32092(22-07-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 32092  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Aprobado acta número  

Bogotá, D.C.,  julio  veintidós (  22  )  de dos mil nueve (2009).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre el impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Ibagué,  doctor  Héctor  Hernández  Quintero,  para  conocer  del  recurso de  apelación  interpuesto  por la defensa contra la sentencia condenatoria dictada  por  el  Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Ibagué contra JHON  JAIRO CORRALES por el delito de secuestro extorsivo agravado.   

ANTECEDENTES  

Los  hechos  se  presentaron  “hacia  las 7:30 de la mañana del día 28 de agosto de 2008, tres  hombres  se  presentaron  a  la  residencia  ubicada  en  la  carrera  3° No 19  – 61 del Barrio las Ferias  de  Cajamarca,  Tolima,  habitada por AMANDA SÁNCHEZ y sus hijos, quienes luego  de  ingresar  en  forma violenta, aduciendo pertenecer “a los de arriba” (al  parecer  a  las  FARC), le dijeron a ésta que debía acompañarlos a hablar con  el Comandante a la Vereda El Vergel.   

Que  fue  así  entonces,  como  dos  de los  sujetos  llevaron  a  AMANDA,  a  la  mencionada  vereda  El  Vergel,  donde  la  mantuvieron  en la parte trasera de una casa desolada, para luego de encontrarse  con  el  otro  hombre,  exigirle la suma de OCHO MILLONES DE PESOS o que mínimo  CINCO  MILLONES,  que  debía  entregar  al  30 de los mismos mes y año. Luego,  quien  vestía  camibuso,  pantaloneta  y  botas  pantaneras,  se  regresó a la  residencia,  quien  mediante  engaños se llevó a la menor KELLY PAOLA SAAVEDRA  SÁNCHEZ,  al  sitio donde mantenían a aquella, para dejarla en libertad con el  fin  de que consiguiera el dinero exigido, mediante amenaza que si denunciaba le  darían  muerte  a  la  adolescente  con la cual se quedaron, para llevarla a un  lugar desconocido.   

Como  quiera que AMANDA SÁNCHEZ, dio cuenta  al  GAULA,  con la asesoría de éstos, utilizando los celulares de la víctima,  entró   en  contacto  con  los  plagiarios,  a  quienes  logró  convencer  que  recibieran  el  dinero  de  su residencia, lo que a la postre se llevó a cabo a  las  20:40 horas del mismo día 28 de agosto de 2008, que dio base para capturar  a  JHON  JADY  PÉREZ SOTO, en el momento que se presentó a retirar el paquete.   

Continuando   con   el   operativo,   los  funcionarios  del  GAULA,  con  la  colaboración  del Ejército Nacional, a las  21:10  horas  del  29  de agosto de 2008, al registrar la vivienda denominada El  Vergel,  de la Vereda del mismo nombre ubicada sobre la vía Cajamarca a Anaime,  lograron  rescatar a la menor KELLY PAOLA SAAVEDRA SÁNCHEZ, a quien custodiaban  dos  hombres,  quienes lograron huir por la zona boscosa. Identificando a uno de  los  evadidos  como  ALDIVEY  PÉREZ,  según reconocimiento fotográfico que se  verificó   con   las  dos  víctimas,  pues  lo  señalaron  como  uno  de  los  secuestradores.   

La Fiscalía dispuso la ruptura de la unidad  procesal,  por  lo  cual,  adelantada la averiguación de rigor por funcionarios  del  Gaula,  dejaron  al descubierto, que la tercera persona, responde al nombre  de  JHON  JAIRO  CORRALES,  con  quien  al  elaborar el álbum, en diligencia de  reconocimiento  fotográfico,  fue  señalado por las víctimas y por uno de sus  compañeros,   como   quien   participó  en  la  gesta  criminal”.   

El   Juez   Primero   Penal  del  Circuito  Especializado  de  Ibagué con Funciones de Conocimiento encontró responsable a  JHON  JAIRO  CORRALES del doble delito de secuestro extorsivo agravado, conforme  al  allanamiento  a  los cargos y a las circunstancias de modo y lugar anotadas,  por  lo  cual  le  impuso una pena de 42 años y 10 meses de prisión; fallo que  fue objeto del recurso de apelación por parte de la defensa.   

En   desarrollo   de   la   diligencia  de  sustentación,  el  Magistrado Héctor Hernández Quintero se percató de que su  novia,  esto  es,  la  doctora Alba Cristina Morales Lozano, actuaba como fiscal  acusadora   en   el   caso;  razón  por  la  cual  manifestó  su  impedimento.   

CONSIDERACIONES  

La  Corte es competente para conocer de este  asunto  de  conformidad  con lo establecido en los artículos 57, 59 y 341 de la  Ley 906 de 2004.   

