30328(16-12-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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              CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  359   

Bogotá, D. C., dieciséis (16) de diciembre  de dos mil ocho (2008).   

V    I   S   T   O  S   

Procede  la  Corte  a  conceptuar  sobre  la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   MELBIN  CAICEDO  SÁNCHEZ,  elevada por el  Gobierno de los Estados Unidos de América.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.-  El  Gobierno  de  los Estados Unidos de  América,  mediante  Nota  Verbal   número 2131 del 25 de Julio de 2008, a  través  de su Embajada en  Colombia, solicitó formalmente la extradición  del     ciudadano    colombiano    Melbin    Caicedo  Sánchez.   

2.-     Mediante   oficio   número  OFI08-22493-DIJ-0100  del 1° de agosto de 2008, el Ministerio del Interior y de  Justicia,   luego   de  considerar  perfeccionado  el  expediente,  remitió  la  documentación   relacionada   con  la  solicitud  de  extradición  presentada,  demandando de la Sala el respectivo concepto.   

3.-   La  normatividad  que  rige  al  presente  trámite  es la contemplada en el Capítulo II del Libro V del Código  de  Procedimiento  Penal  (Ley 906 de 2004), en la  medida que no existe en  el  momento  convenio  aplicable  que  regule  el   asunto,  como  así  lo  conceptuó  el  Jefe  de  la  Oficina  de  Asesoría Jurídica del Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  según  oficio  número  OAJ.E. 1519 del 28 de julio de  2008,    quien    además   certificó   que  la  documentación  del expediente procedente de la Embajada de  los    Estados    Unidos    de    América,   fue   presentada   “debidamente autenticada”.   

LA  SOLICITUD   

1.-  Los acontecimientos fácticos objeto de  la  investigación  e  imputación de los cargos formulados en su contra, motivo  de  la  solicitud de extradición, fueron sintetizados en la Nota Verbal número  2131 del 25 de Julio de 2008 de la siguiente manera:   

“Concierto para poseer con la intención de  distribuir  cinco  kilogramos o más de una sustancia controlada (cocaína), que  se  encontraba a bordo de una embarcación sujeta a jurisdicción de los Estados  Unidos,  lo  cual  es en contra del Título 46, Sección 70503(a) del Código de  los  Estados Unidos, en violación del Título 46, Sección 70506(b) del Código  de  los Estados Unidos, y del Título 21, Sección 960(b) (1) (B) del Código de  los Estados Unidos.   

“La acusación también incluye la pena de  decomiso  de  conformidad  con  el título 21, Sección 853 (a) (1) y (2), y (p)  del  Código  de  los  Estados  Unidos,  el  Título 18, Sección 982(a) (1) del  Código  de  los  Estado Unidos, el Título 46, sección 70507(a) del Código de  los  Estados Unidos, y el Título 28, Sección 2461(c) del Código de los Estado  Unidos,  al  cual busca el decomiso de todos los bienes que se hayan derivado de  ingresos   obtenido   como   resultado   de   la  comisión  de  los  anteriores  delitos.”     

“…”  

“Carlos  Mario Jiménez Naranjo era uno de  los  nueve  miembros  del  Estado  Mayor  de las antiguas Autodefensas Unidas de  Colombia  (AUC)  y era el comandante del Bloque Central Bolívar de las antiguas  AUC.  Jiménez  Naranjo es el sujeto de las notas diplomáticas de esta embajada  N°  2553,  de fecha 24 de agosto de 2007, y N° 3258, de fecha 23 de octubre de  2007,  mediante  las  cuales se solicitó su arresto provisional y extradición.  El  departamento  de  Estado  de  los Estados Unidos designó a las AUC como una  Organización  Terrorista Internacional. La investigación ha revelado que desde  aproximadamente  septiembre  de 2005 hasta el presente, Jiménez Naranjo ha sido  participante  principal  en  la producción y exportación de cantidades masivas  de  cocaína desde Colombia. Esta Organización de tráfico de Narcóticos (DTO)  ha  producido  decenas  de  miles  de  kilogramos  de  cocaína en Colombia para  distribuirla  tanto  por  vía  marítima,  en aguas internacionales fuera de la  costa  de  Colombia,  como  por  vía  aérea  llevándola  a  México  para  su  distribución  final  en  los  Estado  Unidos.  Como parte de la operación Spot  Shadow,  la  Oficina Federal de Investigación (FBI), la Agencia para el control  de  Imigración  y  Aduanas  (ICE)  identificaron tres embarcaciones en alta mar  fuera  de  la costa de Colombia a finales de 2006, la M/V Camila C en octubre de  2006,  y  la  M/V  Courangeous  en  noviembre de 2006. La operación Spot Shadow  coordinó  la  investigación  de  las incautaciones con la Policía Nacional de  Colombia (CNP) y la DEA.”   

