31002(20-05-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 31002  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado    acta  N°   144   

Bogotá  D.  C.,  veinte (20) de mayo de dos mil nueve (2009).   

V   I   S   T   O  S   

Procede la Sala a resolver sobre el trámite  previsto  en  el artículo 57 de la Ley 906 de 2004, conforme lo dispuesto en el  acta  de  audiencia  de  debate oral del 2 de diciembre de 2008, suscrita por el  Magistrado   del   Tribunal    Superior  de  Bogotá,  doctor  LUIS  FERNANDO  RAMÍREZ CONTRERAS.   

SÍNTESIS  DE   LA  ACTUACIÓN  PROCESAL   

1.  El juicio  dentro  del  cual  supuestamente  se  produjo  la determinación de dar curso al  trámite  previsto  en  el artículo 57 de la Ley 906 de 2004, se adelanta en el  Juzgado    13    Penal   del   Circuito  de  esta  ciudad,  en  contra  de  LUIS HERNANDO ROJAS BUITRAGO y  FREDDY  MONTENEGRO  MARTÍNEZ, por la conducta punible de fabricación, tráfico  y  porte   de  armas  de fuego o municiones (artículo 365 de la Ley 599 de  2000),  según  hechos ocurridos hacia las 20:30 hr. del 24 de abril de 2005, en  la  calle  73H  con  diagonal  79G sur, barrio El Espino, de Bogotá1.   La  Sala  estima  necesario  precisar  que  la  norma procesal inicialmente referida  (artículo  57 de la Ley 906 de 2004), establece de qué manera se debe proceder  cuando      tiene      lugar      una     manifestación     de     impedimento  por  parte  del funcionario  judicial.   

2. Este proceso, a  su    vez,    tuvo    su    génesis    como   consecuencia   del   rompimiento   de   la   unidad  procesal  ocurrida  en la actuación que, por los comportamientos punibles de homicidio en  concurso   homogéneo  y  tentativa  de  homicidio,  adelantó  el  Juzgado    18    Penal   del   Circuito   de   Bogotá,  en  contra  de  los  mismos procesados, por motivo de los hechos,  cuyas  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar  ya  fueron reseñadas.    

Dentro  de  la  actuación original por los  delitos  contra  la  vida  y  la  integridad  personal,  el Juzgado 18 Penal del  Circuito  de Bogotá, entonces a cargo del doctor LUIS  FERNANDO  RAMÍREZ  CONTRERAS, condenó a los aludidos  ROJAS  BUITRAGO  y  MONTENEGRO  MARTÍNEZ  a  la  pena principal de 502 meses de  prisión  y  a  la  accesoria de inhabilitación para el ejercicio de derechos y  funciones  públicas,  por  término de 20 años, condena que fue confirmada por  el  Tribunal  de  Bogotá, en fallo de segundo grado proferido el 18 de enero de  2008.   

3.   Dentro  este  proceso,  adelantado  por  el  delito de fabricación, tráfico y porte de  armas  de fuego o municiones, que llega a esta instancia con el objeto de que se  surta  el  trámite  previsto  en  el artículo 57 de la Ley 906 de 2004, y que,  como  ya  se  precisó,  transcurre en la actualidad a  cargo  del Juzgado 13 Penal del Circuito, se presentó  y     resolvió     anteriormente    una    manifestación    de    impedimento,    comoquiera    que   el  conocimiento  de  la etapa de la causa, en particular la audiencia preliminar de  formulación       de       acusación,      fue      asignada      inicialmente     al     Juzgado  18  Penal del Circuito, entonces  a   cargo   del   doctor   LUIS   FERNANDO  RAMÍREZ  CONTRERAS,  despacho  que,  como  se  advierte de los  antecedentes  anteriormente reseñados, fue el que condenó en primera instancia  a  los mismos aquí procesados, por los comportamientos punibles contra la vida,  los cuales, a su vez, constituyeron la génesis de esta actuación.   

