29430(02-04-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 29430  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado Acta No. 76  

         Bogotá D.C., dos (2) de abril de dos mil ocho (2008).   

VISTOS:  

Decide  la  Corte  sobre   la   recusación  formulada  contra  la  Sala  de Decisión Penal del Tribunal Superior de Pereira  por  el  defensor  del imputado  WILSON RAMÍREZ LOAIZA, dentro del proceso  que  se  adelanta  contra  éste  y  MARÍA DONELIA HURTADO AGUDELO, MARÍA OLGA  GUTIÉRREZ  MORALES,  DAGOBERTO  MORALES,  ALEX  ALBERTO  VALENCIA MARÍN, JOSÉ  JESÚS  HURTADO  AGUDELO, JHON JAIRO GÓMEZ SUÁREZ, DORA INÉS CANO GUTIÉRREZ,  LUIS  EVELIO  HURTADO  AGUDELO,  MAGNOLIA  JIMÉNEZ  ACEVEDO,  ALEJANDRA  MARÍA  HURTADO  ARANGO,  FANNY  RAMÍREZ LOAIZA y JAIME HURTADO AGUDELO por los delitos  de concierto para delinquir y tráfico de estupefacientes.    

ANTECEDENTES  

         1.              La  Fiscalía  segunda  Especializada  de  Pereira,  el  23  de  noviembre  de  2007,  radicó escrito de acusación contra  MARÍA   DONELIA   HURTADO   AGUDELO,   MARÍA  OLGA  GUTIÉRREZ  MORALES,  DAGOBERTO  MORALES,  ALEX  ALBERTO  VALENCIA MARÍN, JOSÉ  JESÚS  HURTADO  AGUDELO, JHON JAIRO GÓMEZ SUÁREZ, DORA INÉS CANO GUTIÉRREZ,  LUIS  EVELIO HURTADO AGUDELO, MAGNOLIA JIMÉNEZ ACEVEDO, WILSON RAMÍREZ LOAIZA,  ALEJANDRA  MARÍA  HURTADO ARANGO, FANNY RAMÍREZ LOAIZA y JAIME HURTADO AGUDELO  por    los    delitos    de    concierto    para   delinquir   y   tráfico   de  estupefacientes.   

         2.  Repartido el caso, el Juzgado Único  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Pereira,  el  20  de  diciembre de 2007  instaló   la   audiencia   de   formulación  de  la  acusación  dentro de la cual, declaró la nulidad de  todo  lo actuado a partir de la legalización de la orden de vigilancia de 13 de  septiembre  de  2007  y  de  todas  las  audiencias  de  control  de  garantías  adelantadas  por  el  Juez  Civil  Municipal de Santa Rosa de Cabal (Risaralda)  y  ordenó  la  libertad de  todos los acusados.   

Notificada  la  decisión  en  estrados, la  fiscal         interpuso         el        recurso        de        apelación.   

3.  El  3  de  marzo de 2008, la   Sala   de   Decisión   Penal   del   Tribunal   Superior   de  Pereira  instaló  la audiencia de sustentación oral  de     la   impugnación,   en   la   cual   el  defensor   de   WILSON  RAMÍREZ  LOAIZA,  recusó  al  Magistrado Ponente y a los demás integrantes de la  Sala,  con   el  argumento consistente en que al  hacer  el primero parte de la Comisión de Seguimiento  al  Sistema  Penal  Acusatorio  con  sede en esa ciudad, asistió a una reunión  llevada  a  cabo  el  8  de  febrero del presente año, en la cual se formularon  críticas  a  la  providencia  de  primera  instancia  por  medio  de la cual se  decretó  la  nulidad,  decisión  que  es  la  misma por la que ahora conoce en  recurso de apelación.   

Menciona   de   manera   expresa,   las  intervenciones  del  doctor  Luis  Fernando  Arias  como  Director  Seccional de  Fiscalías  y  la  del  doctor  José Álvaro Gómez Herrera en su condición de  Magistrado   de   la   Sala   Administrativa   del   Consejo   Seccional  de  la  Judicatura.   

