33247(10-03-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n.° 33247  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta Nº  073  

Bogotá, D. C., diez (10) de marzo de dos mil  diez (2010)   

V I S T O S  

Procede  la  Corte  a  conceptuar  sobre  la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   Baudilio  Vivero  Cárdenas, elevada por el  Gobierno de los Estados Unidos de América.   

L  A     S O L I C I T U  D   

1.     Mediante    oficio   número  OFI09-42012-DVJ-0300  del  4  de diciembre de 2009, el Ministerio del Interior y  de  Justicia  comunicó  a  esta Sala de la Corte que el Gobierno de los Estados  Unidos  de  América,  por  conducto  de su Embajada en Colombia y mediante Nota  Verbal  número  2939  del  27  de  noviembre  del  citado  año,  solicitó  en  extradición  al  ciudadano  colombiano Baudilio Vivero  Cárdenas,  capturado el 30 de septiembre anterior, en  cumplimiento  de  la  resolución del 2 de junio del mismo año, expedida por el  Fiscal General de la Nación.   

2.  La normatividad que rige al presente  trámite  es  la contemplada en el   Libro V, Capítulo II del Código  de  Procedimiento  Penal,  en  la   medida  en  que no existe en el momento  convenio  aplicable  que  regule el asunto, como así lo conceptuó la Directora  de  Asuntos  Jurídicos Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores,  según  oficio  número  DAJI.E   2688  del  30 de noviembre de 2009, quien  además  certificó  que  la  documentación  del  expediente  procedente  de la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América,  fue  presentada  “debidamente   autenticada”.   

3.   Los  acontecimientos  objeto de la  investigación  e  imputación  de los cargos formulados en su contra, motivo de  la  solicitud  de  extradición,  fueron  sintetizados en la Nota Verbal número  2939 del 27 de noviembre de 2009 de la siguiente manera:   

“La  investigación  ha  revelado  que  entre  septiembre  de 2005 y febrero de 2009,  Baudilio   Vivero   Cárdenas   trabajó   como  transportador  de  narcóticos,  utilizando  embarcaciones pesqueras y lanchas-rápidas para transportar cocaína  desde  Colombia a otros países, siendo los Estados Unidos el último destino de  los narcóticos.   

“Específicamente,  según  fuentes  encubiertas,  el  co-acusado  de  Vivero  Cárdenas,  Wilson  Jesús  Torres Torres, es un profesor en una escuela  marítima  en  Buenaventura,  Colombia.  Torres  Torres recluta en la escuela en  forma  activa  tanto  a  capitanes  de  embarcaciones  como a tripulantes con el  objeto  de  asistir  en  el  transporte  de  grandes cantidades de cocaína. Las  fuentes  han  hablado  sobre el negocio del transporte de narcóticos con Torres  Torres,  así  como  sobre la participación de él en despachos específicos de  cocaína.   

“Una  de  las  fuentes  encubiertas  (CI-1)  ha  conocido  a  Vivero Cárdenas por más de tres  años  y  ha  trabajado  para  él  transportando cocaína. Según CI-1 y otros,  Vivero  Cárdenas  es responsable de coordinar la logística de los despachos de  narcóticos  que  se  envían  por  lanchas-rápidas  desde  Colombia  a  varios  destinos  en  Centroamérica.  La  cocaína tiene como destino final los Estados  Unidos.  Vivero  Cárdenas  coordina  con  co-asociados  los  detalles  de tales  despachos  y,  algunas  veces,  hasta  ha  participado  en cargar y descargar la  cocaína  de  las  embarcaciones.  CI-1 se ha reunido personalmente muchas veces  con  Vivero  Cárdenas para hablar sobre los despachos de cocaína, e igualmente  ha  conversado  con  Vivero  Cárdenas y Torres Torres por teléfono para hablar  del negocio de los narcóticos.   

