32118(22-07-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 32118  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta Nº  223  

Bogotá,  D. C., veintidós (22) de julio de  dos mil nueve (2009).   

V I S T O S  

La Corte resuelve el impedimento manifestado  por   los   doctores   Rafael  María  Delgado  Ortíz  y   John   Jairo   Gómez  Jiménez   Magistrados  integrantes  de  la  Sala  de  Decisión  Penal  del Tribunal Superior de Medellín, los cuales debían conocer  de  la  apelación  de la sentencia de primera instancia en la que se condenó a  Aída  de Jesús Carmona Henao por el delito de homicidio en grado de tentativa.   

SÍNTESIS  DE   LA  ACTUACIÓN  PROCESAL   

1.   El  Juzgado Penal del Circuito con  funciones  de  conocimiento  de  Giradota  (Antioquia),  el 25 de marzo de 2009,  dictó  sentencia  de  primera  instancia  en  la que condenó a Aída de Jesús  Carmona  Henao  a  la pena principal de 52 meses de prisión y a la accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término  de la sanción privativa de la libertad, como autora del delito  de homicidio en grado de tentativa.   

2. Apelado el fallo por la defensa técnica,  los  doctores Rafael María Delgado Ortíz y  John  Jairo Gómez Jiménez  Magistrados integrantes de la Sala de Decisión Penal del Tribunal  Superior  de  Medellín,  mediante  providencia  del  16  de  junio  de 2009, se  declararon   impedidos   para   conocer   del   trámite   por   las  siguientes  razones:   

Manifiestan que escuchada la defensa técnica  en  la  audiencia  de sustentación del recurso de apelación interpuesto contra  la  sentencia  de primera instancia, advirtieron que se encuentran impedidos, de  acuerdo  con lo previsto en el artículo 56, numeral 6°, de la Ley 906 de 2004,  habida  cuenta  que  ellos  participaron  en  el auto del 18 de febrero de 2009,  donde   analizaron   la   existencia  de  la  circunstancia  de  atenuación  de  responsabilidad  de  la  ira,  “tesis que enarbola la  defensa  en  la  presente  oportunidad  y  cuyo reconocimiento es esencial en su  argumentación”.   

De manera que estima que su participación en  el     mentado    acto    procesal     es  de tal magnitud que los lleva a una disminución o  obstrucción    del    criterio    de   imparcialidad   que   debe   reinar   en  ellos.   

Sostienen que en aquella oportunidad la Sala  estudio  el  asunto  “de una declaratoria de nulidad  decretada  por  el  Juez  Penal  de  Circuito de Girardota, al considerar que se  presentaron  falencias  en  la  imputación,  por  falta  de  precisión  en  el  acontecer   fáctico   y  que  pudieran  dejar  entrever  la  presencia  de  una  circunstancia   de   atenuación   punitiva:   justamente   la   ira  e  intenso  dolor”.   

Aseveran que rechazaron la tesis que entonces  proponía  la  defensa  y  que  había  sido aceptada por el juzgador de primera  instancia,  concluyendo  que  en  “lo relativo a  dicha  figura –ira e intenso  dolor-  no  pasaban de ser especulaciones  a  más que precisó, sobre el punto, que la aceptación de cargos  estuvo   precedida   por   el  asesoramiento  del  defensor  público  sobre  su  conveniencia o inconveniencia”.   

Así   las  cosas,  consideran  que  deben  declararse  impedidos  para conocer del recurso de apelación interpuesto contra  la sentencia de primera instancia.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1.  En  la  medida  en  que los funcionarios  judiciales   que  manifestaron  su  impedimento  para  conocer  del  asunto  son  Magistrados  del Tribunal Superior de Medellín, de conformidad con el artículo  57  de  la  Ley  906  de 2004, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia es la competente para resolverlo de plano.   

2. Como lo ha dicho la jurisprudencia de esta  Corporación,  el  instituto  de los impedimentos consiste en una manifestación  unilateral,  voluntaria,  oficiosa  y  obligatoria  que  hacen  los funcionarios  judiciales  con  el  fin de apartarse del conocimiento de un determinado asunto,  cuando  advierta que su imparcialidad se encuentra en entredicho, en tanto   que   en   ellos  se  estructura una de las causales consagradas en la  ley para el efecto.   

Dicho  de  otra manera, la manifestación de  impedimento  que realizan los funcionarios judiciales no puede estar sujeta a su  capricho,  habida  cuenta  que  se  encuentra  ligada  de manera inevitable a la  taxatividad  de  las  causales,  sin  que  se pueda acudir a la analogía o a la  extensión  de  los  motivos  expresamente  señalados  por  la  ley  en aras de  sustentar su procedencia.   

De   manera   que   el  instituto  de  los  impedimentos  tiene como propósito el de garantizar la eficacia del derecho que  tienen  todos  los  ciudadanos  a  ser juzgados por un juez imparcial, según lo  previsto  por  el  artículo 10 de la Declaración Universal de los Derechos del  Hombre  de 1948, el artículo 14.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y  Políticos  de  1966,  el  artículo 8.1 de la Convención Americana de Derechos  Humanos de 1968 y el artículo 5º de la Ley 906.   

3.  De  acuerdo  con  el anterior enunciado,  surge  evidente  que en este asunto procede la causal de impedimento manifestada  por  los  dos  Magistrados  que integran la Sala de Decisión Penal del Tribunal  Superior  de  Medellín, en tanto que de conformidad con la jurisprudencia de la  Corte,  el  argumento  expuesto  por  los  citados  funcionarios judiciales para  apartarse  del  conocimiento del asunto resulta válido, toda vez que se avizora  que  en ellos no hay el compromiso de imparcialidad con el cual deben actuar los  funcionarios judiciales.   

