30507(27-10-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30507  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Aprobado Acta N° 309  

Bogotá,  D.C., veintisiete de octubre de dos  mil ocho.   

VISTOS  

Vencido  el  término  de  traslado a que se  refiere  el  artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004  dentro  del trámite de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO  MARTÍNEZ,  le  corresponde   a   la   Corte  resolver  las  peticiones  probatorias  formuladas  oportunamente por el defensor.   

El  Ministerio  Público  y  el  requerido  guardaron silencio.   

ANTECEDENTES    Y  CONSIDERACIONES   

1. La Embajada de Estados Unidos en Colombia,  mediante  la  nota  verbal  N°  0818  del  25  de  marzo  de 2008, solicitó la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano colombiano  “JOSÉ   ALONSO   MARTÍNEZ   PARRA”,  de  quien  agregó  que también se le conocía como “Heliadoro”     y     “Elio”,  nació  el  12  de octubre de  1972   y   es   titular   de   la   cédula  de  ciudadanía  N°  4’041.266.   

Ello,  sustentó, porque en ese país le fue  formulada  la  cuarta acusación sustitutiva N° 04-212 (GK), proferida el 26 de  octubre  de 2006 en la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito de  Columbia, por delitos federales de narcóticos.   

2.  Con resolución del 11 de junio de 2008,  el  Fiscal General de la Nación ordenó la captura con fines de extradición de  “JOSÉ  ALONSO  MARTÍNEZ PARRA, quien se identifica  con cédula de ciudadanía 4.041.266”.   

3. Mediante la nota diplomática N° 1666 del  16  de  junio  de 2008, la citada representación diplomática aclaró que en la  solicitud   de  detención  provisional  con  fines  de  extradición,  incluyó  información  errada  sobre  el  individuo  requerido  en  la  cuarta acusación  sustitutiva,  cuyos  datos  pidió  reemplazar  por  los de JOSÉ ANTONIO ALONSO  MARTÍNEZ,  ciudadano  colombiano  nacido el 30 de octubre de 1962 y portador de  la   cédula   de   ciudadanía  N°  4’165.427.   

4.  Con base en la anterior información, el  Fiscal  General  de  la  Nación  emitió  resolución el 25 de junio siguiente,  mediante   la  cual  dispuso  la  captura  de  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO  MARTÍNEZ  –la  cual  se logró en la  misma    fecha-    y   revocó   la   expedida   en   contra   de   “JOSÉ         ALONSO        MARTÍNEZ        PARRA”.   

5. Mediante la nota verbal N° 2362 del 22 de  agosto  de  2008,  la  Embajada  de  Estados  Unidos  en  Colombia formalizó la  solicitud  de  extradición  de  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO MARTÍNEZ, afirmando que  éste  es  sujeto  de la mencionada resolución de acusación sustitutiva, en la  cual se le formulan cargos por delitos federales de narcóticos.   

Manifestó,  en esta oportunidad, que ALONSO  MARTÍNEZ  también  era  conocido como “JOSÉ ALONSO  MARTÍNEZ         PARRA”,        “Heliadoro”     y     “Elio”,  nació  el  30  de octubre de  1962   y   es   titular   de   la   cédula  de  ciudadanía  N°  4’165.427.   

6.  El  Ministerio  de Relaciones Exteriores  envió  el dossier al del Interior y de Justicia, informando que “por  no  existir  Convenio  aplicable al caso es procedente obrar de  conformidad   con   el   ordenamiento   procesal   penal  colombiano”.  Esta última dependencia remitió el expediente a la Corte, en  donde  luego de procurarse porque el requerido contara con la debida defensa, se  ordenó    el    traslado    para    que    los    intervinientes    solicitaran  pruebas.   

PETICIÓN DE LA DEFENSA  

El  defensor  del  reclamado  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO  MARTÍNEZ  presentó  memorial  en  el que deprecó, en primer lugar, se  dispusiera  la  devolución  del  expediente a los Ministerios del Interior y de  Justicia,  y  de  Relaciones  Exteriores,  por  no  haber  sido  formalizada  la  petición  de extradición con arreglo a los requisitos formales exigidos por el  artículo    495    del    Código    de   Procedimiento   Penal,   “en  especial por no contener la copia o transcripción auténtica  de  la  sentencia,  de  la resolución de acusación o su equivalente dictada en  contra    del    señor    JOSÉ    ANTONIO    ALONSO   MARTÍNEZ”.   

