30507(19-02-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30507  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Aprobado Acta N° 41.  

Bogotá,  D.C.,  diecinueve de febrero de dos  mil nueve.   

V    I   S   T   O  S   

Dentro del presente trámite de extradición  que   se  adelanta  respecto  del  ciudadano  colombiano  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO  MARTÍNEZ,  requerido  por  el  gobierno  de  los Estados Unidos de América, le  corresponde  a la Corte emitir concepto, de conformidad con lo establecido en el  artículo  501  de  la  Ley  906  de  2004,  toda vez que venció el término de  traslado   a   los  intervinientes  para  alegar,  en  desarrollo  del  cual  se  pronunciaron el delegado del Ministerio Público y la defensa.   

ANTECEDENTES  

1. Mediante la nota verbal N° 0818 del 25 de  marzo  de  2008,  la  Embajada  de  Estados  Unidos  en  Colombia  solicitó  la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano colombiano  “JOSÉ   ALONSO   MARTÍNEZ   PARRA”,  de  quien  agregó  que  también  se le conoce como “Heliadoro”     y     “Elio”,  nació  el  12 de octubre de  1972   y   es   titular   de   la   cédula  de  ciudadanía  N°  4’041.266.   

Lo anterior, se explica allí, porque en ese  país  le  fue  formulada  la  cuarta  acusación  sustitutiva  N° 04-212 (GK),  proferida  el 26 de octubre de 2006, en la Corte Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito  de  Columbia, por delitos federales de narcóticos cometidos  entre   el   año   2001   y   el  mes  de  octubre  de  2006  (folios  3  y  6,  carpeta).   

2.  Con resolución del 11 de junio de 2008,  el  señor  Fiscal  General  de  la  Nación  ordenó la captura de “JOSÉ  ALONSO  MARTÍNEZ  PARRA, quien se identifica con cédula  de   ciudadanía   4.041.266”,   para   los   fines  mencionados (folios 9 a 12, carpeta).   

3. Mediante la nota diplomática N° 1666 del  16  de  junio  de 2008, la citada representación diplomática aclaró que en la  solicitud   de  detención  provisional  con  fines  de  extradición,  incluyó  información   errada  sobre  el  individuo  requerido  en  la  referida  cuarta  acusación  sustitutiva,  cuyos datos pidió reemplazar por los de JOSÉ ANTONIO  ALONSO  MARTÍNEZ,  ciudadano  colombiano  nacido  el  30  de  octubre de 1962 y  portador     de     la     cédula     de    ciudadanía    N°    4’165.427    (folios    14    a    16,  carpeta).   

4.  Con base en la anterior información, el  Fiscal  General  de  la  Nación  emitió  resolución el 25 de junio siguiente,  mediante   la  cual  dispuso  la  captura  de  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO  MARTÍNEZ  –la  cual se logró en la  misma    fecha-    y   revocó   la   expedida   en   contra   de   “JOSÉ   ALONSO   MARTÍNEZ   PARRA”  (folios 19 a 39, carpeta).   

5.  Con  la  nota  verbal N° 2362 del 22 de  agosto  de 2008, la referida representación diplomática formaliza la petición  de  extradición  de  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO  MARTÍNEZ,  afirmando que éste es  sujeto  de la mencionada resolución de acusación sustitutiva, es decir, la N°  04-212  (GK),  dictada  el  26  de  octubre de 2006 en la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  de  Columbia,  acto en que se le formula el  siguiente cargo:   

“Cargo  Uno:  Concierto  para  fabricar o  distribuir  cinco  o más kilogramos de cocaína (una sustancia controlada de la  Lista  II)  con  el  conocimiento  y  la  intención  de  que  sería  importada  ilegalmente  a  los  Estados Unidos, y ayuda y facilitación de dicho delito, lo  cual  es  en contra del Título 21, Secciones 959, 960 (a)(3), 960 (b)(1)(B)(ii)  del  Código  de  los Estados Unidos, en violación del Título 21, Sección 963  del  Código  de  los  Estados  Unidos  y  del  Título  18,  Secciones 2 y 3551  et     seq.   del   Código   de  los  Estados  Unidos” (folios 109 y 113, carpeta).   