En   consecuencia,   doctor  RAMÍREZ   CONTRERAS,   a   la   sazón  Juez 18 Penal del Circuito,  al  verse  avocado  a  realizar  la  audiencia de formulación de acusación por  hechos  que  ya  había conocido y decidido de fondo, se declaró impedido, tras  realizar  la  correspondiente  manifestación, la cual fue declarada fundada por  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá, conforme lo dispuesto en decisión del 7 de  mayo  de  2007.   Fue así que la Corporación determinó que, en el evento  reseñado,  concurría  la  causal  de impedimento invocada por el Juez 18 Penal  del  Circuito,  es  decir,  la  prevista  en  el artículo 56-4 de la Ley 906 de  20042, decisión que sustentó de la siguiente manera:   

“En este orden,  la  situación referente a que el funcionario judicial que profirió el fallo de  primera  instancia contra ROJAS BUITRAGO y MONTENEGRO MARTÍNEZ, por los delitos  de  homicidio  y  tentativa  de  homicidio,  y  quien  tuvo  acceso a una amplia  información  probatoria,  relativa  a  la  controversia  que  se debatió en el  expediente  que  originó  la  ruptura  de  la unidad procesal, sea el  mismo  a quien por reparto le corresponde celebrar la audiencia  de  formulación  de  acusación, por otro delito cometido en los mismos hechos,  hace  surgir la anunciada incompatibilidad, porque si en realidad condenó a los  mismos  que ahora debe juzgar, por haber dado muerte a  varias  personas  utilizando  armas  de  fuego,  es  innegable  que ya sentó un  concepto  que  puede tener incidencia en el nuevo procesamiento por el delito de  porte  ilegal de armas, que efectivamente le impide al juez continuar conociendo  esta  causa”  (subraya  la Sala).      

5.  Decidido  de  esta  forma por el Tribunal Superior de Bogotá el impedimento propuesto por  el  Juez RAMÍREZ CONTRERAS,  esta  actuación fue nuevamente repartida, motivo por el cual le correspondió a  la     Juez     13     Penal     del     Circuito3.   

4.  En este  momento,  la  Sala  debe conocer la manifestación de impedimento que formula el  doctor  LUIS  FERNANDO RAMÍREZ CONTRERAS,  ahora  en su condición de magistrado  de  la  Sala  Penal  del Tribunal Superior de Bogotá,  por  haberle  correspondido,  una vez más, conocer de este proceso, del cual ya  fue apartado por la Corporación Judicial competente.    

LA MANIFESTACIÓN DE IMPEDIMENTO  

Al   instalar   la   audiencia   para  la  sustentación  del  recurso  de apelación formulado por la fiscalía, en contra  de  la  decisión  de  la Juez 13 Penal del Circuito de Bogotá, por medio de la  cual  la  funcionaria  judicial  negó una solicitud de práctica de pruebas, el  hoy    magistrado   RAMÍREZ   CONTRERAS,  integrante  de  la  sala  dual,  tras  advertir  que,  cuando se  desempeñó  como  Juez 18 Penal del Circuito, se declaró impedido para conocer  de  esta  actuación  en  su primer instancia, y que dicha manifestación había  sido  admitida por el Tribunal, formuló la manifestación de impedimento en los  siguientes términos:      

“El  señor  defensor,  el  doctor Meriño, nos acaba de recordar que el suscrito magistrado,  presidente  de  esta audiencia, LUIS FERNANDO RAMÍREZ  CONTRERAS,  actué  como juez en primera instancia en  este  proceso;  éste  se  deriva  de  una ruptura procesal, donde en el proceso  central  ya  hubo  condena,  incluso creo que está ejecutoriada… bueno, estas  son  las  cosas  del  sistema acusatorio.  Como los jueces y magistrados no  estudian  por  anticipado  los  asuntos  que tienen para audiencia, solamente al  verlo   aquí  me  doy  cuenta  que  este  proceso  ya  había  pasado  por  mis  manos.   Entonces…  me  dice  además  el señor defensor que me declaré  impedido,  (que)  fue  aceptado  el  impedimento,  como era lo lógico.  No  entiendo,  por  algún  problema  administrativo  no se envió a reparto para la  siguiente  sala.  Por lo tanto, esta audiencia no puede adelantarse, porque  el  suscrito  magistrado  está  impedido    para    conocer   de   este   asunto.    Esto  ni  siquiera es una decisión, simplemente es la orden de que  se  proceda  como  se  debe  proceder, les deberá ser  anunciado     oportunamente.      Termina     esta     audiencia,    pueden  retirarse”.   

