32600(20-01-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     n°  32600   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

Aprobado acta N° 007.  

Bogotá D.C., veinte (20) de enero de dos mil  diez (2010).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre el recurso de  reposición   interpuesto  por  los  procesados  LUIS  ALBERTO  RODRÍGUEZ  SERRATO, YUERLEY RODRÍGUEZ SERRATO, ROGER JULIO RODRÍGUEZ  REYES,   LUCINDA   SERRATO   DÍAZ   y   LUIS  ALBERTO  RODRÍGUEZ  SERRATO, contra  la  providencia  del  pasado  11  de  noviembre  de  2009, mediante la cual esta  Corporación  declaró  la  prescripción  de  la  acción  penal por razón del  delito de concierto para delinquir.    

ANTECEDENTES RELEVANTES  

          1.  Mediante sentencia del 23 de enero de 2008, el Tribunal Superior  de  Neiva  confirmó  el  fallo  adoptado el 18 de octubre de 2005 en el cual el  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  la  misma  ciudad  condenó  a  LUCINDA  SERRATO DÍAZ, ROGER JULIO RODRÍGUEZ REYES,  YUERLEY  RODRÍGUEZ  SERRATO,  FLORALBA  RODRÍGUEZ  SERRATO,  OLIVERIO TRUJILLO  ANDRADE,  Miguel  Rodríguez  Serrato,  Luis  Alberto Rodríguez Serrato y Arbey  Rodríguez   Serrato,  por  el  delito  de  lavado  de  activos,  en  concurso  con enriquecimiento ilícito de particulares y concierto  para  cometer  delitos  de  lavado  de  activos  y  enriquecimiento  ilícito de  particulares,  imponiéndoles  las  penas  principales  de 9 años de prisión y  multa  en  cuantía  de  635  salarios  mínimos legales mensuales, así como la  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas por el mismo lapso.   

          2.  Contra  la  sentencia  de  segunda  instancia  los defensores de  algunos  de los procesados interpusieron el recurso extraordinario de casación,  que  esta  Corporación   inadmitió  con auto del 11 de noviembre de 2009.   

          3.  En decisión de la misma fecha, la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema de Justicia declaró la prescripción de la acción penal a favor  de  todos  los  acusados en relación con el delito de concierto para delinquir.  Por  esa  razón,  procedió  a  redosificar la pena para excluir de la misma la  impuesta  por  ese punible. Se marginó, igualmente, la sanción irrogada por la  conducta  de  enriquecimiento  ilícito  de  particulares,  como  quiera que con  posterioridad  al  fallo  de  segunda instancia se declaró la prescripción por  ese delito, pero no se efectuó el consiguiente ajuste punitivo.   

          La  Sala,  en  esas  condiciones,  fijó  a los procesados las penas  principales  de  seis  (6)  años  y  seis  (6) meses de prisión y 535 salarios  mínimos legales mensuales de multa.   

5. Contra la providencia mediante la cual se  declaró  parcialmente  la prescripción, oportunamente interpusieron recurso de  reposición   los  sujetos procesales mencionados en el acápite inicial de  la  presente  determinación,  impugnación  que corresponde ahora resolver a la  Sala.   

RAZONES      DE      LAS          IMPUGNACIONES   

          1.  Los procesados LUIS ALBERTO RODRÍGUEZ  SERRATO Y YUERLEY RODRÍGUEZ SERRATO:   

Pretenden  se  reduzca  la  pena  pecuniaria  fijada  en  el  auto  recurrido, teniendo en cuenta para el efecto la situación  económica  de  los  procesados,  así  como  el principio de favorabilidad, que  impone  aplicar el artículo 46 de la “ley (sic) 100  de  1980”, el cual limitaba la multa a un máximo de  diez (10) millones de pesos.   

Incluso,  piden  se  estudie si en este caso  operaba  o  no  la  fijación de unidades multa conforme los términos de la Ley  599 de 2000.   

2.  Los procesados  ROGER  JULIO  RODRÍGUEZ REYES, LUCINDA SERRATO DÍAZ y  LUIS ALBERTO RODRÍGUEZ SERRATO:   

Solicitan  se determine la pena accesoria de  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y funciones públicas en el mismo  lapso  fijado  para  la  pena  de  prisión,  esto  es,  6 años y 6 meses, pues  consideran   que   en   el   auto   impugnado   no   hubo   pronunciamiento   al  respecto.   

De  igual  manera,  impetran  declarar  la  extinción  tanto  de  la  prisión como de la pena accesoria. Sobre la primera,  señalan  que  con  el  tiempo  que  estuvieron  privados  de  la  libertad,  la  redención  de  pena  acreditada  y  el  lapso durante el cual vienen gozando de  libertad     provisional,     cumplieron     suficientemente     la     sanción  impuesta.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          La  finalidad  del  recurso de reposición es obtener el reexamen de  los  fundamentos  con  los cuales se cimentó la decisión impugnada, en aras de  hacer    que    el    funcionario    judicial    corrija   los   errores   allí  cometidos.   

          Para  el  logro  de  tal propósito, el recurrente tiene la carga de  rebatir  el  soporte  argumentativo de la providencia, mediante la presentación  de  razonamientos  claros  y  precisos  que conduzcan a revocarla, modificarla o  aclararla.   