“En  noviembre  de 2006, la CNP comenzó a  realizar  interceptaciones  con  orden  judicial a cerca de docena de teléfonos  celulares  colombianos  que  se  creía tenían relación con los cargamentos de  narcóticos  que  se encontraron en las tres embarcaciones. Las incautaciones de  narcóticos  que  se  realizaron  en  tales embarcaciones y en otras en la costa  colombiana  o  cerca  de  dicha  costa,  la  información  suministrada  por las  tripulaciones  de  dichas  embarcaciones, y las comunicaciones interceptadas por  la  CNP, suministraron evidencia que identifica a Carlos Mario Jiménez Naranjo,  Sammy  Humberto  Fernández  Navarro,  Rosa  Edelmira Luna Córdoba, Marco Julio  Londoño  Vásquez,  Franciso  Arturo  Ortiz  Navarro,  Melbin Caicedo Sánchez,  Elkin  Darío Guerrero Agámes, Nebardo Antonio Estarda Muñoz, Fernando Abuchar  González,  Marcial Gamboa Escobar, Enot Chaverra Várgas, Elkin Darío Cantillo  Salas,  Héctor Eduardo Salazar Muñoz y Santander Martínez Cortecero, como que  hacen    parte    de    la    DTO   responsable   de   dichos   cargamentos   de  narcóticos.”   

“…”  

         

“Melbin  Caicedo  Sánchez  era  la  mano  derecha  de  Ortiz  Navarro.  Juntos los dos hombres se encargaban de vigilar la  transferencia  de  fondos  desde Panamá a Colombia. Ambos hombres eran también  responsables  de  reportar  sobre  estas  actividades a Luna Córdoba y Londoño  Vásquez.”   

2.-  La  documentación  remitida  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  que  sustenta  la solicitud de  extradición  del  ciudadano  colombiano Melbin Caicedo  Sánchez, es la siguiente:   

Copia  de  la  Acusación  número  07-20794  CR-LENARD/TORRES  del  2 de octubre de 2007, por medio de la cual el Tribunal de  Distrito  de  los Estados Unidos, para el Distrito Sur de Florida, acusó, entre  otros,    a   Melbin   Caicedo   Sánchez de los siguientes cargos:   

“El Gran Jurado  expide la siguiente acusación:   

“CARGO  18”   

“Comenzando  por lo menos desde septiembre  de  2006,  o  alrededor  de  esa  fecha,  la  cual  desconoce  el Gran Jurado, y  continuando  hasta  por  lo menos el 6 de septiembre de 2007, o alrededor de esa  fecha los acusados,   

“…”  

“MELBIN CAICEDO SÁNCHEZ”  

Alias “Pelos”  

a sabiendas e intencionalmente se combinaron,  conspiraron,  confederaron y acordaron entre sí y con otras personas, conocidas  y  desconocidas  por el Gran Jurado, para poseer con la intención de distribuir  una  sustancia  controlada  a bordo de embarcación sujeta a la jurisdicción de  los  Estados  Unidos,  en  contra  de  la  Sección  70503(a) del Título 46 del  Código  de  los  Estado  Unidos;  todo  en  contra  de la Sección 70506(b) del  Título  46  del  Código  de  los Estado Unidos. De conformidad con la Sección  70506(a)  del  Título 46 del Código de los Estados Unidos, además se reafirma  que  esta  infracción  implicó  cinco (5) kilogramos o mas de una mezcla y una  sustancia que contenían una cantidad detectable de cocaína.   

