30600(02-12-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30600  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta Nº 348  

Bogotá D.C., dos (2) de diciembre de dos mil  ocho (2008).   

V   I   S   T   O   S   

La Sala resuelve la admisibilidad del recurso  de  casación  interpuesto  por  la  Procuradora Judicial II 120 Penal contra la  sentencia  de segunda instancia proferida por el Tribunal Superior de Medellín,  el  4  de  marzo de 2008, mediante la cual confirmó parcialmente la dictada por  el  Juzgado  Segundo  Penal  del Circuito de la misma ciudad, el 22 de agosto de  2007,  en  la  cual  se condenó a Asdrúbal de Jesús Hincapié y a otros a las  penas  principales  de 6 años y 6 meses de prisión y multa equivalente a 2.167  salarios   mínimos   legales   mensuales   vigentes   y   a   la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  lapso  de  la  sanción  privativa  de  la libertad, como coautores de la  conducta   punible   de   concierto   para   delinquir  con  fines  terroristas.   

H E C H O S  

El   juzgador   de  primera  instancia  los  sintetizó de la siguiente manera:   

“Los  venidos de relacionar, entre otros, a  comienzos  del  año 2003, y una vez desarticuladas las milicias “del 6 y 7 de  noviembre”,  del ELN y FARC, a las que la mayoría pertenecía, se integraron,  estructurando  y  consolidando  el  nominado  “Bloque Cacique Nutibara”, del  grupo  paramilitar  AUC, en la amplia zona Nororiental de esta ciudad y sectores  colindantes,  compuesta  por  los  barrios  el  Compromiso,  Santo  Domingo,  la  Esperanza,  la  Avanzada,  Carpinelo,  el Hueco, la Silla, el Trébol y la Cruz,  dedicado,   mediante  variado  armamento,  a  la  comisión  de  toda  clase  de  ilícitos,    entre    otros,    homicidios,   extorsiones,   distribución   de  estupefacientes,  desplazando de sus viviendas y sectores en los que tenían sus  domicilios,  a  quienes  consideraban  sus contradictores y antiguos compinches,  así  como  a  quienes  no se sometían a su designio criminal, hurtándoles sus  enseres y apoderándose de sus casas”.   

A N T E C E D E N T E S  

1.  Por  los  anteriores hechos, la Fiscalía  Novena   Delegada  ante  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados  de  Medellín,  el  4  de  junio  de  2004,  calificó  el  mérito  del sumario con  resolución  de  acusación  en  contra  de  Asdrúbal de Jesús Hincapié, Luis  Armando  Sossa  Sossa,  William  Isidro  Echavarría  Vásquez, Edison de Jesús  Ríos  Flórez,  Ever  Eladio  Arango  Nicán,  Gustavo  Alonso Jiménez, Wilder  Alberto  Ruiz  Mira, Jorge Iván Vidales Atehortua, Elkin de Jesús Goez Ospina,  Eridelson  Rueda Giraldo, Albeiro de Jesús Usuga Sepúlveda, Juan Esteban Ríos  Atehortua,  John Fredy Montes Saldarriaga, Duvian Alberto Ospina, Diego Hernando  Gómez  Guzmán,  Fabián  Alonso  Martínez  Martínez,  Sandro Restrepo Duque,  Edilson  de  Jesús  Henao  Sepúlveda,  Franklin  Alberto Roldan Alzate, Carlos  Enrique  Zapata  Castaño,  Juan  Pablo  Ruiz  Larrea,  César Augusto González  Arango,  John  Alexander  Hernández  López,  Saulo  Andrés  Prisco Martínez,  Ricardo  de  Jesús  Diosa  Bustamante,  Guillermo  Hernando  Jaramillo Herrera,  Orlando  de  Jesús  Callejas  Correa,  Iván  Arturo  Cañas  Lizcano, Mauricio  Antonio  Gómez  Vanegas  y  Luis  Fredy Valle Correa por la conducta punible de  concierto para delinquir con fines terroristas.   

