33901(21-09-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n.º 33901  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Bogotá.    D.    C.,    veintiuno          (21)  de  septiembre  de  dos  mil  diez  (2010)   

V I S T O S  

La Corte resuelve  lo    que    en    derecho   corresponda   sobre  el  recurso  de  apelación  formulado  por  el  defensor  del imputado JOSÉ  VICENTE  ESPINEL  DAZA  contra la  determinación  adoptada  por  el  Tribunal Superior de Tunja en la audiencia de  formulación  de  acusación,  a  través de la cual negó la nulidad solicitada  por  aquél,  referente  a  presuntas  irregularidades  en  la  audiencia  de  control previo del  acto  de  investigación  de búsqueda  selectiva en base de datos.   

HECHOS    Y   ANTECEDENTES   PROCESALES  RELEVANTES   

Los hechos fueron resumidos por la fiscalía  en el escrito de acusación, así:   

“El día 21 de  noviembre  de 2008, sin que mediara acto administrativo que asignara competencia  al  Dr.  JOSÉ  VICENTE  ESPINEL  DAZA  para  conocer  del  asunto, éste, en su  condición  de Fiscal Segundo y Coordinador de la Unidad Especializada de Tunja,  recepciona  diligencia  de ampliación de indagatoria a Óscar Cárdenas Ávila,  acto  procesal  en  el  curso del cual adopta las siguientes determinaciones: a-  cancelar  la  orden  de  captura  que  pesaba   en  contra  del  sindicado,  derivada de la vigencia de medida de aseguramiento de  detención   preventiva   impuesta   en  su  contra  por  la  Fiscalía  Segunda  Especializada  de  Tunja  el  14  de  mayo  de 2007, confirmada por la Fiscalía  Tercera  Delegada  ante el  Tribunal  Superior  de  Tunja  en resolución adiada el 27 de agosto de 2007, b-  como  corolario  de lo anterior, dispone se proceda por parte del sindicado a la  suscripción de acta de compromiso.   

Concluida  la  diligencia de indagatoria de  Óscar       Cárdenas,      el      acta      correspondiente      –que  fuera inicialmente elaborada por  Sandra  Constanza  Molano  en  el  computador  asignado  al Fiscal JOSÉ VICENTE  ESPINEL  DAZA, en la cual se hace constar al Dr. Germán Abelardo Soler Mantilla  como  el  funcionario  que  había  dirigido  el  acto  procesal-  se extravía,  hallándose  varios  meses  después, con posterioridad al requerimiento escrito  del  procurador  judicial,  otra  acta  de  ampliación de indagatoria de Óscar  Cárdenas  Ávila  anexa  al  proceso 87830 adelantado  contra  Evelio  García. Documento que no coincide en  su  distribución topográfica ni en su contenido con aquél que fuera creado el  21  de  noviembre  de 2008 entre las 8:57 a.m. y las 12:11 p.m., acta en la cual  se  hace  figurar como fiscal que recepcionó la diligencia tantas veces aludida  al   acusado   Dr.  JOSÉ  VICENTE  ESPINEL  DAZA.”   

1. Por los hechos  reseñados,  la Juez Primera Penal Municipal de Tunja  con  Función  de Control de Garantías, en audiencia preliminar celebrada el 28  de   enero   de   2010   a   iniciativa  de  la  Fiscal Primera Delegada ante el Tribunal Superior de Tunja,  admitió  la  formulación  de  imputación  por los comportamientos punibles de  prevaricato  por  acción  agravado  en  concurso  con destrucción supresión y  ocultamiento  de documento público (artículos 413, 415, 292 del Código Penal)  en  contra  de JOSÉ VICENTE ESPINEL DAZA, al tiempo que se abstuvo de imponerle  medida de aseguramiento intramural.   

2. El 9 de febrero  de  2010,  la  Fiscal  Primera  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de Tunja  emitió   orden  para  la  práctica  del  acto  de  investigación  de búsqueda  selectiva  en  base  de  datos y solicitó la realización de la correspondiente  audiencia  de control previo de legalidad, la cual tuvo lugar el mismo día ante  la  Juez  Primera  Penal  Municipal  con Función de Control de Garantías de la  misma       ciudad.      

