31465(17-03-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  31465   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

          Bogotá   D.C.,   marzo   diecisiete   (17)   de   dos   mil   nueve  (2009).   

VISTOS  

Con fundamento en la preceptiva del artículo  7º  de  la  Ley  1095  de  2006,  procede  la suscrita Magistrada a resolver la  impugnación  interpuesta  contra  la  providencia  del  pasado  19  de  febrero  proferida  por  un  Magistrado del Tribunal Superior de Ibagué, a través de la  cual  negó  por  improcedente  la  acción  de habeas  corpus  ejercida  en  nombre propio por los sindicados  MARCO   ANTONIO   DONCEL  GÓMEZ  y  ARMANDO  ROSERO  RODRÍGUEZ.   

ANTECEDENTES   

          A  instancia de la Fiscalía Cuarenta y Seis Seccional del Guamo, el  Juzgado  Tercero  Promiscuo  Municipal con funciones de control de garantías de  la  misma  localidad,  libró orden de captura el 17 de abril de 2008 contra los  mencionados  ciudadanos,  en  cuanto  se les sindicaba como posibles autores del  delito  de  hurto calificado y agravado, orden que se materializó el día 22 de  los mismos mes y año.   

En  la  referida  fecha  el  Juzgado Primero  Promiscuo  Municipal de la citada localidad declaró legal la captura y realizó  la  audiencia  de  formulación  de  imputación, en cuyo marco la Fiscalía les  imputó  la  comisión  del  concurso  de  delitos  de hurto calificado agravado  (numeral  2º  del  artículo 240 y numerales 9º y 10º del artículo 241 de la  Ley  599  de  2000),  porte ilegal de arma de fuego de defensa personal agravado  (numeral  1º  del  artículo  365 ejusdem)   y  concierto  para  delinquir  (artículo  340  de  la  referida  legislación).   

          En  la misma oportunidad les fue impuesta medida de aseguramiento de  detención preventiva sin derecho a libertad provisional.   

          El  22 de mayo de 2008 la Fiscalía presentó escrito de acusación,  correspondiendo  al  Juzgado  Penal  del Circuito del Guamo, cuyo funcionario se  declaró  impedido  y  remitió  la  actuación al Tribunal Superior de Ibagué,  donde  se  consideró  fundada su declaración impeditiva y, entonces, se envió  la  actuación al Consejo Seccional de la Judicatura, Colegiatura que designó a  la  Juez  Primera  Penal  del  Circuito  de El Espinal, funcionaria que también  expresó su impedimento y envió el expediente al Tribunal.   

Dicha  Corporación  declaró  fundado  el  impedimento  y  asignó  el conocimiento del asunto al Juzgado Segundo Penal del  Circuito  del  El  Espinal, cuya titular también se declaró impedida, amén de  que  envió el trámite al Tribunal, donde se declaró fundada su manifestación  y  a  la  postre,  se remitió la actuación el 12 de febrero de 2009 al Consejo  Seccional de la Judicatura.   

          Mediante  decisión  del  pasado  5  de  marzo,  el  Juzgado Segundo  Promiscuo  Municipal del Guamo otorgó la libertad provisional a los accionantes  por  vencimiento  del  término  dispuesto  por el legislador sin que se hubiera  dado  comienzo  a  la audiencia de juicio oral (numeral 5º del artículo 317 de  la Ley 906 de 2004).   

FUNDAMENTOS   DE   LA  ACCIÓN   

          Aducen  los  actores que se encuentran privados de su libertad desde  el  22  de abril de 2008, sin que a la fecha de presentación de su solicitud de  habeas corpus (16 de febrero  de 2009) haya tenido lugar la audiencia de acusación.   

Puntualizan  que  han solicitado su libertad  provisional con resultados adversos a sus intereses.   

A partir de lo anterior deprecan se disponga  su  libertad  inmediata,  pues ya agotaron los medios dispuestos al interior del  trámite que en su contra se adelanta.   