“CI-1   ha  reportado  sobre  el  contenido  de  las  conversaciones  con Vivero Cárdenas y  Torres  Torres  a  miembros de la Agencia para el Control de las Drogas (DEA), y  les  ha  informado sobre los arreglos relacionados con despachos específicos de  cocaína  coordinados  por  Vivero  Cárdenas  y  Torres Torres. La información  suministrada  por  CI-1  dio  como  resultado  las  incautaciones  de múltiples  cientos  de  kilogramos  y  de  toneladas  de  cocaína  por parte de la Guardia  Costera  de los Estados Unidos (USCG). Estas incluyen interceptaciones en: 1) 12  de  junio  de  2006,  que  involucró  la  incautación de aproximadamente 2.659  kilogramos  de  cocaína;  2)  17  de  septiembre  de  2006,  que  involucró la  incautación  de aproximadamente 590 kilogramos de cocaína; 3) 20 de octubre de  2006,  que  involucró  la  incautación  de  aproximadamente nueve toneladas de  cocaína;  y  4)  12  de  enero  de  2007,  que  involucró  la  incautación de  aproximadamente dos toneladas de cocaína.   

“El 30 de enero  de  2009, o aproximadamente en esa fecha, la USCG interceptó una lancha-rápida  que  transportaba  un  cargamento  de cocaína. Vivero Cárdenas y Torres Torres  fueron  encontrados a bordo de la embarcación junto con otros dos tripulantes y  detenidos  por  la  USCG. La USCG recuperó aproximadamente 71 balas de cocaína  (más  de  una  tonelada)  que  los  cuatro  miembros de la tripulación habían  lanzado  al agua. Los cuatro co-asociados fueron posteriormente entregados a las  autoridades colombianas y luego fueron puestos en libertad.   

“La  evidencia  contra  Vivero Cárdenas incluye, pero no se limita a, información suministrada  por  testigos  que  cooperan  en  el  caso, grabaciones de llamadas telefónicas  legalmente   obtenidas,   y   evidencia   física  obtenida  durante  múltiples  incautaciones  legales  de  cocaína  por  parte de oficiales de las fuerzas del  orden tanto de los Estados Unidos como de Colombia.   

“Todas   las  acciones  adelantadas  por  el  acusado  en  este  caso  fueron  realizadas  con  posterioridad      al      17      de      diciembre     de     1997”.   

4.   La  documentación remitida por el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  que  sustenta  la solicitud de  extradición  del  ciudadano  colombiano  Baudilio  Vivero Cárdenas, es la siguiente:   

4.1.  Copia  de  la  acusación  sustitutiva  número  CR-08-280  (ESH)  del  24  de  febrero de 2009, por medio de la cual la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos,  Distrito de Columbia, acusó, entre  otros,   a   Baudilio  Vivero  Cárdenas  del siguiente cargo:   

“Cargo  Uno:  Concierto  para  fabricar,  distribuir, y poseer con la intención de fabricar o  distribuir  cinco  kilogramos o más de una sustancia o mezcla que contenía una  cantidad  perceptible  de  cocaína,  mientras  se  encontraba  a  bordo  de una  embarcación  sujeta a la jurisdicción de los Estados Unidos, en violación del  Titulo  46,  Secciones  70503  y  70506 del Código de los Estados Unidos, y del  Título 18, Sección 2 del Código de los Estados Unidos.   

“La  acusación  también  incluye  la  pena  de  decomiso  de  conformidad  con  el  Título 21,  Secciones  853  y  970  del  Código  de  los  Estados  Unidos, la cual busca el  decomiso  de  todos  los bienes que se hayan derivado de ingresos obtenidos como  resultado  de  la  comisión  de  los  anteriores  delitos.  Si dichos bienes no  estuvieren  disponibles,  las  normas  anteriores  permiten que otros bienes del  acusado      sean      decomisados”.   

