33293(03-03-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.° 33293  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

   

Magistrado Ponente:  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 065  

   

Bogotá  D. C., tres (3) de marzo de dos mil  diez (2010)   

   

V I S T O S  

   

Una vez más, llega a la Sala la colisión de  competencias   suscitada  entre  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Sahagún  (Córdoba)  y  el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Montería,  dentro  del proceso que se adelanta contra Barry Becerra Villalba, por el delito  de homicidio agravado.   

   

A N T E C E D E N T E S  

   

Así fueron reseñados por la Corporación en  su  providencia  del 2 de septiembre de 2009, por medio del cual resolvió sobre  el mismo asunto:   

 1. “De  acuerdo  con los datos que obran en el trámite, se sabe que los  jóvenes  Humberto  Alonso  Márquez,  Juan  Carlos Maestre Dávila y Juan Diego  Vergara  de  Ávila  entre  los días 12 y 14 de febrero de 2007, salieron de la  ciudad  de Barranquilla con destino a unas fincas en el departamento de Córdoba  con  el  fin  de  trabajar,  puesto  que  devengarían un salario de $800.000.00  conforme   a   la  intermediación  hecha  por  Barry  Becerra  Villalba,  quien  supuestamente era amigo de aquellos.   

   

Sin  embargo,  posteriormente  aparecieron  muertos  Humberto  Alonso  Marques,  Juan Carlos Maestre y Juan Diego Vergara de  Ávila,  en tanto fueron dados de baja “en   combate”  por  miembros  del  Gaula,  según reporte hecho por la Brigada Once con sede en  Montería.   

   

Por  los  anteriores hechos, un fiscal de la  Unidad  Nacional  de  Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, el 8  de  agosto  de  2008,  calificó  el  mérito  del  sumario  con  resolución de  acusación  en  contra  de  Barry  Becerra  Villalba  por el delito de homicidio  agravado,  según lo previsto en los artículos 103 y 104-6-7 del Código Penal.   

   

El Juzgado Penal del Circuito de Sahagún, el  21  de  julio  de  2009, se declaró incompetente para adelantar el trámite del  juicio,  habida cuenta que la fiscalía, inicialmente, investigó al hoy acusado  por los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir.   

De manera que en su criterio dichos procesos  se  debieron  tramitar  de  manera  conjunta  con  el  fin  de  evitar  posibles  nulidades, en especial lo referido con el non bis in idem.   

   

En tales condiciones, considera que le asiste  razón  a  la  defensa  técnica  en  haber  insinuado su incompetencia, máxime  cuando           se           “perfilan”   también  las  conductas  punibles de secuestro y desaparición forzada, delitos  cuya  competencia  para el juzgamiento radica en los jueces penales del circuito  especializados.   

   

En   consecuencia,   ordena   remitir  las  diligencias  al Juzgado Penal del Circuito Especializado de Montería para lo de  su cargo.   

   

El  Juzgado Penal del Circuito Especializado  de  Montería,  por  su  parte,  el 12 de agosto de 2009,  acepta el conflicto,  destacando  que  de  acuerdo  con  el artículo 5° transitorio de la Ley 600 de  2000  su  competencia  sólo está asignada para el delito de homicidio agravado  cuando  concurran  las  circunstancias de agravación punitiva consagradas en el  artículo 104, numerales 8°, 9° y 10, del Código Penal.   

   

Así     las     cosas    –argumenta  el Juzgado Especializado de  Montería-,  como  quiera  que  a Becerra Villalba se le acusó por el delito de  homicidio  agravado,  según  lo  previsto en el artículo 104, numeral 7°, del  Código  Penal,  la  competencia  radica  en  el  Juzgado  Penal del Circuito de  Sahagún,  por  lo  que  ordena  remitir el diligenciamiento a la Corte para que  dirima de plano el conflicto.”   

   

2. Ahora bien, con posterioridad al trámite  detallado    en    precedencia    tuvo    lugar    la    siguiente    actuación  procesal:   

   

La  Sala,  a  través  de  auto  del  2  de  septiembre  de  2009,  asignó  el  conocimiento  del  juicio  al Juez Penal del  Circuito de Sahagún.   

   

En sustento de dicha determinación, precisó  que  a los jueces penales del circuito especializados, según el numeral 2º del  artículo  5  transitorio  de  la  Ley  600 de 2000, les corresponde tramitar el  juicio  en  los  casos  de homicidio agravado por las causales de que tratan los  numerales  8º,  9º y 10º del Código Penal.  Por lo tanto, comoquiera que en  este  caso  la  fiscalía emitió  acusación contra BARRY BECERRA VILLALBA por  el  delito  de  homicidio  agravado  por  la causal prevista en el numeral 7 del  artículo  104,  entonces  la  competencia  le  corresponde  al  Juez  Penal    Circuito de Sahagún, por razón de la competencia residual.   