CONSIDERACIONES   DE   LA   CORTE   

1.   Ante  todo, es imperioso recordar  que  el  instituto  de los impedimentos se estatuyó con el fin de garantizar al  conglomerado  social que el funcionario judicial llamado a resolver el conflicto  jurídico  es  ajeno  a  cualquier interés distinto al de administrar una recta  justicia  y,  en  consecuencia,  que  su  imparcialidad y ponderación no están  afectadas por circunstancias extraprocesales.   

Por  tal  motivo,  la  manifestación  de  impedimento  del  funcionario  judicial debe ser un acto unilateral, voluntario,  oficioso  y  obligatorio  ante la concurrencia de cualquiera de las causales que  de  modo  taxativo  contempla  la  ley, para negarse a conocer de un determinado  proceso.   

Igualmente, dicha manifestación impeditiva  debe  estar soportada dentro de los cauces del postulado de la buena fe que rige  para  todos  los  sujetos  procesales  y para el funcionario judicial, pues este  instituto  no  debe  servir  para  entorpecer o dilatar el transcurso normal del  proceso   penal   o   para  sustraerse,  indebidamente,  de  la  obligación  de  decidir.   

Así   mismo,   frente  a  la  causal  de  impedimento  aducida  por  el  Magistrado   del Tribunal de Bogotá, doctor  LUIS    FERNANDO   RAMÍREZ   CONTRERAS,   es  decir,  haber  manifestado su opinión sobre el asunto  materia  del  proceso  al emitir fallo por hechos conexos con aquellos que aquí  se  investigan,  motivo  consagrado en el numeral 4° del artículo 56 de la Ley  906  de 2004, ha sido reiterada la jurisprudencia de la Corte en señalar que no  toda  opinión  sobre  el  objeto del proceso conlleva esa solución, sino sólo  aquella  que  se produce extraprocesalmente. Del mismo modo, se ha destacado que  la   opinión   capaz   de  tener  actitud  para  soportar  la  declaratoria  de  impedimento,  debe  tener  entidad,  ser  sustancial,  vinculante, de fondo, que  constituya  una  barrera  que  comprometa el juicio del juzgador y que le impida  actuar     con     libertad    e    imparcialidad4.    Al   respecto,   la  jurisprudencia de la Sala ha expresado lo siguiente:   

“Ha reiterado la  jurisprudencia  de  esta  Sala  que la opinión erigida en motivo de impedimento  tiene   que   ser  sustancial,  vinculante  y  haberse  emitido  por  fuera  del  proceso.”   

“Lo sustancial,  es  lo  esencial  […]  en asuntos jurídicos, se identifica con el fondo de la  pretensión  de  la  pretensión  o  de  la  relación jurídico material que se  debate.  Se  entiende  que  la  opinión  es  vinculante  cuando  el funcionario  judicial  que  la  emitió  queda  unido,  atado o sujeto a ella, de modo que en  adelante  no puede ignorarla o modificarla sin incurrir en contradicción. Y por  fuera  del  proceso, significa que la opinión sea expresada en circunstancias y  oportunidades  diferentes  a aquella que prevé la legislación procesal para el  asunto     del     cual     se     debe    conocer    funcionalmente.”    5   

Analizados  los anteriores presupuestos, de  cara  a  los  antecedentes procesales descritos en precedencia y el contenido de  las  diligencias  que  obran  en  la  actuación, la Sala encuentra que sobre la  situación  del  Magistrado  LUIS  FERNANDO  RAMÍREZ  CONTRERAS,   recaen   los  presupuestos de la causal de impedimento de que trata  el artículo 56-4 de la Ley 906 de 2004.    