En  ella,  la  fiscal  recavó  en la orden  expedida  por  su  despacho  a  efecto de que las empresas de telefonía celular  Tigo,   Movistar   y   Comcel  informaran      si     existen     líneas      asignadas      al     imputado     y     al  señor  Aquilino  Rendón,  en  caso  positivo    habrían   de   comunicar   los   números   correspondientes.  Lo  anterior,  con  el  fin  de  establecer  si  en  los  días  previos  y siguientes a la indagatoria de Óscar  Cárdenas  el  imputado  se  comunicó  con el defensor del aludido investigado,  lo  cual  demostraría  el  acuerdo  entre  los  dos  para  la  emisión  de la decisión ilegal.  La  fiscal  precisó que no se trataba  de  acceder  a  números  de  registros  de llamadas entrantes y salientes, como  tampoco  a  conversaciones  ni a interceptaciones telefónicas, sino solamente a  datos  biográficos, a la identificación de las líneas que figuren a nombre de  los  ya  mencionados,  con  el  objeto  de  comparar  entre llamadas entrantes y  salientes  cuáles de ellas  corresponden a Aquilino Rendón.   

La juez de control  de  garantías  accedió  a  lo pedido tras encontrar acreditados los requisitos  formales  y  materiales  de  la solicitud. Así mismo,  indicó  que  la  aplicación  por  analogía  de  la  sentencia   C-025   de   2009   permite  afirmar  que  las  audiencias  de  control  previo  de la búsqueda  selectiva  en  base  de datos son reservadas y, por lo  tanto,  no  se requiere la  presencia  del  imputado,  como  sí  ocurre  en  la  de  control  posterior.   

Con   estos  antecedentes,  en    sendas    audiencias    llevadas    a    cabo   los      días      18,   23   y  25  de  febrero   del   año   en   curso,  la  misma  funcionaria        judicial       tomó  las  siguientes  determinaciones:  en  la primera de ellas,  impartió  legalidad en control posterior al acto de  investigación  de  búsqueda  selectiva  en  base  de  datos  realizada  por la  funcionaria  del  CTI.  Dicha  determinación fue recurrida en    reposición  por  el  defensor  del  imputado.  Así, negado el  recurso  horizontal,  la decisión fue apelada de forma subsidiaria por el mismo  interviniente.    

El  23  del  mismo  mes,  la  funcionaria  decidió  que  no  era necesario impartir control de legalidad a la información  complementaria  o  aclaratoria  presentada  por  la  investigadora, toda vez que  ésta   corría   la   misma   suerte   que  la  legalizada  el  18  de  febrero  anterior.   

Por último, el  25  siguiente,  en  audiencia  de control posterior,  declaró  la  legalidad del acto de investigación de  búsqueda  selectiva  en base de datos realizada por  la  investigadora,  en  cumplimiento  de  la  orden  impartida  por la Fiscalía  Primera  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior de Tunja, determinación que fue  recurrida por el defensor del imputado.    

3. El   escrito  de  acusación  fue  radicado  por    la   fiscal   el   26  de  febrero  pasado.   Como  consecuencia  de  lo anterior, la  actuación  fue  remitida al Tribunal Superior de Tunja el cual dio inició a la  audiencia  de  formulación  de  acusación  el  28  de marzo de 2010 y, para el  efecto,  corrió  traslado  a  los intervinientes para que se pronunciaran sobre  causales    de    incompetencia,   impedimentos,   recusaciones,   nulidades   y  observaciones al escrito de acusación.   

4. El defensor,  en  ejercicio  de  lo  dispuesto  en  el  artículo  338  de la Ley 906 de 2004,  solicitó  la  nulidad  de  la  audiencia de control  previo  de legalidad de la orden de búsqueda selectiva en base de datos llevada  a   cabo  el  9  de  febrero  pasado,  pues  estimó  que  dicha diligencia se  tramitó  como  reservada,  sin  serlo,  motivo  por  el  cual  no  se  citó al  imputado,  quien   ya  había sido vinculado en  audiencia  de  formulación  de  imputación, lo que  –según    dice-  constituye  una  vía  de  hecho  que  viola  el  debido proceso, el  derecho de defensa, el principio de  inmediación,  normas  del  bloque  de  constitucionalidad  y  el  derecho  a la  igualdad  de  armas.   Asegura  que  el  vicio  alegado  afecta  igualmente a las audiencias de control  posterior celebradas el 18 y 25 de febrero.   

