31025(19-02-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 31025  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 041  

Bogotá D.C., diecinueve (19) de febrero de  dos mil nueve (2009).   

VISTOS  

La Corporación se pronuncia respecto de la  renuncia   a   términos  presentada    por    el   defensor   del        señor       HERNÁN DARÍO  RESTREPO  COSSIO  requerido  en  extradición.   

ANTECEDENTES   

Mediante  Nota  Verbal  No.  2639 del 19 de  septiembre  de  2008  la Embajada de los Estados Unidos de América solicitó la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  señor  HERNÁN DARÍO  RESTREPO  COSSIO, por cuanto  en  su  contra  se  dictó la acusación No. 08-20285-CR-Moreno (s) (s) el 18 de  julio del mismo año en la Corte Distrital del Sur de Florida.   

Con  fundamento  en esa petición el Fiscal  General   de   la   Nación   decretó   la   captura  del  señor  RESTREPO  COSSIO a través de Resolución  del  26  de  septiembre  de  2008,  la  cual  se  hizo efectiva el 13 de octubre  siguiente     por     miembros     del     Departamento     Administrativo    de  Seguridad.   

Por medio de Nota Verbal No. 3411 del 11 de  diciembre  de  2008  la  Representación  Diplomática  de los Estados Unidos de  América  formalizó  la  solicitud  de  extradición  del  señor  HERNÁN DARÍO  RESTREPO    COSSIO    con    fundamento    en    la  acusación  sustitutiva No.  08-20285-CR-Moreno (s) (s) (s) del 21 de noviembre anterior.   

A  su  vez,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  con  oficio  No. OAJ.E. 2554 del 12 de diciembre de 2008 dirigido a  la    Cartera   del   Interior   y   de   Justicia,   conceptuó:   “En  atención  a lo establecido en nuestra legislación procesal  penal  interna  me permito manifestarle que por no existir Convenio aplicable al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con el ordenamiento procesal penal  colombiano”.   

Por  su  parte, el Viceministro de Justicia  con  escrito  No.  OFI08-38566-DIJ-0100  del  17 de diciembre de 2008 remitió a  esta   Corporación   la   Nota   Verbal   No.   3411   con   la  documentación  reunida.   

Por decisión del 15 de enero de 2009 se dio  cumplimiento  a  lo  dispuesto  en el artículo 510 del Código de Procedimiento  Penal;   en   consecuencia,   el   señor   RESTREPO  COSSIO fue requerido para designar defensor, quien en  efecto nombró un apoderado de confianza.   

Ese    defensor    presentó   memorial  exclusivamente suscrito por él, donde informó lo siguiente:   

“De    forma    expresa,    libre   y  voluntariamente,  mi  representado,  y  a través mío manifiesta su voluntad de  renunciar  a  pedir pruebas, a presentar alegatos, a términos de notificaciones  y  traslados,  y  en general a todas las etapas procesales que sean renunciables  legalmente por el solicitado”.   

Evidenciado lo anterior, con proveído del 2  de  febrero  de  2009 se reconoció personería al apoderado judicial del señor  RESTREPO     COSSIO  y,  simultáneamente,  éste       fue  requirido  para  que  se  pronunciara sobre lo informado por su defensor.   

En memorial allegado a la Secretaría de la  Sala    con    la    debida    autorización  de  la  Oficina   Jurídica   de  la   Cárcel  de Máxima Seguridad de Cómbita            (Boyacá),  el   señor  RESTREPO   COSSIO  expresó     en     relación     con     tal  requerimiento:   

“Me  permito  respetuosamente    y    de    forma   libre,   consciente   y   voluntaria,   renunciar   a   pedir   pruebas,  presentar  alegatos,  a  términos  de notificaciones y traslados y   en   general  a  todas  las  etapas  procesales  que  sean  renunciables.  Coadyuvando  a  su  vez  con  la solicitud  presentada   a  la  Honorable  Corte,  por  mi  abado  (sic)  defensor…”.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

De acuerdo con el  concepto     del     Ministerio    de    Relaciones  Exteriores,     este  trámite  se  rige por las  normas     pertinentes     del     Código   de   Procedimiento   Penal   y,   conforme   a  pacífico    criterio    fijado    por  la  Corporación,  se debe  tener  en  cuenta  el estatuto adjetivo de la materia  vigente  para la época en que tuvieron ocurrencia los  hechos  imputados  en  la  acusación que sustenta la  petición    entrega   del   solicitado1.   