3.-  También  se  allegó  copia  de  las  declaraciones  juradas  de  Tood  W.  Mestepey,  Fiscal  Auxiliar de los Estados  Unidos  en  la  Fiscalía  Federal  para el Distrito Sur de Florida y de Michael  Effley   y   Jeremy   Jones,   Agentes  Especiales  de  la  Oficina  Federal  de  Investigaciones  y  la  Agencia  Antinarcóticos  de  los  Estados  Unidos (DEA)  –respectivamente-,  las  que  respaldan  la  acusación  contra Melbin Caicedo Sánchez.   

El  primer  funcionario,  esto  es,  Tood W.  Mestepey,  incorpora  en su declaración la descripción y vigencia de los tipos  penales  imputados  en el pliego acusatorio, explica el alcance de la acusación  y  realiza  una  síntesis  de los hechos, de la actuación  procesal y del  cargo atribuido al solicitado en extradición.   

Por   su  parte,  los  Agentes  Especiales  relataron,  de  manera  pormenorizada,   los   hechos   objeto de  juzgamiento   ante   el   citado  Tribunal y la participación en  los  mismos  por  parte  del  requerido en extradición, respecto  de   quien     suministra     la    información    necesaria    sobre   su  identidad.   

4.-   Así   mismo,  se  informó  que  el  solicitado,   Melbin   Caicedo   Sánchez,        también        conocido        como        “pelos”  es   “un  hombre,  ciudadano  colombiano,  con  cédula   71.976.373,   nació   el   10   de  septiembre  de  1968.”.   

5.-  Se   adjuntó   copia   del    texto    de    las    disposiciones    del   Código   de  los  Estados  Unidos de América que  se   afirman    fueron   infringidas   por   el   solicitado  en   extradición  y  que se encontraban vigentes  para  la   época  de  ocurrencia de los hechos.   

6.-  Por último, se incorporó copia de  la  orden de captura proferida en contra del requerido en extradición y dictada  por  la Corte de Distrito de los Estados Unidos de América para el Distrito Sur  de Florida.   

PERÍODO PROBATORIO  

La Sala negó, mediante providencia del 27 de  octubre  de  2008,  la  solicitud  de  pruebas  elevada por la defensa y tampoco  consideró necesario decretar de oficio.   

ALEGATO DEL DEFENSOR  

Comienza  el  libelista  por advertir que el  instituto  de  la  extradición puede abandonar el propósito de lucha contra el  narcotráfico     para     convertirse    en    medio    para    “COMERCIAR    POLÍTICAMENTE    CON    LA   JURISDICCIÓN”.   

Bien  puede  suceder, anota el defensor, que  una     “jurisdicción     extranjera”  no  aplique  en  sus  decisiones  razones  de  justicia pues el  destinatario  de  la  misma  es  una  persona  frente  a la cual no se conoce su  idiosincrasia.    Por   ello   cita   los   casos   de   alias   “Marrano”      o      “un  sujeto  de la Guajira” quienes fueron  extraditados    y   luego   devueltos   a   Colombia   sin   siquiera   pedirles  disculpas.   

Critica la acusación elevada en contra de su  defendido   por   tratarse  de  una  serie  de  hechos  indiscriminados  que  no  corresponden  a  tiempo, modo y lugar alguno, razón por la cual no la considera  jurídico soporte para solicitar su extradición.   

Destaca     que     el    indictmen”    se   refiere   a   alias  “Macaco”    y    no  individualiza  a  Melbin  Caicedo Sánchez,  además, los hechos allí expuestos nada tienen que ver con éste  y   en   la  Fiscalía  29  de  la  UNAIM  se  adelanta  proceso  por  similares  acontecimientos.   