Así mismo, acusó a John Fredy Escobar Uribe  por  las  conductas  punibles de concierto para delinquir con fines terroristas,  desplazamiento forzado y hurto calificado agravado.   

Por  último,  precluyó  la  investigación  respecto de otras personas.   

La  anterior  decisión fue confirmada por la  Unidad  de  Fiscalía  Delegada ante el Tribunal Superior de Medellín, el 31 de  agosto de 2004.   

2. La etapa del juicio la tramitó el Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito Especializado de Medellín, motivo por el cual, el  22 de agosto de 2007, dictó fallo de primera instancia, así:   

a)  Condenó a Asdrúbal de Jesús Hincapié,  Luis  Armando Sossa Sossa, William Isidro Echavarría Vásquez, Edison de Jesús  Ríos  Flórez,  Ever  Eladio  Arango  Nicán,  Gustavo  Alonso Jiménez, Wilder  Alberto  Ruiz  Mira, Jorge Iván Vidales Atehortua, Elkin de Jesús Goez Ospina,  Eridelson  Rueda Giraldo, Albeiro de Jesús Usuga Sepúlveda, Juan Esteban Ríos  Atehortua,  John Fredy Montes Saldarriaga, Duvian Alberto Ospina, Diego Hernando  Gómez  Guzmán,  Fabián  Alonso  Martínez  Martínez,  Sandro Restrepo Duque,  Edilson  de  Jesús  Henao  Sepúlveda,  Franklin  Alberto Roldan Alzate, Carlos  Enrique  Zapata  Castaño,  Juan  Pablo  Ruiz  Larrea,  César Augusto González  Arango,  John  Alexander  Hernández  López,  Saulo  Andrés  Prisco Martínez,  Ricardo  de  Jesús  Diosa  Bustamante,  Guillermo  Hernando  Jaramillo Herrera,  Orlando  de  Jesús  Callejas  Correa,  Iván  Arturo  Cañas  Lizcano, Mauricio  Antonio  Gómez  Vanegas  y Luis Fredy Valle Correa a las penas principales de 6  años  y  6 meses de prisión,  multa equivalente a 2.167 salarios mínimos  legales  mensuales  vigentes  y  a  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas   por el mismo lapso de la  sanción  privativa  de  la  libertad,  como coautores de la conducta punible de  concierto para delinquir con fines terroristas.   

b)  Condenó a Jhon Fredy Escobar Uribe a las  penas  principales de 12 años y 5 meses de prisión y multa  equivalente a  1.739  salarios  mínimos  legales mensuales y a la accesoria de inhabilitación  para  el ejercicio de derechos y funciones públicas por el mismo término de la  pena  privativa  de  la  libertad, como coautor de los delitos de concierto para  delinquir  con  fines  terroristas,  desplazamiento  forzado  y hurto calificado  agravado.   

3.  Apelado  el  fallo  por el procesado Jhon  Fredy  Escobar  Uribe  y  el  defensor  de Wilder Alberto Ruiz Mira, el Tribunal  Superior  de  Medellín,  el  4  de marzo de 2008, lo confirmó parcialmente, en  tanto  que  revocó la condena impuesta al segundo de los citados y lo confirmó  respecto del primero.   

L  A      D  E  M  A  N D  A   D E   C A S A C I Ó N   

La representante del Ministerio Público, con  base  en la causal primera de casación presenta  un único cargo contra la  sentencia del Tribunal, así:   

Único cargo  

La  Procuradora Judicial II 120 en lo Penal,  al  amparo  de  la  causal  primera  de  casación,  acusa  al Tribunal de haber  violado,   de   manera  indirecta,  la  ley  sustancial  por  error  de  derecho  “en  la  apreciación  de  la  prueba, por cuanto se  desconoció  el  Principio  de  Apreciación  Integral  de la Prueba, que ordena  tener   en   cuenta   tanto   lo  favorable  como  lo  desfavorable  y  soportó  soslayadamente    la    certeza    en    una    prueba    ilegal,    por   tanto  inexistente  como fue el  reconocimiento  en  fila,  pues  no  obstante  manifestar  que  no se decreta la  nulidad,  pero  como tal no tendrá como prueba para decidir la cita y obra como  tal  en  la decisión, de ahí la decisión del Tribunal en la única apelación  que desató”.   