El  apoderado del imputado precisó que no  se  trataba  de  un  problema  de  legalidad  de  la  prueba,  lo  cual  será  objeto  de  debate en otro  momento,  sino del acto procesal como tal, de suerte  que  la  omisión de la citación al imputado a la audiencia de control previo y  su   trámite   como  reservada  generan  la  nulidad de la diligencia, así como la ilegalidad de las  audiencias    de    control    posterior del 18 y 25 del mismo mes.   

Escuchados  la  fiscal  y  el  agente  del  Ministerio     Público,     la     Magistrada    del   Tribunal   Superior   de   Tunja   negó   la  nulidad  solicitada,  tras  considerar  que la audiencia de la que la defensa predicó la invalidez tuvo que  ver  con  la  legalidad  de  la  producción  de  un  elemento  de  conocimiento y no con la estructura del  proceso,  motivo  por  el  cual  aquello  que el defensor denuncia habrá de ser  resuelto   en   la   audiencia   preparatoria.   Adujo que la audiencia de  control   previo   de   legalidad  es  inescindible  de   su   contenido,   es   decir,   del   acto  de  investigación  denominado  búsqueda selectiva en base de datos; por manera que  no  sería lógico –como  lo pide el apoderado- invalidar la audiencia y no su contenido.   

5.  Frente  a  dicha     negativa  el   defensor   formuló  recurso  de  apelación;  a  su turno, la  fiscal  interpuso el de reposición  y,  al  efecto,  argumentó que la funcionaria de la  Corporación  ha  debido  pronunciarse  a  través de una decisión inhibitoria,  comoquiera   que   el  asunto  traído  a  debate por el defensor no debía ser  tratado    en   la   audiencia   de   formulación   de   acusación  y,  además,  porque  con semejante petición lo que pretende el  representante   del   imputado   es   dilatar   injustificadamente  el  curso de la actuación.   

6.    La  Magistrada   resolvió  negativamente  el  recurso  horizontal  luego  de  considerar  que  la  decisión  que  resuelve  sobre la  nulidad  es  de  naturaleza  interlocutoria y, por lo tanto, admite los         recursos   ordinarios;   al   mismo   tiempo,   concedió  en   el  efecto  suspensivo  ante  esta  Colegiatura  el  recurso de apelación formulado por  el defensor del procesado.   

AUDIENCIA DE SUSTENTACIÓN ORAL  

El defensor apelante  

El  apoderado  del  imputado  JOSÉ  VICENTE  ESPINEL  DAZA sostiene  que  la  irregularidad  se contrae al hecho de haber  tramitado    la    audiencia    de    control  previo  como  reservada,  sin  serlo,  como también a la  omisión  de  la  citación  del  imputado  para  que  compareciera  a la misma.  Sostiene   que  por  tener  su  defendido  la  aludida  condición  le  asistía  el derecho a comparecer a  la  diligencia  y  ejercer  su derecho de defensa.  Agrega que la audiencia  preliminar  de  control  previo sobre la búsqueda selectiva en base de datos no  tiene  la calidad de reservada, pues no está incluida en el artículo 155 de la  Ley  906  de  2004  y que la ausencia del imputado no puede suplirse mediante la  presencia de otros intervinientes.   

Por  otra parte, el recurrente precisa que  no  se  trata  de  atacar el acto probatorio, sino la  actuación  procesal  propiamente dicha, toda vez que  por  las  anomalías  antes  reseñadas,  violó  garantías  fundamentales  del  imputado.   

Por último, pide a la Corte que revoque la  decisión  impugnada  y, en su lugar, anule lo actuado en la diligencia del 9 de  febrero  de  2010,  así como en las audiencias de control posterior del 18 y 25  del mismo mes.   

La Fiscal Delegada.  

Argumenta que la  jurisprudencia  de  la Sala ha precisado que aquellas anomalías susceptibles de  ser  reclamadas  mediante  el  mecanismo  de  la  nulidad  en  la  audiencia  de  formulación  de  acusación  son exclusivamente aquellas que permiten emprender  la  etapa  de  la  causa,  es decir, las que  afectan  el  escrito  de  acusación  sobre el cual habrá de  fundarse  la  sentencia.   Con fundamento en lo  anterior,  la  Fiscal  Delegada  señala  que las irregularidades que reclama el  recurrente   deben   ser  resueltas  en  la  audiencia  preparatoria  y  no  en  este momento de la actuación procesal por vía de la  nulidad.   

