32189(12-08-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 32189  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                     Magistrado Ponente:   

                    JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

                                     Aprobado Acta # 250   

Bogotá  D.C.,  agosto  doce (12) de dos mil  nueve (2009).   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la  Sala  en relación con el  cargo  8º  de la demanda presentada por el apoderado de la parte civil, que fue  el  único  por  el  cual se dio trámite al recurso extraordinario de casación  interpuesto  por  ese  sujeto  procesal  y  los defensores de los procesados LUZ  AMANDA   SANDOVAL   OCHOA,   JAIME  PARRA  PAMPLONA  y  ÓSCAR  ANTONIO  RINCÓN  ALBARRACÍN,  contra  la  sentencia  condenatoria  proferida  por el Juzgado 9º  Penal  del Circuito de Bogotá y confirmada por el Tribunal Superior de la misma  ciudad.   

HECHOS:  

ÓSCAR   ANTONIO  RINCÓN  ALBARRACÍN  se  desempeñó  como  Gerente  de  la Industria Licorera de Boyacá entre el 1º de  septiembre  de  1995  y  el  18  de  diciembre de 1996. El 18 de agosto de 1999,  cuando   era  procesado  por  conductas  realizadas  en  el  ejercicio  de  esas  funciones1,  presentó  ante la Fiscalía, con el objetivo de conseguir rebaja  punitiva2,  una  solicitud  de  concesión  de  beneficios  por colaboración  eficaz.   

Dispuesto  el  respectivo  trámite  rindió  declaración  jurada  los  días  25  y  26  de noviembre del mismo año. Allí,  aparte  de  expresar  que  accedió  al cargo público anotado con el respaldo y  apoyo  del  entonces Diputado a la Asamblea Departamental Rafael Antonio Flechas  Díaz  –Representante a la  Cámara  en  la  fecha  del  testimonio—,  indicó  que el político, a cambio de no usar su influencia para  hacerlo  destituir  del  cargo,  le  exigió  en distintas oportunidades dinero:  $1.500.000.oo  en  diciembre  de  1995,  con  el  propósito  de comprar regalos  navideños  para  seguidores;  $2.400.000.oo en septiembre de 1996 con destino a  Conautos  Ltda.,  para  cancelar  el  arreglo  de  un vehículo de propiedad del  Diputado;   $780.000.oo  el  12 de noviembre siguiente para que a su nombre  se   los  entregara  a  JAIME  PARRA  para  pagarle  la  construcción  de  unos  reservorios  de  agua  en  la  finca  de  su  propiedad denominada Tierra Negra,  ubicada  en  Nuevo  Colón  (Boyacá);  $2.000.000.oo  en  diciembre de 1996 con  destino  a  la  concesionaria  de vehículo Manautos para la compra de un carro;  $550.000.oo  en  marzo  de  1996  para  cancelar  unas cuotas de administración  atrasadas  correspondientes  a  su oficina en el edificio Cámara de Comercio de  Duitama;  y,  por  último,  $150.000.oo  con  destino  a la organización de un  almuerzo con los miembros de la acción comunal de dicho municipio.   

Esa  información  la  apoyó  en documentos  falsos  y   la ratificó posteriormente en diligencia judicial realizada el  4  de agosto de 2000. En lo atinente a la conducta falsamente imputada al doctor  Rafael  Díaz  Flechas,  relacionada  con el supuesto pago por $780.000.oo hecho  por    RINCÓN    ALBARRACÍN    a    JAIME    PARRA    PAMPLONA    –la  cual  hace  parte  del  objeto del  proceso  junto  con el fingido pago de las cuotas de administración—,  rindieron declaraciones falsas  en  su  apoyo JAIME PARRA PAMPLONA y LUZ AMANDA SANDOVAL OCHOA, verificadas ante  la  Corte  y  la  Fiscalía  los  días  28  de  abril  y  14  de marzo de 2000,  respectivamente.   

ANTECEDENTES PROCESALES:  

1.  Al  proceso,  iniciado  mediante  auto del 20 de noviembre de 2003, fueron vinculados mediante  indagatoria  JAIME  PARRA  PAMPLONA,  LUZ AMANDA SANDOVAL OCHOA y ÓSCAR RINCÓN  ALBARRACÍN3,  a  quienes  la  Fiscalía  12 Seccional de Duitama acusó el 9 de  junio  de  2004,  en  calidad  de  coautores  de las conductas punibles de falso  testimonio,   fraude   procesal  y  falsedad  en  documento  privado4. Esta decisión  fue confirmada en segunda instancia el 27 de agosto de 2004.   

