inquilino de  la familia TORRES SALGADO.   

La  conducta  desplegada  por  el  señor  FRANCISCO  DUCUARA  YATE en la forma descrita anteriormente, conjuga el precepto  penal  consagrado  en  el  artículo 209 del C.P. Actos sexuales con menor de 14  años,  agravado por los numerales 2 y 4 del artículo 211 del C.P., como quiera  que  el  agresor  siendo inquilino de la casa donde reside la menor le inspiraba  confianza  y  atendiendo  que  la menor cuenta con menos de 14 años de edad, en  concurso  homogéneo  y  sucesivo  Artículo  31  del  C.P.,  ya que la conducta  ocurrió en varias oportunidades.”   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  Con  fundamento  en la denuncia y en los  elementos   materiales   probatorios   y   evidencia   física  que  se  habían  recolectado,  el  18  de diciembre de 2008 la Fiscalía 293 Seccional de Bogotá  solicitó  del Juzgado 61 Penal Municipal con funciones de control de garantías  de  esta  ciudad,  el  proferimiento  de  una  orden de captura contra FRANCISCO  DUCUARA  YATE,  en relación con quien, además, se tenía información sobre su  inminente viaje a la República de Ecuador.   

2.   El  19  de  diciembre  de 2008, se  celebraron  ante  el  Juzgado  26  Penal  Municipal  con funciones de control de  garantías   de   Bogotá   las  audiencias  de  legalización  de  la  captura;  formulación  de imputación por el delito de acto sexual con menor de 14 años;  e,  imposición  de medida de aseguramiento consistente en detención preventiva  en establecimiento carcelario.   

3.  La  Fiscalía  presentó  el  escrito de  acusación  el  8  de  enero  de  2009.  La  fase  del  juicio  le correspondió  adelantarla  al Juzgado Décimo Penal del Circuito con funciones de conocimiento  de  Bogotá  que  celebró  la  audiencia de formulación de acusación el 20 de  febrero  de 2009; la preparatoria el 3 de marzo del mismo año; y, la del juicio  oral,  el  11  de  agosto  del  pasado año, cuando oficiaba como titular de ese  Despacho   Judicial   el   doctor   WILLIAM   ANDRÉS  CASTIBLANCO  CASTELLANOS  quien, al finalizar el acto,  anunció  que  el  sentido  del  fallo  “…..de   acuerdo   con   las   pruebas  valoradas  en  conjunto  pruebas  allegadas por las partes, y valora  (sic)  los  aspectos  relatados  de la  menor,  hace  un  análisis  de  cada uno de los testigos, el despacho encuentra  suficiente  (sic)  pruebas  donde  se  demuestra  la  responsabilidad  del  acusado  y  la existencia de los  hechos,   y   que   la   fiscalía   si  probo  (sic)  la  responsabilidad  del  acusado,  por  lo  cual  el  sentido  del  fallo  es  de carácter condenatorio en contra del aquí implicado  Francisco  Ducuara  Yate,  como  autor  responsable del delito de acto sexual en  concurso  homogéneo  sucesivo  agravado  por  ser  menor de doce años y por la  confianza    que    deposito   (sic)   la  menor  deposito  (sic)  confianza   en  su  agresor.”   

4.  Luego  de  finalizar  el  incidente  de  reparación  el  26  de  febrero  de 2010, se dio lectura a la sentencia el 9 de  abril  del  mismo  año, por parte de quien actualmente oficia como Juez Décimo  Penal    del    Circuito    de   Bogotá,   doctor   Guido   Ernesto   González  Botia.   

5. Francisco Ducuara Yate fue condenado a la  pena  principal  privativa  de  la  libertad  de  164  meses  de  prisión; a la  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el mismo término; al pago de los perjuicios morales en cuantía  de  dos  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes;  y, se le negaron los  sustitutos  de  suspensión  condicional  de la ejecución de la pena y prisión  domiciliaria,  por  habérsele declarado autor penalmente responsable del delito  de  actos  sexuales  con  menor  de  14  años agravado en concurso homogéneo y  sucesivo.   