Con  fundamento  en lo anterior, pide a la  Corporación que confirme la decisión apelada.   

El Ministerio Público  

El  representante  de  la  Procuraduría  General  de  la  Nación afirma que en verdad el imputado ha debido ser citado y  encontrarse   presente   en   la   audiencia  de  control  previo  del  acto  de  investigación   de   búsqueda   selectiva   en   base   de  datos.  De  igual  manera,  califica  como  erróneo  considerar  que el  defensor   apelante   reprocha   la  diligencia  de  control  previo  como  acto  probatorio,   como   también   que   aquella   no   haga   parte   del   debido  proceso.   

No  obstante  lo anterior, indica que aún  cuando  la  anomalía  se  configuró  de todos modos  no  alcanza a ser idónea  para  declarar  la nulidad  solicitada,  por  cuanto no cumple el presupuesto de  la trascendencia que rige la declaratoria de la invalidez procesal.   

En  conclusión,  pide  a  la  Corte  que  confirme la determinación recurrida.   

CONSIDERACIONES   DE   LA   CORTE   

1.  En  virtud  de  lo  dispuesto  en  el  artículo  32-3  de  la  Ley  906 de 2004 a la Sala de Casación Penal le asiste  competencia  para  resolver  el  asunto  propuesto,  toda vez que se trata de un  recurso  de  apelación  formulado contra una determinación adoptada en primera  instancia  por  el  Tribunal  Superior  de  Tunja,  Corporación  del cual es su  superior jerárquico.   

2. El asunto sometido a estudio de la Corte  consiste  en dilucidar si las supuestas irregularidades que afectan la audiencia  de  control  previo  de  legalidad  que antecede a la realización de un acto de  investigación   constituyen   una  violación  a  la  estructura  del  proceso,  susceptible  de  ser denunciada en la audiencia de formulación de acusación -y  por  lo  tanto  generadora  de  nulidad  de  la audiencia preliminar- o si es un  asunto   que   compete   resolver   en  la  audiencia  preparatoria  del  juicio  oral.   

3.  Desde  ya  la Corporación adelanta su  conclusión  en  el  sentido  de  que  la ilegalidad que en este caso pregona el  defensor     –las  irregularidades  en  la  audiencia  de  control  previo de legalidad del acto de  investigación-  no  afecta la estructura del proceso, sino que tiene incidencia  en la legalidad de la aducción del medio de convicción.   

4.  En  efecto, la Corte ya ha definido en  otras  oportunidades  cuáles  son  los  motivos  de nulidad susceptibles de ser  denunciados  en  la  audiencia de formulación de acusación, particularmente en  el  trámite  que  describe  el  inciso primero del artículo 339 del Código de  Procedimiento    Penal    de    2004.     Así,    a    través    de    su  jurisprudencia1  –sobre  la  cual se reafirma para la solución de este caso- ha definido que los motivos  de  invalidez que deben ventilarse en la aludida diligencia son específicamente  aquellos  que  hacen posible emprender la etapa de la causa, es decir,  los  que se relacionan con el escrito de acusación.   

Lo  anterior  encuentra  apoyo  en  que de  acuerdo  con  lo  normado  por  el  artículo  339  de  la  Ley 906 de 2004, las  nulidades  de  la fase investigativa se deben proponer y debatir en la audiencia  de  formulación  de acusación, toda vez que dicha audiencia tiene una función  de saneamiento. Así dice la norma reseñada:   

“Artículo  339. Trámite.  Abierta  por  el  juez  la audiencia, ordenará el traslado del  escrito  de  acusación  a  las  demás  partes;  concederá  la  palabra  a  la  fiscalía,  Ministerio  Público  y  defensa  para  que  expresen  oralmente las  causales   de  incompetencia,  impedimentos,  recusaciones,  nulidades,  si  las  hubiere,  y  las  observaciones sobre el escrito de acusación, si no reúne los  requisitos  establecidos  en  el  artículo  337,  para que el fiscal lo aclare,  adicione o corrija de inmediato.   