Después  de  realizar  un  recuento  de  la  actuación  procesal  y  de  informar el carácter de la prueba sobre la cual se  edificaron  las  plurales  decisiones  adoptadas  en el proceso, reitera que los  elementos  de  juicio  allegados  al proceso no fueron apreciados de conformidad  con  lo  preceptuado  por  el  artículo 238 del Código de Procedimiento Penal,  máxime  cuando  los  que  sirvieron para arribar a la existencia del hecho y la  responsabilidad de los acusados fueron de carácter testimonial.   

A  continuación,  en  extenso, la libelista  pasa  a  realizar  una reseña probatoria frente al compromiso penal de cada uno  de  los  condenados,  obviamente insistiendo que en este particular asunto no se  puede  predicar  el  grado de conocimiento de certeza, razón por la cual pide a  la  Corte  que se de aplicación al principio de in dubio pro reo, puesto que no  se  cumplió  con  lo  preceptuado  por los artículos 246 al 254 del Código de  Procedimiento    Penal    y    el    artículo    29    de    la   Constitución  Política.   

  CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

1.   El   artículo   213  del  Código  de  Procedimiento  Penal  establece que si “el demandante  carece  de  interés  o  la demanda no reúne los requisitos se inadmitirá y se  devolverá     el    expediente    al    despacho    de    origen”.   

En  tales condiciones, constituye presupuesto  del  derecho  a  la  impugnación, el interés jurídico del sujeto procesal que  pretende,  a  través  del  ejercicio  de  los  recursos,  la  reparación de un  desmedro  causado  con una decisión judicial, por manera que lo que se persigue  es,  remover,  mejorar  o atemperar una situación que resulta gravosa, criterio  desde luego extensivo y aplicable a la casación.   

Por manera que la jurisprudencia de la Sala ha  expuesto   reiteradamente,   de   modo  general,  que  la  no  interposición  o  sustentación  debida  del  recurso  de  apelación  respecto de la sentencia de  primer  grado,  es señal de conformidad del sujeto procesal con el contenido de  tal  providencia,  razón  por  la  cual  carecerá  de  interés jurídico para  impugnar  la  de  segunda  instancia  que no reforme aquélla en perjuicio de la  situación  del no recurrente, quien no puede invocar a última hora un agravio,  con el fin de legitimarse en casación.   

Expresado de otra forma, si cualquiera de los  sujetos  procesales  se  abstiene de interponer o sustentar en tiempo el recurso  de  apelación  contra la sentencia de primera instancia, estando en condiciones  de  hacerlo,  se  ha  de  entender  que  se  muestra  conforme  con la decisión  proferida  y  el  ad  quem  no  puede,  por  su iniciativa, entrar a examinar su  situación.   

De  ahí  que  la jurisprudencia de la Corte  haya  precisado  que  sólo  se  puede  prescindir  de  tal  exigencia,  en  los  siguientes casos:   

a)   Cuando   aparezca   demostrado   que  arbitrariamente    se    le    impidió    el    ejercicio    del   recurso   de  instancia.   

b) Cuando el fallo de segundo grado modifique  su   situación   jurídica,   de   manera   negativa,   desventajosa   o   más  gravosa.   

c) Cuando se trate de fallos consultables que  causen perjuicio.   

d) Cuando el sujeto procesal proponga nulidad  por  la  vía  extraordinaria,  siempre que medie una demanda en forma, toda vez  que   “la aceptación del contenido material del  fallo,  revelada a través del silencio de la parte, sólo resulta válida si el  procedimiento  que  lo  sustenta  es  legítimo, y en la circunstancia de ser la  casación  en  nuestro  medio, fundamentalmente un juicio de validez”1   

.  

Ahora  bien,  la  falta  de  interés  para  recurrir,  cuando  se ha dejado de apelar la sentencia de primera instancia, con  las  salvedades  planteadas,  se  predica  de  todos los sujetos procesales, sin  privilegio distinto del que pueda surgir normativamente.   

