33514(17-03-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso n.° 33514  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta Nº 082  

Bogotá D. C., diecisiete (17) de marzo de dos  mil diez (2010)   

VISTOS  

La Corte resuelve la recusación hecha por el  Delegado  del Procurador General de la Nación respecto del doctor Luis Fernando  Ramírez  Contreras,  quien  integra  una  Sala  de   Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  para  conocer  del  trámite del juicio oral y  público   dentro   del   proceso   que  cursa  contra  el  doctor  Luis   Eduardo   Beltrán  Farias,  en  su  condición  de  Juez  Quinto  Penal  Municipal  de  la  misma ciudad,  por la presunta comisión del delito de  prevaricato por acción.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  De  acuerdo  con el escrito de acusación  fechado  el  15 de octubre de 2009, se conoce que Juan Felipe Sierra Fernández,  Jhon  Freddy  Manco  Torres  y  Camilo Torres Martínez, el 13 de junio de 2009,  instauraron   acción  de  hábeas  corpus  a fin de obtener la libertad en el diligenciamiento que adelantaba  la  Fiscalía  22  Especializada  UNAIM, trámite que le correspondió al doctor  Luis  Eduardo  Beltrán  Farias, quien por providencia del 16 de junio del mismo  año  concedió  el  amparo y declaró la nulidad de todo lo actuado a partir de  la  resolución  de  apertura de instrucción, ordenando la libertad inmediata e  incondicional de los anteriormente citados.   

Cumplido  con  el trámite de la audiencia de  formulación  de  acusación  y  en la audiencia preparatoria del 28 de enero de  2010,  luego  que  los intervinientes formularan las observaciones referentes al  procedimiento  de  descubrimiento  de  los elementos probatorios, realizadas las  estipulaciones  probatorias y hecha la manifiestación del acusado de no aceptar  los  cargos  que  por  el  delito  de  prevaricato  por  acción le atribuyó la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  conforme  al  artículo 356 del Código de  Procedimiento  Penal  de 2004, el Delegado del Procurador General de la Nación,  manifestó  que se declaraba impedido para seguir conociendo del trámite, en la  medida  en  que  también interviene en esa calidad  en otro proceso que se  adelanta en contra del doctor Beltrán Farias.   

Así  mismo,  aduce que recusa al doctor Luis  Fernando  Ramírez,  quien  integra  la  Sala  de  Decisión  Penal del Tribunal  Superior  de  Bogotá,  habida  cuenta  que  en  él  se  estructura  la  causal  consagrada  en  el artículo 56, numeral 4°, del Código de Procedimiento Penal  de 2004.   

En  efecto, advierte que en contra del doctor  Beltrán  Farias  se  adelanta  otro proceso penal bajo el número 155, trámite  donde  el doctor Luis Fernando Ramírez Contreras también hace parte de la Sala  de Decisión.   

Aduce  que  avizora  que los mismos medios de  pruebas  que  se deprecaron en la actuación radicada bajo el número 155 se van  a  solicitar  en  este  diligenciamiento, en tanto considera que los testimonios  con  los  cuales  la  fiscalía  quiere  estudiar,  por  ejemplo, el punto de la  sanidad    mental    del   acusado,   “entiende”  que serán los mismos.   

Igual situación acontece con los elementos de  juicio  que  la  defensa  hará  valer  en el juicio oral con  relación al  experto  en  derecho  constitucional,  probanza  que  fue  inadmitida dentro del  proceso  número 155, decisión en la que también, reitera, intervino el doctor  Ramírez Contreras.   

De  manera  que  estima  que  el  Magistrado  recusado  ya  plasmó  su  concepto  en  el proceso radicado con el número 155.  Reconoce  que  los  dos trámites son diversos aunque hayan derivado de acciones  de   hábeas   corpus.  Sin  embargo,  en  procura  de  los postulados de neutralidad y objetividad el citado  funcionario judicial debe separase del conocimiento de este asunto.   

Por su parte, el doctor Luis Fernando Ramírez  Contreras  sostiene  que no comparte la hipótesis planteada por el Delegado del  Procurador   General   del   Nación,   puesto   que  los  citados  hábeas  corpus  fueron  interpuestos  por  diferentes     personas     en    circunstancias    fácticas    y    procesales  disímiles.   

Anota  que  no  se  puede  vaticinar  que  la  decisión  adoptada  en  el  proceso  radicado  con  el  número 155 respecto al  pedimento  de  pruebas  sea  igual a este caso, habida cuenta que aquí no se ha  comenzado   con  el  trámite  que  regula  el  artículo  357  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2004.   