Resuelto lo anterior concederá la palabra  al fiscal para que formule la correspondiente acusación.”   

Y  en  lo  que  tiene  que  ver  con  las  facultades  de  los  intervinientes  en esta audiencia, la Corte ha precisado lo  siguiente:   

“De  la simple lectura del artículo se  observa  que  en  dicha audiencia las partes tienen unas posibilidades limitadas  dirigidas  solamente  a enderezar el trámite del proceso, y, por esa razón, se  les  otorga la posibilidad de expresar causales de incompetencia, plantear   impedimentos   y   recusaciones,   proponer   nulidades  si  existieren,  y  las  observaciones  sobre  el  escrito  de  acusación,  si  es  que  no reuniere los  requisitos establecidos para él en el artículo 337.   

Así las cosas resulta oportuno decir que,  de  acuerdo  con  la  Ley  906  de  2004,   la audiencia de formulación de  acusación  tiene como objetivo fundamental el saneamiento del proceso, tanto en  relación con el juez como con la estructura procesal.    

En relación con el juzgador, la audiencia  de  formulación  de  la  acusación  resulta  ser  el escenario pertinente y la  ocasión  oportuna para la discusión y fijación definitiva del juez natural -a  través,  tanto   de  la  impugnación de la competencia (promovida por las  partes  e  intervinientes a la luz del artículo 339), como de la definición de  competencia,  promovida  por  el  mismo juez (según lo normado por el artículo  54)-;   y  la  discusión  de  la  posible  parcialidad  del  juez  –a  través  de  la  formulación de  impedimentos  (artículos  56  a  60)   y  recusaciones  (artículos  61  a  65).   

Frente   a   la  consolidación  de  la  estructura  del  juicio, la audiencia de formulación de acusación se convierte  en  el  espacio  en  el  que  se  verifica  la  satisfacción  de  los elementos  fundamentales  del escrito de acusación (previstos en el artículo 337), ya que  son  los  presupuestos  necesarios  para  activar  el  juicio  contradictorio  y  concentrado,  y  contiene  las  bases  sobre  las  cuales  se  va a construir la  sentencia:   

– En primer término la individualización  del acusado;   

–  Además,  los  hechos  jurídicamente  relevantes,  con  los  cuales  debe ser congruente la sentencia, puesto que son,  precisamente,  los  que  se  prueban,  y  sobre  los  cuales se juzga (artículo  448);   

-El descubrimiento de las pruebas, con las  que  pretende la Fiscalía persuadir al juez sobre la existencia y trascendencia  de  los  hechos  jurídicamente  relevantes;  de  manera  que la defensa conozca  previamente  todo  el arsenal probatorio con el que el acusador se presentará a  la  contienda,  precisamente para prepararse para el enfrentamiento con igualdad  de armas;   

-También  la  constancia de la garantía  del derecho de defensa técnica;   

-Y,    finalmente,   la   relación   de  los  bienes  y  recursos  afectados  con  fines  de comiso.   

De suerte que la posibilidad que se tiene  por  la  defensa  y  los  intervinientes  frente  al  escrito  de acusación, es  verificar  la  existencia  y  satisfacción  de sus requisitos…”2   

Así, se tiene claro que las nulidades que  pueden   proponerse  en  la  audiencia  de  formulación  de  acusación  están  limitadas  a  las irregularidades que afectan la estructura del proceso a partir  del  cuestionamiento  de  alguno  de  los  aspectos constitutivos del escrito de  acusación,    en    el    cual,   a   su   vez,   se   fundamentará    la  sentencia.   

Por otra parte, dígase que, en cambio, la  vulneración  de  garantías en desarrollo de un procedimiento investigativo, de  acuerdo  con  la intensidad de la misma, produce como consecuencia la exclusión  del  producto  de  dicho acto y de todo aquello que de él se derive, quedando a  salvo  solamente aquello cubierto por las excepciones legales y las previstas en  el  artículo  455  de  la  Ley  906  de  2004,  vale  decir,  el descubrimiento  inevitable, la fuente independiente y vínculo atenuado.   