En   el  caso  particular,  de   conformidad   con  la  acusación  sustitutiva     No.  08-20285-CR-Moreno   (s)   (s)   (s)  del  21  de noviembre de 2008, los hechos habrían sucedido, según  los  Cargos  Uno,  Dos  y Tres, “Desde septiembre de  2006,  o  alrededor  de esa fecha, la fecha exacta no la conoce el Gran Jurado y  continuando  hasta  la fecha de esta Acusación de Reemplazo, o alrededor de esa  fecha”;  examinado  el  Cargo  Cuatro, se tiene que  ocurrieron  “Desde  septiembre de 2006, o alrededor  de  esa  fecha, la fecha exacta la desconoce el Gran Jurado, y continuando hasta  el  15  de  mayo de 2007, o alrededor de esa fecha”;  confrontado  el Cargo Cinco, se ejecutaron “Desde el  12  de  mayo, o alrededor de esa fecha, hasta el 15 de mayo de 2007, o alrededor  de   esa   fecha”   y,  visto  el  Cargo  Seis,  su  consumación  tuvo  lugar  “El 2 de junio de 2007, o  alrededor  de  esa fecha”; de donde se sigue que los  actos  atribuidos  en  la citada acusación se verificaron en vigencia de la Ley  906   de   2004,  la  cual  entró  a  regir  a  partir  del  1º  de  enero  de  2005.   

Así las cosas,  se  observa  que  el Capítulo IV del Título  VI del Estatuto Penal Adjetivo de  2004  reglamenta  lo  relacionado con el tema de los  términos  fijados  para  las actuaciones judiciales,  sin   hacer   mención  expresa    a    la    posibilidad    de    su    renuncia    por    cualquiera  de  las  partes,  a  diferencia  de  lo  que ocurre en  la     Ley    600    de    2000,    conforme  se  desprende  de su artículo  167.   

En relación con  este      aspecto,  la  Corporación  varias  veces  ha  tenido  oportunidad  de precisar que, aun  cuando  el  nuevo  Código  de  Procedimiento  Penal no contempla la figura de la  renuncia    a   términos,   como   sí  lo hace el  estatuto    de   igual   especialidad   de   2000,   tal   figura   conserva  vigencia  en  razón  a  los  propósitos  perseguidos  por    el    legislador    en    el   trámite   de  extradición   pasiva,   sosteniendo   sobre   el  particular:   

“El  artículo  500  de  la  Ley 906 de 2004 estatuyó la  etapa  judicial del trámite de extradición a cargo  de  esta Sala de la Corte, así: Correr traslado a la  persona  requerida o a su defensor por el término de  10   días   para  que  soliciten  las  pruebas  que  consideren    necesarias;    vencido    el    cual    abrir    a    pruebas  la  actuación  por el término de 10 días más el de la  distancia,  a  objeto de practicar las solicitadas y  las  que  a  su  juicio considere indispensables para  emitir  el concepto; practicadas las pruebas dejar el  proceso  en  secretaría por cinco días para alegar;  finalmente,  rendir  concepto  con  fundamento  en la  validez  formal  de  la documentación presentada, en  la   demostración   plena   de  la  identidad  del  solicitado,  en  el  principio de la doble incriminación, en la equivalencia de  la  providencia  proferida en el extranjero y, cuando  fuere  el  caso, en el cumplimiento de lo previsto en  los tratados públicos.   

Es  evidente  que el primer traslado tiene  como  propósito permitir  al    reclamado    que   directamente   o   a   través   de   su   apoderado  solicite la incorporación o la práctica de las pruebas  que  estime pertinentes para desvirtuar siquiera uno  de  los  elementos del concepto, el cual obligará al  Gobierno Nacional de ser negativo.   

Y el segundo, permitir a los participantes  en  el  procedimiento,  con  base en la solicitud de  extradición      y,      sus      anexos   y   las  pruebas  eventualmente  practicadas,  manifestar  sus argumentos acerca del sentido en que a su juicio  y  consultando sus intereses, debe emitir la Sala su  concepto.   