De otro lado, si bien reconoce que algunas de  las  probanzas  solicitadas  en  el otro proceso se han hecho referencia en esta  audiencia,   también  lo  es  que  no  se  ha  estudiado  los  presupuestos  de  pertinencia  y  conducencia  en  torno a su admisibilidad y con relación a este  diligenciamiento.   

Insiste   en  que  el  otro  proceso  penal  adelantado  contra  el doctor Beltrán Farias si bien también se derivó de una  acción  de hábeas corpus, de  todos  modos  las  peticiones  fueron  realizadas  por  personas diferentes y en  circunstancias  fácticas y procesales particulares. Agrega que los jueces de la  República  tienen la facultad de pronunciarse sobre cada proceso en concreto, y  el  hecho  de  haber  intervenido  en  un  diligenciamiento  contra una persona,  independientemente  de  los  resultados  allí adoptados, no los inhabilita para  seguir ejerciendo su labor.   

En consecuencia, no acepta la recusación que  le hace el Delegado del Procurador General de la Nación.   

De  acuerdo  con lo anteriormente expuesto, y  según  lo  reglado  en  los  artículos  57,  60 y 62 de la Ley 906 de 2004, se  suspendió  la  audiencia  preparatoria  y se dispuso el envió del proceso a la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia a fin de que dirima de  plano    la    recusación    presentada   en   contra   del   doctor   Ramírez  Contreras.   

Y, por último, se ordenó que con respecto a  la  manifestación  de  impedimento hecha por el Delegado del Procurador General  de   la   Nación,   se   remitirá   al   Superior  funcional  para  lo  de  su  cargo.   

CONSIDERACIONES     DE    LA    CORTE   

1.  De  acuerdo  con  lo  previsto  en  los  artículos  57  y 60 de la Ley 906 de 2004, esta Corporación es competente para  resolver  el  incidente  propuesto por tratarse de un proceso adelantado bajo el  trámite  del  sistema  penal acusatorio y por corresponder a la recusación que  se  formuló  contra  un Magistrado integrante de la Sala de Decisión Penal del  Tribunal Superior de Bogotá.   

2.  Como  lo ha dicho la jurisprudencia de la  Sala1,  la  independencia  e imparcialidad de los funcionarios judiciales  es  un  mandato  constitucional definido en los artículos 228 y 230 de la Carta  Política,  cuyo  desarrollo  se  materializa  en  las causales de impedimento y  recusación  taxativamente  contempladas en el Código de Procedimiento Penal de  2004,  en  orden  a  salvaguardar  el  derecho  al  debido  proceso  y  la recta  administración  de  justicia,  a través de decisiones ecuánimes, autónomas y  objetivas.  Dicha  garantía  constitucional,  a  la  luz de la legislación que  regula  el  sistema  penal  acusatorio,  comporta  para  el  juzgador  una mayor  exigencia  en  cuanto  a  la  libertad  de  un conocimiento previo, a la hora de  examinar la responsabilidad del procesado.   

Así, las instituciones de los impedimentos y  las   recusaciones   están   fijadas   constitucional   y  legalmente  para  la  preservación  y defensa del derecho a ser juzgado por funcionarios imparciales,  alcanzando  la categoría de derecho fundamental porque hace parte del derecho a  un  proceso con todas las garantías y previsto así mismo en el artículo 10 de  la  Declaración  Universal  de  Derechos  Humanos como en el artículo 14.1 del  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de Nueva York.   

De  igual  manera,  en  esta  materia rige el  principio  de  taxatividad,  según el cual, sólo constituye motivo de excusa o  de  recusación  aquel  que  de manera expresa se señala en la ley, lo que hace  exclusión  de la analogía, además que a los jueces les está vedado separarse  por  su  propia  voluntad  de  sus  funciones  jurisdiccionales  y a los sujetos  procesales  no les está permitido escoger a su arbitrio la persona del juez, de  manera  que  las  causas  que  dan  lugar  a  separar  del  conocimiento  de  un  determinado  asunto  a un funcionario judicial no pueden deducirse por similitud  ni  ser  objeto  de  interpretaciones subjetivas, en tanto se trata de reglas de  garantía   de  la  independencia  judicial  y  de  vigencia  del  principio  de  imparcialidad del juez.   

3. En el supuesto que ocupa la atención de la  Sala  y de acuerdo con la causal que aduce el Delegado del Procurador General de  la  Nación,  esto  es,  la  contenida  en  el  numeral 4º del artículo 56 del  estatuto  procesal  penal  de  2004,  establece que el funcionario judicial debe  separarse   del   conocimiento   del   trámite   cuando   hubiese  manifestado  su  opinión  sobre  el  asunto  materia  del  proceso.   

