30606(24-11-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 30606  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

ALFREDO GOMEZ QUINTERO  Aprobado   acta  N°  339   

Bogotá,  D.  C.,  veinticuatro  (24)  de  noviembre de dos mil ocho (2008)   

VISTOS  

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de  la  demanda de casación presentada de manera conjunta por los defensores de  los  procesados  JOVANY LINARES OLIVARES y  NÉSTOR URIEL GÓMEZ NIÑO,  contra  la  sentencia del pasado veintisiete (27) de mayo de dos  mil  ocho  (2008) por medio de la cual el Tribunal Superior de Bogotá confirmó  el  fallo  proferido  el 18 de diciembre de 2007 por el Juzgado Trece (13) Penal  del  Circuito  de  conocimiento  de  Bogotá,  que los sentenció a las penas de  dieciocho  (18) años de prisión, inhabilitación para el ejercicio de derechos  y  de  funciones  públicas  por  igual  término  y  les  negó  la suspensión  condicional  de  la  ejecución  de  la  pena  y la sustitución de la misma por  prisión  domiciliaria,  por  hallarlos responsables de los delitos de homicidio  agravado     en    grado    de    tentativa    (artículo    104    –  7  conc.  artículo  27  del C.P. y  fabricación,  tráfico  y  porte  de armas de fuego o municiones (artículo 265  ib.).   

HECHOS  

En   la  madrugada  del  5  de  abril  de  2007,  en  una habitación del tercer piso de la casa  de   la   carrera   46   núm.   80   –  36  de Bogotá donde vivía Carlos Eduardo Ortiz Rodríguez quien  a  esa  hora dormía, fue sorprendido por los señores  JOVANY  LINARES  OLIVARES y  NÉSTOR  URIEL GÓMEZ NIÑO  quienes  ingresaron  a la habitación y lo atacaron con arma blanca mientras que  era intimidado con arma de fuego.   

A  pesar  de  lo  sorpresivo del ataque, la  víctima  logró  defenderse  y  romper un vidrio de la ventana que alertó a la  inquilina  del  segundo  piso,  quien  dio  aviso  a una patrulla de la Policía  Nacional  que  ocasionalmente  transitaba  por  el  lugar.  No obstante, le  causaron catorce heridas con arma blanca:   

“…dos  en el  cuero  cabelludo,  tres en el rostro, dos en el cuello, una supraclavicular, dos  en  el  tórax,  una  al lado derecho y en otra en la región precordial y otras  cinco  en  el miembro superior izquierdo, haciendo énfasis en que de haber sido  penetrantes,  hubieran  afectado  pulmón, riñón y grandes vasos, a más de la  yugular,  carótida  y la precordial (es la ubicación exacta donde se encuentra  el  corazón).   Señalando además que la herida supraclavicular izquierda  de  5  cms.  de longitud, afortunadamente se quedó sólo en piel, pues de haber  sido   más   profunda   hubiera   podido   causar   fallecimiento   por   shock  hipovolémico”.    (Sentencia   de   primera  instancia, página 8).   

Los victimarios trataron de huir pero fueron  capturados  cuando  abandonaban  la edificación y se les incautó tanto el arma  de  fuego  como  el  cuchillo  y  las llaves con las que ingresaron al inmueble.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

El  Juzgado Trece  Penal  del  Circuito  de  conocimiento profirió sentencia condenatoria el 18 de  diciembre  de  2007  que  fue  confirmada  por el Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de Bogotá el 27 de mayo de 2008 (Fls. 44 – 55 / 2).  El fallo se  notificó en estrados (Fl. 56).   

El 6 de junio de 2008, el señor secretario  de  la  Sala  Penal del Tribunal dejó una constancia en el sentido de que a las  ocho  (8)  de  la  mañana  de  ese día empezó a correr el término de sesenta  días  hábiles  comunes  para recurrir en casación “…de conformidad con el  artículo  183  de la ley 906 de 2004” y que este traslado vence “el dos (2)  de septiembre de 2008”.  (Folio 63)   

Los doctores Fernando Montaño Novoa y Henry  Escorcia  Clavijo,  en  condición de defensores de los sentenciados presentaron  de  forma  conjunta  demanda de casación el dos (2) de septiembre de 2008 a las  14:30  horas, según radicación de la Secretaría de la Sala Penal del Tribunal  de Bogotá (folios 65 – 78).   