De  igual  modo,  allí  se  agrega  que  el  solicitado   ALONSO   MARTÍNEZ   también   es   conocido   como   “JOSÉ   ALONSO   MARTÍNEZ   PARRA”,  “Heliadoro”     y  “Elio”, nació el 30 de  octubre  de  1962  y  es  titular de la cédula de ciudadanía N° 4’165.427.   

6.  El  Ministerio de Relaciones Exteriores,  anotando  que  “por no existir Convenio aplicable al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con el ordenamiento procesal penal  colombiano”,  remitió  la  mencionada nota verbal y  los  documentos  anexos  al  del  Interior  y  de Justicia, entidad que a su vez  envió  tal  documentación  a  esta  Corte,  donde luego de proveerse porque el  requerido  contara  con  defensa  adecuada,  se  ordenó correr el traslado para  pedir  pruebas,  término  dentro  del  cual  sólo  se  pronunció  el defensor  contractual   del   solicitado   (folios   115,   carpeta,   y   6,   14  y  20,  c.o.).   

7.  De  las  dos  pruebas  impetradas por el  apoderado  del  reclamado,  la  Sala,  mediante providencia del 27 de octubre de  2008,  negó la que se encaminaba a ampliar la declaración jurada de uno de los  agentes  extranjeros,  pero  admitió  la que tenía por objeto establecer si en  contra  de  su  prohijado, el país solicitante había dictado alguna acusación  sustitutiva  posterior  a  la enunciada en las notas verbales. Asimismo, como el  libelista  sostuvo,  en  su  fundamentación,  que  estaba  acreditado que JOSÉ  ANTONIO  ALONSO  MARTÍNEZ y “JOSÉ ALONSO MARTÍNEZ  PARRA”  eran  dos personas diferentes, oficiosamente  se  dispuso  requerir  a  la  Registraduría  Nacional  del Estado Civil, con el  propósito  de  que certificara si había expedido algún documento a nombre del  último  de los mencionados o, por lo menos, a nombre de quien aparece el que se  le atribuye en las notas diplomáticas (folios 31, c.o.).   

La práctica probatoria arrojó el siguiente  resultado:   

7.1.  La  Registraduría Nacional del Estado  Civil,  por medio del oficio CGAI-1979 del 31 de octubre del año anterior, hizo  saber  que  en efecto, al ciudadano de nombre “JOSÉ  ALONSO  MARTÍNEZ  PARRA”  le expidió la cédula de  ciudadanía  N° 4’041.266,  en  tanto  que,  a nombre del requerido JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ profirió  la            N°           4’165.427.   

En  soporte  de  sus  asertos,  la autoridad  administrativa  adjunta  los  informes  de  consulta  técnica  y  las  tarjetas  decadactilares de ambos ciudadanos (folios 52 a 56, c.o.).   

7.2.   A   su   turno,  mediante  la  nota  diplomática  N°  3316  del 12 de diciembre de 2008, la Embajada de los Estados  Unidos  respondió  que  de acuerdo a lo informado por el Departamento de Estado  de  ese  país,  “no se ha proferido una acusación  sustitutiva  adicional  en  este  caso”, ratificando,  por  consiguiente,  lo  contenido  en  las  notas verbales 1666 y 2362 del 16 de  junio   y   22  de  agosto  de  ese  año,  respectivamente  (folios  66  y  67,  c.o.).   

8.  Finalizada  la  fase  probatoria  en  el  presente  trámite  de  extradición, con auto del 19 de enero de 2009, la Corte  ordenó  correr  traslado  a  los  intervinientes,  por el término de cinco (5)  días,  de  conformidad  con lo establecido en el artículo 500 de la Ley 906 de  2004.  La  atribución  de  alegar  fue  ejercida por la delegada del Ministerio  Público y el defensor del requerido (folios 75 y 85, c.o.).   