2.  En el trámite  del  juicio,  antes  de  la  audiencia preparatoria, se suscitó un conflicto de  competencias  entre  los  Juzgados  Penales del Circuito 2º de Duitama y 9º de  Bogotá,  resuelto  por  la  Corte  el  9  de  mayo  de  2007,  asignándole  el  conocimiento   del  asunto  al  último  despacho  judicial.  Este,  surtida  la  actividad  procesal pertinente, dictó sentencia el 20 de mayo de 2008: condenó  a  RINCÓN  ALBARRACÍN  a  30  meses  de prisión por los cargos de falsedad en  documento  privado,  falso  testimonio  y  fraude  procesal  (vinculados  a  los  pretendidos  pagos  de $780.000.oo y $550.000.oo); y declaró responsables a los  otros  sindicados  por  falso  testimonio y fraude procesal (conductas asociadas  sólo  al  supuesto  pago  de  los  $780.000.oo),  imponiéndoles  24  meses  de  prisión.   Sancionó  a  todos,  por  igual  lapso,  a  la  pena  accesoria  de  inhabilitación     para     el    ejercicio    de    derechos    y    funciones  públicas.   

Adicionalmente,    se   les   suspendió  condicionalmente  la  ejecución de  la pena por un período de prueba de 4  años  y  se abstuvo el juzgador “de imponer condena  de  daños y perjuicios causados con la infracción”,  disponiendo  el  levantamiento  de las medidas cautelares adoptadas sobre bienes  de propiedad de los sentenciados.   

3. Los defensores de  éstos,  para  obtener  su  absolución,  y los apoderados de la parte civil, en  procura  de  conseguir  el  aumento  de  las  penas  privativas  de  la libertad  impuestas  a  los  procesados,  su  condena  en  concreto a pagar los perjuicios  causados  al  perjudicado directo y a sus familiares, lo mismo que la ejecución  de  la prisión, apelaron la determinación y el Tribunal Superior de Bogotá, a  través  del  fallo recurrido en casación, expedido el 8 de octubre de 2008, le  impartió   confirmación,   con   las  siguientes  modificaciones:  revocó  la  decisión  de  suspender condicionalmente la ejecución de la sanción privativa  de  la libertad a ÓSCAR RINCÓN ALBARRACÍN y declaró que no tenía derecho al  subrogado  penal;  y  revocó  la  abstención  de  condenar  en  razón  de los  perjuicios   morales  causados  con  los  delitos  determinando,  en  su  lugar,  sancionarlos  solidariamente a cancelar por ese concepto, en beneficio de Rafael  Antonio  Fechas Díaz, el equivalente a 100 salarios mínimos legales mensuales.  Con  relación  a  los  allegados  de éste, esposa, madre y hermanos, admitidos  también  como parte civil, se concluyó que no existía evidencia de haber sido  afectados material o moralmente con los delitos.   

4. Mediante auto de  julio  29 de 20095  la  Sala  examinó  las  cuatro  demandas de casación presentadas  contra  el  fallo  del  Tribunal  y  las  inadmitió casi en su totalidad por no  reunir  los  cargos  en  ellas  formulados  la  exigencia  legal  prevista en el  artículo  212-3  de  la  Ley  600  de  2000.  Se  decidió sólo aceptar la del  apoderado   de   la   parte  civil  respecto  de  la  octava  censura,  asociada  exclusivamente  a  la  situación  de  los procesados JAIME PARRA PAMPLONA y LUZ  AMANDA  SANDOVAL.  En  relación con ella se ordenó el traslado pertinente a la  Procuraduría General de la Nación.   

OCTAVO CARGO DE LA DEMANDA PRESENTADA POR EL  APODERADO DE LA PARTE CIVIL:   

Existe    incongruencia   entre   la  resolución  de  acusación  y  la  sentencia.  Se  les  llamó  a  juicio a los  sindicados  antes  mencionados  por falso testimonio, fraude procesal y falsedad  en  documento  privado,  excluyéndose  de  la  sentencia  la  última conducta,  vinculada  a  los  documentos  espurios con los cuales se pretendió hacer creer  que  ÓSCAR ANTONIO RINCÓN ALBARRACÍN canceló las sumas correspondientes a la  construcción  de  “los  reservorios de agua en una  finca     del     diputado     Rafael     Antonio    Fechas    Díaz”.   

