33815(21-04-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.° 33815  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Aprobado acta número 120  

Bogotá, D.C.,  veintiuno (21) de abril  de dos mil diez (2010).   

VISTOS  

Se  pronuncia la Sala acerca del impedimento  manifestado  por  la  Magistrada  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Montería   Lía   Cristina  Ojeda  Yepes,  para conocer de los motivos impeditivos a su vez invocados por el  Juez  Primero Penal del Circuito de la misma ciudad, para llevar a cabo la etapa  de  juzgamiento  del proceso que cursa en contra de JULIO CÉSAR SALEME NARVÁEZ  por el delito de hurto calificado y agravado   

HECHOS Y ANTECEDENTES RELEVANTES  

El  22  de  enero  del  año  que avanza, la  señora  Amparo  Serpa,   luego  de  salir  de una entidad financiera de la  ciudad  de Montería, se desplazaba con su familia en su vehículo automotor con  treinta  y  cinco millones de pesos en efectivo, fue abordada por cuatro sujetos  que  se movilizaban en  dos motocicletas, quienes luego de  amenazarla  y lastimarla, se apropiaron del dinero.   

El  23 de febrero fue capturado JULIO CÉSAR  SALEME  NARVÁEZ,  diligencia  que fue declarada legal por el juez de control de  garantías,  luego  de  lo  cual  se  le imputó el delito de hurto calificado y  agravado  y  además  se  le  impuso  medida  de  aseguramiento  consistente  en  detención preventiva en establecimiento carcelario.   

El  trámite  del  juicio  fue  asignado  al  Juzgado  Primero Penal del Circuito de Montería, autoridad que mediante auto de  fecha  8  de  marzo  de 2010 se declaró impedida para conocer del proceso   por  cuanto  el  apoderado de la víctima previamente había formulado contra el  juez  una  queja  disciplinaria,  actualizándose  así,  en su sentir,  la  causal 11 del articulo 56 de la ley 906 de 2004.   

El trámite del impedimento le correspondió  al  Tribunal  de Montería, a una Sala de la cual hace parte la Magistrada Ojeda  Yepes,  quien  a  su vez,  se declaró impedida para resolver dicho asunto,  invocando   la causal 5 del articulo 56 de la ley 906 de 2004, esto es, por  mantener  amistad  íntima con la representante del Ministerio Público asignada  al caso.   

MOTIVOS DEL IMPEDIMENTO  

La Magistrada del tribunal de Montería aduce  que  se  encuentra  impedida  para  conocer  del incidente promovido por el Juez  Primero  Penal  del Circuito de Montería con apoyo en la causal dispuesta en el  numeral 5 del artículo 56 de la Ley 906 de 2004.   

         

Sostiene  que a pesar de que el artículo 61  ibídem   se  ocupa  de  la  improcedencia  de  los  impedimentos  y  recusaciones  para decidir este tipo de  incidentes,  en  este  caso  resulta viable su planteamiento, como quiera que la  Sala  Penal   de  la  Corte Suprema de Justicia consideró tal posibilidad,  mediante providencia de 29 de febrero de 2008, radicado 29257   

Con  fundamento  en  lo  anterior, remite la  actuación  a esta Corporación para que se pronuncie sobre la procedencia de la  causal invocada.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Es  competente la Corte para conocer de este  asunto,  con  sujeción  a lo dispuesto en los artículos 57, 59 y 341 de la Ley  906 de 2004.   

Con  el  fin  de adoptar la decisión que en  derecho  corresponda,  resulta  pertinente  señalar  que  el  instituto  de los  impedimentos,  en  cuanto  mecanismo orientado a asegurar la imparcialidad de la  administración  de  justicia,  se  rige,  entre  otros,  por  el  principio  de  taxatividad  de  las  causales,  en virtud del cual se excluye la analogía o la  extensión  de los motivos señalados en la ley, de manera que la manifestación  de  impedimento  es  un  acto  personal,  voluntario,  de  carácter  oficioso y  obligatorio  para  cuando  el  funcionario  advierta que se encuentra incurso en  alguno  de  los  supuestos  fácticos dispuestos por el legislador, a la vez que  comporta  sujeción  estricta  a  las circunstancias invocadas, a fin de que tal  mecanismo  no  sea  utilizado  indebidamente  como  medio  para no conocer de un  determinado asunto.   