En  el caso objeto de examen, la pretensión  de  los  recurrentes  se  dirige  a obtener la reforma de la providencia en tres  aspectos,  a  saber:  i)  reducción de la pena de multa para fijarse de acuerdo  con  la  capacidad  económica  de los procesados y considerando el principio de  favorabilidad,  ii)  señalar la pena accesoria de inhabilitación de derechos y  funciones  públicas  en el mismo lapso determinado para la pena privativa de la  libertad,  y  iii)  declarar  la extinción tanto de la prisión como de la pena  accesoria.   

Sobre  el  primero  de  esos tópicos, ha de  responderse  a  los  impugnantes que, como se precisó en el auto recurrido, los  hechos  tuvieron  su  iniciación a finales del año de 1999. Para esa época se  encontraba  vigente  el  artículo  9º  de la Ley 365 de 1997, que adicionó el  Código  Penal  con  el  artículo 247A para contemplar la conducta de lavado de  activos, por el cual se condenó a los procesados.   

Dicho  precepto  estableció  multa de 500 a  50.000  salarios  mínimos  legales  mensuales, modificando de esa manera, en lo  referente  al  ilícito  de lavado de activos, el límite máximo de 10 millones  de   pesos   que  establecía  el  artículo  46  del  Código  Penal  de  1980.  Disposición  esta  última,  por  tanto,  que  perdió  vigencia  antes  de  la  ocurrencia  de  los  hechos  objeto  aquí de juzgamiento, razón por la cual no  resulta  aplicable  al  presente  evento  bajo  la  invocación del principio de  favorabilidad,  pues  dicho axioma supone la existencia de un conflicto de leyes  en  el  tiempo  durante  el  cual  sucedieron los acontecimientos, situación no  evidenciada en este caso.   

Ahora  bien, la Sala tiene dicho que para la  fijación  de  la pena el operador judicial debe respetar los límites previstos  en  el  tipo  penal dentro de los cuales tiene el preciso marco de movilidad con  la   ponderación   de  los  criterios  que  la  misma  ley  prescribe  para  su  cuantificación,  de  manera  que el desconocimiento de esos extremos vulnera el  principio  de legalidad. La jurisprudencia de la Corte ha expresado también que  la  unidad  progresiva  de  multa  sólo  es  aplicable cuando la conducta está  castigada  exclusivamente con esa sanción, evento en el cual el respectivo tipo  penal  únicamente  hace  mención a ella, conforme lo establece el artículo 39  del       Código       Penal      de      20001,  situación  que no sucede en  el  este caso, pues el punible de lavado de activos está reprimido con prisión  y multa.   

En  tal  virtud,  no  resulta  de  recibo el  argumento  de  los  impugnantes encaminado a obtener reducción de la multa para  establecerse  en  una  cuantía  que no exceda de 10 millones de pesos, sobre la  base  de  la  capacidad  económica  de  los  procesados,  pues  aun  cuando esa  situación  constituye  criterio  para  fijar  dicha  sanción, al juez le está  vedado  desatender los límites establecidos en el respectivo tipo penal, dentro  de  los  cuales,  ciertamente,  el  juzgado  de  primera instancia fijó la pena  pecuniaria en este caso.   

Debe  señalarse,  frente al segundo aspecto  objeto  de  inconformidad, que los recurrentes carecen de legitimación para por  vía  de  reposición  pretender  se  determine  en  6  años  y 6 meses la pena  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas,  porque  en  ese lapso, justamente, quedó fijada dicha sanción como  efecto de la redosificación efectuada por la Sala.   

En efecto, si el numeral segundo de la parte  resolutiva  de  la  sentencia  de  primera  instancia  dispuso  condenar  a  los  procesados  a la pena accesoria de inhabilitación para el ejercicio de derechos  y  funciones  públicas “por período igual al de la  pena  principal”,  es  apenas  lógico  entender que  dicha  sanción quedó exactamente en 6 años y 6 meses, pues en dicho lapso fue  que la Sala fijó la sanción privativa de la libertad.   

Finalmente, necesario se hace precisar a los  impugnantes  que  lo  relativo  a  la  extinción  de  las  penas no corresponde  definirlo  a  la Corte, sino al respectivo Juez de Ejecución de Penas y Medidas  de  Seguridad,  una  vez la condena adquiera fuerza de cosa juzgada, conforme se  deriva  de  lo  dispuesto  en  el  numeral 4º del artículo 79 de la Ley 600 de  2000,  norma  al tenor de la cual corresponde a los jueces de dicha especialidad  resolver  sobre  “lo relacionado con la rebaja de la  pena,  redención  de  pena  por  trabajo,  estudio  o  enseñanza  y  sobre  la  sustitución,  suspensión o extinción de la sanción  penal” (subraya la Sala).   

          En  conclusión, la Corte se abstendrá de reponer el auto del 11 de  noviembre  de 2009, por medio del cual se declaró parcialmente la prescripción  de la acción penal en este caso y se redosificó la pena.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

          NO  REPONER,  en  los aspectos pretendidos  por  los  recurrentes,  la providencia mediante la cual se declaró parcialmente  la  prescripción  de  la  acción penal en el presente caso y se redosificó la  pena.   

          Contra    esta    determinación    no  procede          recurso         alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ             SIGIFREDO      ESPINOSA  PÉREZ             

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                           AUGUSTO     J.    IBÁÑEZ  GUZMÁN                            

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                                       

JULIO  ENRIQUE   SOCHA   SALAMANCA                        JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

            TERESA RUIZ NÚÑEZ   

         Secretaria   

    

1  Sentencia del 17 de junio de 2009, radicación 28199.     

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