De   manera   subsidiaria,   formuló  las  siguientes  solicitudes probatorias, tendientes a que el gobierno de los Estados  Unidos,  a  través de su Embajada en la ciudad de Bogotá y por conducto de las  autoridades  diplomáticas  colombianas, “rectifique,  adicione  y  complemente  la  documentación  legal  presentada como soporte del  pedido de extradición” de su prohijado:   

1.     Allegar     el     indictment  o  acusación formal proferida  por  la  Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia, en  la  que  se  especifique  si  la  misma se ha dictado en contra de JOSÉ ANTONIO  ALONSO  MARTÍNEZ,  los  delitos  imputados  y las conductas concretas que se le  atribuyen,  “de  manera  tal que correspondan con la  tipicidad  de  los  delitos  contenidos  en  el  pliego de cargos”.   

2. Ampliar la declaración jurada del agente  especial  Robert  Zachariasiewicz,  en  el  sentido de especificar, “con  claridad  y precisión, los hechos, motivos y circunstancias  y  elementos  materiales probatorios obrantes en su poder merced a los cuales se  habría  concluido  por  parte  de  las autoridades del Estado requirente que la  verdadera  identidad  del  acusado  corresponde  a  la  persona de JOSÉ ANTONIO  ALONSO  MARTÍNEZ  y  no  a  la  de  JOSÉ ALONSO MARTÍNEZ PARRA”.   

Para  fundamentar  su  doble  pedimento,  el  memorialista  enuncia los documentos aportados por las autoridades americanas, a  partir   de   los  cuales  concluye  que  se  ha  determinado  que  JOSÉ   ALONSO  MARTÍNEZ  PARRA  y  JOSÉ  ANTONIO    ALONSO   MARTÍNEZ   son   dos   personas   diferentes,   debidamente  individualizadas  por  sus  nombres,  apellidos,  números de cédula, y fecha y  lugar  de  nacimiento.  Ello  a  un  punto  tal, agrega, que la Embajada se vió  precisada  a  rectificar la nota verbal inicialmente presentada ante el gobierno  colombiano.   

Hace saber, el representante del solicitado,  que  la  persona  mencionada  en  la  primera  nota  diplomática,  JOSÉ  ALONSO  MARTÍNEZ PARRA, es la misma  aludida  en el indictment. Por  esta  razón,  concluye  que  respecto  de  su patrocinado, JOSÉ ANTONIO ALONSO  MARTÍNEZ,    no    ha    sido    aportada    la   copia   de   la   providencia  extranjera.   

Sostiene,  a continuación, que el agente de  la  DEA  y  el  fiscal  norteamericano,  en  forma maliciosa han engañado a las  autoridades  colombianas,  al pretender decir que JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ  también   responde   al   alias  de  “JOSÉ  ALONSO  MARTÍNEZ PARRA”.   

Para el libelista, el gobierno de los Estados  Unidos  debió  proveer  una  acusación  en  contra  de  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO  MARTÍNEZ,  antes  de formalizar el pedido de extradición, resaltando que no es  a  través  de  sus  autoridades  consulares  que  se  corrigen los yerros en el  indictment,  acerca  de  la  identidad del acusado.   