El  3  de  septiembre  siguiente, el señor  secretario  de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, remitió mediante  oficio  número  J1471,  el  expediente  a la Corte Suprema para el trámite del  recurso extraordinario.  (fl. 80)   

CONSIDERACIONES  

En  materia  de  contabilización  de  los  términos  para la presentación de la impugnación extraordinaria, el artículo  183  de  la  ley  906  de  2004  establece  que  el  recurso  de  casación debe  interponerse  dentro  de  un  término  común  de  sesenta (60) días hábiles,  contados a partir de la última notificación de la sentencia.   

Como la notificación del fallo del Tribunal  se  cumplió en estrados, el  día  veintisiete  (27)  de  mayo de dos mil ocho (2008) a las 2:15 de la tarde,  según  se advierte de revisar tanto la fecha de la sentencia como el acta de la  audiencia  de  lectura  del  fallo  (folio  56), es de entender que a partir del  siguiente     día     se    comenzó    a    contabilizar    el    término           común   para  la  presentación  de  la  impugnación extraordinaria.   

La  Sala  viene  insistiendo  en  que  las  constancias  del  Secretario…  “no  tienen fuerza  vinculante   porque  los  funcionarios  no  están  facultados para modificar o sustituir las disposiciones  legales  que  regulan  la  iniciación  o duración de los términos,    y    que    es   deber  de los sujetos procesales verificar si la información consignada  en ellas es correcta”.   

En el mismo sentido, la Sala recuerda que la  presentación  extemporánea  de  un recurso no puede levantar la fuerza de cosa  juzgada que ampara la decisión ejecutoriada.   

En  el  sistema  acusatorio existen deberes  correlativos  “cargas  procesales”:  i)   al  Juez,  como  órgano  del  Estado le corresponde,  entre  otras funciones, dirigir y tramitar el juicio, oír a los intervinientes,  ordenar  las  pruebas  debidamente  solicitadas  por  las  partes,  resolver  en  término  y  de  conformidad con las formalidades legales las solicitudes de las  partes  intervinientes,  proferir  la  sentencia,  tramitar  los recursos que se  interpongan;   ii)  a  los  sujetos   intervinientes   les   corresponde   defender   sus  intereses  en  el  proceso;   el  no  ejercicio oportuno de algunos de los derechos subjetivos  puede  acarrear  perjuicios  o  consecuencias adversas a su titular:  La no  presentación  oportuna  del  recurso  de casación deja en firme la providencia  desfavorable.   

“Asumir una conducta procesal activa será  siempre  beneficioso  para  todas  las  partes,  en  cualquier clase de proceso,  inclusive  en  el  penal,  porque  la  colaboración  con  el juez para que este  conozca  y  pruebe  los  hechos favorables al imputado o sindicado, podrá hacer  más  posible la sentencia absolutoria o la disminución de la responsabilidad y  la     pena”     1.   

En   el  sistema  acusatorio  existe  una  norma  general que consiste  en  que  las sentencias y los autos se notifican en estrados;  ello implica  que  la  notificación  se surte en la diligencia o en  la   audiencia,   por   modo   que   si  las  partes  intervinientes  no comparecen a pesar de haberse hecho la citación oportuna, se  entenderá      surtida     la     notificación2,  salvo  que  la  ausencia se  justifique   por   fuerza   mayor  o  caso  fortuito.   (Artículos  168  y  169).   

Si  bien  es cierto que la notificación es  por        regla        general,       un       acto       de       comunicación  procesal  a  las  partes  intervinientes,  también  lo  es  que  existen formas alternativas excepcionales    de    notificar   las  providencias   judiciales:   comunicación   escrita  dirigida  por  telegrama,  correo  certificado, fascímil, correo electrónico o  cualquier  medio  idóneo  que  haya  sido  indicado por las partes.   No  obstante,  el  caso  que  atiende  la  Sala no comporta  excepción alguna.   

El  inciso  cuarto  del  artículo  169 del  Código  de  Procedimiento  Penal  no  implica de ninguna manera excepción a la  regla  general;   cuando  el procesado se encuentra privado de la libertad,  las   providencias   notificadas   en   la   audiencia  le  serán  comunicadas  en el sitio de reclusión y  de  ello  se  dejará constancia.  Ese acto de “comunicación” a que se  refiere  el inciso cuarto del artículo 169 no implica  prórroga  del  término  para  la  interposición del recurso extraordinario de  casación  contra  una sentencia que se notificó en estrados en la audiencia de  lectura     del     fallo.     (Destaca    la  Sala).   

