33445(03-02-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.° 33445  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado: Acta No. 31  

Bogotá,  D. C., tres (03) de febrero de dos  mil diez (2010).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La Sala se pronuncia sobre la definición de  competencias  en  relación  con el asunto remitido por el Juzgado 3º Penal del  Circuito   Especializado   de   Bogotá,   por  virtud  de  la  declaración  de  incompetencia    realizada    para   conocer   de   la   actuación   adelantada  contra     Sixto   Román   Arboleda   Caicedo  por  el  delito  de  tráfico, fabricación o porte de  estupefacientes    de   que   da   cuenta   el   artículo   376   del   Código  Penal.   

     

I. HECHOS Y ANTECEDENTES     

1. Merced a los distintos mecanismos de   Cooperación  Internacional  entre  la  DEA  de los Estados Unidos y autoridades  colombianas,  frente  al  lavado  de  activos,  tráfico  de  estupefacientes  y  reintegro  de  divisas  desde  el extranjero, una fuente informó que uno de los  integrantes  de  una  organización criminal, alias Ochoa, estaba involucrado en  la  recolección  de  dinero  efectuada  a  través  de los agentes encubiertos.  Realizadas  distintas  labores investigativas e interceptaciones telefónicas en  diversos   sitios   de  Colombia,  se  logró  individualizar  e  identificar  a  Sixto    Román    Arboleda    Caicedo, alias Bueno Bueno.   

2.   El  trámite  se  inició  bajo la  égida     de     la     Ley    906    de    20041 de modo que, agotado el ritual  previsto,  y  de la mano de distintos elementos materiales probatorios obtenidos  legalmente,  la  Fiscalía  42  de  la  Unidad  Nacional  para  la Extinción de  Dominio,   presentó   escrito   de   acusación   en   contra  de  Sixto  Román  Arboleda  Caicedo  por  el  delito  de  tráfico, fabricación o porte de estupefacientes en una cantidad de  216    kilos2   ante   un  juez  de  la  ciudad  de  Bogotá  bajo  la  siguiente  consideración:   

“…es decir, los testigos de la fiscalía  y  los  elementos  materiales probatorios  a introducir en la audiencia del  juicio  oral  con  quienes se introducirán los elementos materiales probatorios  para   sustentar   la   acusación   de  la  fiscalía  se  encuentran  en  esta  ciudad…3”.   

3.   Previo  reparto,  las  diligencias  correspondieron  al  Juzgado  3º  Penal  del Circuito Especializado de Bogotá,  autoridad  que,  luego  de  varios  aplazamientos,  llevó a cabo, el día 13 de  enero  del  presente  año,  la  diligencia  de audiencia de acusación y, en el  traslado  dispuesto  por  el  artículo  339  de  la  Ley  906 de 2004, tanto la  Fiscalía  como  el  Ministerio Público y la juez, declararon su incompetencia,  al  considerar  que  no  resulta viable aplicar el artículo 43 de la Ley 906 de  2004, inciso 2.   

La  razón:  en los términos del escrito de  acusación,  la Fiscalía determinó con suficiencia que el sitio, escenario del  hecho  que  generó  la  imputación,  esto  es,  donde  se  llevó  a  cabo  la  incautación del alcaloide, tuvo lugar en la ciudad de Ibagué.   

Por  todo  ello,  se  consideró  que  es la  autoridad  judicial con sede en la ciudad de Ibagué, la competente para conocer  de  las  presentes  diligencias, al no concurrir ninguna duda respecto del lugar  de  comisión  de  los  hechos  y,  en garantía del principio del juez natural.  Estas   consideraciones  la  llevaron  a  determinar  que  es  su  homólogo  de  dicha  ciudad el llamado a conocer de la actuación.   

Soportó su postura en los artículos 32, 54  y 341 del Código de Procedimiento Penal.   

4.   Dispuso  así  la  remisión  de  las  diligencias   a   la   Sala   de   Casación   Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia.   

CONSIDERACIONES  

1. Competencia de la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia para conocer del asunto.   

Plena  razón  le  asiste  a  la funcionaria  judicial  para  disponer  la remisión de las diligencias a la Sala de Casación  Penal  de  la Corte Suprema de Justicia por  ser ésta la autoridad llamada  a  definir  la  incompetencia planteada.  Ello, en perfecto acatamiento del  artículo 32, numeral 4 del Código de Procedimiento Penal:   

“…De  la  definición  de  competencia  cuando  se  trate  de  aforados  constitucionales  y  legales,  o de tribunales,  o  de  juzgados  de  diferentes distritos…”.     (subraya     fuera    del  texto).   