ALEGATO  DEL  MINISTERIO  PÚBLICO   

1.  La  Procuradora Tercera Delegada para la  Casación  Penal,  después de sintetizar la actuación, indicar la normatividad  aplicable,  precisar  cuáles  son  los  fundamentos  del concepto a cargo de la  Corte  y  enunciar los documentos aportados en la solicitud de extradición y la  forma  como  fueron expedidos y autenticados en el país de origen, concluye que  está acreditada la validez formal de tal documentación.   

2.   En  lo  que  tiene  que  ver  con  la  identificación  plena  del  solicitado  en  extradición,  manifiesta que en la  primera  nota  diplomática que se adjuntó a la documentación, el requerido es  distinguido   con   el   nombre  de  “JOSÉ  ALONSO  MARTÍNEZ  PARRA”,  quien  es  ciudadano colombiano,  conocido  con los alias de “Heliadoro”  y  “Elio”,  nacido  el  12  de  octubre  de  1972 y titular de la cédula de ciudadanía N°  4’041.266   

Dicha persona, agrega, es la misma contra la  que  se  libró  orden  de  arresto  por parte de la justicia americana y la que  aparece   mencionada   en  el  indictment,  donde  adicionalmente  se  señala  que  también  se hace llamar  “José  Heliadoro  Sánchez  Paredes”.   

El   16  de  junio  de  2008,  precisa  la  Procuradora,  se  emitió  nueva nota verbal en la que se reemplaza el nombre de  “JOSÉ   ALONSO   MARTÍNEZ   PARRA”  por  el  del  sujeto  JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ, con fecha de  nacimiento  30  de  octubre  de  1962 y documento de identidad N° 4’165.427.   Esta   información   fue  reproducida  en  las  declaraciones  del agente especial de la DEA y del abogado  litigante  del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, rendidas el 2 y 7  de  julio  de  2008,  en  su  orden,  es  decir,  con  posterioridad a la cuarta  acusación sustitutiva N° 04-212 (GK) del 26 de octubre de 2006.   

Con  base  en  lo  anterior, sostiene que la  aclaración  hecha  por  la  Embajada  del país requirente no sería obstáculo  para  admitir  la plena identidad del solicitado, de no ser por la existencia de  las  dos  personas  naturales,  según certificó la Registraduría Nacional del  Estado  Civil,  la  cual  aportó  los  soportes  de cedulación de “JOSÉ   ALONSO  MARTÍNEZ  PARRA”  y  JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ.   

Esta  situación, añade, genera confusión,  ya  que  la  inculpación  original  está  dirigida  contra una persona natural  cierta,   plenamente   identificada,   para  luego,  sin  ninguna  explicación,  transferirla   a   otra  persona  natural,  debidamente  reconocida  través  de  registros  públicos.  De  esta  forma, lo que hizo la Embajada fue “acrecentar  este  desconcierto  al fundirlas o unificarlas, como  si  se  tratara  de  una  sola persona”, cuando está  totalmente probado que se trata de dos personas diferentes.   

Así, tras citar algunos pronunciamientos de  la  Sala  acerca  de  la  plena  identidad  del  reclamado,  concluye  que no se  configura  este  requisito,  razón por la cual, “no  es    viable    la    extradición    del    señor    JOSÉ    ANTONIO   ALONSO  MARTÍNEZ”.   

3.  Como el hecho que motiva la extradición  debe  estar  previsto  en  la  legislación  colombiana  como  delito,  con pena  privativa  de  la  libertad  cuyo  mínimo  no  sea inferior a cuatro (4) años,  transcribe  el cargo señalado en la acusación foránea para determinar que las  conductas  descritas, tienen en nuestra normatividad su equivalente jurídico en  el  tipo  penal de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, previsto y  sancionado  en  el  artículo  376  del  Código  Penal,  con prisión de 8 a 20  años.   

Evidenciando,  entonces,  la identidad entre  las  descripciones  conductuales  de  ambas legislaciones, considera la delegada  que se cumple con el requisito de la doble incriminación.   