Expresa  también, que toda la Sala se debe  declarar  impedida,  pues  con antelación ha conocido casos similares al que en  este  momento  ocupa  su  atención, sin mencionar cuáles, donde el Tribunal no  decretó   la   nulidad   de   lo   actuado,   no   obstante  existir  el  mismo  vicio.   

En  su  sentir,  la  Sala  del  Tribunal se  encuentra  comprometida en su criterio para no dar vía libre a la nulidad y muy  seguro    habrá    que   revocar   la   decisión   tomada   por   la   primera  instancia.   

Requerido por el presidente de la audiencia  para  que  precisara la causal en la que se soportaba la recusación, manifestó  que  no  se  basa   en las contenidas en el Código de Procedimiento Penal,  pues  en su sentir, las que operan son las “causales supralegales” contenidas en  los  tratados internacionales de derechos humanos, como un “impedimento moral al  no   existir   garantía   de   imparcialidad”,   sin   hacer   distinción   al  respecto.   

4.  Ante  tal  argumentación,  el Tribunal  declaró  infundada  la  recusación al considerar, que si bien quien funge como  Magistrado  Ponente asistió a la citada reunión en reemplazo del Presidente de  la  Sala  Penal  doctor  Leonel  Rogeles  Moreno,  en desarrollo de la misma, no  realizó   ninguna   expresión   en   relación   con   el   tema  materia  del  debate.   

Dice,  que por el contrario fue cauto en no  intervenir    para    evitar    dar    opinión    al   respecto,   “…no  sólo  porque  reglas  de  elemental  prudencia  así  lo  aconsejan,  sino  porque  ya  se tenía conocimiento acerca de la posibilidad de  que    este    proceso    llegara    al    Tribunal    en   apelación   de   lo  decidido.”.   

Destaca,   que   el  abogado  soporta  la  recusación  en  la  lectura  de  las  manifestaciones  que  otros  funcionarios  realizaron en esa reunión.   

De otra parte, la Sala del Tribunal indica,  que  en  el supuesto de haber  conocido otros casos de similar estirpe, sin  que  se  informe  cuáles,  en  los  que se dice no se decretó la nulidad y que  quien  los  recusa  ahora  advierte  se  generaban por incompetencia del Juez de  Control  de  Garantías,  no  es  razón  para que esa Corporación se encuentre  impedida  para  asumir  el  conocimiento  del asunto que ahora funcionalmente le  corresponde.   

Por   tanto,  dispuso  el envío de la actuación a esta Sala de la  Corte   para   que   se   resuelva   la  recusación  planteada.   

5.  A las piezas procesales le hacen parte,  copia  del  acta  levantada con ocasión a la reunión celebrada el 8 de febrero  de  2008 por la Comisión de Seguimiento al Sistema Penal Acusatorio con sede en  la         ciudad         de         Pereira1,  en  la que se hace constar,  la  asistencia,  entre otras autoridades, del doctor Jorge Arturo Castaño Duque  en  la  calidad  de  Magistrado  de  la  Sala Penal del Tribunal Superior de esa  ciudad,  donde  consta  de  manera detallada la reseña de las intervenciones de  cada  uno de los asistentes y se corrobora que de parte del magistrado recusado,  no  se  realizó  manifestación, expresión u opinión sobre el tema objeto del  caso  que  aquí  se  ventila. Igual ocurre, con los otros dos integrantes de la  Sala,       quienes       no      aparecen      concurriendo      al      evento  interinstitucional.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

         1.  De conformidad con los artículos 57  y  341  de  la  Ley  906 de 2004 la Sala es competente para resolver el presente  asunto,  por  corresponder a una la recusación propuesta contra los Magistrados  de  la  Sala  Única de Decisión del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Pereira.   

Respecto al procedimiento se establece en  el    artículo   62   del   Código   de   Procedimiento   Penal   (Ley  906  de  2004) la suspensión de la  actuación  desde la presentación de la recusación contra el  funcionario  judicial,  hasta su resolución definitiva. Si la manifestación que contiene la  recusación   es   aceptada   se  ordenará  la  separación  del  servidor  del  conocimiento  del  proceso y se remite a quien deba asumirlo, en tanto que si es  rechazada, se le devolverá para que continúe su curso.   