Por  último,  el  defensor critica la forma  cómo  fue  elaborada  la  resolución  acusatoria  americana,  aduciendo que no  describe  los  actos  constitutivos  de  violación  a  la ley, no desarrolla el  sustrato  fáctico  de  las  conductas,  ni  determina cuál, en concreto, es la  actividad   desarrollada   por   JOSÉ   ANTONIO   ALONSO   MARTÍNEZ.  Es,  por  consiguiente,  un  documento  genérico  y  abstracto,  con el que finalmente se  termina   vulnerado  el  derecho  a  la  defensa  de  la  persona  reclamada  en  extradición,  con  el agravante de que no es congruente con lo declarado por el  agente  especial  de  la  DEA, lo cual gira en torno a conductas que merecerían  una adecuación típica diferente.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Sea  lo  primero  señalar,  que  la  Sala  diferirá  para  el  momento de la emisión del concepto, la solicitud principal  elevada  por  la  defensa,  en el sentido de que se devuelva el expediente a los  Ministerios  del Interior y de Justicia, y de Relaciones Exteriores, dado que, a  su  juicio,  la  omisión de incorporación de la providencia extranjera dictada  en  contra  de  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO MARTÍNEZ impide tener por formalizada la  petición  de  extradición,  con arreglo a los requisitos formales exigidos por  el artículo 495 del Código de Procedimiento Penal.   

El tema cuestionado por el memorialista alude  a  la  validez  formal  de  la  documentación  aportada,  el  cual  constituye,  precisamente,  uno de los tópicos sobre los cuales se fundamenta el concepto de  la Corte.   

Responder  lo  solicitado  por  el  defensor  conduciría,   ni   más   ni   menos,   a   resolver   de   fondo  sobre  dicho  requerimiento.   

Y, por idénticas razones, la Sala tampoco se  referirá  a las críticas que realiza el libelista en torno a la resolución de  acusación  americana  y la adecuación típica allí contenida, toda vez que lo  concerniente  a la equivalencia de la providencia proferida en el extranjero es,  igualmente,  uno  de  los fundamentos del concepto definitivo, dado que es allí  donde  se analizan y comparan los requisitos del proveído foráneo, con el auto  de llamamiento a juicio regulado en nuestra legislación.   

Lo anterior sin que sea posible, de la misma  manera,  cuestionar  la  calificación jurídica plasmada en el auto acusatorio,  pues,  al  respecto,  de  acuerdo  con  lo  que  indica el principio de la doble  incriminación  que es también objeto de verificación en ese estadio procesal,  lo  que  importa  establecer,  de acuerdo con el numeral 1 del artículo 493 del  Código   de  Procedimiento  Penal,  es  que  el  hecho  que  es  motivo  de  la  extradición  esté “previsto como delito en Colombia  y  reprimido  con  una  sanción  privativa  de  la libertad cuyo mínimo no sea  inferior a cuatro (4) años”.   

Se insiste, entonces, es en dicho momento en  el  que la Corte, previo traslado a los intervinientes, aborda el estudio de los  fundamentos  de  la  resolución  que  concede  o  niega la extradición, en los  términos  del  artículo  502  de  la Ley 906 de 2004, y no ahora, en el que el  término  precedente  de  diez  (10) días se surtió con la única finalidad de  que  solicitaran  las pruebas que considerasen necesarias, de conformidad con el  artículo 500 de la citada codificación.   

Así se plasmó con total claridad en el auto  del  18  de  septiembre  de  2008,  el  cual  fue  notificado  personalmente  al  defensor.   

Ahora bien, la Corte tiene sentado que siendo  los  fundamentos  del  concepto a su cargo los que establece el citado artículo  502  de  la  Ley  906  de  2004, esto es, la validez formal de la documentación  presentada,  la demostración plena de la identidad del solicitado, el principio  de  la  doble incriminación y la equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero,  las  pruebas  que  soliciten  los  intervinientes  deben conducir a  discutir  alguno  o  algunos de tales elementos, pues en materia de extradición  la  práctica  probatoria  también  se rige por el principio de pertinencia, es  decir,  que  los  elementos  probatorios deben referirse, en este ámbito, a los  criterios a considerar en el concepto.   

En  este  orden  de  ideas, tiénese que los  medios  de  convicción  cuya  práctica depreca el defensor, tocan directamente  con  dos  de  los  citados  fundamentos –la  validez  de  la documentación aportada y la plena identidad del  reclamado-.   

En  efecto,  el memorialista aboga porque se  indague  por  la  emisión,  por  parte  de  la  justicia  americana,  de alguna  acusación  sustitutiva  en  que  expresamente  se señale a su defendido con el  nombre  de  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO  MARTÍNEZ,  así  como  la  ampliación  del  testimonio  del  agente  especial  Robert  Zachariasiewicz,  en  el  sentido  de  especificar   los   medios   probatorios   con   que   cuenta   para  determinar  que  “la verdadera identidad del acusado corresponde  a  la  persona  de  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO  MARTÍNEZ  y no a la de JOSÉ ALONSO  MARTÍNEZ PARRA”.   