   

Así  mismo,  señaló  que  para proponer o  trabar   el   conflicto   de   competencia   no   es   procedente   –como  en  su  momento  lo  hizo el Juez  Penal  del  Circuito  de Sahagún- apartarse de la calificación jurídica de la  conducta  fijada  por  la  fiscalía en la resolución de acusación, puesto que  ésta,  una  vez  en  firme,  es  la que determina los extremos procesales de la  actuación  a  seguir  en  la  etapa  del  juicio;  de  manera  que –razonó  la  Corte-  cualquier  debate  sobre  la  adecuación  típica  de  la  conducta  debe  darse  a través de los  mecanismos  legalmente  diseñados  para  ello y no a través de la figura de la  colisión de competencias.   

   

Por  último,  la  Corporación  llamó  la  atención  sobre  la  dilación  injustificada de los términos con origen en la  actuación  del  Juez  Penal  del  Circuito  de  Sahagún, motivo por el cual lo  requirió  para  dar  trámite  a la etapa de juicio sin más dilaciones, habida  cuenta   de  la  gravedad  de  la  conducta  punible  por  la  que  se  procede.   

   

3.  No  obstante lo resuelto en la decisión  referida,  el  defensor  del procesado, en el curso de la audiencia preparatoria  celebrada  el  25  de  noviembre  de  2009 ante el Juez de Penal del Circuito de  Sahagún,  nuevamente  insiste en la incompetencia de  dicho      funcionario,      pues     –según  dice-  esta  actuación tuvo su  origen  en  una  decisión  de  ruptura  de  la  unidad  procesal,  la  cual era  manifiestamente   improcedente   por   tratarse  de  hechos  conexos,  tal  como  –en   su   criterio-  lo  demuestra el expediente.   

   

Fue así que, el Juez de Sahagún, a través  de  auto  del  30  de  noviembre siguiente, declaró nuevamente su incompetencia  para  continuar el trámite del juicio y dispuso la remisión del expediente con  destino  al  Juzgado Penal del Circuito Especializado de Montería.  Para ello,  argumentó       que       la       fiscalía      instructora      “a      mutuo     propio”  (sic) dispuso la ruptura de la unidad  procesal  para  que  en  actuación  separada  se investigara al mismo individuo  BECERRA     VILLALBA     por     los     idénticos     hechos,     “endosándole   en   esta  oportunidad,  además,  el  concierto  para  delinquir  en  la modalidad agravado, en concurso  homogéneo  y  sucesivo con el de homicidio en la modalidad agravado”.   

   

Por  lo  anterior,  estimó  que  las  dos  actuaciones  por  los hechos conexos deben tramitarse conjuntamente por medio de  “la acumulación jurídica,  para      que     sean     falladas     de     manera     definitiva”  y  con  el fin de evitar “una    posible   nulidad   de   rango  residual”.   

   

4.  A  su  turno, el Juez Penal del Circuito  Especializado  de  Montería,  en respuesta a la decisión del Juez de Sahagún,  negó  una  vez más su competencia, a través de providencia del 9 de diciembre  de  2009.   Para ello argumentó que las razones de esta nueva colisión ya  fueron  resueltas  por  la Sala Penal de la Corte en el auto del 2 de septiembre  del  año  anterior;  recordó, además, que en la legislación procesal vigente  no  existe  el  mecanismo  de  la acumulación de procesos, sino la acumulación  jurídica  de  penas,  y  precisa  que  no  es cierto que el despacho a su cargo  adelante  otra  actuación  en  contra del mismo BECERRA VILLALBA por los hechos  idénticos.   

CONSIDERACIONES      DE      LA    CORTE   

   

1.  Sea lo primero precisar que, aún cuando  en  verdad  a la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, según lo dispuesto  en  el  artículo  18 transitorio del Código de Procedimiento Penal de 2000, le  corresponde  resolver  el conflicto de competencias que se presenta entre jueces  penales  del  circuito y los jueces penales del circuito especializados, en esta  oportunidad  no  le está dado ejercer dicha atribución, toda vez que el asunto  ya   fue  decidido  de  plano  a  través  del  auto  del  2  de  septiembre  de  2009.   