Siendo  clara  la  omisión,  procede  casar  parcialmente el fallo.   

CONCEPTO     DEL     PROCURADOR    2º  DELEGADO:   

1.   La  censura  prospera.  En el auto calificatorio de primera instancia a los procesados se les  imputó  el  delito  de  falsedad  en  documento  privado y esa circunstancia no  varió  con  los  proveídos  por  intermedio  de  los cuales se resolvieron los  recursos  de reposición y apelación interpuestos contra él. Los juzgadores no  dictaron  sentencia  respecto  de  la  conducta  y,  por ende, incurrieron en la  irregularidad denunciada.   

Es tan evidente la omisión que el Tribunal,  al  desatar  la  alzada  interpuesta  contra el fallo de primer grado, descartó  pronunciarse  en  torno  a  la afirmación de la defensa de los procesados PARRA  PAMPLONA  y  SANDOVAL  OCHOA  relativa  a que los mismos no cometieron falsedad,  bajo  el  argumento  equivocado  de  no  habérseles  llamado  a  juicio por esa  conducta punible.   

2.   En   casos  similares  al  propuesto,  la  Corte  ha  definido  como remedio de la anomalía  expedir  copias  de  la  actuación  para  emitir  allí sentencia por el delito  respecto  del  cual  no  hubo pronunciamiento. Y aunque en principio la Delegada  comparte  la solución, a la luz de este caso concreto, ante el riesgo inminente  de  prescripción,  le  pide  al  Tribunal  de  casación  pronunciarse sobre la  conducta    de    falsedad,    en   aras   de   la   efectividad   del   derecho  material.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1. La incongruencia,  prevista  como  causal segunda de casación en el artículo 207 de la Ley 600 de  2000,  se  configura  cuando  el  juzgador,  al  dictar  sentencia, no guarda la  armonía  debida  con  la  acusación  en  sus  aspectos  personal,  fáctico  y  jurídico.  Dejar  de  considerar uno o varios delitos imputados en el pliego de  cargos  es,  entre  muchas,  una  de  las  eventualidades  constitutivas  de esa  vulneración  al  debido  proceso,  la  cual  aquí  tuvo  ocurrencia,  como  lo  concluyó el Ministerio Público.   

2.  En  el  auto  calificatorio    del    9    de   junio   de   20046   se   acusó   a  todos  los  procesados,  de  acuerdo a su parte resolutiva, “por  hallarse  presuntamente  responsables  de  las conductas inferidas, cometidas en  contra  de  la  administración de justicia y fe pública, en las circunstancias  de    tiempo,    modo   y   lugar,   anunciadas   a   lo   largo   de   la   …  determinación”.   

Esas conductas, especificadas en el apartado  “calificación  jurídica  provisional”,  eran falso testimonio, fraude procesal y falsedad en documento  privado,  excluyéndose  de la última imputación, en razón de “las  cuentas  de  administración  de  la  oficina  603”  del  edificio  de  la  Cámara  de  Comercio  de Duitama, a los  procesados JAIME PARRA PAMPLONA y LUZ AMANDA SANDOVAL OCHOA.   

No  sin  advertir  que  el  auto  de segunda  instancia  confirmatorio  de  la anterior decisión, expedido el 27 de agosto de  2004,  no  introdujo  ninguna  modificación  sobre  el  particular,  quizás la  explicación  del  error del Tribunal consistente en asegurar en el fallo que la  falsedad  en  documento  privado  no se atribuyó a los citados sea precisamente  aquella afirmación del instructor.   

“Se  excluye de  tal  imputación  respecto de la falsedad de documento privado de las cuentas de  administración  de  la oficina 603, a los sindicados JAIME PARRA PAMPLONA y LUZ  AMANDA  SANDOVAL  OCHOA”,  expresó   textualmente   el  funcionario7.   

Pudo derivar de lo precedente el ad quem que  por  la  conducta  contra  la  fe  pública no se les llamó a juicio, cuando la  claridad  allí  hecha  era  para  limitar  la  inculpación  por falsedad a los  documentos  asociados  al  supuesto  pago de la construcción de las reservas de  agua  en  propiedad del ex congresista Flechas Díaz. La falsificación y el uso  de  éstos,  más similares actos relacionados con la cancelación de las cuotas  de   administración   de   la   oficina   del  político,  fueron  –a       su      turno—  las conductas de falsedad atribuidas  a ÓSCAR ANTONIO RINCÓN ALBARRACÍN.   

3. Esa equivocación  del  Tribunal,  sumada a la evidente ausencia de pronunciamiento en la sentencia  de  primera  instancia  acerca  del  atentado  contra la fe pública por el cual  fueron  acusados  PARRA  PAMPLONA  y  SANDOVAL  OCHOA,  llevan  a la conclusión  indudable  de  que efectivamente se quebrantó el principio de congruencia, como  lo planteó el casacionista.   

La  censura,  por  tanto, tiene vocación de  éxito.   

4.   En   la  identificación  del  problema  se comparte el concepto del Delegado. De ninguna  manera  el  remedio  que  propone  como  solución,  a  través  del cual busca,  pretextando  la  realización  de la justicia material, que la Corte complete la  sentencia  para  impedir  la prescripción de la acción penal de la falsedad en  documento privado, aunque a costa del debido proceso.   

          Desde  luego  no  se  atenderá  la  sugerencia.  Simplemente porque  enmendar un error con otro, constituiría un despropósito.   

          La  corrección  de  la  falencia,  en  concordancia con el criterio  jurisprudencial  de la Sala asumido desde hace varios años, se logra en el caso  concreto  disponiendo  la  ruptura  de la unidad procesal para que en las copias  del  expediente  el  Juzgado  de primera instancia profiera el fallo referido al  atentado contra la fe pública.   

De  tal forma, quedando a salvo la sentencia  recurrida  por  haberse dictado con respeto de las formas propias del juicio, se  brinda  a  los  sujetos  procesales,  conforme  lo  impone el debido proceso, la  posibilidad  de  controvertir el nuevo pronunciamiento a través de los recursos  de apelación y casación.    

El   hecho   de   existir   inminencia  de  prescripción  no  autoriza  a la Corte a suplantar a los juzgadores de primer y  segundo  grado  y  a  emitir una sentencia de única instancia. Como tribunal de  casación  se  erige como juez de instancia cuando, tras invalidar la recurrida,  profiere  sentencia  de  reemplazo,  mas  en  ningún caso le es dado, según lo  pretende  el  Ministerio  Público,  pronunciarse sobre un delito imputado en la  acusación  del  cual no se ocuparon los funcionarios judiciales con competencia  en el trámite del juicio para hacerlo.   

En  virtud  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación   Penal   de   la   Corte    Suprema    de    Justicia,  administrando justicia en nombre de    

la   República  y  por  autoridad  de  la  ley,   

RESUELVE:  

DECLARAR   la  procedencia  del  cargo  8º  de  la  demanda  de  casación  presentada  por el  apoderado  de  la  parte  civil.  En  consecuencia,  se dispone la ruptura de la  unidad  procesal  para  que se remitan las copias de la actuación al Juzgado de  1ª  Instancia  a  efecto  de  proferirse  allí,  si  a  ello hubiese lugar, la  sentencia  relacionada  con el delito de falsedad en documento privado atribuido  en  la  resolución  de  acusación a los procesados LUZ AMANDA SANDOVAL OCHOA Y  JAIME PARRA PAMPLONA.   

En  contra  de  la  presente  decisión  no  proceden recursos.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ                      SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ                    

Excusa justificada  

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO         MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ  DE LEMOS         

AUGUSTO       J.       IBAÑEZ  GUZMÁN                           JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                                  

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                                   JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

1 . Ese  expediente  finalizó  con  la  sentencia de casación del 29 de agosto de 2007,  por  la  cual  la Corte, tras declarar la prosperidad de uno de los cargos de la  demanda  presentada  a  su  nombre,  lo condenó por peculado por apropiación y  contrato  sin  cumplimiento  de requisitos legales a 50 meses de prisión, entre  otras sanciones.   

2  .  Mediante  resolución  del  19 de abril de 2004 un Fiscal Delegado ante la Corte  Suprema  de  Justicia  declaró  que  la  información  entregada por el delator  constituía  colaboración  eficaz, disponiéndose lo pertinente para acordar la  rebaja de una sexta parte de la pena impuesta al mismo.   

3  .  Folios 201, 208 y 213/1.   

4 .Folio  1/2.   

5 . Los  hechos   y   antecedentes  del  mismo  han  sido  reproducidos  en  la  presente  providencia.   

6  .  Folio 1/2.   

7  .  Folio 16/2.     

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