En  esa  dirección,  el  artículo  56 del  Código   de   Procedimiento   Penal   (Ley  906  de  2004),   buscando  preservar  la  independencia  del  juzgador,  imponen  que el juez que se encuentre en cualquiera de las hipótesis  allí  descritas, queda impedido para conocer del juicio; en tanto de encontrase  en  curso  en  alguna  de ellas y no declararlo, cualquiera de las partes podrá  recusarlo,   conforme   lo   establece   el   artículo   60   de   esta   misma  normatividad.   

2.  Así  y  en  lo que aquí concierne, se  tiene  que durante el desarrollo de la audiencia de sustentación del recurso de  apelación   ante   la  Sala  Única  de  Decisión  del  Tribunal  Superior  de  Pereira,   que había sido interpuesto por la fiscalía contra la decisión  del  Juez  Único Penal del Circuito Especializado de  esa  ciudad  de  20 de diciembre de 2007 mediante la cual declaró la nulidad de  todo  lo actuado a partir de la legalización de la orden de vigilancia de 13 de  septiembre  de  2007  y  de  todas  las  audiencias  de  control  de  garantías  adelantadas  por  el  Juez  Civil  Municipal de Santa Rosa de Cabal (Risaralda)  con  orden de libertad para  todos   los   acusados,   el  abogado  defensor  del  imputado   WILSON  RAMÍREZ  LOAIZA, presentó recusación  contra los  Magistrados  de la Sala Única de  Decisión Penal del Tribunal Superior de  Pereira.   

Destaca como aspectos fácticos, dos hechos:  El  primero consistente en que el doctor Jorge Arturo Castaño Duque, quien como  Magistrado  de  esa  Sala  preside  la audiencia, participó en una reunión del  Comité  de  Apoyo  al  Sistema  Penal  Acusatorio  en la cual se trataron temas  concernientes  al  proceso  y  a  la  nulidad  decretada;  el  segundo,  que los  Magistrados  que  integran  la  Sala se han pronunciado con antelación en temas  similares  a  los que van a decidir, con un sentido adverso al que como defensor  pretende.  Con  base en estos dos aspectos, argumenta se afecta la imparcialidad  de los funcionarios que van a decidir.   

         La   Sala   ha   sostenido,  que  las  causales  de  impedimento  y  recusación  que  se  contienen  en el artículo 56 del Código de Procedimiento  Penal     (Ley    906   de   2004),  se  rigen por el principio de taxatividad, consistente en que no  pueden  ser  alegadas  y  declaradas,  sino  con  base  en las hipótesis que el  legislador  ha  considerado  y hecho contener en el ordenamiento que las regula,  sin  que  sea  permitido  al arbitrio de los sujetos procesales e intervinientes  elaborar          otras          diferentes2.   

         Este  elemental presupuesto no lo cumple el profesional del derecho  que  recusa  a los Magistrados del Tribunal Superior de Pereira, quien requerido  para  el efecto por el presidente de la audiencia, manifestó que su recusación  no  la hacía con fundamento en las causales legales, sino que se basaba para el  efecto      en     una     causal     supralegal3,    y   en   los   tratados  internacionales,  sin  precisar  cuál  o cuáles, lo que desde esta perspectiva  impide  a la Sala entrar a realizar un estudio objetivo sobre el impedimento, al  carecer  de  soporte  normativo  a  partir  del  cual  contrastar los argumentos  subjetivos  que  se alegan afectan la imparcialidad de  los funcionarios que deben decidir el asunto.   

         No   obstante   lo   anterior,   la   Sala   advierte  también,  que  los  aspectos  fácticos  alegados  por  quien  hace  uso  del  instituto  de  la  recusación, carecen de  fundamento,   pues   es   claro,   que   frente   al  primer evento y con base en  el  documento  aportado  que  soporta como acta el desarrollo de la reunión del  Comité  de  Apoyo  al  Sistema  Acusatorio  de  Pereira, el doctor Jorge Arturo  Castaño  Duque,  quien  funge como Magistrado de la Sala de Decisión recusada,  no  realizó  ninguna  intervención  que  conllevara  expresión de su opinión  sobre    al    asunto    que   ahora   le   es   puesto   en   conocimiento,  circunstancia  respecto  de la  cual,  es  enfático  en  el  momento  en  que rechazó el impedimento que se le  oponía.   

         Refulge   evidente   esta  circunstancia  de  la  misma sustentación  del  abogado  que  alega el  impedimento,    cuando  al  hacer lectura textual de las intervenciones en el  desarrollo   de   la   reunión   del   citado  comité,  menciona  a  dos  personas  diferentes  del  juez  colegiado  que  recusa, a  quienes     expresaron    opinión    sobre    el    tema    sometido    a    su  conocimiento.   

        El  artículo  57  numeral  4° del Código de Procedimiento Penal  (Ley       906       de       2004),   establece  la  causal  de impedimento consistente en  que  el  funcionario judicial haya manifestado su opinión  sobre el asunto  materia   del   proceso,   que   sería   la  probable  hipótesis  a      adecuar,      con      base      en     la     expresión  del    abogado   que  recusa, la cual no encuentra estructuración en este  evento,  como quiera, que el doctor Jorge Arturo Castaño Duque, como Magistrado  de  la  Sala  de  Decisión,  dentro  del  acto  interinstitucional  en  el  que  participó,   no   realizó   manifestación   sobre   el   tema  que  aquí  se  plantea.   

        También  resulta  infundado  el  segundo argumento que expresa el  recusante,  pues  si  bien  los Magistrados que integran la Sala de Decisión se  han  pronunciado sobre muchos procesos sometidos a su conocimiento en los cuales  han  podido  haber  decidido  temas  afines  a  los  que  aquí se discuten, tal  circunstancia  no  se  encuentra  enlistada  como causal de impedimento, pues la  hipótesis  que  en  esa  referencia  ha  contemplado el legislador, corresponde  cuando  se  manifiesta  opinión  sobre  el  asunto  materia  del  proceso,  aspecto  que  no  se  puede  confundir,  con  conocer  asuntos  en  temas  afines a los que de manera actual se debe decidir, pensar lo  contrario,    es    desbordar    un   instituto   que   concebido   por  el legislador como excepción para  garantizar   la   imparcialidad   de   los   funcionarios   judiciales   en  sus  decisiones,   constituya  una  generalidad  y  así  dilatar  el  trámite  ágil que debe caracterizar los procesos que se adelantan  en el nuevo sistema penal acusatorio.   

        En  suma,  al  resultar infundadas las  argumentaciones    en    que    se    soportan    la    recusación,   así   se  declarará   

        En  mérito  de  lo  expuesto, la Sala Penal de la Corte Suprema de  Justicia,   

RESUELVE   

1.   Declarar  infundada  la  recusación  planteada  por el defensor de los procesados contra los Magistrados que integran  la  Sala  de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de  Pereira  para  resolver el recurso de apelación interpuesto contra la decisión  de  20 de diciembre de 2007 proferida por el Juzgado  Único  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Pereira,  por  medio de la cual  declaró  la nulidad de todo lo actuado a partir de la legalización de la orden  de  vigilancia  de 13 de septiembre de 2007 y de todas las audiencias de control  de  garantías  adelantadas  por  el Juez Civil Municipal de Santa Rosa de Cabal  (Risaralda) y ordenó la  libertad de todos los acusados.   

2. Remítase el expediente a la Secretaría  del Tribunal de Bogotá D.C., para lo de su cargo.   

3. Contra esta decisión no procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ    LEONIDAS   BUSTOS   MARTÍNEZ                                                      ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS              AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN             

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                        YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                       JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria.  

    

1  Cuaderno principal, folio 50.   

2 Auto  de impedimento de 30 de enero de 2008, radicación 28969   

3 Audio  del registro de la audiencia, 1:40:30.     

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