4.  En  cuanto  a  la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en el extranjero con la resolución acusatoria nacional,  asevera  la  Procuradora  que  la cuarta acusación sustitutiva proferida contra  “JOSÉ   ALONSO   MARTÍNEZ   PARRA”  guarda  consonancia  con  los  elementos del escrito de acusación  propio  de  la  ley  procesal colombiana, reseñados en el artículo 493-2 de la  Ley 906 de 2004.   

De  allí  entonces que se cumple igualmente  con este requerimiento.   

5.  Con  fundamento  en  las consideraciones  precedentes,   la   representante  del  Ministerio  Público  pide  a  la  Corte  conceptuar  de  manera  “DESFAVORABLE”  a  la  solicitud  de  extradición  presentada  por el gobierno de  Estados  Unidos  de América, contra el nacional colombiano JOSÉ ANTONIO ALONSO  MARTÍNEZ.   

No obstante lo anterior, la delegada solicita  -caso  tal  de  que  el  concepto  sea  favorable-,  que  se exhorte al gobierno  nacional  para  que  advierta  expresamente  al  extranjero  que  la entrega del  requerido  lo  limita  a juzgarlo por las conductas origen de la extradición, a  que  respete  lo  contenido  en  instrumentos internacionales y la Constitución  Política,  y  a  que  no  se le someta a pena de muerte, desaparición forzada,  torturas,  tratos  o  penas  crueles, inhumanas o degradantes, ni a las penas de  destierro, prisión perpetua y confiscación.   

ALEGATO DE LA DEFENSA  

Como  punto  de partida, la defensa técnica  del  requerido  JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ apeló al contenido del artículo  495  de  la Ley 906 de 2004, para reiterar, tal como manifestara en su solicitud  probatoria,  “la  ausencia  de  la  resolución  de  acusación  o  su  equivalente  dictada  en  el exterior en contra del ciudadano  colombiano pedido en extradición”.   

Sostiene,   a  continuación,  que  en  el  indictment  aportado figura  como     procesado     el    también    ciudadano    colombiano    “JOSÉ  ALONSO MARTINEZ PARRA” y no el  reclamado JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ.   

Para reforzar sus asertos, el memorialista se  refiere   a   los   elementos  de  juicio  allegados  en  el  presente  trámite  –respuestas   de   la  Registraduría  Nacional  del Estado Civil y la Embajada de los Estados Unidos-,  destacando   que   el  gobierno  requirente  no  subsanó  el  yerro  detectado,  “consistente   sencillamente   en   pretender   la  extradición  de  un ciudadano colombiano con la acusación dictada en contra de  otro diferente”.   

Los   errores   contenidos  en  la  cuarta  acusación  sustitutiva,  agrega,  no  se subsanan con la declaración posterior  del      agente      de      la     DEA,     ni     con     una     “simple”   nota  verbal,  pues,  era  menester  variar  los  cargos  involucrando  otros  coacusados, a través de una  acusación  sustitutiva,  la  cual  solamente se profiere a instancia de un Gran  Jurado.   

Así las cosas, establecido como está que el  trámite  de  extradición  se  impulsó en contra de una persona diferente a la  acusada  en  el  indictment  aportado,      solicita      a      la     Corte     conceptuar     “DESFAVORABLEMENTE”  al  pedido  que  recae en contra de JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ.   

CONCEPTO   DE   LA  CORTE   

1.    Aspectos    generales.   

La  competencia  de  la  Corte  dentro  del  trámite  de  extradición  está  enfocada  a  expresar  un  concepto  sobre la  procedencia  de  entregar  o no a la persona solicitada por un país extranjero,  después  de examinar los puntos a que se refiere el artículo 502 de la Ley 906  de  2004,  sin  dejar  de  considerar  que  el  artículo 35 de la Constitución  Política  en  su  inciso  2º, reformado por el Acto Legislativo N° 1 de 1997,  autoriza  la  extradición  de  colombianos por nacimiento cuando son reclamados  por  delitos  cometidos  en  el  exterior  y las conductas que los originan así  también se consideren en la legislación penal colombiana.   