Solamente   de  manera  excepcional  la  ilegalidad  de  las  pruebas  genera  nulidad  del proceso, según lo indicó la  Corte   Constitucional   en   la   sentencia  C-591  de  2005.  La  consecuencia  invalidatoria  opera  cuando  el  vicio  tiene  su génesis en crímenes de lesa  humanidad   como   la   tortura,   la  desaparición  forzada  o  la  ejecución  extrajudicial,  supuestos  que  se salen del acontecer fáctico que hoy ocupa la  atención  de  la  Corporación.   Así  se  pronunció la Corte sobre este  asunto:   

“Al  respecto  la  Corte considera, que  cuando  el  juez  de  conocimiento  se  encuentra  en  el  juicio con una prueba  ilícita,  debe  en  consecuencia  proceder  a su exclusión. Pero, deberá  siempre  declarar  la  nulidad  del  proceso y excluir la  prueba  ilícita  y  sus  derivadas,  cuando  quiera  que  dicha  prueba ha sido  obtenida     mediante    tortura,    desaparición    forzada    o    ejecución  extrajudicial.  En  efecto,  en  estos  casos,  por  tratarse  de la obtención de una prueba con violación de los derechos humanos,  esta  circunstancia  por  si  sola  hace  que  se rompa cualquier vinculo con el  proceso.  En otras palabras, independientemente de si la prueba es trascendental  o  necesaria,  el  solo  hecho de que fue practicada bajo tortura, desaparición  forzada  o  ejecución  extrajudicial, es decir, mediante la perpetración de un  crimen  de lesa humanidad imputable a agentes del Estado, se transmite a todo el  proceso  un  vicio insubsanable que genera la nulidad del proceso, por cuanto se  han  desconocido  los  fines del Estado en el curso de un proceso penal, cual es  la  realización de los derechos y garantías del individuo. Además, como queda  ya  comprometida  la  imparcialidad  del  juez que ha conocido del proceso, debe  proceder        además        a        remitirlo        a        un        juez  distinto.            

En  efecto,  tradicionalmente  en derecho  colombiano  se  ha  entendido  que  la  aplicación de la regla de exclusión no  invalida        todo        el        proceso3, sino que la prueba ilícita  no  puede  ser  tomada  en  cuenta  al  momento  de  sustentar una decisión. No  obstante  lo  anterior,  entiende la Corte que tal principio debe ser exceptuado  cuando  quiera  que  se pretenda hacer valer en un juicio oral una prueba que ha  sido  obtenida  en  flagrante  desconocimiento de la dignidad humana, tal y como  sucede  con  las  confesiones logradas mediante crímenes de lesa humanidad como  lo  son  la  tortura, la desaparición forzada o la ejecución extrajudicial. Al  respecto,  la  Corte  Interamericana  de  Derechos  Humanos,  ha considerado que  adelantar  procesos  judiciales  sin  las  debidas  garantías,  como  lo  es la  exclusión  de  la  prueba  obtenida  con violación a la integridad física del  sindicado,   “motiva  la  invalidez  del  proceso  y  también  priva de validez a la sentencia, que no  reúne   las   condiciones   para  que  subsista  y  produzca  los  efectos  que  regularmente   trae   consigo   un  acto  de  esta  naturaleza.”  (Subrayas    por    fuera    del    texto    original)   

Y  el momento oportuno para cuestionar la  legalidad   de   tales   procedimientos,   es  inicialmente  en  las  audiencias  preliminares  de  control previo o posterior, según el tipo de evento, ante los  jueces   con  función  de  control  de  garantías,   y  en  la  audiencia  preparatoria  ante  el  juez  de  conocimiento,  así  se  haya  cuestionado  su  legalidad en las audiencias preliminares.   

Lo anterior encuentra su razón de ser en  el  diseño  del  sistema  acusatorio,  particularmente  en  su  pretensión  de  garantizar  un  juez  imparcial,  esto  es,  lo  menos  informado posible de las  incidencias  de  las  labores  de  investigación.   Fue  para  lograr esta  precisa  finalidad  que  el  procedimiento acusatorio dispuso que lo referente a  las  garantías  ha  de  estar  vigilado  y controlado por el juez de control de  garantías,  mientras  que al juez de conocimiento, en atención al principio de  imparcialidad,  le  correspondería  básicamente  juzgar  el  fondo  del asunto  sometido  a  litigio  de  manera  libre,  sin  atadura  a  las  informaciones  y  discusiones  previas  que  posiblemente motivaron posiciones procesales en   favor  de  una  u  otra  parte.   Es  por  la  división  de funciones así  concebida  que  el  juez  que  ejerce  el control de garantías no puede ser, en  ningún caso, el mismo del juicio.   