En  relación  con  este  motivo  la  Sala ha  manifestado  que  la opinión debe ser sustancial, tradicionalmente vinculante y  haberse emitido por fuera del proceso, así:   

“Lo sustancial, es  lo  esencial y más importante de una cosa; en asuntos jurídicos, se identifica  con  el  fondo  de  la  pretensión  o de la relación jurídico material que se  debate.  Se  entiende  que  la  opinión  es  vinculante  cuando  el funcionario  judicial  que  la  emitió  queda  unido,  atado o sujeto a ella, de modo que en  adelante  no puede ignorarla o modificarla sin incurrir en contradicción. Y por  fuera  del  proceso, significa que la opinión sea expresada en circunstancias y  oportunidades  diferentes a aquellas que prevé la legislación procesal para el  asunto     del     cual     se     debe    conocer    funcionalmente”.2   

En  tales  condiciones, no cualquier opinión  tiene  la  virtualidad  de  separar  al  juez del conocimiento del asunto, sólo  alcanzará  esa fuerza aquella que por su entidad y naturaleza pueda comprometer  la  imparcialidad  y  ponderación  del  funcionario,  por constituir un acto de  prejuzgamiento   sobre   el   hecho   que   le  corresponde  decidir3.   

De  manera  que  no  le  asiste  razón  al  representante   del   Ministerio   Público  para  recusar  al  doctor  Ramírez  Contreras,  integrante  de  la  Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de  Bogotá,  por  cuanto  la  opinión que emitió lo hizo en calidad de juez de la  República  al  examinar  los  presupuestos  de admisibilidad de las solicitudes  probatorias  hechas  por  los  intervinientes dentro del proceso radicado con el  número  155,  donde también se juzga al doctor Luis Eduardo Beltrán Farias en  su condición de Juez Quinto Penal Municipal de la misma ciudad.   

En  otras palabras, frente a la decisión que  adoptó  el  funcionario  recusado debe resaltarse que la hizo al interior de un  proceso  penal  y  en  cumplimiento a sus funciones de Magistrado de Tribunal de  Distrito  Judicial,  que conforme al artículo 33, numeral 2°, de la Ley 906 de  2004  está  dentro  de su competencia juzgar el comportamiento delictual de los  jueces y fiscales delegados de su jurisdicción.   

Además,  la  hipótesis  en  que se funda la  recusación  simplemente  constituye   una  simple  expectativa  de  lo que  podría   ocurrir   respecto  de  las  solicitudes  probatorias  que  hagan  los  intervinientes,  de  acuerdo  con  el artículo 357 del Código de Procedimiento  Penal  de  2004,  pues  en  este  diligenciamiento  no  se  ha cumplido con este  pedimento.   

Y, como lo manifiesta el funcionario recusado,  los   elementos   de  juicio  que  soliciten  los  intervinientes  deberán  ser  examinados,  desde  el punto de vista de su admisibilidad, conforme a los hechos  que  son  objeto  de  debate, que como lo reconocen los funcionarios trabados en  esta  discordia,  son particulares y disímiles frente a los que se juzgan en el  proceso radicado con el número 155.    

De  ahí  que la Sala declarará infundada la  causal  de  recusación  formulada  por el representante del Ministerio Público  dentro  de  este  proceso  contra  el  doctor  Luis Fernando Ramírez Contreras,  Magistrado  integrante  de  la Decisión Penal del Tribunal Superior de Bogotá.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

Primero.   DECLARAR   INFUNDADA  la  recusación  incoada por el Delegado del Procurador General de  la  Nación  contra  el  doctor  Luis  Fernando  Ramírez  Contreras, Magistrado  integrante  de  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Bogotá, que  juzga  el  comportamiento  delictual en que pudo incurrir el acusado doctor Luis  Eduardo  Beltrán  Farias  en su condición de Juez Quinto Penal Municipal de la  misma ciudad.   

Segundo. Devolver la  actuación al Tribunal de origen.   

Tercero. Contra esta  decisión no procede recurso alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

MARIA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

                   CITA MÉDICA   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                          SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          AUGUSTO    J.   IBAÑEZ   GUZMÁN           

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS                       

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                              JAVIER     ZAPATA  ORTIZ   

                                                                                                                                    

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

1 Cfr,  entre otros, impedimento 28042 del 8 de agosto de 2007.   

2 Auto  del 21 de abril de 2004 (radicado 22.121).   

3 Auto  20 de octubre de 1992 (radicado 7899).     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *