32122(24-03-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n.° 32122  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado Acta N° 089  

Bogotá, D. C.,  marzo veinticuatro (24)  de dos mil diez (2010).   

VISTOS:  

Decide la Sala la admisibilidad de la demanda  de  casación presentada por el defensor el apoderado de la víctima Apuestas en  Línea  S.A.,  contra  la  sentencia  proferida  el  18  de marzo de 2009 por el  Tribunal  Superior  de  Cundinamarca,  que  absolvió  a  Ruth  Marisol Velandia  Rodríguez  y Leidy Nayarím Rodríguez Velandia de la acusación que le hiciera  la   Fiscalía   General   de   la   Nación   por  el  delito  de  ejercicio   ilícito   de   actividad   monopolística  de  arbitrio  rentístico      (Código     Penal,     artículo  312).   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL:  

1.  Los  primeros  tuvieron  su  génesis  el  14  de  mayo  de  2008  en el municipio de Gachetá,  Cundinamarca,  cuando  se  realizaron  diligencias de allanamiento en las que se  incautaron  formularios  de  chance  nuevos  y juzgados, planillas de control de  dicho  juego  y  dinero de la venta del mismo. Lo anterior derivó en la captura  de  María  Olga  Beltrán  Peña,  Derly  Yanira  Urrea  Jiménez, Ruth Marisol  Velandia  Rodríguez,  Leidy Nayarím Rodríguez Velandia y Luz Mirelba Velandia  Rodríguez.   

2.  En  el Juzgado  Promiscuo  Municipal  de Gachetá tuvieron lugar las audiencias preliminares que  permitieron  legalizar  capturas,  formulación  de imputación e imposición de  medida  de aseguramiento en contra de las citadas como posibles responsables del  delito    de    ejercicio   ilícito   de   actividad  monopolística  de arbitrio rentístico (Código Penal,  artículo 312).   

3. El 13 de junio de  2008  se  presentó  escrito  de  acusación  por  los  mismos cargos materia de  imputación.  El asunto correspondió al Juzgado Penal del Circuito de Gachetá,  autoridad  que programó y celebró las audiencias de acusación, preparatoria y  de  juicio  oral  que concluyó el 22 de octubre de 2008, oportunidad en la cual  se  anunció  un  fallo  condenatorio  contra Ruth Marisol Velandia Rodríguez y  Leidy  Nayarím  Rodríguez  Velandia,  y  absolutorio  respecto  de María Olga  Beltrán   Peña,   Derly   Yanira   Urrea   Jiménez  y  Luz  Mirelba  Velandia  Rodríguez.   

4. El a  quo  condenó el 12 de noviembre de 2008  a  Ruth  Marisol  Velandia Rodríguez y Leidy Nayarím Rodríguez Velandia a las  penas  de  48  meses  de  prisión,  multa  en cuantía de 500 salarios mínimos  legales  mensuales  vigentes  e  inhabilitación para el ejercicio de derechos y  funciones   públicas   por  similar  lapso  al  de  la  pena  de  prisión,  al  encontrarlas  responsables  de  ejercicio  ilícito de  actividad   monopolística   de  arbitrio  rentístico  (Código Penal, artículo 312).   

5. El fallo anterior  fue  apelado  por  la  defensa  de  las  procesadas  y el 18 de marzo de 2009 el  Tribunal  Superior  de Cundinamarca lo revocó y las absolvió de los cargos. En  contra  del  anterior  pronunciamiento  se  interpuso  por  el  apoderado  de la  víctima Apuestas en Línea S.A. el recurso de casación.   

LA DEMANDA:  

Con  base en la causal 3ª del artículo 181  del  Código  de  Procedimiento Penal señala que el ad  quem  no  apreció  en  debida  forma  las pruebas que  fundamentaron la acusación.   

Criticó  que  el  Tribunal  solamente  haya  examinado  la  conducta  de  las  procesadas  y  que no prestara atención a los  elementos incautados en las diligencias de allanamiento.   

Luego dice que el juez colegiado desconoció  la  legislación  aplicable  a  los  juegos  de suerte y azar. Reconoció que el  Tribunal  aplicó “de manera  estricta  la  norma”  pero  “no  observó  los  demás  elementos  que  existían  en el proceso”.   

Explicó  quienes  están  autorizados  para  permitir  los  juegos de suerte y azar, de modo que si tal sustento hubiese sido  tenido   en   cuenta   por  el  ad  quem  el fallo sería condenatorio.   

Justifica  la  presentación  del recurso de  casación  en  la importancia de los dineros que los juegos de azar tienen en la  financiación  de  la salud, y en que esta sería la primera vez que la Corte se  pronuncia  sobre  el  delito  de  ejercicio ilícito de  actividad      monopolística      de      arbitrio      rentístico.   