Con  el  fin  de  adoptar la decisión que en  derecho  corresponda,  resulta  pertinente  señalar  que  el  instituto  de los  impedimentos,  en  cuanto  mecanismo orientado a asegurar la imparcialidad de la  administración  de  justicia,  se  rige,  entre  otros,  por  el  principio  de  taxatividad  de  las  causales,  en virtud del cual se excluye la analogía o la  extensión  de los motivos señalados en la ley, de manera que la manifestación  de  impedimento  es  un  acto  personal,  voluntario,  de  carácter  oficioso y  obligatorio  para  cuando  el  funcionario  advierta que se encuentra incurso en  alguno  de  los  supuestos  fácticos dispuestos por el legislador, a la vez que  comporta  sujeción  estricta  a  las circunstancias invocadas, a fin de que tal  mecanismo   no   sea   utilizado  indebidamente  como  medio  para  escapar  del  conocimiento  de un determinado asunto.   

El  motivo  fundante del impedimento expuesto  por  el  promotor  de  este  trámite  es  el  señalado  en  el numeral 5º del  artículo 56 de la Ley 906 de 2004, que a la letra dice:   

“Que   exista  una  amistad  íntima  o  enemistad  grave  entre  alguna  de  las  partes,  denunciante,  víctima  y  el  funcionario judicial.”   

Se torna indispensable auscultar el contenido  y  alcance  de  ese  motivo de impedimento y recusación, específicamente en lo  referente  al concepto de “interés en la actuación  procesal”, con el fin de delimitar la órbita en que  resulta aplicable.   

Se tiene así que, de conformidad con criterio  expuesto  de  antaño  por  la  Sala,  el  mismo  se  entiende como “aquella   expectativa  manifiesta  por  la  posible  utilidad  o  menoscabo,  no  sólo  de índole patrimonial sino también intelectual o moral,  que  la solución del asunto en una forma determinada acarrearía al funcionario  judicial  o  a  sus parientes cercanos, y que, por aparecer respaldada en serios  elementos  de  juicio,  compromete la ponderación e imparcialidad del juzgador,  tornando      imperiosa      su      separación     del     proceso”.1   

La  actuación  procesal revela objetivamente  que     la     doctora     Alba    Cristina    Morales    Lozano    –con   quien  sostiene  una  relación  sentimental  desde  hace  4  años  el Magistrado que se declara impedido- en su  calidad  de  Fiscal Segunda Especializada actuó en el proceso en las audiencias  de  solicitud  de  orden  de  captura,  de  legalización de la privación de la  libertad,  formulación de imputación e imposición de medida de aseguramiento,  en  etapa  de juicio en la de verificación de legalidad de allanamiento y en la  de   lectura   de  fallo,  y  además  presentó  escrito  de  acusación.    

Así,  la  causal  viene  motivada  en que la  fiscal,   con  claro  interés  en  la  actuación,  dado  que  es  una  de  las  contendientes  que  buscará  la  confirmación  de  la  sentencia condenatoria,  sostiene  relación  sentimental   con  el  Magistrado  Héctor  Hernández  Quintero,  con  lo  cual  claramente  se  actualiza  la  causal  de  impedimento  propuesta.   

En  este  orden  de ideas la Corte declarará  fundado  el impedimento por  cuanto se cumple a cabalidad el presupuesto de  hecho  del numeral 5º del artículo 56 de la Ley 906 de 2004.   

Como  quiera  que no se desintegra el quórum  deliberatorio  y  decisorio  de  la  Sala  Penal  a que pertenece la funcionaria  impedida,  acorde con el artículo 54 de la Ley 270 de 1996, no se dispondrá su  reemplazo.   

En  mérito  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia   

RESUELVE  

Primero:     Declarar     fundado    el  impedimento propuesto por el doctor Héctor Hernández  Quintero,  Magistrado  del  Tribunal  Superior de Ibagué, para participar en la  Sala  de  Decisión  que  deberá  conocer del recurso de apelación interpuesto  contra   la   sentencia  condenatoria  proferida  contra  JHON  JAIRO  CORRALES.   

2. DEVOLVER  el  proceso al Tribunal Superior de Ibagué.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSE       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ          SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO         GÓMEZ   QUINTERO                  MARÍA      DEL      ROSARIO     GONZÁLEZ     DE  LEMOS        

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                                          JORGE             LUIS            QUINTERO  MILANÉS              

YESID  RAMÍREZ BASTIDAS                                                                   JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Véase  radicados  15100  de 21 de enero de 2003, 23542 de 20 de abril de 2005 y  26667 de 24 de enero de 2007, entre otros.     

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