6.  La sentencia fue apelada por el defensor  de  Francisco Ducuara Yate, alzada que se concedió en el efecto suspensivo para  ante  el Tribunal Superior de Bogotá, correspondiéndole desatarla a la Sala de  Decisión   Penal   conformada,   además,   por   el   Magistrado  WILLIAM  ANDRÉS  CASTIBLANCO  CASTELLANOS,  quien  el  pasado 21 de mayo, se declaró impedido para conocer del trámite. En  efecto, asegura el referido funcionario:   

“…me  declaro  impedido  para conocer de la apelación presentada por  la  DEFENSA  del  sentenciado, contra la sentencia condenatoria proferida por el  Juzgado   Décimo  Penal  del  Circuito  de  Bogotá,  D.C.,  con  Funciones  de  conocimiento.   

(…)   

Se trata de revisar decisión emitida por el  suscrito  cuando  fungía  como Juez Décimo Penal del Circuito con Funciones de  Conocimiento,  más exactamente anuncié el sentido del fallo condenatorio desde  el  pasado  11 de agosto de 2009 y para el caso integro la sala de decisión que  adoptará     la     decisión     por     vía    de    apelación.”   

Circunstancia  que,  a su juicio, se enmarca  dentro  de  la  causal  prevista  en  el  artículo  56, numeral 6°2,  del Código  de  Procedimiento Penal, razón que estima suficiente para declararse impedido y  separarse  del  conocimiento  de  la  apelación  presentada  por el defensor de  Francisco Ducuara Yate.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  De  acuerdo  con  lo  establecido  en el  artículo  57  de  la  Ley  906  de 2004, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia  es  la  competente para resolver de plano el impedimento,  atendiendo  a  que  el funcionario judicial que ha manifestado su renuencia para  conocer  del  asunto,  es  Magistrado de una de las Salas de Decisión Penal del  Tribunal Superior de Bogotá.   

2. Como lo ha señalado la jurisprudencia de  esta   Corporación,   el   instituto   de  los  impedimentos  consiste  en  una  manifestación  unilateral,  voluntaria,  oficiosa  y  obligatoria que hacen los  funcionarios  judiciales  con  el  fin  de  apartarse  del  conocimiento  de  un  determinado  asunto,  cuando  adviertan  que  su  imparcialidad  se encuentra en  entredicho,  porque  recae sobre ellos una de las causales consagradas en la ley  para el efecto.   

Dicho  de  otra  forma, la manifestación de  impedimento  que realizan los funcionarios judiciales no puede estar sujeta a su  capricho,  habida  cuenta  que  se  encuentra  ligada  de manera inevitable a la  taxatividad  de  las  causales,  sin  que  se pueda acudir a la analogía o a la  extensión  de  los  motivos  expresamente  señalados  por  la  ley  en aras de  sustentar su procedencia.   

De   manera   que   el  instituto  de  los  impedimentos  tiene  como  propósito  garantizar  la  eficacia  del derecho que  tienen  todos  los  ciudadanos  a  ser juzgados por un juez imparcial, según lo  previsto  por  el  artículo 10 de la Declaración Universal de los Derechos del  Hombre  de 1948, el artículo 14.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y  Políticos  de  1966,  el  artículo 8.1 de la Convención Americana de Derechos  Humanos de 1968 y el artículo 5º de la Ley 906 de 2004.   

3.  De acuerdo con el anterior enunciado, es  evidente  que en este asunto procede la causal de impedimento manifestada por el  Magistrado  que  integra  la  Sala  de  Decisión Penal del Tribunal Superior de  Bogotá,  si  se  tiene en cuenta que de conformidad con la jurisprudencia de la  Corte,  el  argumento expuesto por el citado funcionario judicial para apartarse  del  conocimiento  de la apelación resulta válido, toda vez que se echaría de  menos  el  compromiso de imparcialidad, porque evidentemente está incurso en la  causal  prevista  en  el  numeral 6º del artículo 56 de la Ley 906 de 2004, en  atención  a  que,  al  finalizar  la audiencia del juicio oral, anunció que el  sentido  del  fallo era de carácter condenatorio, porque la prueba, valorada en  conjunto,  permitía  predicar  la  responsabilidad penal del acusado como autor  del concurso de delitos de actos sexuales con menor de 14 años.   