Previo  a  constatar los presupuestos de la  causal  de  impedimento  anunciada,  la  Corte estima necesario precisar que, al  contrario  de  lo  que señaló el Magistrado RAMÍREZ  CONTRERAS,  su  manifestación efectuada dentro de la  audiencia  de  sustentación del recurso de apelación, no podía fundarse en la  reiteración  de  un  impedimento  anterior,  sino que, por el contrario, debió  invocar  un  nuevo impedimento para sí permitir el pronunciamiento de la Corte,  en atención al debido proceso.   

En  efecto,  véase  que  el  hoy  magistrado  dejó ver su extrañeza  por  el  hecho de que ya había manifestado su impedimento para conocer el fondo  de  este  proceso  cuando se desempeñó como Juez 18  Penal     del     Circuito.      Ahora,   como  magistrado  del  Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial  de  Bogotá  estima que por razón del aludido  impedimento  ya  manifestado y aceptado no es necesario declararse impedido pues  ya fue separado del conocimiento de este asunto.   

Al  respecto,  la Sala advierte que como el  aludido  funcionario  judicial  ostenta  hoy  un  cargo  diferente  -de superior  jerarquía-  a  aquél  que ejercía cuando se declaró impedido por primera vez  para   conocer   de   los   mismos  hechos,  es  necesaria,  una  vez  más,  su  manifestación de impedimento.    

Lo   anterior  encuentra  razón  de  ser  precisamente  en  que,  aún cuando se trata del mismo  individuo,  éste  no es el  mismo  funcionario  judicial, pues cuando por primera  vez   comunicó   su   imposibilidad   de  seguir  conociendo  del  proceso  era  juez,  mientras  que  hoy  funge  como  magistrado de  una Corporación Judicial.    

Por  otra  parte,  la  ley  impone  que  el  impedimento  manifestado  por un Magistrado del Tribunal Superior de Distrito ha  de  ser  resuelto  por  la  Corte  Suprema  de  Justicia.   Así las cosas,  pretender  que  el  Magistrado  del  Tribunal  de  Bogotá,  doctor RAMÍREZ   CONTRERAS,  debe  entenderse  apartado  del  conocimiento  de  los hechos que motivan este proceso, por cuanto  así  lo  dispuso  la  misma  Corporación  a  la que hoy pertenece, resulta una  postura  que  desconoce  el  debido  proceso, pues las formas propias del juicio  enseñan  que  dicha disposición, cuando de un Magistrado de Tribunal se trata,  solamente puede provenir de la Corte Suprema de Justicia.   

De  manera  que  el Magistrado RAMÍREZ  CONTRERAS ha debido manifestar  y  sustentar  otra vez, de manera explícita, su impedimento para conocer de los  hechos  que  motivan  esta actuación procesal, para que se surtiera el trámite  correspondiente   ante  esta  Corporación,  y  no  invocar  un  impedimento  ya  formulado  y  admitido  cuando  se  desempeñó en un cargo diferente y de menor  rango.   

No  obstante  lo  anterior,  por razones de  economía  procesal,  con  el  fin  de  evitar  dilaciones injustificadas y para  efectos  de  hacer prevalecer lo sustancial sobre la formalidad, la Corte habrá  de    separar    del   conocimiento   del   proceso   al   doctor   LUIS  FERNANDO  RAMÍREZ  CONTRERAS, pues  encuentra  que  surge  más  que  nítida  la configuración de la causal de que  trata  el  artículo  56-4  de  la  Ley  906  de  2004,  en  la medida en que el  funcionario  ha  conocido  las  pruebas  que  obran  en  la  actuación  y se ha  pronunciado  de  fondo  sobre  la  responsabilidad  de  las mismas personas, por  razón  de hechos y conductas punibles cometidos en idénticas circunstancias de  tiempo,  modo  y  lugar.   Todo lo anterior, permite asegurar que su juicio  para  conocer  de  este  asunto  no  puede  ser  imparcial,  ni  podría adoptar  decisiones  inconsecuentes  con aquellas que emitió en el otro proceso, por los  mismos hechos y contra las mismas personas.   