Esto  lo lleva a concluir que sin que exista  semejanza  entre la decisión extranjera con la que en Colombia se entiende como  acusación,  sin  valoración  jurídica  alguna ni demostración probatoria que  lleve  a la hipótesis de una sentencia condenatoria, solicita concepto negativo  a la extradición.   

ALEGATO   DE  LA  PROCURADORA  TERCERA  DELEGADA   

La  representante  del  Ministerio Público,  luego  de  relacionar de manera  detallada los hechos, los antecedentes, el  trámite  adelantado,  los  instrumentos  allegados a este diligenciamiento y de  mencionar  las normas aplicables al caso, dice que en cuanto a la validez formal  de  los  documentos  que  respalda  la  petición  de  extradición,  el  Estado  solicitante  aportó,  debidamente traducida y autenticada, la pieza acusatoria,  en  la que se  reseñaron el lugar y las fechas donde ocurrieron los hechos  y  los  delitos  imputados,  las distintas normas penales y las declaraciones de  apoyo  a  la  solicitud de extradición, motivo por el cual se cumple cabalmente  con esta exigencia legal.   

Respecto  a  la  demostración   plena  de  la  identidad  del  requerido,  asevera  que  tampoco  encuentra  inconveniente  alguno,  toda  vez que los datos suministrados por las  autoridades  del  país  requirente  coinciden  con  los  de  la  persona que se  encuentra  detenida  con  fines  de extradición hacia los Estados Unidos y, por  tanto, el requisito de la plena identidad está cumplido.   

Agrega  que en la  Nota  Verbal  allegada al presente trámite se consignaron sus datos personales,  es  decir,  que  se trata de un ciudadano colombiano, nacido el 10 de septiembre  de  1968,  y  que  es  portador de la cédula de ciudadanía número 71.976.373,  datos   que  confirman  dicha  identidad,  los  cuales  coinciden  con  los  que  suministró   Melbin   Caicedo   Sánchez  al  momento  de  su  captura, sin que al respecto se haya mostrado  ninguna  objeción.  Además,  un  técnico  dactiloscopista  realizó cotejo de  huellas  tomadas  al  capturado  con  las  aportadas en la tarjeta decadactilar,  frente a las cuales concluyó que se trata de la misma persona.   

En lo que tiene que ver con el principio de  la   doble  incriminación,  sostiene  que  el  cargo  imputado  a  Melbin   Caicedo   Sánchez  encuentra   adecuación  típica  en  el  inciso  2° de que trata el artículo 340 del Código Penal, el cual consagra el  delito  de  concierto  para  delinquir  para  cometer delitos de narcotráfico y  tráfico,  fabricación  o  porte  de estupefacientes, cuya pena privativa de la  libertad  es  superior  a 4 años, lo que le permite concluir que este postulado  también se satisface.   

En   cuanto   a  la  equivalencia  de  la  providencia    dictada    en   el   extranjero,   dice   que   el   indictment   equivale  a  la  resolución  acusatoria  regulada  en  la  legislación  penal  colombiana,  cuyos requisitos  formales  aparecen previstos en el artículo 398 de la Ley 600 de 2000 (Art. 337  de  la  Ley  906 de 2004), con  lo  cual  encuentra satisfecho este presupuesto, por lo que estima que las   formalidades    legales    se    cumplen    cabalmente   para    que    la    Corte   proceda   a   emitir   concepto   favorable  de  la  solicitud  de extradición que  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos de América elevó respecto del ciudadano  Melbin        Caicedo       Sánchez.   

Por  último,  en  orden  a  garantizar los  derechos  fundamentales  del  ciudadano colombiano requerido en extradición, la  Procuradora  Delegada  sugiere a la Corte exhorte al Gobierno Nacional para que,  en  caso de que se conceda la extradición, se condicione la misma en el sentido  de  que  el  solicitado  no sea juzgado por hechos anteriores ni distintos a los  que  motivan  la  extradición,  ni  sometido  a  pena  de muerte, desaparición  forzada,  torturas,  trato  o  penas  crueles, inhumanos o degradantes, ni a las  penas de destierro, prisión perpetua y confiscación.   