4.  La declaración de impedimento al amparo  de   la   causal  invocada,  corresponde  a  aquellos  juicios  de  valor  y  de  ponderación  jurídica  y  probatoria que tienen lugar en el mismo escenario de  la  actuación y, de soslayarse, permitiría que el servidor público se ocupara  de  aspectos sustanciales acerca del tema medular objeto de controversia, razón  para  que  el  ordenamiento  procesal  disponga  la  obligación  de separar del  conocimiento  posterior  al funcionario que dictó la providencia cuya revisión  se pretende.   

5.  En  consecuencia, resulta incuestionable  que  se estructura la causal de impedimento del numeral 6° del artículo 56 del  Código  de  Procedimiento Penal, porque el Magistrado debe revisar la sentencia  cuyo  sentido él anunció cuando era Juez del Penal del Circuito, sin que pueda  aducirse  que  no  concurre  en  este  caso la prohibición, porque el fallo fue  dictado  por  quien  lo  reemplazó  en el cargo, pues, conforme lo ha reiterado  esta  Corporación  el  carácter de la decisión es vinculante para el juez, en  cuanto  conforma  una unidad inescindible con la sentencia. En ese orden, aquél  y ésta deben guardar consonancia.   

Así  las cosas, una vez terminado el debate  oral  y  habiendo señalado el juez cuál va a ser la naturaleza de su fallo, no  podrá  proferir  una  sentencia  en  sentido  contrario.  Así lo señaló esta  Corporación3:   

“…[L]a sentencia que pone fin al proceso en  el  sistema  de  la  Ley  906 de 2004 es un acto complejo que se conforma con el  sentido  del  fallo que, motivado sucintamente con los aspectos señalados en el  artículo  446  del  Código  de  Procedimiento  Penal, el juez debe anunciar al  finalizar  el  debate oral, y la providencia finalmente redactada y leída a las  partes,  siendo  imperativo para el juez que ésta guarde armonía, consonancia,  congruencia   con  aquel  aviso,  porque  las  dos  fases  de  ese  único  acto  constituyen una unidad temática.   

Pero  si,  eventual  y excepcionalmente, al  redactar  la  sentencia  el juez llega a la convicción de que el acatamiento al  anuncio  de  ese  sentido  implicaría una injusticia material, debe declarar la  nulidad  de  aquel  aviso,  para  que,  al  reponer la actuación con el anuncio  correcto,     respete     las     garantías    de    las    partes.”   

Siendo   ello  así,  su  separación  del  conocimiento  de  este  asunto  resulta necesaria, con el fin de salvaguardar el  principio  de  imparcialidad, pues ninguna garantía ofrecería que la decisión  en  segunda instancia fuese adoptada por quien había proferido en primer grado,  la  providencia  objeto  de  impugnación  en  relación con la que ya sentó su  criterio jurídico, previo análisis y valoración probatoria.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

PRIMERO.   DECLARAR  FUNDADO  el    impedimento    manifestado    por   el   doctor   WILLIAM  ANDRÉS  CASTIBLANCO  CASTELLANOS,  integrante  de  la  Sala  de  Decisión  Penal del Tribunal Superior de Bogotá.   

En  consecuencia,  se  declara  separado del  conocimiento de este asunto.   

SEGUNDO. Devolver la  actuación  al  Tribunal del Distrito Judicial de Bogotá para que se integre la  Sala de decisión que habrá de continuar este trámite.   

TERCERO. Contra esta  decisión no procede recurso alguno.   

Cúmplase.  

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                             SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

Permiso  

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                                                                   AUGUSTO     J.  IBÁÑEZ     GUZMÁN                     

         

JORGE       LUÍS       QUINTERO  MILANES                       YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                                                                  JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  La  Corte  en  estricto acatamiento del artículo 47, numeral 8°, numeral octavo de  la  Ley  1098  de 2006 (Código de la Infancia y la Adolescencia) se abstiene de  divulgar el nombre de la menor afectada..   

2     ARTÍCULO  56.  CAUSALES  DE  IMPEDIMENTO.Son  causales  de  impedimento:   

(…)6.  Que  el funcionario haya dictado la  providencia  de  cuya  revisión  se  trata,  o  hubiere  participado dentro del  proceso,  o  sea cónyuge o compañero o compañera permanente o pariente dentro  del  cuarto  grado  de  consaguinidad  o  civil,  o  segundo  de  afinidad,  del  funcionario     que     dictó    la    providencia    a    revisar.”   

3  Radicado 27.336.     

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