4.2.   También se allegó copia de las  declaraciones  juradas  de Lawrence Schneider, Abogado Litigante de la División  de  Asuntos  Penales  del  Departamento  de Justicia; y de Frank Daniels, Agente  Especial  de  la  Administración para el Control de Drogas (DEA) de los Estados  Unidos,     las   que   respaldan   la   acusación   contra   Baudilio Vivero Cárdenas.   

El  primer  funcionario,  esto  es, Lawrence  Schneider,  incorpora en su declaración la descripción y vigencia de los tipos  penales  imputados  en el pliego acusatorio, explica el alcance de la acusación  y  realiza  una  síntesis  de  los  hechos,  de la actuación procesal y de los  cargos atribuidos al solicitado en extradición.   

Por  su  parte,  el  Detective Frank Daniels  relata,   de   manera  pormenorizada,   los   hechos   objeto  de  juzgamiento  ante el citado Tribunal y la participación en los mismos por parte  del  requerido  en  extradición,  respecto  de quien suministra la información  necesaria sobre su identidad.   

4.3.   Así  mismo,  se  informó  que  el  solicitado,  Baudilio  Vivero  Cárdenas, “también  conocido  como  Don  Ba,  es  ciudadano  de  Colombia,  nacido  el   

25  de  noviembre  de  1959, en Colombia. Es  portador     de     la    cédula    colombiana    No.    11.895.016”.   

4.4.     Se     adjuntó   copia    del    texto    de   las   disposiciones   del   Código   de los  Estados Unidos de América que se afirman  fueron     infringidas    por    el    solicitado   en   extradición   y   que  se  encontraban  vigentes   para    la    época    de    ocurrencia   de   los  hechos.   

4.5.   Por último, se incorporó copia  de  la  orden  de  captura  proferida  en contra del requerido en extradición y  dictada  por  la  Corte Distrital de los Estados Unidos de América, Distrito de  Columbia.   

PERÍODO   PROBATORIO  

Ninguna de las partes solicitó pruebas ni la  Corte consideró procedente decretar de oficio.   

ALEGATO   DE  LA   PROCURADORÍA  PRIMERA   

DELEGADA     PARA     LA   CASACIÓN  PENAL   

El  representante  del  Ministerio Público,  después  de  relacionar de manera  detallada los hechos, los antecedentes,  el  trámite  adelantado  y  los instrumentos allegados a este diligenciamiento,  dice  que  en  lo  que respecta a la validez formal de los documentos, el Estado  solicitante   aportó,   debidamente   traducidas  y  autenticadas,  las  piezas  acusatorias,  en  las  que  se   reseñaron  el  lugar  y  las fechas donde  ocurrieron  los  hechos  y los delitos  imputados, las normas penales y las  declaraciones  de apoyo  a  la  solicitud de extradición, motivo  por el cual se cumple con esta exigencia legal.   

En  torno  a  la  demostración  plena de la  identidad   del   requerido,   asevera  que  los  datos  suministrados  por  las  autoridades  del  país  requirente  coinciden  con  los  de  la persona que fue  notificada  de  la  resolución expedida por la Fiscalía General de la Nación,  por  medio  de  la cual se ordenó su captura y que en este momento se encuentra  detenida con fines de extradición.   

Agrega  que en la  Nota  Verbal  allegada al presente trámite se consignaron sus datos personales,  es  decir,  se  trata  de  un ciudadano colombiano, nacido el 25 de noviembre de  1959  y  que  es portador de la cédula de ciudadanía número 11.895.016, datos  que  confirman  dicha  identidad,  los  cuales coinciden con los que suministró  Baudilio  Vivero  Cárdenas al  momento   de   su  captura,  sin  que  al  respecto  se  haya  mostrado  ninguna  objeción.   