Sobre  este último aspecto, debe observarse  que  de  acuerdo  con la resolución de acusación N° 04-212 (GK), proferida en  la  Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia el 26 de  octubre   de   2006,  la  imputación  que  se  formula  corresponde  a  delitos  relacionados  con  el  tráfico de estupefacientes llevados a cabo entre el año  2001  y  el  mes  de octubre de 2006, en los Estados Unidos, donde las conductas  endilgadas  tuvieron  incidencia material, a pesar de fraguarse la conspiración  para exportar y distribuir cocaína en este país.   

Significa lo anterior que, desde el punto de  vista    constitucional,   no   aparece   motivo   alguno   impediente   de   la  extradición.   

2.  Validez   formal   de   la   documentación   presentada.   

El   Cónsul  de  Colombia  en  Washington  autenticó  los  documentos  aportados  en apoyo de la solicitud de extradición  del  ciudadano  colombiano JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ, de conformidad con el  artículo  259  del Código de Procedimiento Civil, así como con los artículos  4  y 5 de la Resolución 2.201 de 1997, expedida por el Ministerio de Relaciones  Exteriores (folio 105 carpeta).   

En  tal  forma,  el  mencionado  funcionario  certifica  la firma de la Auxiliar de Autenticaciones del Departamento de Estado  de  los  Estados Unidos de América, quien a su vez avala la de la Secretaria de  Estado,  Condoleezza  Rice,  y  está  la rúbrica de Michael B. Mukasey, Fiscal  General,  quien certifica la de Thomas C. Black, Director Asociado de la Oficina  de  Asuntos Internacionales, División de lo Penal, del Departamento de Justicia  de  los  Estados  Unidos,  encargado  de  dar  cuenta  de la autenticidad de las  declaraciones  juradas  de  Glenn C. Alexander, abogado litigante de la Sección  de   Narcóticos   y   Drogas   Peligrosas   de   esa   dependencia,   y  Robert  Zachariasiewicz,   agente   de   la   DEA   (folios   68,   69   y  101  a  105,  carpeta).   

Adicionalmente, el Jefe de Legalizaciones del  Ministerio  de  Relaciones Exteriores abonó la firma del agente consular, el 25  de  agosto  de  2008,  como  consta  al reverso del documento suscrito por éste  (folio 105 vto., carpeta).   

Como documento anexo y debidamente traducido,  aparece  la  acusación  N° 04-212 (GK), presentada el 26 de octubre de 2006 en  la  Corte  Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito de Columbia contra  “JOSÉ   ALONSO   MARTÍNEZ   PARRA”  y  otros,  así como la orden de arresto librada por esa Corte, en  disfavor  del  mismo “MARTÍNEZ PARRA” (folios 48, 51, 78 y 82, carpeta).   

Del   mismo   modo,  figuran  las  copias,  traducidas  en  debida  forma,  de  las disposiciones penales del Código de los  Estados   Unidos   aplicables   al   caso   (folios   52   a   59  y  84  a  91,  carpeta).   

De acuerdo con lo anterior, podría decirse,  en  principio,  que  la  documentación  presentada  en  respaldo  del pedido de  extradición  de  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO MARTÍNEZ es formalmente válida, de no  ser  porque  se  advierte  que  la  persona acusada, referida en el indictment como  “JOSÉ  ALONSO  MARTÍNEZ  PARRA”,  contra la cual  libró  orden  de arresto la justicia americana, no corresponde a la capturada y  vinculada  al  presente  trámite,  pues,  como  se  analizará  en  el acápite  siguiente,  quedó  demostrado que el acusado “JOSÉ  ALONSO  MARTÍNEZ PARRA” y el requerido JOSÉ ANTONIO  ALONSO MARTÍNEZ, son dos personas completamente diferentes.   

3.  Identidad plena  del  solicitado  en  extradición  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO  MARTÍNEZ.   

La  Corte tiene dicho que el requisito de la  plena  identidad  del  solicitado,  apunta a establecer que la persona procesada  (acusada  o  condenada) en el país reclamante, es la misma sometida al trámite  de  extradición,  lo cual debe tener sustento en la evaluación conjunta de los  documentos  aportados  por el gobierno requirente, tales como la acusación o la  sentencia,  la orden de arresto, la declaración de funcionarios de las agencias  de  investigación y las notas verbales, entre otras1.   