En consecuencia, estima la Delegada que las  formalidades  legales  se  cumplen cabalmente para que la Corte proceda a emitir  concepto  favorable  respecto  de  la  solicitud  de  extradición del ciudadano  colombiano   Melbin   Caicedo   Sánchez.   

CONCEPTO DE LA CORTE  

Muy  respetables  los argumentos del señor  defensor  en torno a oponerse a la extradición de su defendido, sin embargo, no  son  de recibo pues conforme al artículo 502 del Código de Procedimiento Penal  el  concepto  que  emite  la  Sala  debe estar centrado en establecer la validez  formal  de  la  documentación presentada, en la demostración plena de la   identidad  del  solicitado,  en  el  principio  de  la  doble incriminación, en  la   equivalencia  de  la  providencia proferida en el extranjero y, cuando  fuere   el   caso,   en   el   cumplimiento  de  lo  previsto  en  los  tratados  públicos.   

En esas condiciones, se procederá a emitir  concepto, así:   

1.-   La   validez       formal       de      los      documentos   aportados   

Advierte  la  Sala  que  la  documentación  presentada   como   soporte  de  la  petición  de  extradición  de  Melbin  Caicedo  Sánchez, cumple con las  exigencias  legales  contempladas en los Códigos de Procedimiento Penal y Civil  para tenerla como apta para fundar el respectivo concepto.   

En efecto, no hay duda que los documentos se  allegaron   por  vía  diplomática,  habiendo  sido  debidamente  traducidos  y  autenticados,  dentro  de  los  cuales  obra  la  copia de la acusación número  07-20794  CR-LENARD/TORRES  del  2 de octubre de 2007, proferida por el Tribunal  de  Distrito de los Estados Unidos, Distrito Sur de Florida, la cual fue firmada  por  el  Presidente  del  Jurado y por cuatro Fiscales Auxiliares de los Estados  Unidos,  documentos  cuya  autenticidad  de su contenido fue certificada con las  firmas y el sello pertenecientes a dicho Tribunal.   

A   su   vez,   obran   las   declaraciones   juradas   de  Tood W. Mestepey, Fiscal  Auxiliar  de  los Estados Unidos en la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de  Florida  y  de  Michael  Effley y Jeremy Jones, Agentes Especiales de la Oficina  Federal  de  Investigaciones  y la Agencia Antinarcóticos de los Estados Unidos  (DEA)                  –respectivamente-,   cuyos   contenidos  y  traducción  al  español,  junto  con  el  resto  de  la documentación que las  acompaña,  fueron  certificados,  el  22  de  julio  2008, por Thomas C. Black,  Director  Asociado  de  la  Oficina  de Asuntos Internacionales, División de lo  Penal,    del    Departamento   de   Justicia   de   los   Estados   Unidos   de  América.   

Así  mismo  aparece  que la documentación  anexa  hace referencia a la orden de captura, a la resolución de acusación y a  las  normas  aplicables  al  caso, esto es, el Título 18, Sección 3282  (delitos no conminados con la pena de muerte), el Título 21,  Secciones  812  (listas  de sustancias controladas), 841 (actos prohibidos), 846  (penas),   853   (extinción   penal   del   derecho  de  dominio)  del  Código de los Estados Unidos de América, 952 (importación de  sustancias   controladas),   960   (actos   prohibidos)   y   963   (intento   y  concierto).   

Por  su  parte,  la rúbrica y el cargo del  señor  Thomas  C.  Black  fueron certificados por el señor Michael B. Mukasey,  Procurador  de  los  Estados Unidos, quien según su propia afirmación escrita,  ordenó  que  se  estampara el sello del Departamento de Justicia de los Estados  Unidos,  siendo  atestada  la  firma  de  aquél  por  el Director Adjunto de la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal, y el sello del  Departamento  de  Estado  fue  ordenado  por  la  Secretaria  de Estado, señora  Condoleezza   Rice,   de   cuyo   nombre  dio  fe  el  Funcionario  Auxiliar  de  Autenticaciones de la misma oficina.   