En  lo que tiene que ver con el principio de  la  doble  incriminación,  sostiene  que  el  cargo  imputado a Baudilio Vivero  Cárdenas     encuentra  adecuación  típica en el artículo 340, modificado por las Leyes 733 de 2002 y  el  artículo  376,  modificado  por  el artículo 14 de la Ley 890 de 2004, del  Código  Penal,  los  cuales  consagran  los delitos de concierto para delinquir  para  cometer  delitos  de  narcotráfico  y  tráfico,  fabricación o porte de  estupefacientes,  cuya  pena  privativa de la libertad no es inferior a 4 años,  lo que le permite concluir que este postulado también se cumple.   

En cuanto a la equivalencia de la providencia  dictada  en  el  extranjero,  dice que “basta  con  que  exista equivalencia sustancial entre la providencia  proferida  en  el  extranjero  y  la  resolución  acusatoria  que regula la Ley  Colombiana…”,  con  lo  cual  en este asunto se encuentra satisfecho este presupuesto, por lo que estima  que    las    formalidades    legales    se    cumplen   cabalmente   para   que   la   Corte  proceda   a   emitir   concepto   favorable  de   la   solicitud   de  extradición  que  el Gobierno de los Estados Unidos de América elevó respecto  del ciudadano Baudilio Vivero Cárdenas.   

Por  último,  en  orden  a  garantizar  los  derechos  fundamentales  del  ciudadano colombiano requerido en extradición, el  Procurador  Delegado  sugiere  a la Corte exhorte al Gobierno Nacional para que,  en  caso de que se conceda la extradición, se condicione la misma en el sentido  de  que el solicitado no sea juzgado por hechos anteriores al 17 de diciembre de  1997  ni  condenado  a  cadena  perpetua,  ni  sometido a desaparición forzada,  torturas,  ni a tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, ni a la pena de  muerte etc.   

En consecuencia, reitera la Delegada que las  formalidades  legales se cumplen cabalmente y sugiere a la Corte emitir concepto  favorable   respecto   de   la   solicitud   de   extradición   del   ciudadano  colombiano   Baudilio   Vivero  Cárdenas.   

CONCEPTO      DE    LA   CORTE   

El  artículo  502  de  la  Ley  906 de 2004  estatuye  que  el  concepto que emite la Sala debe estar centrado en establecer,  entre  otros,  la  validez   formal  de la documentación presentada, en la  demostración  plena de la identidad del solicitado, en el principio de la doble  incriminación,  en  la   equivalencia  de  la  providencia proferida en el  extranjero  y,  cuando  fuere  el caso, en el cumplimiento de lo previsto en los  tratados públicos.   

En  esas condiciones, se procederá a emitir  concepto, así:   

1.   La   validez       formal       de      los      documentos   aportados   

Advierte  la  Sala  que  la  documentación  presentada   como   soporte  de  la  petición  de  extradición  de  Baudilio Vivero Cárdenas, cumple con las  exigencias  legales  contempladas en los Códigos de Procedimiento Penal y Civil  para tenerla como apta para fundar el respectivo concepto.   

No  hay duda que los documentos se allegaron  por  vía  diplomática,  habiendo  sido  debidamente traducidos y autenticados,  dentro  de  los  cuales  obra  la  copia  de  la  acusación sustitutiva número  CR-08-280  (ESH)  del  24  de febrero de 2009, dictada por la Corte Distrital de  los  Estados  Unidos,  Distrito de Columbia, la cual fue firmada por el Portavoz  del  Gran  Jurado  y el Abogado Litigante de la División de Asuntos Penales del  Departamento  de Justicia de los Estados Unidos, documentos cuya autenticidad de  su  contenido  fue  certificada  con  las  firmas  y  el sello pertenecientes al  Secretario de dicho Tribunal.   

También obran  las  declaraciones  juradas  en  apoyo  a  la  solicitud  de  extradición, entre otros, la de Frank  Daniels,   cuyos  contenidos  y traducción al español, junto con el resto  de    la     documentación    que    las    acompaña,   fueron   certificados,   por  Thomas  C.  Black,  Director Asociado de la Oficina de  Asuntos   Internacionales,   División   de   lo   Penal,  del  Departamento  de  Justicia  de  los  Estados  Unidos de América.   