Sobre  este  aspecto,  como  se anunció, se  presentan serias inconsistencias.   

De  conformidad  con  lo  establecido  en el  numeral  3°  del  artículo  495  de  la  Ley  906  de  2004, en relación a la  documentación  anexa  a la solicitud de extradición para que ésta se conceda,  se  exigen  “Todos  los  datos  que se posean y que  sirvan     para    establecer    la    plena    identidad    de    la    persona  reclamada”.   

Sobre  el mismo tópico, el artículo 509 de  la  citada  normatividad  ordena  al  Fiscal  General  de la Nación decretar la  captura  de  la  persona  requerida,  siempre  que la nota del Estado requirente  exprese     la    “plena    identidad” de la persona solicitada en extradición.   

Al  respecto  se advierte, que acorde con la  nota  verbal  N° 0818 del 25 de marzo de 2008, la Embajada de Estados Unidos en  Colombia  solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición del  ciudadano   colombiano   “JOSÉ  ALONSO  MARTÍNEZ  PARRA”,  de  quien agregó que también se le conoce  como   “Heliadoro”  y  “Elio”, nació el 12 de  octubre  de  1972  y  es  titular de la cédula de ciudadanía N° 4’041.266.   

Lo  anterior,  dado  que en ese país le fue  formulada  la  cuarta acusación sustitutiva N° 04-212 (GK), proferida el 26 de  octubre  de  2006,  en la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  de Columbia, por delitos federales de narcóticos.   

En  principio,  esta  situación  no  ofrece  ninguna  dificultad,  como quiera que puede verificarse con la simple lectura de  la  pieza  acusatoria  extranjera,  que  uno  de los enjuiciados por la justicia  americana  responde  al  nombre  de  “JOSÉ  ALONSO  MARTÍNEZ  PARRA”,  quien  también  se  hace llamar  “José  Heliadoro  Sánchez  Paredes”      y     responde     a     los     alias     de     “Heliadoro”     y     “Elio”.   

Por  consiguiente,  en  contra  del  citado  “JOSÉ   ALONSO   MARTÍNEZ   PARRA”,  la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito de  Columbia  libró orden de arresto y en atención a lo pedido en la referida nota  diplomática,  también la Fiscalía General de la Nación, mediante resolución  del  11  de  junio  de  2008,  dispuso  su  captura, recabando que dicha persona  “se   identifica   con   cédula   de  ciudadanía  4.041.266”.   

Con  posterioridad  a  ello, por medio de la  nota  verbal  N°  1666  del  16  de  junio  de  2008, la citada representación  diplomática  aclaró que en la solicitud de detención provisional con fines de  extradición,  incluyó  información  errada sobre el individuo requerido en la  referida  cuarta  acusación  sustitutiva, cuyos datos pidió reemplazar por los  de  JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ, ciudadano colombiano nacido el 30 de octubre  de   1962   y   portador   de   la  cédula  de  ciudadanía  N°  4’165.427.  El  Fiscal  General  de  la  Nación,  por  ende,  emitió  nueva  resolución  mediante  la  cual dispuso su  captura  y  revocó  la expedida en contra de “JOSÉ  ALONSO MARTÍNEZ PARRA”.   

Lograda  la  captura de JOSÉ ANTONIO ALONSO  MARTÍNEZ,  el  25 de junio del año anterior, el gobierno americano oficializó  el  pedido de extradición con la nota diplomática N° 2362 del 22 de agosto de  2008,  reafirmando  que  el  requerido  fue  acusado  mediante  el  tantas veces  referido   indictment  N°  04-212  (GK),  dictado  el  26  de  octubre de 2006 en la Corte Distrital de los  Estados Unidos para el Distrito de Columbia.   