Asimismo  y a término de lo ya indicado por  esta   Corporación   en  anteriores  oportunidades4  procede  la  definición  de  competencias  ya  sea  por  manifestación  de  la  autoridad jurisdiccional o a  petición    de    la    defensa   al   momento   de   formular   la   respetiva  acusación5   –caso  que  ocupa la atención de la Sala-.   

2.  Resolución del asunto.  

No  está  en  discusión que la competencia  para  conocer  del  delito por el que se procede,  tráfico, fabricación o  porte  de  estupefacientes,  según   el artículo 376 del Código Penal, y  dada   la  cantidad  de  sustancia  incautada  (216  kilos  de  estupefacientes)  corresponde  a  los  jueces  penales  del  circuito  especializados,  según  el  artículo   35.28   de   la   Ley   906   del  20046.   

Es  el  factor  territorial  al que alude el  inciso  primero  del  artículo  43  de  la  ley procesal penal7, el que sirve  tanto  a la defensa como al señor Agente del Ministerio Público y la juez para  sostener  su  incompetencia, bajo la consideración de que los hechos sucedieron  en  la  ciudad  de  Ibagué,  lugar  donde  se  produjo  la  incautación  de la  sustancia.   

En  ese orden de ideas, y tal como lo expuso  la  fiscalía  al  momento  de  presentar  el escrito de acusación –postura que prohíja la Sala-  se  torna  necesario  acudir  al  inciso  segundo  del artículo 43 de la Ley 906 de  2004,  en cuanto de cara al delito de  tráfico8,   fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  bajo la modalidad del transporte, no resulta determinante para  efectos  de  la  competencia,  acudir  únicamente  al sitio donde se produjo la  incautación   del   alcaloide,   como   que  el  verbo  transportar9,   apareja  forzosamente  el compromiso de distintos lugares en el discurrir  criminal;  entonces  es  posible  predicar  que  la  conducta  se  realizó  en  diferentes  territorios.   

Con lo dicho, la Sala la Sala se aparta de la  hipótesis  planteada  por  el  juez,  la  defensa  y  el  Agente del Ministerio  Público,   pues   en   el  caso  examinado  se  hace  necesario   acudir  a  las  reglas  contenidas  en  el  inciso  segundo  del  artículo  43 de la Ley 906 de  200410,   como   que   el   hecho   pudo   haberse   realizado  en  varios  lugares.   

Entonces,   debidamente   habilitada   se  encontraba  la  fiscalía  por  la  norma  precedentemente  citada, como bien lo  señaló  al momento de presentar el escrito de acusación.  Se escogió la  ciudad  de  Bogotá para formular la acusación, toda vez que en esta capital se  encuentran  los  elementos  fundamentales, esto es, los testimonios a través de  los  cuales  pretende  introducir  en  la  audiencia  del  juicio  los elementos  materiales        probatorios       enunciados11.   Así  lo tiene dicho  la    Corte    frente    a   idéntica   temática12:   

“…De  tal  manera,  si  bien la defensa  técnica  cuestiona  la competencia del Juez Penal del Circuito Especializado de  Medellín  para conocer de la acusación  que la fiscalía presentó, entre  otros,  contra Salazar Gutiérrez con el argumento que la droga fue incautada en  la  ciudad de Santa Marta, de todos modos advierte la Corte  que de acuerdo  con  la  regla  de competencia establecida en el artículo 43, inciso 2°, de la  Ley  906  de  2004,  la  mayoría  de  las  conductas  punibles atribuidas a los  procesados  se cometieron en la ciudad de Medellín, en los municipios de Maceo,  Envigado  (ambos  del  departamento  de  Antioquia)  situación  que llevó a la  fiscalía a formular la acusación en esa ciudad.   