En  efecto,  recuérdese  que  la expresión  haber  “participado”  no  debe  tomarse  de  manera  textual  ni aislada del contexto procesal en donde se  predica,   habida   cuenta   que   tal   situación  llevaría  a  extremos  que  desnaturalizaría  el  instituto  de  los impedimentos. De manera que resulta un  imperativo  que  en  cada caso particular y concreto los funcionarios judiciales  expliquen  las  razones  por  las  cuales  su  imparcialidad, su ecuanimidad, su  independencia  o  su  equilibro  podrían  afectarse  frente  a  cada uno de los  implicados por el hecho de haber participado en el proceso.   

Frente  al  tema planteado, también resulta  oportuno  reiterar  que  en  el  ámbito  de  la  argumentación se exige que el  operador  judicial  en  su  manifestación debe especificar las circunstancias o  condiciones  en  que  se  produjo  la participación en el proceso original o en  alguno  de  los trámites derivados de la ruptura de la unidad procesal; y si la  actividad      del      juez      –individual  o  colegiado-  se  extendió   a tópicos que sólo  conciernen  al diligenciamiento en donde se postula el impedimento, al punto que  tales  apreciaciones  inciden  en su ánimo de juzgador frente a los extremos de  la relación jurídico procesal.   

En  tales  condiciones,  también  resulta  atinado  sostener  que  dado  el  nuevo sistema  de  juzgamiento   reglado   por  la Ley  906 de 2004, se  estableció un   proceso   donde  se delimita el campo de acción entre el juez de garantía  y  el  de  conocimiento,  todo  con el fin de garantizar un juicio público, con  inmediación  de  las pruebas, contradictorio, concentrado y fuertemente marcado  por la imparcialidad, autonomía e independencia del juez.   

En   consecuencia,   para   la   Sala   la  manifestación  de  impedimento que los dos Magistrados del Tribunal Superior de  Medellín  soportan  en  el haber participado dentro del proceso está llamada a  prosperar,   habida  cuenta  que  al  conocer  del  recurso  de  apelación  interpuesto  contra  la  providencia  que  declaró  la nulidad de la actuación  quedó  comprometido  su  criterio  e  imparcialidad,  en  tanto que tuvieron la  oportunidad  de  revisar los registros del proceso, las actuaciones que allí se  surtieron  y  los  medios  probatorios  que  les  permitió  concluir  que en el  comportamiento  atribuido  a  la  procesada  no  resulta procedente reconocer la  circunstancia degradante de la pena de la ira e intenso dolor.   

De de otra forma, de acuerdo con los motivos  expuestos  como  sustento de la causal impeditiva, resulta diáfano predicar que  los  Magistrados  que  integran la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior  de  Medellín,  comprometieron  su  imparcialidad  para  conocer de la sentencia  dictada  en  contra  de  la  procesada  por  el  delito de homicidio en grado de  tentativa,  puesto  que  el  argumento  central  expuesto  por  la  defensa para  sustentar  el  recurso  de  apelación  consiste en el reconocimiento del estado  emotivo  de  la  ira e intenso dolor, situación que lleva a predicar a la Corte  que  en  los  Magistrados  se  elaboró  un  preconcepto  que  puede  colocar en  entredicho   la   ecuanimidad   con   la   que   deben   actuar  los  operadores  judiciales.   

Así,  resulta claro que los dos magistrados  que  integran  el  juez  colegiado  anticipó conceptos sobre el trámite que le  corresponde  hoy  conocer,  puesto  que  al  resolver  lo atinente al recurso de  apelación  interpuesto  contra  la providencia que había declarado la nulidad,  por  cuanto  a la procesada en aquella oportunidad no se le había reconocido la  ira  e  intenso  dolor  y,  por lo mismo, el correspondiente descuento punitivo,  situación  que  hoy la defensa reclama como argumento del recurso de apelación  interpuesto contra el fallo de primera instancia.   

Entonces,   la   separación  de  los  dos  funcionarios  judiciales  del  conocimiento resulta necesaria para garantizar el  principio   de   imparcialidad,   estructurándose   el  motivo  de  impedimento  consagrado  en  el  numeral  6°  del  artículo 56 del Código de Procedimiento  Penal,  puesto  que los Magistrados deben revisar una decisión sobre la cual ya  formaron su juicio, que sin duda incidirá en la decisión final.   

De  manera  que  al  encontrarse  fundado el  impedimento  aducido  por  los  doctores Rafael María  Delgado  Ortiz  y John Jairo  Gómez  Jiménez Magistrados integrantes de la Sala de  Decisión   Penal   del   Tribunal  Superior  de  Medellín,  se  dispondrá  su  separación para conocer del asunto.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

PRIMERO.   DECLARAR  FUNDADO  el  impedimento  manifestado  por  los dos integrantes de la Sala de  Decisión Penal del Tribunal Superior de Medellín.   

En  consecuencia,  se declaran separados del  conocimiento de este asunto.   

SEGUNDO. Devolver la  actuación  al  Tribunal  del Distrito Judicial de Medellín para que se integre  la Sala de decisión que habrá de continuar este trámite.   

TERCERO.   Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cúmplase.  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                          SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Permiso  

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                          JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                        JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

                                                                                                                                   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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