Ahora  bien,  al  comparar  los  datos  de  filiación  que  se ofrecen de las dos personas mencionadas, nos encontramos con  que  son  sustancialmente diferentes, pues además de tener distintos documentos  de  identificación, uno de ellos -el acusado-, nació el 12 de octubre de 1972,  mientras  que  el  otro –el  requerido-,  nació  el  30  de octubre de 1962; es decir, se reporta de entrada  una  diferencia  de  edades  de  10  años,  lo que sumado a los otros aspectos,  permite vislumbrar que se trata de dos personas diferentes.   

De  allí,  entonces, que haya tenido eco la  petición  probatoria  de  la defensa convencional del solicitado, quien, con el  claro  convencimiento  de  que  su  defendido  no  es la persona que figura como  acusado  en  el  indictment,  deprecó  varios  elementos de juicio tendientes a dilucidar este aspecto y más  aún,  a  determinar  si  en  contra de JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ se había  emitido resolución acusatoria en el extranjero.   

La  Corte, a su turno, oficiosamente dispuso  pedir  certificación  de  la Registraduría Nacional del Estado Civil acerca de  las  personas  que  aparecen  inscritas  con  las  dos  cédulas  de ciudadanía  mencionadas  en  el  trámite,  con  el  objeto  de  establecer  si “JOSÉ   ALONSO  MARTÍNEZ  PARRA”  y  JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ, son la misma persona.   

Recuérdese que dicha entidad administrativa,  por  medio  del  oficio  CGAI-1979  del 31 de octubre de 2008, hizo saber que en  efecto,   al  ciudadano  de  nombre  “JOSÉ  ALONSO  MARTÍNEZ   PARRA”   le   expidió  la  cédula  de  ciudadanía  N° 4’041.266,  en  tanto  que,  a nombre del requerido JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ profirió  la            N°           4’165.427.   

Es  decir,  se acreditó documentalmente que  los  aludidos  son dos personas diferentes, pese a la insistencia de la Embajada  de   los  Estados  Unidos,  la  cual  ha  justificado  semejante  inconsistencia  aduciendo   que   el   primer   nombre  es  uno  de  los  alias  utilizados  por  el requerido JOSÉ ANTONIO  ALONSO MARTÍNEZ.   

Una  afirmación en tal sentido, la realizan  las   autoridades   americanas   sin   ningún   tipo   de  explicación  -aquí  imprescindible-,  en  las  declaraciones  juradas de Glenn C. Alexander, abogado  litigante  de la Sección de Narcóticos y Drogas Peligrosas del Departamento de  Justicia, y Robert Zachariasiewicz, agente de la DEA.   

Sin  embargo,  dichas testificaciones no son  suficientes  para  dar  por  probado  ese  hecho, pues además de omitir indicar  cuál  es  la  razón por la cual consideran que aquellos son una misma persona,  aparecen  rendidas  el 7 y 2 de julio de 2008, es decir, casi dos años después  de   haberse   emitido   el   pliego   de   cargos  en  contra  de  “JOSÉ ALONSO MARTÍNEZ PARRA”.   

Tiene  razón  el  defensor,  por  lo tanto,  cuando  afirma  que,  en  estricto  sentido,  en contra de su prohijado no se ha  dictado  resolución  acusatoria  alguna  en  los Estados Unidos, pues la que se  aportó,  como  se  demostró,  figura  a  nombre  de  una  persona  que  no  es  él.   

Esta fue, precisamente, la razón por la cual  se  aceptó  la solicitud probatoria de la defensa, en el sentido de indagar con  el  país  requirente,  si  con posterioridad a la cuarta acusación sustitutiva  enviada,   se   dictó   otra   en   la   que   claramente   se   aluda   a   su  representado.   

Como  se  consignó  en los antecedentes del  caso,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  respondió  que  de  acuerdo a lo  informado   por   el   Departamento   de   Estado  de  ese  país,  “no  se ha proferido una acusación sustitutiva adicional en este  caso”,  ratificando,  por consiguiente, lo contenido  en las notas verbales previamente allegadas.   