Por  último,  dichos  documentos  fueron  presentados  para  su  autenticación  ante el Cónsul de Colombia en Washington  D.C.,  señor  Julio  Cesar  Aldana  Bula, como así lo constató y lo avaló la  Oficina   de   Legalizaciones   del   Ministerio   de   Relaciones   Exteriores,  cumpliéndose   con   lo  establecido  por  el  artículo  259  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  modificado por el 1°, numeral 118 del D. E. 2282 de 1989  que  dice:  “Los  documentos  públicos otorgados en  país  extranjero  por  funcionario  de  éste  o  con   su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el cónsul o agente   diplomático  de  la República, y en su defecto por el de una nación amiga, lo  cual  hace  presumir que se otorgaron conforme a la ley del respectivo país. La  firma  del  cónsul  o  agente  diplomático  se  abonará  por el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia,  y si se trata de agentes consulares de un  país  amigo,  se  autenticará  previamente  por  el funcionario competente del  mismo  y  los  de  éste  por el cónsul colombiano”,  disposición  aplicable al caso en virtud del principio de integración previsto  en  los  artículos 25 y 495, último inciso, del Código de Procedimiento Penal  de 2004.   

Además,  el  Jefe  de  la  Oficina Asesora  Jurídica  del  Ministerio de Relaciones Exteriores, mediante oficio OAJ.E. 1519  del  28  de  julio  de  2008,  certificó  que  la documentación del expediente  procedente  de  la  Embajada  de  los  Estados Unidos de América fue presentada  “debidamente         autenticada”.   

Por  lo  tanto,  teniendo  en cuenta que la  solicitud  de  extradición  de Melbin Caicedo Sánchez  se  hizo  por  la  vía  diplomática  y  que  en  la  expedición   y  trámite  de  los  mencionados  documentos,  así  como  en  su  traducción,  se cumplieron todos los ritos formales de legalización prescritos  por  las  normas  de  los  Estados Unidos de América, la Corte los tendrá como  aptos  para  servir  de prueba en este asunto, cumpliéndose así con la primera  exigencia legal.   

2.-   La   identificación     plena     del     solicitado    en   extradición   

No  hay  duda que el colombiano  Melbin  Caicedo  Sánchez,  a  quien  se  refiere  este trámite, es la persona solicitada en extradición por el Gobierno  de los Estados Unidos de América.   

En efecto, de la documentación remitida por  vía  diplomática se colige claramente que se trata de  Melbin   Caicedo   Sánchez,  pues  basta  observar  que  el  número  de cédula de  ciudadanía  que  suministró  la  Embajada de los Estados Unidos de América, a  través  de  la  Nota Verbal número 2131 del 25 de julio de 2008, concuerda con  el  que aparece en el acta de notificación personal de la providencia por medio  de  la  cual  se  dispuso  su  captura,  en la diligencia mediante la cual se le  comunicó  sus  derechos de capturado por razón de este trámite, en el acta de  buen  trato  suscrita por él  y en la tarjeta decadactilar expedida por la  Registraduría  Nacional  del  Estado Civil (71.976.373), además de que ninguno  de los sujetos procesales ha cuestionado dicha identidad.   

De   igual   manera,   todos   los  datos  suministrados  coinciden  con  los que obran en la documentación, es decir, que  nació  el  10  de  septiembre  de  1968  y  que se identifica con la cédula de  ciudadanía   N°  71.976.373,  información  que  concuerda  integralmente  con  aquella  que  aparece  registrada en el expediente, sin dejar pasar por alto que  se aportó fotocopia de una fotografía de su rostro.   

Además,  luego de la captura del requerido  en  extradición  se  cotejó  sus  huellas  con  las que aparecen en la tarjeta  decadactilar,   corroborándose   que   corresponden   a   sus  características  morfológicas,   topográficas   y   numéricas,   es   decir,   que   presentan  uniprocedencia  entre  sí,  permitiendo  concluir  que corresponden a una misma  persona.    