PROVIDENCIA IMPUGNADA  

Un  Magistrado  del  Tribunal  Superior  de  Ibagué  decidió  mediante  providencia  del  pasado  19  de  febrero negar por  improcedente   la   referida   solicitud   de  habeas  corpus,  al  considerar  que  por  tener dicha acción  carácter  residual  de los procedimientos ordinarios, compete a los demandantes  presentar  las  solicitudes  de  libertad  ante el juez natural e interponer las  impugnaciones     a     las    que    haya    lugar    dentro    del    referido  diligenciamiento.   

LA IMPUGNACIÓN  

Al momento de la notificación de la referida  decisión  del Tribunal, los accionantes escribieron junto a su firma la palabra  “apelo”,   sin  hacer  explícitos los motivos de inconformidad.   

PARA RESOLVER SE CONSIDERA  

La  suscrita  Magistrada  es competente para  conocer  en segunda instancia de la impugnación interpuesta contra la decisión  a  través  de  la  cual  se negó por improcedente la solicitud de habeas  corpus presentada por MARCO     ANTONIO     DONCEL     GÓMEZ     y     ARMANDO    ROSERO  RODRÍGUEZ,  pues  el numeral 2º del artículo 7º de  la  Ley  1095  de  2006 dispone: “cuando el superior  jerárquico  sea  un  juez  plural,  el  recurso  será  sustanciado  y  fallado  integralmente  por  uno  de  los magistrados integrantes de la Corporación, sin  requerir  la  aprobación  de  la  sala  o  sección respectiva. Cada uno de los  integrantes  de  la  Corporación  se  tendrá  como juez individual”.   

Impera  precisar, que si bien los actores no  expresaron  los  motivos de disentimiento con la providencia impugnada, se tiene  sentado  sobre  el  particular  que  la sustentación del recurso no se erige en  requisito  para  acceder a este mecanismo impugnaticio, pues en primer término,  se  trata del ejercicio de una garantía y acción constitucional orientada a la  protección   del   derecho  fundamental  a  la  libertad,  cuyo  alcance  está  determinado,  entre  otros  instrumentos,  por  la  Convención Americana de San  José  de  Costa Rica (Ley 16 de 1972), en cuyo numeral 6º del artículo 7º se  dispone  que “…toda persona privada de la libertad  tiene  derecho a recurrir ante un juez o tribunal competente, a fin de que éste  decida,  sin  demora,  sobre la legalidad de su arresto o detención y ordene su  libertad  si  el  arresto o la detención fueran ilegales. En los Estados Partes  cuyas  leyes  prevén  que toda persona que se viera amenazada de ser privada de  su  libertad  tiene derecho a recurrir ante un juez competente a fin de que este  decida   sobre  la  legalidad  de  tal  amenaza,  dicho  recurso  no  puede  ser  restringido  ni  abolido.  Los  recursos podrán interponerse por sí o por otra  persona”.   

En segundo lugar, el artículo 7º de la Ley  1095  de  2006  establece  que  la providencia a través de la cual se niegue la  petición  de  habeas corpus  puede  ser  impugnada,  sin que allí se exija la sustentación del recurso como  requisito   para   acceder   a   tal   impugnación1.   

Precisado lo anterior se constata que según  está  acreditado  en  la  actuación,  el  pasado 5 de marzo el Juzgado Segundo  Promiscuo  Municipal  del  Guamo  otorgó la libertad provisional a los señores  MARCO   ANTONIO   DONCEL  GÓMEZ  y  ARMANDO  ROSERO  RODRÍGUEZ  por  las  mismas razones que invocan en su  favor  para  conseguir  se  declare  procedente  la  solicitud  de  habeas   corpus  que  en  nombre  propio  interpusieron.   

          Así  las  cosas,  si como de tiempo atrás lo ha precisado la Sala,  esta  acción  es  de  índole  extrasistémica,  es decir, sólo procede cuando  intentados  los  mecanismos  ordinarios de protección de derechos fundamentales  reglados  por el legislador al interior de los trámites, no se ha conseguido su  condigno  amparo,  es  claro  que  si  en  la actuación ordinaria adelantada en  contra   de  los  mencionados  ciudadanos  ya  les  fue  concedida  la  libertad  solicitada,    pierde    su   sentido   esta   acción   por   sustracción   de  materia.   