Ahora  bien,  es  innegable, como señala la  representante  del  Ministerio  Público  en  su escrito de conclusión, que los  documentos   anexos  al  requerimiento  de  extradición,  relacionados  con  la  identidad  del  reclamado, no son suficientes para establecer la “plena   identidad”  de  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO   MARTÍNEZ,   habida   cuenta   que,  de  acuerdo  con  las  directrices  jurisprudenciales    previamente   señaladas,   este   requisito   “apunta   a  establecer  que  la  persona  procesada  (acusada  o  condenada)  en  el  país  reclamante,  es  la  misma  sometida  al  trámite de  extradición,  lo  cual  debe  tener  sustento en la evaluación conjunta de los  documentos  aportados  por el gobierno requirente, tales como la acusación o la  sentencia,  la orden de arresto, la declaración de funcionarios de las agencias  de investigación y las notas verbales”.   

Como  se  viene  indicando,  los  medios  de  convicción  señalados  permiten  concluir  que la que persona que con fines de  extradición  fue  capturada en esta ciudad, identificada con la cédula número  4’165.427,  como  JOSÉ  ANTONIO   ALONSO  MARTÍNEZ,  y  el  acusado  por  las  autoridades  americanas,  identificado  con  la cédula número 4’041.266,  como  “JOSÉ ALONSO MARTÍNEZ  PARRA”, no son la misma persona.   

Sobre el punto que se viene analizando, tiene  dicho  esta Sala2:   

“En el marco de  la  normatividad  procesal penal, la palabra individualización corresponde a la  operación  a  través  de  la cual se especifica o determina a una persona, por  sus  rasgos  particulares que permiten distinguirla de todas las demás. Alude a  la  persona como fenómeno natural, a las características personalísimas de un  ser  humano,  que  lo  hace  único  e  inconfundible  frente a todos los demás  pertenecientes  a su misma especie. En este sentido, la individualización es un  concepto interesante a la antropología física, a la morfología.   

Entonces, puede colegirse que la expresión  ’plenamente  identificada’   en  la  prohibición  que  el  legislador estableció en las citadas normas, apunta a la  persona   integralmente   considerada,  como  fenómeno  natural,  individual  e  inconfundible  con  otra,  única  en  su  especie,  y también lo atinente a su  entorno  sociocultural,  en  el  sentido  de  que  no  esta permitido emplazar o  vincular  a  alguien  indeterminado,  con  el  propósito de que no resulte como  sujeto  pasivo  de  la  acción penal una persona distinta a la que desplegó la  conducta   punible,   o   se   dificulte   o   impida   la   ejecución   de  la  sentencia”.   

          Así  las  cosas, concluye la Corte que en este evento, el requisito  fundamental  de  la  plena  identidad  de  quien  es  reclamado  por el gobierno  americano  como  JOSÉ  ANTONIO  ALONSO  MARTÍNEZ,  no se satisface, lo cual la  releva de analizar los demás presupuestos.   

          4. Decisión.   

          Acorde  con lo anotado en precedencia, la Sala de Casación Penal de  la    Corte    Suprema    de    Justicia   CONCEPTÚA  DESFAVORABLEMENTE  a  la  extradición  del  ciudadano  colombiano  JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ, titular de la cédula de ciudadanía  N°  4’165.427, formalizada  por  el  gobierno de los Estados Unidos a través de la nota verbal N° 2362 del  22  de  agosto de 2008, por los cargos imputados en la resolución de acusación  N°  04-212  (GK),  dictada  el 26 de octubre de 2006 ante la Corte Distrital de  los Estados Unidos para el Distrito de Columbia.   

La  Secretaría  de la Sala comunicará este  concepto  al  solicitado  JOSÉ ANTONIO ALONSO MARTÍNEZ y demás intervinientes  en el trámite de extradición.   

Devuélvase  el  expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para lo de su competencia.   

Comuníquese    y  cúmplase.   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                              SIGIFREDO     ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  L.   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                          JAVIER   DE   JESÚS  ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  Conceptos  del  29  de julio de 2008 y 21 de julio de  2004, Radicados 28.982 y 21.893, respectivamente.   

2.  Sentencia de 23 de mayo de 2007, Radicado 25.393.     

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