Solicita que se case la sentencia demandada y  que   se  deje  como  fallo  de  reemplazo  el  proferido  por  el  a quo.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

          1. La casación es un medio extraordinario  de  impugnación  y,  por  tanto, no constituye sede adicional para prolongar el  debate  probatorio  cumplido  en  las  instancias  ordinarias y concluido con el  fallo  de segundo grado, por el contrario, exige para la admisión de la demanda  el  cumplimiento  de  específicos  requisitos formales orientados a demostrar a  través  de  un  juicio  técnico  jurídico  que en la declaración de justicia  allí  contenida  -la  cual llega a esta sede amparada de la dual presunción de  acierto  y legalidad-, se incurrió en errores de hecho o de derecho ostensibles  y  relevantes  o  se  profirió en un juicio viciado, ocurrencias una y otra que  reclaman para sí el necesario correctivo.   

2. La posibilidad de  admisión  de  una  demanda  de  casación  pasa  por  el  cumplimiento  de  dos  presupuestos:  el  primero, que se refiere al respeto de los requisitos formales  establecidos  en los artículos 183 del Código de Procedimiento Penal, esto es,  que  el  escrito  exhiba  de  manera  precisa  y  concisa  la  causal o causales  invocadas  y  desarrolle  sus  fundamentos;  y,  el  segundo, previsto en el 184  inciso  2° ibídem, en el que  se  indica  que  la  selección  será  posible  siempre  y  cuando  que: (i) el  demandante  tenga  interés,  (ii)  se  señala  la  causal  invocada,  (iii) se  presente  un  desarrollo  concreto -adecuado y suficiente- de los cargos, y (iv)  se  advierta  por la Sala la notoria pertinencia del asunto para cumplir algunas  de  las  finalidades  de la casación (efectividad del derecho material, respeto  de  las  garantías de los intervinientes, reparación de los agravios inferidos  a éstos y la unificación de la jurisprudencia).   

3.   En   estos  términos  resulta necesario que la demanda que sustente el recurso de casación  se  caracterice  por  permitir  colegir  sin  temor a equivocaciones los errores  cometidos  en  las  instancias,  de  donde  se tiene que el cuestionamiento a la  sentencia  acusada  debe  ser  de objetiva comprensión, porque así lo exige la  naturaleza   y   alcance   de   las   normas   que   gobiernan  la  impugnación  extraordinaria.   

4.  Las causales de  casación  son las que dimensionan la forma como se debe estructurar la denuncia  sobre   la   inconstitucional  e  ilegalidad  de  la  sentencia  impugnada;  por  consiguiente,  la  admisibilidad  al trámite y la prosperidad de la pretensión  queda  condicionada  al  cumplimiento de unos requisitos formales mínimos, pero  no  sólo  a  ellos,  sino  que  se  debe  demostrar  el interés del censor, la  correcta  selección  de  las  causales,  la  coherencia  de los cargos que a su  amparo  pretenda  aducir  y  la  debida  fundamentación fáctica y jurídica de  éstos,  además  de  la necesidad de acreditar de qué manera con su estudio se  cumplirán uno o varios de los fines de la casación.   

5. De lo expuesto se  sigue  que la Corte está facultada para inadmitir o no seleccionar las demandas  formalmente   correctas   cuando   advierta   que   su   pronunciamiento  no  es  imprescindible  para  los  fines  de  la  casación; y viceversa, también puede  ocurrir  que  la  Sala  vislumbre  la  necesidad  de  decidir de fondo el asunto  atendiendo  la  preceptiva  del  artículo  184.3 de la Ley 906 de 2004 y con el  propósito  de  mantener  la intangibilidad de los fines de la casación, empece  de  estar  ante  una  demanda  que formalmente no reúne los requisitos mínimos  mencionados.   

6. El anterior marco  teórico  permite  afirmar  que  el  escrito  presentado  por el recurrente para  expresar  su  inconformidad  no  revela  un  especial  esfuerzo  para postular y  desarrollar el cargo propuesto.   

7. Se destaca que la  causal  invocada  fue  presentada  con  absoluto  desconocimiento  de las reglas  técnicas  mínimas  desarrolladas para facilitar la sistemática y comprensión  de  las diferentes formas de ataque que se pueden elevar en casación contra una  sentencia.   

8. Ha reiterado la  jurisprudencia  que  no  basta  que  el  recurrente  presente su oposición a la  valoración  probatoria  obtenida a través de las instancias o muestre su punto  de  vista  en  relación  con un tema jurídico específico; debe enseñar en su  disquisición  la  existencia de errores manifiestos y esenciales con incidencia  en  el  sentido  de  la  decisión en que hayan incurrido los funcionarios en su  labor  de  juzgar  en  aras  de  desvirtuar  la  doble  presunción de acierto y  legalidad con que viene precedido el fallo de segunda instancia.   

