33488(21-04-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.° 33488  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 120  

Bogotá,  D. C., veintiuno (21) de abril de  dos mil diez (2010).   

VISTOS  

         Se  pronuncia  la Sala sobre la solicitud de pruebas presentada por  la  defensa  del reclamado en extradición JORGE SILVA  PIEDRAHITA.   

ANTECEDENTES  

Mediante  Nota  Verbal  N°  565  del 19 de  noviembre             de             20091,  a través de su Embajada en  Colombia,  el  gobierno de España solicitó la detención provisional con fines  de    extradición    del    señor    JORGE   SILVA  PIEDRAHITA,   por   cuanto  el  Juzgado  Central  de  Instrucción  N°  1  de Madrid adelanta en su contra el sumario 21/1997- 01 por  el  delito  de  tráfico  de  drogas  y  el Juzgado de Instrucción N° 2 de San  Lorenzo  de  El Escorial le sigue el proceso abreviado 1320/2001 por el presunto  delito de homicidio.   

La  solicitud fue acompañada de documentos  relativos a dichos trámite y a la identidad del mencionado.   

Con Nota Verbal N° 566, también del 19 de  noviembre             de             20092,     la    representación  diplomática  española allegó otros documentos atinentes a la investigación a  cargo  del Juzgado de Instrucción N° 2 de San Lorenzo de El Escorial; además,  clarificó  el  número de pasaporte asignado al ciudadano colombiano y anunció  el   interés  en  solicitar  su  entrega  una  vez  cumplida  su  aprehensión.   

Fundado en esta solicitud, el Fiscal General  de  la  Nación  dispuso  el  19  de  noviembre  de  2009, la captura del señor  SILVA  PIEDRAHITA,  medida  notificada  en  la  misma  fecha  por  miembros  del Departamento de Policía de  Risaralda,  autoridad  responsable  de  su detención efectuada el día anterior  por    un   ilícito   contra   la   fe   pública3.   

Por  medio  de las Notas Verbales N° 014 y  0154  del  15  de  enero  de  2010,  la Representación Diplomática de  España   formalizó  la  solicitud  de  extradición  del  señor  SILVA  PIEDRAHIRA,  para lo cual allegó  la documentación correspondiente.   

A  su  vez,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó que de acuerdo con nuestra legislación penal interna, el  Convenio  aplicable  al  presente caso es la Convención de Extradición de Reos  vigente  entre los dos Gobiernos, suscrita el 23 de julio de 1892 y aprobada por  la  Ley  35  de  1892,  al  igual que el Protocolo Modificatorio del Convenio de  Extradición,  hecho  en Madrid el 16 de marzo de 1999 y aprobado por la ley 876  del      2      de      enero      de      20045.   

Por su parte, el Viceministro de Justicia y  del  Derecho  con oficio OFI10-1864-DVJ-0300 del 25 de enero de 2010, remitió a  esta  Corporación  las Notas Verbales No. 014 y 015 del 15 de enero de 2010 con  los documentos reunidos.   

Para  dar cumplimiento a lo dispuesto en el  artículo  518  de  la  Ley  600  de 2000, con auto del 8 de febrero de 2010, la  Corte      solicitó      al      señor     SILVA  PIEDRAHITA  la designación de un defensor y, como no  lo   hizo   en   un   lapso  prudencial,  el  día  18  siguiente,  de oficio, le nombró una profesional del  derecho,  disponiendo  además  correr  el traslado previsto en el artículo 518  del ordenamiento citado.   

El   1°  de  marzo  de  2010  el requerido en extradición designó su  defensor  de  confianza,  quien  en  la misma fecha fue notificado de la última  decisión  citada  y  en  el  término de traslado demandó la práctica de unas  pruebas.  Transcurrido  el  aludido  término,  la defensa allegó nuevo escrito  haciendo     otras     solicitudes    probatorias6.   

El representante del Ministerio Público no  efectuó solicitud alguna en ese sentido.     