Como   la   sentencia   penal  no  admite  ejecutorias  parciales, mal podría argüirse que el término de ejecutoria para  quien  compareció  a la audiencia se contabiliza a partir del día siguiente de  la  lectura  del  fallo  (porque  se  notificó en estrados), mientras que, para  quienes  no  comparecen  se  contabiliza  a partir de la fecha en que reciban la  comunicación  de  la  decisión  (porque  al  no asistir a la diligencia, no se  notificaron  en  estrados).   La notificación en estrados se entiende para  todos   los   intervinientes   en   el   proceso…   aunque  no  asistan  a  la  diligencia;   pensar  de  manera contraria implica un desconocimiento total  del principio de igualdad ante la ley.   

Lo perceptible en éste caso es que el 5 de  junio  de 2008, los procesados firmaron un “Acta de notificación” (fl. 61),  que   en   su   real   contexto   es   un   acto  de  comunicación  del  fallo condenatorio del 27 de mayo  anterior    y   que   no   implica   –insiste  la  Sala- una forma de dilatar el término para ejercer la  impugnación extraordinaria contra la sentencia.   

“La disposición en comento deja en claro  que    el    acto    de    notificación  se  cumple dentro de la audiencia respectiva. De tal forma que si  a         renglón         seguido         señala        la        comunicación   que   debe  hacerse  al  detenido,  deriva  incuestionable que lo último hace referencia solamente a que  se  lo  entere,  en tanto el acto judicial de notificación se ha cumplido en la  vista.   

Nótese que el legislador dispone que lo que  se  comunica  al  detenido  es  la  providencia  que ya ha sido notificada en la  audiencia.  La  inteligencia de la disposición apunta a que el acto judicial de  notificación  se  debe  cumplir  con  el  defensor,  que  por  sus  condiciones  técnicas  está  capacitado para el cuestionamiento legal de la determinación,  circunstancia  que  torna  razonable que al sindicado privado de su libertad que  no    asiste    a    esa    audiencia   simplemente   se   lo   entere   de   lo  resuelto”3.   

El principio de lealtad procesal implica que  los     intervinientes    asuman    –en  término- sus compromisos procesales;  una interpretación  degenerativa  de las reglas generales de notificación en estrados en el sistema  acusatorio  permitiría  interpretaciones  acomodaticias y por esa vía… la no  asistencia  a  la  audiencia de lectura del fallo por parte de los abogados y la  renuencia  a  firmar los actos de comunicación por parte de los procesados (por  ejemplo)  serían  maneras  de  dilatar  el término que la Ley consagra para el  ejercicio del recurso extraordinario de casación.   

La notificación en estrados prevista en la  Ley  906 de 2004 (sistema de enjuiciamiento penal acusatorio) consiste, sin más  formalidades,  en  que  la  providencia  que   es dictada en el curso de la  audiencia  queda notificada allí mismo y ese día, a todas las partes aunque no  hayan concurrido a la diligencia.   

Por   manera   que   los   intervinientes  inconformes  o  afectadas  con la decisión, deberán impugnarla en término (60  días  hábiles4  contados  a  partir  de la notificación en estrados), so pena de  quedar   ejecutoriada  en  el  plazo  legalmente  previsto  para  interponer  el  recurso.   Es  un  traslado  que  se surte “por  ministerio         de        la        ley”5.   

De  acuerdo con estas realidades procesal y  jurídica,  el  término  de  traslado  para la interposición del recurso en el  presente   caso   empezó  a  correr  –por  mandato legal- el 28 de mayo de 2008  (día   siguiente   de   la   notificación  de  la  sentencia,  y  concluyó  el  veinticinco (25) de agosto de 2008 a la última hora  hábil.          Esa         –y   ninguna   otra-   era  la  fecha  límite    para    la  presentación   de   la   demanda,   porque   se   trata   de   un  término legal.   

Sin embargo, los defensores contractuales de  los  sentenciados  presentaron  la  impugnación  de forma conjunta el  dos  (02)  de  septiembre de 2008, es  decir,  seis  (6)  días  hábiles  después de haberse vencido el término para  impugnar.   