En esas condiciones, resulta evidente que la  persona      detenida     es     Melbin     Caicedo  Sánchez, de nacionalidad colombiana y es el ciudadano  requerido   en   extradición   por   el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América.   

3.-   El   principio   de   la  doble  incriminación   

De  conformidad  con  el  numeral  1°  del  artículo  493  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2004,  para  que  la  extradición  se  pueda  conceder  se  requiere que el hecho que la motiva esté  previsto  como  delito  en Colombia y reprimido con una sanción privativa de la  libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

Teniendo  en  cuenta  la Acusación número  07-20794  CR-LENARD/TORRES   del 2 de octubre de 2007, por medio de la cual  la  Corte  de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida, se  sabe  que  a  Melbin Caicedo Sánchez    se   le  acusó  de  “se  combinaron,  conspiraron,  confederaron  y acordaron entre sí y con otras personas, … para  poseer  con  la  intención de distribuir una sustancia controlada … cinco (5)  kilogramos  o  mas  de  una  mezcla  y una sustancia que contenían una cantidad  detectable  de  cocaína”, según las normas penales  del país requirente en precedencia citadas.   

En esas condiciones, advierte la Sala que el  único  cargo, de acuerdo con  los  hechos  que  se  imputan  y  las  normas  allegadas, encuentran adecuación  típica  en  nuestro  sistema penal en lo reglado por el artículo 340 del   Código  Penal,  modificado  por  la  Ley  733  del 29 de enero de 2002 y por el  artículo  19  de  la  Ley 1121 de 2006, que prevén el concierto para delinquir  relacionado   con   narcotráfico,   habida   cuenta  que,  como  quedó  visto,  Melbin  Caicedo Sánchez, con  conocimiento  de  causa  e  intencionalmente,  se concertó con la intención de  poseer  y  distribuir  en  los  Estados  Unidos  una sustancia que contenía una  cantidad perceptible de cocaína.   

Cabe  agregar  que  el  citado  delito  de  concierto  para  delinquir  (relacionado con el tráfico de estupefacientes), de  acuerdo  con  la  legislación nacional anteriormente citada, contempla una pena  privativa  de  la libertad que supera los cuatro años, según lo previsto en el  artículo 493, numeral 1° de la Ley 906 de 2004.   

Así las cosas, surge evidente que se cumple  con el principio de la doble incriminación.   

4.-   Equivalencia  de  la  providencia   proferida  en  el  extranjero   

Advierte  la Corte que no existe dificultad  alguna  para  concluir  que  se  cumple  con  el  requisito  de  la equivalencia  contemplado  en  el  numeral  2° del artículo 493 del Código de Procedimiento  Penal  de  2004,  el  cual exige “que por lo menos se  haya    dictado    en    el    exterior   resolución   de   acusación   o   su  equivalente”.   

En  efecto,  la  Corte  de  Distrito de los  Estados   Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Florida,  acusó  a  Melbin    Caicedo    Sánchez   por   las  conductas   punibles  señaladas  anteriormente, mediante acto procesal que  en  nuestra legislación equivale a la acusación, como emerge de las siguientes  similitudes, que las tornan equivalentes:   

     

a. Es  un pliego concreto de cargos en contra del acusado para que se  defienda de ellos en el juicio.     

     

a. Formulada  la acusación se inicia el juicio oral que finaliza con  el respectivo fallo de mérito.     

     

a. Se  señalan los hechos, con especificación de las circunstancias  de   tiempo, modo y lugar en que ocurrieron y la calificación jurídica de  las   conductas,   con   indicación  de  las  disposiciones  sustanciales   aplicables.     

Por  lo tanto, se observa que la acusación  emitida  por  el  tribunal  extranjero  es  equivalente  y tiene la misma fuerza  vinculante de la acusación propia de nuestro sistema judicial.   