Así  mismo,  aparece  que la documentación  anexa  hace referencia a la orden de captura, a la resolución de acusación y a  las   normas   aplicables   al  caso,  esto  es,  el  Título  18,  Secciones  2  (principales,  auxiliar  e incitar) y 3282 (delitos no  conminados  con  la  pena  de  muerte),  el Título 21, Secciones 812 (tablas de  sustancias  controladas),  853  (extinción  penal del derecho de dominio) y 970  (extinción  penal  del  derecho  de  dominio);  y el Título 46 Secciones 70503  (penas)  y  70506  (penas)  del  Código de los Estados  Unidos de América.   

Por  su  parte,  la rúbrica y el cargo del  señor  Thomas  C.  Black  fueron certificados por el señor Eric H. Holder, Jr.  Procurador  de  los  Estados Unidos, quien según su propia afirmación escrita,  ordenó  que  se  estampara el sello del Departamento de Justicia de los Estados  Unidos,  siendo  atestada  la  firma  de  aquél  por  el Director Adjunto de la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal, y el sello del  Departamento  de   Estado fue ordenado por la Secretaria de Estado, señora  Hillary  Rodham Clinton, de cuyo nombre dio fe el funcionario de Autenticaciones  de la misma oficina.   

Por  último,  dichos  documentos  fueron  presentados   para   su  autenticación  ante  el  Vicecónsul  de  Colombia  en  Washington  D.  C.,  señor René Correa Rodríguez, como así lo constató y lo  avaló  la  Oficina  de  Legalizaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores,  cumpliéndose   con   lo  establecido  por  el  artículo  259  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  modificado por el 1°, numeral 118 del D. E. 2282 de 1989  que  dice:  “Los documentos  públicos  otorgados en país extranjero por funcionario de éste o con  su  intervención,    deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el  cónsul  o agente  diplomático de la República, y en su defecto por el de  una  nación  amiga,  lo  cual hace presumir que se otorgaron conforme a la  ley  del  respectivo  país.  La  firma  del  cónsul  o  agente diplomático se  abonará  por  el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, y si se trata  de  agentes  consulares  de  un  país amigo, se autenticará previamente por el  funcionario   competente   del   mismo   y   los   de   éste   por  el  cónsul  colombiano”,  disposición  aplicable  al  caso  en  virtud  del  principio  de integración previsto en los  artículos  25  y  495,  último  inciso,  del Código de Procedimiento Penal de  2004.   

Además, la Directora de Asuntos Jurídicos  Internacionales  del  Ministerio de Relaciones Exteriores, según oficio número  DAJI.E  2688  del  30 de noviembre de 2009, certificó que la documentación del  expediente  procedente  de  la  Embajada  de  los Estados Unidos de América fue  presentada   “debidamente  autenticada”.   

Por  lo  tanto,  teniendo  en cuenta que la  solicitud  de extradición de Baudilio Vivero Cárdenas  se  hizo  por  la  vía  diplomática  y  que  en  la  expedición   y  trámite  de  los  mencionados  documentos,  así  como  en  su  traducción,  se cumplieron todos los ritos formales de legalización prescritos  por  las  normas  de  los  Estados Unidos de América, la Corte los tendrá como  aptos  para  servir  de prueba en este asunto, cumpliéndose así con la primera  exigencia legal.   

2.  La   identificación     plena     del     solicitado    en   extradición   

No  hay  duda que el colombiano  Baudilio  Vivero  Cárdenas,  a quien se  refiere  este trámite, es la persona solicitada en extradición por el Gobierno  de los Estados Unidos de América.   