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

El  concepto  que  corresponde  emitir a la  Corte  dentro  del  trámite  de extradición, de acuerdo con lo dispuesto en el  artículo  520  de la Ley 600 de 2000, se circunscribe a verificar: (i)    la   validez   formal   de   la  documentación     presentada,     (ii)   la   demostración   plena  de  la  identidad  del  solicitado,  (iii)  el  principio de la  doble  incriminación,  (iv)  la  equivalencia  de la providencia proferida en el extranjero y, eventualmente,  (v)  el cumplimiento de lo  previsto  en  los  tratados  públicos;  en  consecuencia, sólo las pruebas que  guarden     estrecha     relación     con    estos    aspectos    se    reputan  pertinentes.   

Igualmente, la utilidad de los elementos de  convicción   se   examina   bajo  la  óptica  de  contribuir  a  comprobar  el  cumplimiento  de  los  requisitos  contemplados en los artículos 18 del Código  Penal  y  511  y  513  de la  legislación procesal citada.   

Ahora,    de    conformidad    con   la  jurisprudencia7,  la Corte debe constatar que en nuestro país no se haya ejercido  jurisdicción  sobre  los  hechos que sustentan el pedido de entrega y proferido  decisión  con fuerza de cosa juzgada, razón por la cual este aspecto, al igual  que   los   anteriores,   condiciona   la   práctica   de  pruebas  durante  el  trámite.   

De  otra  parte,  la  Ley 600 de 2000 en su  artículo  235  señala  el  deber  de  inadmitir las pruebas que no conduzcan a  establecer  la  verdad sobre los hechos materia del proceso u obtenidas en forma  ilegal  y  a  rechazar,  mediante  decisión  interlocutoria,  la  práctica  de  aquellas  legalmente  prohibidas  o  ineficaces,  las  que  versen  sobre hechos  notoriamente   impertinentes  y  las  manifiestamente  superfluas,  reglas  que  deben aplicarse al trámite de extradición, dejando a  salvo sus particularidades.   

Precisados  los  criterios  que  rigen  la  actividad  probatoria en este diligenciamiento, a continuación se consignan las  peticiones  consignadas por la defensa en el escrito presentado, como se anotó,  de  manera oportuna, seguidas de las razones por las cuales, desde ya se afirma,  no se acogen.   

         1.  Oficiar  a  la Dirección de Asuntos Jurídicos Internacionales  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  colombiano, para que certifique por  escrito,  “cuál  fue el  procedimiento   diplomático   agotado   para   realizar   la   compilación   y  verificación  de  la documentación allegada a la solicitud de extradición del  ciudadano  Jorge  Silva  Piedrahita.  De  igual  modo, se sirva certificar si se  cumplió   (sic)  con  los  protocolos  de  autenticidad que requieren estos procedimientos diplomáticos en  materia   de   extradición   de   un   colombiano   por  nacimiento”8.   

         2.  Oficiar  al  Ministerio  del  Interior  y  de Justicia para que  certifique,     por     escrito,    “si  efectivamente  la  documentación remitida por el Ministerio de  Relaciones  Internacionales,  fue  examinada íntegramente  con ajuste a la  normatividad     que     rige    la    materia    de    extradición”9.   

   

         Estas  solicitudes,  argumenta,  se  orientan  a  demostrar  si  el  trámite   de   la   solicitud   de   extradición  se  ajustó  a  “los              cánones  diplomáticos”,  esto es  si  “existió un examen y  se  cumplió  con  el  proceso  de  la  documentación  allegada por el Reino de  España   para  dar  viabilidad  al  procedimiento  de  extradición”10,  pues  estos  trámites  se  cumplieron  en  un  solo  día,  el  19  de  noviembre de 2009, como registra la  foliatura.   

         De  conformidad con el marco legislativo reseñado, las solicitudes  mencionadas  no  están  llamadas a prosperar, en tanto implican requerir de las  autoridades  mencionadas  la  certificación sobre el cabal cumplimiento, por su  parte,  de  las  funciones  que  específicamente  les  asigna  el  ordenamiento  jurídico,  labor  a  través  de  la  cual  establecieron  que el expediente se  hallaba   perfeccionado   y   era   viable  su  remisión  a  esta  Colegiatura.   