Las  anteriores,  son  razones  más  que  suficientes  para  que  el  Magistrado   del  Tribunal Superior de Bogotá,  doctor  LUIS FERNANDO RAMÍREZ CONTRERAS,  se separe del conocimiento del presente  asunto,  comoquiera  que la  Corte  encuentra  fundados  los motivos de impedimento  de  que  trata  el numeral 4º del artículo 46 de la  Ley 906 de 2004.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E  S  U  E  L  V  E   

Separar  del  conocimiento  de este proceso  al     Magistrado  del  Tribunal  Superior de Bogotá, doctor LUIS         FERNANDO         RAMÍREZ        CONTRERAS.   

Cópiese  y  devuélvase  al  Tribunal  de  origen. Cúmplase.   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO                         

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                     AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

Comisión de servicio  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                          YESID     RAMÍREZ     BASTIDAS                                             

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                        JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

Comisión    de    servicio                                                                                                                                         

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

                   Secretaria   

    

1  Los   hechos  fueron  resumidos  en  el  escrito  de  acusación,  de  la siguiente manera: “Ocurrieron el  24  de  abril  de  2005, aproximadamente hacia las 8:30, en la calle 73H No. 79G  – 23 sur, donde funciona  un  establecimiento  público  (tienda),  al  cual  ingresaron  dos  individuos,  portando  armas  de  fuego,  obligando  a  entrar  al recinto a los jóvenes que  estaban  departiendo  en  el  lugar,  para luego disparar contra la humanidad de  LUIS  CARLOS  CASTILLO  ARIAS,  HERNANDO  CANASTERO LAVERDE y los hermanos JIMMY  ALEXANDER  y  JHONNY  HERNANDO  GARAVITO RIVERA, personas estas que perdieron la  vida,  siendo  herido  igualmente  por arma de fuego WILLIAM ALEXANDER QUIJANO y  LUIS  HERNANDO  ROJAS BUITRAGO. Bajo la presente radicación se adelantó única  y  exclusivamente  en  contra  de  los  citados  el  delito  de  porte ilegal de  armas”.   

2  Artículo  56  de la Ley 906 de 2004: “Causales  de  impedimento.  Son causales de impedimento: 4.Que  el  funcionario judicial haya sido apoderado o defensor de alguna de las partes,  o  sea  o  haya  sido  contraparte de cualquiera de ellos, o haya dado consejo o  manifestado  su  opinión  sobre  el  asunto  material  del  proceso”   

Que   el   funcionario  haya  dictado  la  providencia  de  cuya  revisión  se  trata,  o  hubiere  participado dentro del  proceso,  o  sea cónyuge o compañero o compañera permanente o pariente dentro  del  cuarto  grado  de  consanguinidad  o  civil,  o  segundo  de  afinidad, del  funcionario que dictó la providencia a revisar.”   

3  Dentro  de  esta  actuación  se produjo otra   manifestación   de  impedimento,  concretamente  por  parte  de  los magistrados del Tribunal Superior de Bogotá,  Fabio  David  Bernal Suárez y Fernando Castro Caballero.   Ésta tuvo  lugar  cuando  a  los aludidos funcionarios les correspondió desatar el recurso  de  apelación  interpuesto  en  contra de una decisión de la Juez 13 Penal del  Circuito,  a  través de la cual negó una petición de nulidad formulada por la  defensa.   En  tal virtud, aquellos se percataron que, como magistrados del  Tribunal  de  Bogotá,  habían  conocido  en  segunda instancia de la sentencia  proferida  por  el  Juzgado 18 Penal del Circuito, en contra de los mismos aquí  procesados,  por los mismos hechos constitutivos de conductas punibles contra la  vida  y  la  integridad  personal.   La  Corte,  en  decisión  del  12  de  septiembre   de   2007,  radicación  27924,  declaró  fundado  el  impedimento  formulado  por  los  magistrados  Bernal Suárez y Castro Caballero, conforme la  causal  4ª  del artículo 56 del Código de Procedimiento Penal de de 2004 (fl.  212-204, carpeta).   

4 Ver,  entre  otros,  auto  del  19  de  julio de 2000, M.P. Dr. Álvaro Orlando Pérez  Pinzón.   

5 Auto  de   impedimento   del   6   de   abril   de   2005,   M.P.  Dr.  Edgar  Lombana  Trujillo.     

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