De  la  documentación  remitida  por  vía  diplomática  se  colige claramente, como lo destaca el Procurador Delegado, que  se  trata  de  Baudilio  Vivero  Cárdenas,  pues  basta observar que el número de cédula de ciudadanía que  suministró  la Embajada de los Estados Unidos de América, a través de la Nota  Verbal  número 0886 del 23 de abril de 2009, concuerda con el que aparece en el  acta  de  notificación  personal  de  la  providencia  por  medio de la cual se  dispuso  su  captura,  en  la  diligencia  mediante  la cual se le comunicó sus  derechos  de  capturado por razón de este trámite y en la tarjeta decadactilar  expedida   por   la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil  (11.895.016).   

De   igual   manera,   todos   los  datos  suministrados  coinciden  con  los que obran en la documentación, es decir, que  nació  el  25  de  noviembre  de  1959  en  Colombia y que se identifica con la  cédula  de ciudadanía No. 11.895.016, información que concuerda integralmente  con  aquella  que  aparece registrada en el expediente, sin dejar pasar por alto  que se aportó fotocopia de una fotografía de su rostro.   

En esas condiciones, resulta evidente que la  persona     detenida     es     Baudilio     Vivero  Cárdenas,   de   nacionalidad  colombiana  y  es  el  ciudadano  requerido  en  extradición  por el Gobierno de los Estados Unidos de  América.   

3.  El   principio  de  la  doble  incriminación   

De  conformidad  con  el  numeral  1°  del  artículo  493 de la Ley 906 de 2004, para que la extradición se pueda conceder  se  requiere que el hecho que la motiva esté previsto como delito en Colombia y  reprimido  con  una  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo  mínimo no sea  inferior a cuatro (4) años.   

Según  la  acusación  sustitutiva  número  CR-08-280  (ESH)  del  24  de  febrero  de  2009,  se  sabe  que  a Baudilio  Vivero  Cárdenas se le acusó de  “Concierto para fabricar,  distribuir,   y  poseer  con  la  intención  de  fabricar  o  distribuir  cinco  kilogramos  o  más  de  una  sustancia  o  mezcla  que  contenía  una cantidad  perceptible     de     cocaína     …”    (cargo  uno),  de  acuerdo  con  las  normas penales del país  requirente en precedencia citadas.   

Advierte la Sala que el cargo uno, conforme a  los  hechos que se imputan y las normas allegadas, encuentra adecuación típica  en  nuestro  sistema  penal en lo reglado por el artículo 340 del  Código  Penal,  modificado  por la Ley 733 del 29 de enero de 2002 y por el artículo 19  de  la Ley 1121 de 2006, que prevén el concierto para delinquir relacionado con  el   narcotráfico,   habida   cuenta   que,  como  quedó  visto,  Baudilio     Vivero    Cárdenas,    con  conocimiento   de   causa   e  intencionalmente,  se  concertó  para  fabricar,  distribuir     y     poseer     “cinco  kilogramos o más de una sustancia o mezcla que contenía una  cantidad   perceptible   de   cocaína”.   

Cabe  agregar  que  el  citado  delito  de  concierto  para  delinquir  (relacionado con el tráfico de estupefacientes), de  acuerdo  con  la  legislación nacional anteriormente citada, contempla una pena  privativa  de la libertad que supera los cuatro (4) años, según lo previsto en  el artículo 493, numeral 1°, de la Ley 906 de 2004.   

Como  la acusación, de conformidad con las  disposiciones  legales del país requirente,  también busca el decomiso de  todos  los  bienes que se hayan derivado de ingresos obtenidos como resultado de  la  comisión del anterior delito, si dichos bienes no estuvieren disponibles, y  que  las  normas citadas permiten que otros bienes del acusado sean decomisados,  es  preciso  señalar  que  esta  mención  no  puede  ser entendida en estricto  sentido como un cargo.   

En  efecto,  como  ha  tenido  ocasión  de  expresarlo  esta  Corporación  respecto  de  situaciones semejantes1,     el  señalamiento  de  la  pena  de decomiso no comporta imputación alguna, sino el  anuncio  de  la  consecuencia patrimonial que la declaratoria de responsabilidad  acarrea  respecto de los bienes involucrados en el delito, por cuya comisión se  acusa  al  requerido,  tema  ajeno a la solicitud de extradición, razón por la  cual  no  se  encuentra  comprendido  dentro  de  los  aspectos a analizar en el  concepto a emitir por la Sala.   