Sin  embargo, la selección de la fiscal no  fue  un  acto  arbitrario,  puesto  que,  además que los acusados se encuentran  retenidos  en  la  ciudad  de  Medellín,  revisado  el escrito de acusación se  concluye  que los elementos en que se fundó se hayan allí. Precisamente, en la  capital  del  departamento  de  Antioquia  se  realizaron  las  interceptaciones  telefónicas  y  otro  tipo  de  diligencias  que  llevaron  al  ente acusador a  concluir  que  los  procesados  habían  participado  en los delitos tanta veces  citados…”.   

Entonces, infundado se ofrece el impedimento  declarado  por  la  Juez  3º  Penal del Circuito Especializado de Bogotá,  así  como  por  la  defensa y Señor Agente del Ministerio Público, por cuanto  nada  se  oponía a que  Bogotá fuera la escogida por la Fiscalía General  de la Nación para fijar el conocimiento del juez de la causa.   

Por   estas  razones  las  diligencias  se  devolverán al remitente.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero. DECLARAR  infundado  el  impedimento  declarado,  y  afirmar que la  competencia para  conocer  de  este  proceso  corresponde  al Juzgado 3º  Penal del Circuito  Especializado de Bogotá, al que se remitirá el asunto.   

Segundo.  Contra  esta providencia no procede recurso alguno.   

Tercero.        Infórmese      esta      determinación      a      las      partes  intervinientes.   

Cópiese y Cúmplase  

         

         

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ     LEONIDAS     BUSTOS    MARTÍNEZ                  SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

Permiso  

ALFREDO                       GÓMEZ  QUINTERO                  AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS             JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

YESID                       RAMÍREZ  BASTIDAS                                 JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Se  conoció  a  través  de la audiencia de acusación, por cuanto ningún registro  obra  en  la  carpeta  remitida  a  la  Corte, que el 21 de diciembre de 2009 el  Juzgado   4   Promiscuo   Municipal  de  Puerto  Asís,  revocó  la  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  en el sitio de residencia impuesta al  investigado, por lo que su situación actual es la de libertad.   

2 Tan  sólo se referenció que se trata de 216 kilos de estupefacientes.   

3 Cfr.  folio 5 carpeta.   

4 Cfr.  radicaciones 24964, 30 de mayo de 2006 y 25525, 8 de junio de 2006.   

5  Y  frente  a  los momentos procesales tiene dicho la Sala, radicación 31141, 29 de  enero  de  2009: “…De ahí que se establecen dos posibles oportunidades para  viabilizar  la  definición  de  competencia:  la  primera  en  la  audiencia de  formulación  de  la  acusación y la segunda en la audiencia de formulación de  la imputación…”   

6  “Delitos  señalados  en  el artículo 376 del Código Penal, agravados según  el numeral 3 del artículo 384 del mismo código.   

7  “Competencia.  Es  competente  para  conocer del juzgamiento el juez del lugar  del lugar donde ocurrió el delito…”.   

8  En  estos  términos  lo  anunció  el  fiscal en el escrito de acusación: “…en  calidad  de  autor,  por  actualizar  los  verbos  rectores  TRANSPORTAR, LLEVAR  CONSIGO, ALMACENAR Y CONSERVAR…”:   

9  Acción  y  efecto  de  transportar  o  transportarse. 2. Sistema de medios para  conducir  personas  y  cosas de un lugar a otro. Diccionario de la Real Academia  Española, vigésima segunda edición.   

10  “Cuando  no  fuere  posible  determinar el lugar de  ocurrencia  del  hecho,  este  se  hubiere  realizado  en varios lugares, en uno  incierto  o  en  el  extranjero, la competencia del juez de conocimiento se fija  por  el  lugar  donde se formule acusación por parte de la Fiscalía General de  la  Nación  lo cual hará donde se encuentren los elementos fundamentales de la  acusación”.   

11  Para  la Sala no es posible desatender lo señalado en el escrito de acusación:  “…En  desarrollo de las labores investigativas, se realizan interceptaciones  telefónicas  de  las  cuales  se obtuvo información referente al transporte de  sustancias  alucinógenas  y  dinero  en  efectivo, que permitieron realizar las  incautaciones   por   parte  de  diferentes  autoridades  en  varios  sitios  de  Colombia….”.   Con  ello  se  quiere  significar que al tratarse de una  operación  en  gran escala se obtuvo información y se realizaron incautaciones  en distintos lugares de país.   

12  Sala   de   Casación   Penal,   radicación   32515,   16   de   septiembre  de  2009.     

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