33849(07-04-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.° 33849  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

                                    JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                                Aprobado Acta No. 98   

Bogotá, D. C., siete (07) de abril de dos mil  diez (2010)   

VISTOS  

Decide la Sala acerca de la manifestación de  impedimento  presentada  por  el doctor WILLIAM ANDRÉS CASTIBLANCO CASTELLANOS,  en  su  condición  de Magistrado de una Sala  Decisión Penal del Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Bogotá.   

ANTECEDENTES  

Fue  presentada  acción  de  tutela  por  el  ciudadano  Justiniano Valencia Camacho contra la Fiscalía General de la Nación  a  fin  de  lograr  el  amparo al derecho fundamental de sus hijos a la vida, en  conexidad  con  los  propios a la salud, al trabajo al mínimo vital, igualdad a  la  estabilidad  laboral y al debido proceso, porque a través de la Resolución  No.  0328  de 17 de febrero de 2010 se dio por  terminado  su  nombramiento en provisionalidad como funcionario  después  de  17  años  de  servicio  en  forma continua e ininterrumpida en la  citada institución.   

Allegada  la  actuación  ante  la  Sala  de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  de la que hace parte el  Magistrado   WILLIAM   ANDRÉS  CASTIBLANCO  CASTELLANOS,  éste  manifestó  su  impedimento  para  resolver el asunto, conforme a la causal 4ª del artículo 99  de  la ley 600 de 2000, argumentando que es el ponente que fallará la decisión  y  a  su  vez ostenta la calidad de accionante en el trámite de tutela radicado  11001  12204000-0061  contra la misma Fiscalía General de la Nación el cual se  encuentra  en  el  Despacho  de su homólogo doctor Luis Enrique Bustos Bustos y  por   ello   considera   procedente   apartarse  del  conocimiento  del  asunto.   

La Sala Dual del Tribunal Superior de Bogotá,  en  decisión  de 24 de marzo del año en curso, no aceptó la manifestación de  impedimento  del  Magistrado WILLIAM ANDRÉS CASTIBLANCO CASTELLANOS, al estimar  que  no  presenta  alguna  consideración  de  contenido  subjetivo  que permita  advertir  que  por  razón   de  la  tutela  por él promovida se encuentre  afectada  su imparcialidad para definir la acción constitucional presentada por  el  ciudadano  JUSTINIANO  VALENCIA  CAMACHO  contra  la Fiscalía General de la  Nación  o  que  por  virtud de dicha relación jurídica procesal  trabada  por  éste  con  la  accionada  se  advierta  que hayan surgido enfrentamientos,  resentimientos  y  resquemores  que  afecten  su  ecuanimidad  para  resolver la  acción de tutela.   

Igualmente consideró la Sala de Decisión que  no  obra  suficiente  motivación ni elementos de juicio, para así demostrar el  contenido  subjetivo como son las específicas circunstancias bajo las cuales se  ha  desarrollado  dicho  proceso  y que éste le impide actuar con la suficiente  imparcialidad y ponderación.   

En consecuencia, se ordenó la remisión de la  actuación  a esta Corporación con fundamento en el artículo 103 de la Ley 600  de 2000.      

                                              CONSIDERACIONES DE LA SALA:   

         

De conformidad con el artículo 103 de la Ley  600  de  2000,  corresponde  a  la Corte definir el incidente propuesto, pues se  trata  de  un  impedimento  que  no  fue aceptado por los Magistrados de la Sala  Penal del Tribunal Superior de Bogotá.   

En  relación con el procedimiento, establece  el   artículo   108   ibidem,   la   suspensión  de  la  actuación  desde  la  manifestación   del   motivo  por  parte  del  funcionario  judicial  hasta  su  resolución  definitiva.  Si  la exteriorización del impedimento es aceptada se  ordenará  la  separación  del  servidor  del  conocimiento  del  asunto  y  la  remisión  a quien deba asumirlo, en tanto que si es rechazada, se le devolverá  para que continúe su trámite.   