ACOTACIÓN FINAL  

Se pone de presente al Gobierno Nacional que  en  caso  de  concederse  la  extradición,  debe  condicionar  la entrega en el  sentido  de  que  Melbin Caicedo Sánchez no  será  juzgado  por  hechos  distintos  a  los que originaron la  reclamación,  ni  sometido  a tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni se le  impondrá  la pena capital o perpetua, al tenor del artículo 494 del Código de  Procedimiento Penal de 2004.   

Así   mismo,  al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo a sus  políticas  internas  sobre  la  materia,  le ofrezca posibilidades racionales y  reales  para  que  el  requerido pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  reconoce  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza  con  la protección que a ese núcleo también prodigan la Convención Americana  de  Derechos  Humanos  en  su  artículo 17 y el Pacto Internacional de Derechos  Civiles y Políticos en el 23.   

Además,  conforme  precisó la Corte en el  Concepto  del  15  de  mayo  de  2008  (Rad.  29024),  como  el  mecanismo de la  extradición  entre  Estados  Unidos de América y Colombia se rige, en ausencia  de  un  instrumento internacional que la regule, por las normas contenidas en la  Constitución  Política  (artículo  35) y en el Código de Procedimiento Penal  (artículos  490  a  514 de la Ley 906 de 2004), el Gobierno Nacional debe hacer  las  exigencias  que  estime convenientes en orden a que en el Estado reclamante  se  le  reconozcan  todos  los derechos y garantías inherentes a la persona del  solicitado,  en  especial  las  contenidas  en  la  Carta  Fundamental  y  en el  denominado  bloque  de  constitucionalidad,  es  decir,  en  aquellos  convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos  (artículo  93  de la Constitución, Declaración Universal de Derechos  Humanos,  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  Pacto Internacional de  Derechos  Civiles  y  Políticos),  en  virtud  del  deber de protección a esos  derechos  que  para  todas  las  autoridades  públicas  emana del artículo 2°  ibídem.   

De la misma manera, se exhorta al Gobierno,  encabezado  por  el  señor Presidente de la República como supremo director de  la  política  exterior  y  las relaciones internacionales, para que efectúe el  respectivo  seguimiento  a los condicionamientos que se impongan a la concesión  de  la  extradición  y  determinar  las  consecuencias que se derivarían de su  eventual  incumplimiento,  al  tenor  de  lo  señalado  en  el  ordinal 2° del  artículo 189 de la Constitución Política.   

En    caso    de    que    Melbin   Caicedo  Sánchez  sea  absuelto,  sobreseído,  declarado   no  culpable  o por cualquier otra vía legal, de  los  cargos  que  dieron  origen  a  su  extradición  y  dejado en libertad, al  regresar  al  país de origen, el Estado requirente deberá asumir los gastos de  transporte  y  manutención  del  extraditado  de acuerdo con su dignidad humana  (artículos 1° y 93 de la Constitución Política).   

Por  último,  se  pide  al  ejecutivo  que  recomiende  al  Estado  requirente que, en caso de condena, tenga en cuenta como  parte  de  la  pena  el tiempo que el solicitado haya podido estar privado de la  libertad con motivo del trámite de extradición.   

En  consecuencia,  como la totalidad de los  requisitos   formales   contemplados   en   el  artículo  502  del  Código  de  Procedimiento   Penal  se  cumplen  satisfactoriamente,  la  Corte  CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a    la    solicitud    de    extradición   elevada   por   el   Gobierno   de   los   Estados  Unidos  de  América, respecto del ciudadano colombiano  MELBIN  CAICEDO  SÁNCHEZ, en cuanto tiene que ver con  el  único  cargo  que  le  fue  imputado  en  la  Acusación  número  07-20794  CR-LENARD/TORRES  del  2  de octubre de 2007, por el Tribunal de Distrito de los  Estados Unidos, para el Distrito Sur de Florida.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido       ciudadano      Melbin      Caicedo  Sánchez,  a  su defensor, al Ministerio Público y al  Fiscal General de la Nación, para lo de su cargo.   

Devuélvase el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia, para lo de ley.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

         

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO                         

                                                           

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                     AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                          YESID     RAMÍREZ     BASTIDAS                                             

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                                                                   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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