A  los  sujetos  procesales  incumbe           verificar  si la información consignada  en   las   constancias   secretariales   es   correcta,  pues  la  presentación  extemporánea  de  un  recurso  no  habilita los términos judiciales legalmente  vencidos6.   

El término de 60 días previsto en la norma  para   la   presentación   de  impugnación  extraordinaria  empezó  a  correr  indefectiblemente  al día  siguiente  de  la  audiencia  de  lectura del fallo, de suerte que, con  o  sin  constancia  secretarial, la  contabilización  del  término  para interponer el recurso se hace “por        ministerio       de       la       ley”.   

Los  términos  se  contabilizaban  de  la  siguiente manera:   

Mayo  de 2008:     Tres  (3)  días hábiles:   (28, 29 y 30);   

Junio   de  2008:    Diecinueve  (19) días hábiles: (del 3  al 6;  del 9 al 13;  del 16 al 20;  del 23 al 27);   

Julio de 2008:    Veintitrés  (23) días hábiles (del 1  al  4;   del  7  al  11;   del  14  al  18,  del  21  al  25 y el 28 –  31);   

Agosto   de   2008,  Quince  (15) días hábiles (el 1°;  del 4  al  6;   el  8;   del  11  al  15;   del  19  al  22 y  el 25),  para un total de sesenta  (60)       días  hábiles.   

De manera que la Sala inadmitirá la demanda  porque  se  presentó  el  02  de  septiembre  de  2008, es decir, por fuera del  término  previsto  en  el  artículo  183  de la Ley 906 de 2004 y cuando ya el  fallo estaba ejecutoriado.   

Finalmente,   contra  esta  decisión  es  susceptible  del  recurso  de  reposición  que  procede  contra todos los autos  (artículo  176  de  la  Ley  906  de  2004);   no  procede el mecanismo de  insistencia  que es taxativo para las situaciones previstas en el inciso segundo  del  artículo  184  ibídem,  es  decir,  cuando  se advierta que el demandante  carece  de  interés,  prescinde de señalar la causal, no desarrolla los cargos  de  sustentación  o  cuando  de  su contexto se advierta fundadamente que no se  precisa    del   fallo   para   cumplir   algunas   de   las   finalidades   del  recurso.   

En  mérito  de  lo  expuesto, LA  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACION  PENAL,    

R E S U E L V E:  

INADMITIR  –por  extemporánea-  la  demanda  de  casación  conjunta  presentada  por los defensores de JOVANY  LINARES  OLIVARES y NÉSTOR  URIEL  GÓMEZ  NIÑO, contra la  sentencia  del  27  de mayo de 2008 del Tribunal Superior de Bogotá.   

Contra  esta  decisión procede recurso de  reposición.   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE.  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

   JOSÉ LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                                          ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO             

MARIA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                                                AUGUSTO    J.   IBAÑEZ  GUZMÁN   

   JORGE LUIS  QUINTERO  MILANÉS                        YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

   

JULIO      ENRIQUE     SOCHA  SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1Cfr.  DEVIS  ECHANDÍA, Hernando.  Compendio de Derecho procesal, Tomo I, Teoría  General    del    proceso,    séptima   edic.,   Editorial   ABC   –   Bogotá,   1979,   páginas   357  – 361.    

2En el  mismo sentido,    ARTÍCULO   325   del  C.  de  P.C.:   “Las  providencias  que  se  dicten  en el curso de las audiencias y  diligencias,  se  considerarán  notificadas  el día en que éstas se celebren,  aunque no hayan concurrido las partes”.   

3Auto  núm. 29119 (13/02/2008)   

4Conc.  Artículo 157 inc. 3.   

5Cfr.  autos  de casación números 26898 (21/03/2007);  27234 (18/04/2007);   27220  (30/05/2007);   27619  (20/06/2007);  27477 (20/06/2007);   26258  (27/06/2007);   27331  (11/07/2007);  27555 (18/07/2007);   27824  (18/07/2007);   27826  (08/08/2007);  27391 (08/08/2007);   28332  (03/10/2007);   28409  (01/11/2007);  29119 (13/02/2008);   29325 (12/03/2008), entre otros.   

6Cfr.  En  el  mismo  sentido  autos del 20 de junio de 2007 y del 8 de agosto de 2007,  rad. núm. 27619.     

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