La   consagración   de   las  causales  de  impedimento  y recusación se fundamenta en una misma razón jurídica que no es  otra  distinta  a la de garantizar, dentro de un Estado Social y Democrático de  Derecho,  que el funcionario judicial llamado a resolver un conflicto jurídico,  sea  indiferente  a  cualquier  interés  distinto  al  de administrar una recta  justicia  y  que, por lo tanto, su imparcialidad y ponderación no se encuentran  perturbadas por circunstancias ajenas al proceso.   

Para tal propósito, es menester reiterar, en  primer  lugar,  que la jurisprudencia de esta Corporación ha señalado en forma  pacífica  y  reiterada  que  el ejercicio de la declaración de impedimento, en  tanto  constituye  un  mecanismo  para  garantizar  la  imparcialidad de quienes  administran  justicia,  no  puede  estar  sujeto al capricho de los funcionarios  judiciales,  sino que se encuentra ligado de manera inevitable a la taxatividad  de  sus  causales,  lo  que  significa  que  nadie  puede  acudir  a  la  analogía ni a la extensión de los  motivos   expresamente   señalados   por   la  ley  en  aras  de  sustentar  su  procedencia1.    

En este caso se aduce la causal consagrada en  el  numeral  4°  del artículo 99  de la Ley 600 de 2000, específicamente  la  consistente en “Que el  funcionario  judicial,  haya  sido apoderado o defensor de alguno de los sujetos  procesales,  o  sea  o haya sido contraparte  de cualquiera de ellos o haya  dado   consejo   o   manifestado   su  opinión  sobre  el  asunto  materia  del  proceso”, cuyo contenido y  alcance,  de  acuerdo  con lo que puede extraerse de la lacónica manifestación  de  impedimento,  se advierte restringido o reducido al concepto de “sea       o       haya      sido  contraparte”,  precisión  necesaria  en  aras  de  delimitar  la  órbita  en  que  resulta invocada en el  presente   asunto   por   el  Magistrado  que  rehúsa  conocer  de  la  acción  constitucional.   

Obsérvese  cómo  el  doctor WILLIAM ANDRÉS  CASTIBLANCO   CASTELLANOS   expresó  que  respecto  de  la  acción  de  tutela  presentada  contra  la  Fiscalía General de la Nación por el señor JUSTINIANO  VALENCIA  CAMACHO,  quien busca que le sean amparados los derechos fundamentales  de  sus  hijos  a la vida, en conexidad con los suyos a la salud, al trabajo, al  mínimo  vital,  igualdad,  a  la  estabilidad  laboral  reforzada  y  al debido  proceso,  se  halla impedido para conocer, básicamente, debido a que ostenta la  condición   de  accionante  dentro  de  otra acción de  tutela  radicada  con  No.  11001112204000-201000614,  contra  la  misma entidad  atrás indicada.   

Para  la  Corte,  resulta  ajustada  a  derecho  la  determinación de la Sala (dual) de Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  al  no  aceptar el impedimento del  Magistrado  WILLIAM  ANDRÉS CASTIBLANCO CASTELLANOS bajo el amparo de la causal  4ª  del  artículo  99  de la Ley 600 de 2000, pues es claro que la específica  circunstancia        alegada       (“sea       o       haya      sido  contraparte”)  no  se  encuentra  debidamente  sustentada y justificada por dicho  funcionario,  habida  cuenta  que  su  condición de contraparte en otra acción  judicial  la  sitúa  en  un plano simplemente formal, sin que se advierta en el  escaso  fundamento  por  él  presentado de qué manera su criterio se encuentra  comprometido  y  le  impide  la  ecuanimidad  suficiente  para  asumir  ahora el  conocimiento del asunto sometido a su consideración.   

Ciertamente,  para  la  configuración  ésta  causal  de impedimento, no basta que el funcionario la enuncie vaga, genérica y  abstractamente,   pues  es  necesario  que  demuestre  conforme a las circunstancias que cobijan la relación  jurídico-procesal         la         eventual  afectación      de     su     imparcialidad     y  objetividad.   