En  conclusión,  surge  nítido  que  la  audiencia  de  control  previo  de  la orden emitida por la fiscal, encaminada a  practicar,  a través de una investigadora del CTI, el acto de investigación de  búsqueda  selectiva  en base de datos no es un acto propio de la estructura del  proceso  acusatorio susceptible de ser reclamado en la audiencia de formulación  de  acusación,  toda  vez  que  por  su  naturaleza  no  es de aquellos que sea  imprescindible para dar curso a la etapa de la causa.   

La  tesis  que  propone el apelante omite  considerar  una  distinción  trascendente:  una  cosa  es  el  debido  proceso,  entendido  como  el  conjunto  de  actos  que  hacen  parte de la estructura del  proceso  y,  por lo tanto, son imprescindibles para que el trámite avance hacia  etapas     posteriores,     y     otra     el     concepto    de    ‘debido            proceso  probatorio’,  el  cual  tiene  que ver con los requisitos formales y materiales que permiten predicar la  correcta aducción de los medios de convicción.   

Si  los primeros no concurren o se hallan  gravemente  viciados  entonces   el  proceso se desnaturaliza, mientras que  los  vicios  que  afectan  los  segundos  tienen incidencia en la eficacia de la  prueba,  pero  por sí mismos no son de aquellos que tocan con la estructura del  proceso.    

De  allí  que la inexistencia o  las  irregularidades trascendentes que recaigan  sobre los actos inherentes  a  la  estructura  del  proceso den lugar a la  declaratoria  de   nulidad    y,   en   contraste,   las   falencias   en   la  aducción de los medios de conocimiento permiten –en   principio-   la   exclusión  probatoria.   

Significa  lo anterior que si la denuncia  de  invalidez  del  acto  procesal que cita el recurrente no está llamada a ser  resuelta  de fondo en este momento del proceso, entonces, por sustracción   de  materia,  no  puede  la  Sala  avanzar  hacia  el estudio de las razones que  propone  el  recurrente para justificar su solicitud de nulidad, pues si así lo  hiciera  incurriría  en  un  prejuzgamiento  respecto de un asunto sobre el que  más adelante podría estar llamado a pronunciarse.   

Dígase,  entonces,  que  la Corporación  comparte  en  su  integridad  la  postura  de la Fiscal Delegada, no así la del  defensor  impugnante  y  la  del representante de la Procuraduría General de la  Nación,   en   razón  a  que  la  diligencia  sobre  la  cual  se  pregona  la  irregularidad  –como ya  se  explicó-  no es de aquellas susceptibles de ser cuestionada en la audiencia  de formulación de acusación.   

En   conclusión,  la  Corporación  se  inhibirá  de  pronunciarse  de  fondo sobre el motivo de nulidad invocado, pues  éste  no  es  de  aquellos que deben proponerse en audiencia de formulación de  acusación, sino en la audiencia preparatoria.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE     SUPREMA    DE    JUSTICIA,  SALA      DE     CASACIÓN     PENAL,   

R E S U E L V E  

PRIMERO:  INHIBIRSE de pronunciarse  de  fondo sobre la nulidad  solicitada   por   el   defensor  del  procesado  JOSÉ  VICENTE  ESPINEL  DAZA.   

SEGUNDO:  PRECISAR que contra esta  decisión no procede recurso alguno.   

Notificadas  a  las partes en estrados se  devuelve la actuación a su lugar de origen.   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ    LEONIDAS    BUSTOS  MARTÍNEZ                                                                                                    SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

         Comisión de servicio   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                                                 AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

            Comisión   de  servicio   

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANES                                                         YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO ENRIQUE  SOCHA     SALAMANCA                                                                                                                JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

  Secretaria    

1  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal, auto de segunda instancia  del 24 de agosto de 2009, radicación No. 31900.   

2  Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,  auto  de  definición  de  competencia  del 15 de julio de 2008, radicación No.  29994.   

3  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal,  sentencia del 1º de  febrero de 1993 y auto de 5 de mayo de 1997.     

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