          Sobre  la  temática  planteada  ha  señalado  la  Sala2:   

“En  punto  del  ámbito  de  la  acción  de  que  aquí  se  trata,  corresponde a un mecanismo  extrasistémico,   cuya   prosperidad  tiene  lugar  cuando  la  afrenta  a  las  garantías  protegidas tiene su origen en causas externas al proceso, pues de lo  contrario,  esto  es,  si la violación del derecho a la libertad personal tiene  su  génesis  dentro del diligenciamiento, debe demandarse su amparo al interior  de éste.   

Lo  anterior  se sustenta en la necesidad de  reconocer  que dentro de los trámites judiciales los sujetos procesales cuentan  con  mecanismos tales como los recursos ordinarios, por cuyo medio pueden abogar  por la protección de sus derechos, pues:   

“La   acción       de       Habeas       Corpus      únicamente   puede   prosperar  cuando  la violación de  esas   garantías   provengan  de  una  actuación  ilegal  extraprocesal,   pues     en     tanto    se    controvierta    el   derecho    a    la   libertad   de  alguien   que   esté    privado    de   ella   legalmente,   tal   discusión    debe   darse  dentro  del  proceso  (…)”.   

“Y  no  puede  aseverarse,  so  pena  de  desquiciar  el  ordenamiento  jurídico,  que como la  autoridad   judicial   puede  incurrir  en  ilegalidades,  tales  deberían  ser  abordadas  por  el  Juez  de  Habeas  Corpus,  en tanto una postura de tal tenor  pone  en riesgo un sistema penal que está sustentado  en  la  protección de la libertad personal a través de los recursos ordinarios  que  pueden  impetrarse dentro de la actuación, y las  acciones  que  como  el control de legalidad se promueven ante órgano diferente  del investigador y acusador”.   

“En ese orden de  ideas   resulta   extremadamente   nocivo   para  el  desarrollo  sistémico  del  proceso  penal un entendimiento que no armoniza los  instrumentos  de protección constitucional y procesal del derecho fundamental a  la   libertad,  haciéndolos  coexistir  dentro  de  su  respectivo  ámbito  de  aplicación,   sino   que,   al  contrario,  entrega  prelación  a  uno,  subordinando el otro a extremo que de aceptarse terminaría  en  su  extinción  al convertir lo extraordinario en corriente, que a su vez es  su   propia  negación”3    (subrayas    fuera    de  texto).   

          En  suma,  sin  dificultad  se  advierte  que se impone confirmar la  decisión  a  través  de la cual el a quo   negó   la   procedencia   de   la   solicitud   de  habeas  corpus  presentada,  toda vez que  tal  asunto  debía  ser  tratado  al  interior  del averiguatorio adelantado en  contra   de   los   actores,   donde,   en   efecto,  consiguieron  su  libertad  provisional.   

          En  mérito  de  lo  expuesto,  la  suscrita  Magistrada de la Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal, administrando justicia en nombre  de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE   

          CONFIRMAR  la decisión impugnada por medio  de   la   cual  un  Magistrado  del  Tribunal  Superior  de  Ibagué  negó  por  improcedente  el  amparo  de habeas corpus  presentado  por  los  ciudadanos  MARCO  ANTONIO  DONCEL  GÓMEZ y ARMANDO ROSERO RODRÍGUEZ, de  conformidad con las razones expuestas en la anterior motivación.   

         Notifíquese,  cúmplase     y     devuélvase     el     expediente     al     Tribunal     de  origen.   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Magistrada  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Cfr.  Providencia     de     habeas    corpus  del  28  de  enero  de  2009.  Rad 31163, entre otras.   

2 Cfr.  Providencia     de     Habeas    corpus 26699 del 19 de diciembre de 2006.   

3  Sentencias  de  segunda  instancia 14752 y 17576 del 2 de mayo y del 10 de junio  de 2003, respectivamente.     

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