         Agréguese  que  los documentos atinentes al trámite efectuado por  cada  Ministerio  en  acatamiento  de  los artículos 514 a 517 de la Ley 600 de  2000,   además   de  obrar  ya  en  el  expediente11,  tienen  el  carácter  de  públicos  y  por tal causa su contenido se presume auténtico, sin que el hecho  de  haberse  agotado  dicho trámite en un día, única crítica expuesta por la  defensa,  constituya  argumento  suficiente para cuestionar la legitimidad de su  contenido.   

         Por  otra  parte,  el peticionario omite concretar la trascendencia  probatoria  de una certificación en tal sentido frente al concepto requerido de  la  Sala  en  este  trámite,   razón  adicional  para  considerar  que la  certificación deprecada deviene impertinente.   

         3.  Tener como prueba documental una certificación expedida por el  Juzgado  de  Primera  Instancia  e  Instrucción  de San Lorenzo de El Escorial,  Madrid,   en   la   cual   se   indica   que   contra   el  señor  SILVA     PIEDRAHITA     “no  se  adelanta  procesamiento penal  por  la  conducta  de  tráfico de drogas, ni por cualquier otro delito, excepto  las  diligencias  previas que se instruyen por la supuesta comisión del punible  de  homicidio  en  grado  de  inductor”.   

         La  utilidad  de  la  prueba radica en demostrar que la conducta de  narcotráfico,     acaeció     en     1996,     en     España     “y    no   puede   ser   objeto   de  procesamiento  entre  nosotros,  por expresa prohibición de la Carta Política,  en   etapa   antelada   al   acto   legislativo  01  del  año  1997”12.   

         La  aducción  del  citado  documento  con  esos  fines  se aprecia  superflua,  pues  de  una  parte,  su  contenido  no se refiere al hecho preciso  mencionado  por  el  solicitante  y  de otra, los ilícitos atribuidos al señor  SILVA  PIEDRAHITA por cada  una  de  las  autoridades  judiciales que lo requieren, fueron precisados en los  documentos allegados con la solicitud.   

         Por tal razón, no se acoge la petición del defensor.   

         4.     Ahora     bien:    en    memorial    allegado    en    forma  extemporánea13,  el  defensor  solicita,  invocando  la  facultad  de  la Sala de  decretar    pruebas    oficiosamente,    que    se   tengan   por   tales   unos  documentos14  remitidos  por  quien  funge  como apoderado del requerido en los  procesos   adelantados   ante  las  autoridades  judiciales  de  España.  Ellos  son:   

         —  Copia autenticada de los documentos  relativos  a  la  aprehensión  de   JORGE SILVA  PIEDRAHITA, quien bajo otra identidad, fue privado de  su libertad el 24 de enero de 1997 en ese país.   

         —  Certificado expedido por el Juzgado  Central  de Instrucción N° 1° en esa misma causa, donde se especifica que los  hechos    atribuidos    al    requerido    son    anteriores    a    la    fecha  mencionada.   

         — Copia de la sentencia dictada por la  Audiencia   Nacional  en  el  mismo  expediente  contra  personas  distintas  de  JORGE      SILVA      PIEDRAHITA     quien no fue juzgado por estar ausente.   

         La  solicitud  se  sustenta  en la necesidad de conocer la fecha de  ocurrencia  de  estos  hechos,  pues  estos  acaecieron antes del 24 de enero de  1997,  asunto  de  interés  para el concepto de competencia de esta Sala.    

         La  solicitud  con  ese  propósito resulta superflua, en tanto los  documentos  allegados  para  efectos  de  emitir  el  concepto  correspondiente,  permiten  establecer la época en que tuvieron ocurrencia cada uno de los hechos  por  los  cuales el Gobierno Español demanda la entrega del señor JORGE  SILVA  PIEDRAHITA. Reitérese que,  como   tiene  dicho  la  Sala,  lo  importante  es  que  contengan  “el  mínimo de información necesaria  conforme  al  Tratado  o  a  la  Ley  para el estudio del asunto y decisión del  concepto   respectivo”15,  presupuesto  cumplido  en  este caso.   