Frente al último  punto y con respecto  al  Ministerio  Público, la Corte ha sostenido que no está exento del deber de  apelar  el  fallo  de  primer  grado,  si  aspira a adquirir legitimidad para un  eventual  recurso  de casación, en tanto que el interés general que representa  o  su  reconocida condición de imparcialidad, no trastocan la calidad de sujeto  procesal,  que  debe  actuar  en igualdad de condiciones respecto de los demás,  sin  privilegios  que  no hayan sido reconocidos por la propia ley para fines de  mayor  justicia2.   

Como quiera que los Delegados del Procurador  General  de la Nación ostentan la condición de sujetos procesales en todas las  etapas  de  la  actuación,  con plenas facultades, resulta lógico advertir que  por  esa misma razón están legitimados para impugnar las decisiones judiciales  que  se  adopten   al  interior  del  trámite,  a  través de los recursos  ordinarios  o  por  la casación, cuando para ello cumplan las exigencias que en  cada caso señala la ley.   

2.  En el supuesto que ocupa la atención de  la  Corte,  la  Procuradora   Judicial II 120 en lo Penal no tiene interés  para  impugnar  en  esta sede el fallo de segunda instancia, en la medida en que  de  acuerdo  con  las  constancias procesales se advierte que no hizo uso de los  recursos de ley dentro de los términos indicados para el efecto.   

De conformidad con la providencia fechada el  27  de  septiembre  de  2007  el  titular del Juzgado Segundo Penal del Circuito  Especializado   de   Medellín    declaró   extemporáneo  el  recurso  de  apelación  interpuesto  por  el  Ministerio  Público  contra  la  sentencia de  primera  instancia, habida cuenta que el acto de postulación y sustentación de  la  impugnación  se realizó “por fuera del término  establecido”.   

Dicho  de otra forma, el representante de la  Procuraduría  contó  con  los  términos señalados en la ley para recurrir el  fallo  de  primer  grado y no lo hizo, situación que lleva a la Corte a colegir  que  no tiene interés para acudir a la casación, máxime cuando no aparece que  la  declaratoria  de  extemporaneidad  de  la impugnación haya sido fruto de un  acto  de  arbitrariedad  del  funcionario judicial de primera instancia. De ahí  que  el  Tribunal,  acertadamente, haya desatado el recurso de apelación basado  únicamente  en  los  motivos  de  inconformidad  propuestos  por  otros sujetos  procesales.   

De  otro lado, tampoco se puede predicar que  en  este  evento  la  libelista tenga interés por cuanto que en extenso escrito  anotó  que  el juzgador vulneró el debido proceso, habida cuenta que el único  cargo  se fundó con base en la causal primera de casación por el sendero de la  infracción  indirecta  de  la ley sustancial derivada de la errada apreciación  probatoria,  y  del  fundamento de la censura se evidencia una simple disparidad  de  criterios  frente  al mérito dado a varias pruebas de carácter testimonial  incorporadas  al  diligenciamiento  que  en  manera  alguna  llevan a inferir la  existencia de un vicio de derecho o de actividad.   

En  consecuencia,  la  Sala  inadmitirá  la  demanda  de  casación  presentada  por  la  Procuradora  Judicial  II 120 en lo  Penal.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

         R E S U E L V E   

INADMITIR  la  demanda  de  casación  presentada  por la Procuradora  Judicial  II  120 Judicial en lo Penal, por lo anotado  en la motivación de este proveído.   

Contra  esta  decisión  no  procede  ningún  recurso.   

Comuníquese       y              Cúmplase.   

COMISIÓN DE SERVICIO  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO           

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                     AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                          YESID     RAMÍREZ     BASTIDAS                                             

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                                                                    

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

1 Entre  otros,   auto   feb.11/99,  rad.  9998;  casación  feb,24/2000,  rad.  10.809,;  casación feb.13/2001, rad. 14.370.   

2 Cfr.  auto junio2/98, rad. 14.072.     

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