Así las cosas, surge evidente que se cumple  con el principio de la doble incriminación.   

4.   Equivalencia  de  la  providencia   proferida  en  el  extranjero   

Por último, advierte la Corte que no existe  dificultad   alguna  para  concluir  que  se  cumple  con  el  requisito  de  la  equivalencia  contemplado  en  el numeral 2° del artículo 493 de la Ley 906 de  2004,  el  cual  exige  “que  por  lo  menos  se  haya  dictado  en el exterior resolución de acusación o su  equivalente”.   

La  Corte  Distrital de los Estados Unidos,  Distrito   de   Columbia,  acusó  a  Baudilio  Vivero  Cárdenas   por   la   conducta   punible   señalada  anteriormente,  mediante acto procesal que en nuestra legislación equivale a la  acusación,   como   emerge  de  las  siguientes  similitudes,  que  las  tornan  equivalentes:   

     

a. Es  un pliego concreto de cargos en contra del acusado para que se  defienda de ellos en el juicio.     

     

a. Formulada  la acusación se inicia el juicio oral que finaliza con  el respectivo fallo de mérito.     

     

a. Se  señalan los hechos, con especificación de las circunstancias  de   tiempo, modo y lugar en que ocurrieron y la calificación jurídica de  las    conductas,    con   indicación   de   las   disposiciones   sustanciales  aplicables.     

Ahora  bien,  para entender la naturaleza y  contenido       de       esa      pieza      acusatoria      o      indictment resulta pertinente señalar que  ésta  es  una  forma  de  formular  la  acusación  dentro del sistema procesal  estadounidense  en el nivel federal. El Gran Jurado, en ese escenario, se reúne  por   convocatoria   que   le   hace   el   tribunal   respectivo   –de   Distrito-   y   su   función  es  determinar  si  en  un  caso  criminal  existe  o  no causa probable para acusar  (probable  cause).  La  causa  probable  es  el  soporte  razonable  que permite  conjeturar que una persona ha cometido un crimen.   

Como  puede observarse, es bien disímil la  forma  de  introducir  la acusación en el sistema federal acusatorio de Estados  Unidos  a  como se hace en Colombia, ya sea según el esquema procesal de la Ley  600  de  2000 o en lo consagrado por la Ley 906 de 2004 y, por tanto, difiere el  contenido  del  indictment con  el  de  la  acusación  patria  en  cualquiera  de  las  modalidades  procesales  actualmente en vigencia.   

Sin  embargo,  como se anotó, eso no obsta  para  sostener que el mencionado indictment  equivale  a nuestra resolución de acusación, pues, básicamente,  marca  el  comienzo  del  juicio en donde el acusado puede ejercer a plenitud la  defensa,  sin  dejar  de mencionar que en todo caso allí, en esa acusación, se  plasma  la  conducta  por  la  cual  es  llamado  a  responder,  la época de su  ejecución y las normas infringidas.   

Por  lo tanto, se observa que la acusación  emitida  por  el  tribunal  extranjero  es  equivalente  y tiene la misma fuerza  vinculante de la acusación propia de nuestro sistema judicial.   

ACOTACIÓN   FINAL  

Como lo resaltó el Ministerio Público, se  pone   de   presente   al  Gobierno  Nacional  que  en  caso  de  concederse  la  extradición,  debe  condicionar  la  entrega  en  el sentido de que   Baudilio   Vivero  Cárdenas  no  será  juzgado  por  hechos distintos a los que originaron la reclamación, ni sometido  a  tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni se le impondrá la pena capital o  perpetua,  al  tenor  del  artículo  494  del Código de Procedimiento Penal de  2004.   