Frente al impedimento que ahora se resuelve,  debe  la  Sala  destacar que la propia Ley 906 de 2004 establece en su artículo  61   la  improcedencia  de  las  manifestaciones  impeditivas  para  conocer  de  impedimentos,  precisamente  con  el objeto de precaver la posibilidad de que se  susciten  cadenas interminables de impedimentos, como el que en esta providencia  se observa.   

Así,  el artículo 61 de la normatividad en  reseña, consagra:   

“Improcedencia  del   impedimento   y   de  la  recusación.  No  son  recusables   los  funcionarios  judiciales  a  quienes  corresponda  decidir  el  incidente.  No  habrá lugar a recusación cuando el motivo de impedimento surja  del  cambio  de  defensor  de una de las partes, a menos que la formule la parte  contraria  o  el  Ministerio  Público”.   

Frente a esta temática la Corte ha admitido  la   posibilidad  de  que  un  funcionario  judicial  encargado  de  definir  un  impedimento,  a  su  vez solicite ser separado de dicho asunto por estar incurso  también  en  una  causal  impeditiva  que  indique  que se encuentra gravemente  comprometida  su  imparcialidad,  por  interés  o predisposición, “especialmente  cuando  el funcionario  judicial  ha  prefijado  conceptos  o  ha  proferido  decisiones  dentro  de  un  determinado  caso,  se le debe relevar a fin de que el compromiso de su criterio  no  altere  la  ecuanimidad  que  debe  reinar al resolver el asunto”,    se  advierte  fundamentado  el  invocado  para conocer de un impedimento, porque con  ello    “tendría  que  revisar  los  fundamentos  en  que se apoyó para la  negativa  de  la  preclusión, los cuales ya fueron avalados cuando se impartió  su    confirmación”1.   

En el caso que ahora atrae la atención de la  Sala  no  se  advierte que esté comprometida la imparcialidad de la magistrada,  dado  que  la decisión del impedimento no involucra manifestación alguna sobre  aspectos  fácticos  ni  probatorios  medulares del proceso, sino simplemente el  análisis  del  impedimento planteado por el juez de conocimiento, de manera que  la  posible  cercanía con la representante del Ministerio Público a través de  amistad  íntima,  no tiene incidencia alguna en la forma como ha de fallarse el  caso por el juez encargado de proferir sentencia.   

Así  las  cosas, se declarará infundada la  manifestación  del  impedimento   expresado por la Magistrada del Tribunal  de   Montería,  Lía  Cristina  Ojeda  Yepes  para  marginarse  de  conocer  el  impedimento  planteado por el titular del Juzgado Primero Penal del Circuito con  Funciones de Conocimiento de la misma ciudad.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

DECLARAR     INFUNDADO    el  impedimento planteado por la Magistrada del Tribunal Superior de  Montería,  Lía  Cristina  Ojeda  Yepes, para conocer del impedimento formulado  por  el  Juez  Primero  Penal  del  Circuito  con  funciones  de conocimiento de  Montería,  para  presidir  el  juicio  que  por el delito de hurto calificado y  agravado, se adelanta contra JULIO CÉSAR SALEME NARVÁEZ.   

Devuélvase  la  actuación  al  Tribunal de  Montería.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSE       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                  SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO         GÓMEZ   QUINTERO                                     AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                                                             

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                                          YESID   RAMÍREZ     BASTIDAS                                                           

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                                 JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Auto   de   19   de   octubre   de   2006   radicado  26243.     

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