         Por  esta   razón  no   se  dispone su incorporación al  expediente y, en ese orden, serán devueltos a quien los allegó.   

         Finalmente,  teniendo en cuenta que los textos legales aducidos con  la  solicitud  de  entrega  se advierten fragmentados o ausentes, la Sala estima  necesario  ordenar,  de  oficio,  que al trámite se aporte el texto completo de  los  artículos  301  ss.,  368  y 370-3 del Código Penal español, mencionados  tanto  en el auto de 3 de diciembre de 2009 por cuyo medio el Juzgado Central de  Instrucción  N°  1°  de Madrid, propuso al Gobierno de España solicitar a su  similar  de  Colombia la extradición del señor JORGE  SILVA  PIEDRAHITA,  como  en  la  orden de detención  europea emitida en su contra.   

         Con  ese  propósito  se  oficiará  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores     de     Colombia,     para     que     adelante     la    gestión  correspondiente.   

         Recibida  de  conformidad la respuesta correspondiente, atendido lo  dispuesto  en  el  inciso  final  del  artículo  518  de la Ley 600 de 2000, se  ordenará  dejar  el  expediente en la Secretaría de la Sala por el término de  cinco  (5)  días  a disposición de las partes, para que presenten sus alegatos  de conclusión.   

         En  mérito  de  lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

         RESUELVE:   

1.   NEGAR  por  improcedentes  las  pruebas  deprecadas  por el defensor del señor JORGE  SILVA  PIEDRAHITA  precisadas  en  esta decisión.   

En consecuencia, devuélvanse los documentos  allegados    por    esta    parte    con    el    segundo    de   los   escritos  presentados.   

2.   DISPONER,  de  oficio,  la  incorporación al trámite del texto  completo  de  los  artículos  301  ss., 368 y 370-3 del Código Penal español,  para  lo  cual se oficiará al Ministerio de Relaciones Exteriores, a fin de que  adelante la gestión pertinente ante el Gobierno de España.   

3.   Una  vez  se   alleguen  los  textos  legales  mencionados, por Secretaría se correrá traslado por cinco (5) días a  las  partes  para  que presenten sus alegatos, de acuerdo con lo dispuesto en el  inciso  final  del  artículo  518  de la Ley 600 de 2000, una vez en firme esta  determinación.   

Contra  lo  resuelto  en el numeral 1° de  esta decisión procede el recurso de reposición.   

Notifíquese  y cúmplase.  

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS   

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ           SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                        AUGUSTO                                J.                                IBAÑEZ  GUZMÁN                         

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANES                          YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                                    

                                                                                                                

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                             JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

          

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1 Fl.  11carpeta anexa.   

2 Fl.  26 carpeta anexa.   

3 Cfr.  Fls. 98 a 101 y 58 a 64 ib.   

4 Fls.  104 y 113 ib.   

5 Fl.  102 carpeta anexa.   

6 Cfr.  Fls. 11 a 23 y 48 a 128 c. principal.   

7 Cfr.  Auto del 22 de julio de 2009, Radicado No. 31824.   

8 Fls.  21 y 22 cuaderno principal   

9 Fl.  22 ib.   

10 Fl.  22 ib.   

11  Cfr.  Fls.  9,  10,  24,  25,  102  y  103  carpeta  anexa  y  1  a  2  cuaderno  principal.   

12 Fl.  23 cuaderno principal.   

13  Cfr.  Fls.  21  y  48  cuaderno  principal:  el  término para hacer solicitudes  probatorias  venció el 18 de marzo de 2010 y este escrito fue allegado el 23 de  marzo siguiente.   

14  Fls. 53 a 128 cuaderno principal.   

15  Cfr. Concepto del 15 de julio de 2008, Rad. 28502     

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