Así   mismo,  al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo a sus  políticas  internas  sobre  la  materia,  le ofrezca posibilidades racionales y  reales  para  que  el  requerido pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  reconoce  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza  con  la protección que a ese núcleo también prodigan la Convención Americana  de  Derechos  Humanos  en  su  artículo 17 y el Pacto Internacional de Derechos  Civiles y Políticos en el 23.   

Además,  conforme  precisó la Corte en el  concepto  del  15  de  mayo  de  2008  (Rad.  29024),  como  el  mecanismo de la  extradición  entre  Estados  Unidos de América y Colombia se rige, en ausencia  de  un  instrumento internacional que la regule, por las normas contenidas en la  Constitución  Política  (artículo  35) y en el Código de Procedimiento Penal  (artículos  490  a  514 de la Ley 906 de 2004), el Gobierno Nacional debe hacer  las  exigencias  que  estime convenientes en orden a que en el Estado reclamante  se  le  reconozcan  todos  los derechos y garantías inherentes a la persona del  solicitado,  en  especial  las  contenidas  en  la  Carta  Fundamental  y  en el  denominado  bloque  de  constitucionalidad,  es  decir,  en  aquellos  convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos  (artículo  93  de la Constitución, Declaración Universal de Derechos  Humanos,  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  Pacto Internacional de  Derechos  Civiles  y  Políticos),  en  virtud  del  deber de protección a esos  derechos  que  para  todas  las  autoridades  públicas  emana del artículo 2°  ibídem.   

De la misma manera, se exhorta al Gobierno,  encabezado  por  señor  Presidente de la República como supremo director de la  política  exterior  y  las  relaciones  internacionales,  para  que efectúe el  respectivo  seguimiento  a los condicionamientos que se impongan a la concesión  de  la  extradición  y  determinar  las  consecuencias que se derivarían de su  eventual  incumplimiento,  al  tenor  de  lo  señalado  en  el  ordinal 2° del  artículo 189 de la Constitución Política.   

En    caso    de    que    Baudilio  Vivero  Cárdenas  sea absuelto,  sobreseído,  declarado  no  culpable  o  por  cualquier otra vía legal, de los  cargos  que  dieron  origen  a  su  extradición  y dejado en libertad, si desea  regresar  al  país de origen, el Estado requirente deberá asumir los gastos de  transporte  y  manutención  del  extraditado  de acuerdo con su dignidad humana  (artículos 1° y 93 de la Constitución Política).   

Por  último,  se  pide  al  ejecutivo  que  recomiende  al  Estado  requirente que, en caso de condena, tenga en cuenta como  parte  de  la  pena  el tiempo que el solicitado haya podido estar privado de la  libertad con motivo del trámite de extradición.   

En  consecuencia,  como la totalidad de los  requisitos   formales   contemplados   en   el  artículo  493  del  Código  de  Procedimiento   Penal  se  cumplen  satisfactoriamente,  la  Corte  CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a    la    solicitud    de    extradición   elevada   por   el   Gobierno   de   los   Estados  Unidos  de  América  respecto del ciudadano colombiano  BAUDILIO  VIVERO CÁRDENAS, en cuanto tiene que ver con  el  cargo uno que le fue imputado en la acusación sustitutiva número CR-08-280  (ESH)  del  24 de febrero de 2009, dictada por la Corte Distrital de los Estados  Unidos, Distrito de Columbia.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido      ciudadano      BAUDILIO      VIVERO  CÁRDENAS,  a su defensor, al Ministerio Público y al  Fiscal General de la Nación, para lo de  su  cargo.   

Devuélvase el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia, para lo de ley.   

MARIA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                          SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          AUGUSTO    J.   IBAÑEZ   GUZMÁN           

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS                       

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                              JAVIER     ZAPATA  ORTIZ   

                                                                                                                                   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1 Cfr.  Conceptos   del   8  de  junio de 2005, Radicado No. 23293, y del 3 de  mayo de 2007, Radicado No. 26756.     

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