2.  En  efecto,  a  través  de  la  aludida  decisión  se  resolvió la colisión de competencias suscitada entre los mismos  funcionarios,  la  cual  tuvo  origen  en  el argumento esgrimido por el juez de  Sahagún,  según el cual la supuesta existencia de otra actuación procesal por  hechos  conexos, y la –en su  sentir-   errada   calificación   impartida   por  la  fiscalía  a  esta   investigación,  hacían  recaer  la  competencia  en  el  juez especializado de  Montería.   

En  esta  segunda  oportunidad,  el  abogado  defensor  del  procesado, secundado en su manifiesta intención dilatoria por el  Juez  Penal  del  Circuito  de  Sahagún,  hace  llegar  a  esta sede los mismos  argumentos  ya  debatidos  en  pasada oportunidad, con los cuales pretende hacer  ver  que  la  competencia  recae  en el Juez Penal del Circuito Especializado de  Montería.    

Los razonamientos que ofrece ahora se fundan  –como   en  la  anterior  oportunidad-  en  su  desacuerdo  respecto  de  la calificación jurídica de la  conducta  y  en  su  oposición  a  una  decisión anterior de ruptura procesal,  razonamientos  que,  dicho  sea  de paso, desarrolla a través de la mención de  exóticas   e   incomprensibles   figuras   jurídicas,   tales   como  la   acumulación    de    procesos    o   las      nulidades      de     naturaleza  residual.    

El Juez Penal del Circuito de Sahagún pasó  por  alto,  de  manera ostensible, las precisiones que hiciera esta Corporación  en  su  decisión  del  pasado 2 de septiembre, en el sentido de que no le está  dado  apartarse  de  la calificación jurídica fijada por el ente acusador para  plantear  así  su  propia  incompetencia;  también  desconoció  la  vehemente  admonición  formulada  por  la  Corte  Suprema  de  Justicia  para  impartir el  trámite  procesal  con  la  mayor  celeridad,  en atención a la gravedad de la  conducta que se investiga.   

Además  de  lo  anterior,  el  funcionario  judicial  de  Sahagún  –en  manifiesta  maniobra  dilatoria promovida por el abogado defensor del procesado-  parece   desconocer  que  la  decisión  que  resuelve  sobre  la  colisión  de  competencia  lo  hace  de  plano;  ello significa, no solamente que contra dicha  determinación  no  procede  recurso  alguno,  sino  que  no es posible un nuevo  debate   entre   los   mismos   jueces   colisionantes,   sobre  los  idénticos  planteamientos.   

Así  las  cosas,  como  la  colisión  de  competencia  trabada  entre  el  Juez  Penal  del Circuito de Sahagún y el Juez  Penal  del  Circuito  de Montería ya fue decidida de plano en providencia del 2  de  septiembre  de 2009, entonces naturalmente la Corte debe abstenerse ahora de  pronunciarse  una  vez  más  sobre el punto ya debatido.  En consecuencia,  ordenará  a  los  aludidos funcionarios judiciales estarse a lo dispuesto en la  mencionada decisión.   

3.  Por último, se dispone, a través de la  Secretaría  de  la Sala, la compulsación de copias de esta decisión, del auto  del  2  de  septiembre  de  2009, así como de la actuación procesal que obra a  folios  42-43, 47-50, 79-87 y 91-93 del segundo cuaderno original con destino al  Consejo  Superior  de  la Judicatura, con el fin de que se tramite la actuación  disciplinaria  a  que  haya  lugar  en  contra  del  Juez  Penal del Circuito de  Sahagún,  doctor  Alberto  C.  Burgos  Burgos,  y  del  defensor del procesado,  abogado  Marcos  Ramos  Vergara,  por  las  posibles maniobras dilatorias en que  hubiesen   podido   incurrir   en  el  trámite  de  esta  actuación  procesal.   

En  mérito  de  lo expuesto, la  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.   ABSTENERSE  de   resolver  sobre  la  colisión  de  competencias  nuevamente  trabada entre el Juez Penal del Circuito de Sahagún y el Juez Penal  del  Circuito  Especializado  de  Montería.   En  su  lugar,  REQUERIR   a   los   aludidos  servidores  judiciales  que  han de someterse a lo dispuesto por la Sala en el auto del 2 de  septiembre de 2009.   

2.    Por  Secretaría  de  la  Sala,  compúlsense  las  copias  anunciadas  con  destino  al  Consejo  Superior de la  Judicatura.   

Contra  esta  providencia no procede ningún  recurso.   

Cópiese y cúmplase.  

MARIA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                          SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          AUGUSTO    J.   IBAÑEZ   GUZMÁN           

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS                       

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                              JAVIER     ZAPATA  ORTIZ   

                                                                                                                                   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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