31448(10-02-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     n°  31448   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 038.  

Bogotá  D.C.,  febrero  diez (10) de dos mil  diez (2010)   

VISTOS  

         

Se  pronuncia  la Sala sobre las solicitudes  presentadas  por  la  defensora del sentenciado MANUEL  ARTURO  JIMÉNEZ  SÁNCHEZ,  y  por  él  mismo, quien  ostenta    la    condición    de    abogado,   orientadas   a   “corregir  el  yerro  involuntario  en  que se incurrió”  por  no  haber  dispuesto  la  cesación  de  procedimiento por  prescripción  de  la  acción  penal  derivada  de  los delitos de peculado por  apropiación  en  cuantía  superior  a  doscientos  salarios  mínimos  legales  mensuales,    por    los    cuales    se    lo    condenó    en    calidad   de  determinador.   

          Al  unísono citan el fallo de casación proferido el 29 de julio de  2009 (Rad. 31743), en el cual se dijo:   

“Es  necesario  precisar  que  los límites punitivos para la conducta de peculado, agravada por  la  cuantía  (artículo 133  del Decreto 100 de 1980 modificado por la Ley  190  de  1995,  inciso  tercero)  van  de  6  a  22.5  años.  (270 meses), y que de conformidad con el  artículo  83  inciso  primero de la Ley 599 de 2000, la acción penal prescribe  en  un tiempo igual al máximo de la pena fijada en la ley… sin que en ningún  caso exceda de veinte años”.   

“En relación con  el  interviniente que no reúne las calidades exigidas en el tipo penal, la pena  se  rebajará en una cuarta parte, luego, los límites punitivos para el caso de  MARTÍNEZ  DE LA HOZ van de  54  meses  a 202.5 meses (16  años,  10  meses,  15 días)  por manera que esa última condición afecta  los  límites  de  contabilización  de la prescripción de la acción penal, de  conformidad     con     el     artículo     83    inciso    primero”.   

“En el evento que  la  fiscalía  lograre  interrumpir  la prescripción de la acción penal por la  ejecutoria  de  la  resolución  de  acusación,  un nuevo término –para  el  caso  del interviniente sin  las  calidades  especiales  exigidas en el tipo penal- se contabilizaría por la  mitad  del  término  máximo  de  la pena prevista para la conducta (8 años, 5  meses,   7   días)”  (subrayas  contenidas  en  la  petición).   

          Además  de  la  cita  anterior,  la  defensora también sustenta su  solicitud  en  lo  dicho  por  esta  Colegiatura  en  fallo  casacional del 3 de  diciembre   de   2009  (Rad.  32763),  para  lo  cual  transcribe  el  siguiente  fragmento:   

“Como  bien  lo  señaló  el  Tribunal, la pena de seis (6) a quince (15) años se debe aumentar  hasta  en  la mitad cuando lo apropiado supera un valor de 200 salarios mínimos  legales  mensuales vigentes, para un total de 22 años y 6 meses de prisión. Si  este  monto  se  fija en las tres cuartas partes, por razón de la tentativa, la  pena  máxima  queda  en 16 años, 10 meses y 15 días, término que a su vez se  reduce  a  la mitad por disposición del artículo 83, para un total de 8 años,  5 meses y 7 días”.   

          Con   base   en  lo  anterior  concluyen,  que  si  el  término  de  prescripción  del  delito  de peculado por apropiación para el determinador es  el  indicado en precedencia, tal fenómeno extintivo tuvo lugar el 26 de febrero  de  2009,  motivo  por el cual deprecan se profiera la correspondiente cesación  de procedimiento.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

Sería  del  caso entrar a conocer sobre las  solicitudes  de  la  defensora y el sentenciado MANUEL  ARTURO  JIMÉNEZ  SÁNCHEZ, de no ser porque se observa  que son manifiestamente improcedentes e imponen su rechazo.   

En  efecto,  habida cuenta que los fallos de  casación  adquieren  ejecutoria cuando son suscritos por la Sala (artículo 187  Código  de Procedimiento Penal), no es procedente su adición porque esta tiene  lugar,  de  acuerdo  con  lo  establecido  en  el  artículo  412 del mencionado  ordenamiento dentro del término de ejecutoria, del cual carecen.   