La  primera probanza, justifica, se requiere  con  el  fin  de  que  se  “rectifique,  adicione  o  complemente”  la  documentación  aportada, en tanto  que  la  segunda  se  impetra con el propósito de determinar la plena identidad  del requerido en extradición.   

Por  ser  procedente, la Sala accederá a la  primera  petición de la defensa, encaminada a averiguar por el proferimiento de  acusación  sustitutiva en contra de JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ, teniendo en  cuenta  que  la  que  sustenta  el  pedido  de  extradición  alude al nombre de  “JOSÉ   ALONSO   MARTÍNEZ   PARRA”,   respecto  del  cual  pidieron  las  autoridades  americanas,  se  reemplazara por el de aquél.   

De  haberse emitido la misma, se solicitará  su    copia    auténtica,    a    través    de    las    vías   diplomáticas  regulares.   

En  cambio,  se negará la ampliación de la  declaración  jurada  del agente especial Robert Zachariasiewicz, toda vez que a  la  Sala  no  le  incumbe  examinar  si  la  acusación  foránea  cuenta con el  suficiente  respaldo  probatorio,  como  tampoco  le corresponde demeritarla con  medios  cognoscitivos que la puedan enervar, vr.gr., ordenando la ampliación de  una  testificación  obrante  en  el proceso adelantado en el otro país, puesto  que  tal  ejercicio  le  corresponde  desplegarlo a quien es solicitado para que  acuda  ante  las  autoridades  extranjeras  y,  en tal medida, es ante ellas que  puede controvertir las pruebas que se aducen en su contra.   

Además, con el fin de demostrar o desvirtuar  si  los  ciudadanos  colombianos JOSÉ ALONSO MARTÍNEZ  PARRA, nacido el 12 de octubre de 1972 y titular de la  cédula    de    ciudadanía   N°   4’041.266,  y  JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ, nacido el 30 de octubre  de  1962  y  titular de la cédula N° 4’165.427,  son  la  misma  persona,  bastará  con que se oficie a la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil,  con  el  fin de que dicha entidad  certifique  si  a la persona primeramente mencionada se le ha expedido documento  alguno,  asi  como  a nombre de quien aparece el que se le atribuye a ella. Ello  se ordenará oficiosamente.   

Resta decir, que acorde con lo preceptuado en  el  citado  artículo  500  de la Ley 906 de 2004, las pruebas a decretar serán  practicadas   en   un   término   de   diez   (10)   días,   más   el  de  la  distancia.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA,   

RESUELVE  

1. ADMITIR la prueba  solicitada  por  el  defensor  del  requerido  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO MARTÍNEZ,  encaminada  a  allegar,  si  la hubiere, acusación sustitutiva proferida por la  Corte  Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito de Columbia, en contra  de su prohijado.   

Para  tal efecto, se oficiará a la Embajada  de  los  Estados  Unidos  de América, por conducto del Ministerio de Relaciones  Exteriores.   

2.   NEGAR   la  ampliación   de   la   declaración   jurada   del   agente   especial   Robert  Zachariasiewicz, por las razones comentadas en esta providencia.   

3.  De  oficio, se  ordena  solicitar  a la Registraduría Nacional del Estado Civil, que certifique  si  ha  emitido  documento  de identidad alguno a JOSÉ  ALONSO  MARTÍNEZ PARRA, y a nombre de quien aparece la  cédula    de    ciudadanía   N°   4’041.266.   

4.  Las  pruebas decretadas en los numerales  1°  y 3° de este proveído, se practicarán en un término de diez (10) días,  más las distancias.   

Contra  lo  resuelto  en  el numeral 2° del  mismo, procede el recurso de reposición.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

Permiso  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GÓNZÁLEZ   DE  L.                            AUGUSTO J.  IBÁÑEZ GUZMÁN   

Permiso  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                          JAVIER   DE   JESÚS  ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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