No obstante que estos traslados hacen parte  de  la  estructura  fundamental del trámite,    por   constituir  oportunidades que la ley dispensa al  requerido    para    ejercer    los   derechos     de    defensa    y    de    contradicción,    instando    la   práctica   de  pruebas  y controvirtiendo las existentes en procura  de  obtener  una opinión  adversa  a  la  entrega, puede disponer y renunciar a  ellos  por  haber  sido instituidos en su favor para  esos                   efectos”2.   

Igualmente, se observa que el artículo 8º  de  la  Ley  906  de 2004 señala que, entre otros, son derechos del imputado y,  por  consiguiente,  del  solicitado  —dejando    a   salvo   las   particularidades   del   trámite   de  extradición—,   los  siguientes:   

“l) Renunciar a los derechos contemplados  en  los literales b) y k) siempre y cuando se trate de una manifestación libre,  consciente,  voluntaria  y  debidamente informada. En el evento de los literales  c)    y    j)    requerirá    siempre    el   asesoramiento   de   su   abogado  defensor”.   

Por    su    parte,   el   literal   k)  prevé:   

“Tener un juicio  público,  oral, contradictorio, concentrado, imparcial, con inmediación de las  pruebas  y  sin  dilaciones  injustificadas, en el cual pueda, si así lo desea,  por  sí  mismo  o  por  conducto  de su defensor, interrogar en audiencia a los  testigos  de cargo y a obtener la comparecencia, de ser necesario aun por medios  coercitivos,  de  testigos  o  peritos  que  puedan arrojar luz sobre los hechos  objeto         del         debate”.   

A    su    vez,    el    literal    c)  establece:   

“No se utilice el  silencio en su contra”.   

Y    finalmente,    el    literal    j)  dispone:   

“Solicitar,  conocer y controvertir las pruebas”.   

Por lo tanto, de acuerdo con el criterio de  autoridad    reseñado    y    las    normas    precedentes,   se   acepta  la  renuncia  a términos   presentada  por  el  defensor  del  señor   HERNÁN  DARÍO  RESTREPO  COSSIO,  a  su vez coadyuvada por su representado.   

En  tal  virtud,  la  reseñada   renuncia  abarca  el  traslado  a  pruebas  que  resta  por  agotar  y  el término para alegar de conclusión, por  cuanto  es  evidente  que les asiste al solicitado y a su abogado la facultad de  renunciar  a  las  posibilidades de intervención que el legislador ha dispuesto  en     favor     del    primero    dentro    de    éste    trámite.   

Esa  facultad  de renuncia a términos, sin  embargo,   carece   de   injerencia  frente  a  las  posibilidades      de      actuación             consagradas       para   los   demás  intervinientes,  como  ocurre   con   el   representante  del  Ministerio   Público,   a   quien,   de   conformidad  con  lo  dispuesto   en  el  artículo  29  del  Decreto  262  de  2000,  le  corresponde  “Intervenir  en el trámite de extradición ante la  Sala   de   Casación   Penal   de  la  Corte  Suprema  de  Justicia”.   

Así  las  cosas,  en  relación  con  el  Representante  de  la  Procuraduría  debe  concluirse  el  traslado  para pedir  pruebas que se viene surtiendo.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.  ACEPTAR  la  renuncia   a   términos   manifestada   por   el   defensor   de   HERNÁN        DARÍO  RESTREPO  COSSIO  por  las  razones  expresadas      en      la     parte     motiva     de     esta     decisión.   

2.  CONCLUIR  por  Secretaría  el traslado a  pruebas  que  está  corriendo  en relación con el representante del Ministerio  Público.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA   

JOSÉ      LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ                SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                               MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO      JOSÉ      IBÁÑEZ  GUZMÁN                      JORGE   LUÍS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                              JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTÍZ   

TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

Secretaria    

1  En  este  sentido  ver  autos  del  4  de  abril  y  3 de octubre de 2006, Radicados  números 24187 y 25080, respectivamente, entre otros.   

2 Ver  Autos  del  24  de  enero  y  1º  de agosto de 2007, Radicados números 26214 y  27867, respectivamente, entre otros.     

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