Por tanto, si la sentencia proferida en este  trámite  no  cuenta con término de ejecutoria, aunque precise de notificación  para  efectos  de  dar  cabal  cumplimiento  al  principio  de publicidad de las  decisiones  (sentencia  C-641  del  13  de  agosto  de  2002),  palmario resulta  concluir  que careciendo de aquella, no hay oportunidad para la adición ni para  la reforma solicitada.   

Ahora bien, de conformidad con las reglas del  artículo  412  de  la  legislación procesal penal, la adición de la sentencia  procede  ante  omisiones  sustanciales  en  su  parte  resolutiva, las que no se  advierten  en  este  asunto,  pues  precisamente la temática relacionada con la  prescripción  de  la acción penal de algunos comportamientos por los que aquí  se   procedía,   fue   resuelta   por   esta  Sala,  junto  con  la  respectiva  redosificación  punitiva,  mediante  auto del 1º de abril de 2009, oportunidad  en  la  cual  se  dispuso  la  cesación  de  procedimiento  de las conductas de  peculado por apropiación en grado de tentativa.   

No  sobra expresar que la adición del fallo  “por   omisiones   sustanciales   en   la   parte  resolutiva”,  procede  cuando  en  la motivación se  realizó  un  pronunciamiento sustancial, y no obstante, la consecuencia lógica  y  concreta  de  lo  decidido  no  se  plasmó  en la parte resolutiva, no así,  cuando,  como  en  el  asunto  objeto  de  estudio, la Sala no adoptó decisión  alguna  sobre  el  tema  ahora  propuesto  por  los  peticionarios, y por tanto,  ninguna  omisión  se  advierte en lo resuelto. Lo dicho es así, si se tiene en  cuenta  que la “adición”  no  puede  conducir  a quebrantar el principio de inmutabilidad del fallo por el  mismo  órgano que lo profirió, y es por ello que con el pretexto de adicionar,  no es posible introducir modificación alguna a lo ya definido.   

          Es  claro  que  si  los solicitantes consideran que la acción penal  derivada  de  los  delitos  de  peculado  por  apropiación  en cuantía mayor a  doscientos  salarios  mínimos legales por los cuales se condenó a MANUEL   ARTURO   JIMÉNEZ   SÁNCHEZ  en  condición  de  determinador se encontraba prescrita para cuando se profirió el  fallo  de  casación,  les  corresponde así invocarlo acudiendo a la acción de  revisión.   

Baste finalmente señalar que resulta por lo  menos  curioso e inapropiado citar el fallo de casación del 29 de julio de 2009  (Rad.   31743),   el   cual   se   refiere   a  la  figura  del  “interviniente  que  no  reúne  las  calidades  exigidas en el tipo  penal” (inciso 3º del artículo 30 de la Ley 599 de  2000),  no  a  la  del  determinador  (inciso  1º del artículo 30 ejusdem), por la cual se condenó en este  asunto  a  MANUEL ARTURO JIMÉNEZ SÁNCHEZ,  y  cuyo  tratamiento  punitivo  es,  desde luego, sustancialmente  diverso.   

          Tampoco  es  pertinente  traer a colación la sentencia de casación  del  3  de  diciembre  de  2009  (Rad. 32763), en la cual se fija el término de  prescripción  frente  a  un delito de peculado por apropiación “por  razón  de la tentativa”, temática  que  como ya se dijo, fue abordada por esta Colegiatura en auto del 1º de abril  de 2009.   

          Las  razones  expuestas son suficientes para rechazar por improcedes  las     peticiones     del    condenado    JIMÉNEZ  SÁNCHEZ y de su defensora.   

          Por    lo   expuesto,   la   CORTE   SUPREMA   DE   JUSTICIA,   SALA  PENAL,   

RESUELVE  

         

          Rechazar   por   improcedentes   las   solicitudes  del  sentenciado  MANUEL    ARTURO    JIMÉNEZ   SÁNCHEZ    y   de   su   defensora,   conforme   a   las   razones   atrás  consignadas.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Comuníquese y cúmplase,  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                              SIGIFREDO     ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                            AUGUSTO    J.    IBÁÑEZ  GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA     SALAMANCA                                 JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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