9.  Expresamente  refirió  un error en la apreciación probatoria, en torno del cual no clarifica  su  modalidad, pues no tuvo en cuenta que a esta clase de vicios puede llegar el  juzgador  al  aprehender o contemplar materialmente los elementos de convicción  por  ignorar,  desconocer u omitir el reconocimiento de una prueba procesalmente  válida  o cuando se la supone o imagina (falso juicio de existencia), o si pese  a  haber  sido legal y oportunamente recaudada, al momento de fijar su contenido  la  distorsiona,  cercena  o  adiciona  en  su  expresión fáctica, haciéndole  producir  efectos  que  objetivamente  no se establecen de ella (falso juicio de  identidad);  o  ya  en  el  momento  de  su  apreciación  al  asignarle mérito  persuasivo  contraría los principios lógicos, las leyes de la ciencia o la las  reglas de la experiencia (falso raciocinio).   

10.  Por  último,  como  motivo  para persuadir a la Corte sobre la trascendencia del asunto, aduce  el  libelista  que  es  la  primera vez que llega un asunto de esta naturaleza a  casación,  lo  cual  no  es  cierto  porque  sobre  el  delito  de ejercicio   ilícito   de   actividad   monopolística  de  arbitrio  rentístico (Código Penal, artículo 312), la Sala se  ha  referido  en  varias  decisiones  en las que se ha hecho pedagogía sobre el  alcance      del     referido     tipo     penal1.   

11. Como la Corte no  puede  suplir  las  deficiencias  ni corregir las imprecisiones de la demanda se  impone  su  inadmisión. Y, adicionalmente, como la Sala no observa con ocasión  del  trámite  procesal  o  en  el  fallo  impugnado  violación  de  derechos o  garantías,  tampoco hará ejercicio de la facultad legal oficiosa que le asiste  porque ninguna de las finalidades de la casación se cumpliría.   

12. Cuestión final:  

Contra  la decisión de inadmitir la demanda  procede  el  mecanismo  de  insistencia  de conformidad con lo establecido en el  artículo  184  de  la  Ley 906 de 2004, cuyas reglas ha definido la Sala en los  siguientes términos:   

         

          12.1.  La  insistencia  es  un  mecanismo  especial  que  sólo  puede ser promovido por el demandante, dentro de los cinco  (5)  días  siguientes  a  la  notificación de la providencia por cuyo medio la  Corte  decida no seleccionar la demanda de casación, con el fin de provocar que  reconsidere  lo  decido.  También podrá ser propuesto oficiosamente por alguno  de  los  Delegados  del Ministerio Público para la Casación Penal -siempre que  el  recurso  de  casación no haya sido interpuesto por un Procurador Judicial-,  el  Magistrado  disidente o el Magistrado que no haya participado en los debates  y suscrito la providencia inadmisoria.   

          12.2. La solicitud se puede presentar ante  el  Ministerio  Público  a  través de sus Delegados para la Casación Penal, o  ante  uno  de  los  Magistrados  que  haya salvado voto en cuanto a la decisión  mayoritaria  de  inadmitir  la demanda o ante uno de los Magistrados que no haya  intervenido en la discusión.   

          12.3.   Es   potestativo  del  Magistrado  disidente,  del  que  no  intervino en los debates o del Delegado del Ministerio  Público  ante  quien  se  formula la insistencia, optar por someter el asunto a  consideración  de la Sala o no presentarlo para su revisión, evento último en  que   informará   de   ello   al  peticionario  en  un  plazo  de  quince  (15)  días.   

         

          12.4.  El  auto  a  través del cual no se  selecciona  la  demanda  de  casación  trae  como consecuencia la firmeza de la  sentencia  de  segunda  instancia  contra  la  cual  se  formuló  el recurso de  casación,  salvo  que  la  insistencia prospere y conlleve a la admisión de la  demanda.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

          1°.              INADMITIR         la        demanda  presentada.   

2°.  ADVERTIR  que  contra  la  presente  decisión  procede  el  mecanismo  de  insistencia  en los  términos a que se hizo alusión en las motivaciones.   

Notifíquese y cúmplase.  

MARIA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                SIGIFREDO    ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                                                                                                             AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                                JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria.    

1 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal, sentencias de 8 de octubre de  2001,  radicación  15793;  21  de  marzo  de 2007, radicación 24340; y, 1° de  abril de 2009, radicación 26806, entre otras.     

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