Tal  y como lo puso de presente la Sala Dual  que  declaró  infundada la manifestación impedimento aquí analizada con apoyo  en  jurisprudencia  de  esta  Corporación, la Corte ha  sido  pacífica  en  torno al concepto de contraparte como motivo excusante para  conocer  del  asunto,  y  reiteradamente  ha  señalado que si esa condición se  presenta  en  el  mismo  proceso,  la causal es de carácter objetivo, es decir,  opera  por  el  solo hecho de la existencia comprobada de la condición de parte  adversarial,  pues nadie, absolutamente nadie, en el campo de la administración  de  justicia,  puede  ser  juez  de su propia causa, ni tener al tiempo la doble  condición de juez y parte.   

En  cambio cuando se presenta en otro proceso  que  se  encuentra  en  trámite o ha terminado, es de carácter subjetivo, y en  tal  evento  el ser o haber sido contraparte de uno de los sujetos procesales en  otro  asunto,  no  lo  inhabilita de suyo para su conocimiento, siendo necesario  para  su  invocación  que  las  específicas  circunstancias  en  las cuales se  desarrolló   o   viene   desarrollándose   la  relación  jurídico  procesal,  constituyan  motivos  fundados para creer que no ofrece serenidad de ánimo para  resolver   el   asunto   ni  por  ende  de  garantía  de  imparcialidad  en  su  definición.   

En el caso que ocupa la atención de la Sala,  frente  a  la manifestación de impedimento presentada por el Magistrado WILLIAM  ANDRÉS   CASTIBLANCO  CASTELLANOS  debido  a  la  acción  de  tutela  por  él  instaurada  ante  el  Tribunal  Superior de Bogotá en contra de la Fiscalía   General   de   la   Nación,  no  precisa  el funcionario  los  motivos  de  la  misma,  las  decisiones de fondo, ni el objeto de aquella,  careciendo   por   ende  su  afirmación  de la entidad suficiente para distanciarlo de la definición de la  acción  de  tutela  sometida  a  su conocimiento, tanto por la forma genérica,  vaga  y abstracta como expresó el impedimento, así como por la ausencia de los  nexos    esenciales   en   las   circunstancias   concretas   en   materia   del  proceso.   

En tales condiciones, en el asunto examinado,  la  causal  de  impedimento aducida por el Magistrado CASTIBLANCO CASTELLANOS de  la  Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Bogotá, para separarse del  conocimiento  de  la acción de tutela presentada contra la Fiscalía General de  la   Nación   por   el   señor  JUSTINIANO  VALENCIA  CAMACHO  sometida  a  su  consideración,  carece de acreditación sustancial y por lo tanto se declarará  infundada,  pues,  de  acuerdo con lo manifestado por él no se percibe cómo se  hallan comprometidas su imparcialidad y ecuanimidad.   

Y,  como  las  causales  de  impedimento  se  advierten  expresas, en cuanto a excepción a la competencia legalmente deferida  a   los  funcionarios,  motivo  suficiente  para  que  no  quepan  analogías  o  interpretaciones  subjetivas,  debe  concluirse  carente  de  asidero  legal  la  manifestación del Magistrado en cuestión.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

1.  DECLARAR     INFUNDADO     el   impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  de  la  Sala  de  Decisión  Penal  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, doctor  WILLIAM ANDRÉS CASTIBLANCO CASTELLANOS.   

2.  Devuélvase la actuación al Tribunal de  origen.   

3.  Contra esta decisión no procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase  

MARIA   DEL  ROSARIO  GONZALEZ  DE  LEMOS   

JOSÉ   LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                         SIGIFREDO ESPINOSA PEREZ   

       ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO                                         AUGUSTO J. IBÁÑEZ  GUZMÁN                               

         

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                                                                YESID  RAMÍREZ    BASTIDAS                                                                           

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1  Auto  de  5 de julio de 2007,  Rad. 27.775     

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