29419(08-09-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29419  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado Acta No.255  

Bogotá, D. C., ocho (08) de septiembre de dos  mil ocho (2008).   

ASUNTO  

Se   resuelve  el  recurso  de  reposición  formulado  por  el apoderado de JHON JAIRO SANTAMARÍA  PELÁEZ  contra  el  auto  del  10  de  junio de 2008,  mediante    el    cual    la   Sala   inadmitió   la   demanda   de   revisión  presentada.   

HECHOS   Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

1. Los acontecimientos que dieron origen a la  investigación penal se consignaron así en el proveído recurrido:   

“El  once  (11)  de  julio  de dos mil dos  (2002),  el  señor Juan Camilo Murillo Chalarca disparó contra la señora Lina  María  Álvarez  Mesa,  quien se encontraba en la “ferretería servillaves la  30”  ubicada  en  la  ciudad  de  Medellín,  causándole lesiones en la cara.   

Capturado el agresor, confesó haber causado  la  lesión a la víctima, toda vez que Jhon Jairo Santamaría Peláez esposo de  ésta,   ofreció   pagarle  la  suma  de  dos  millones  quinientos  mil  pesos  (2.500.000) por darle muerte.   

La Fiscal 37 Delegada ante los Jueces Penales  del  Circuito  de Medellín vinculó y acusó a Jhon Jairo Santamaría Peláez y  a  Juan  Camilo  Murillo Chalarca  de los delitos de tentativa de homicidio  agravado  y porte ilegal de arma de fuego de defensa personal, decisión que fue  confirmada   por   la   Fiscalía   Tercera   Delegada   ante   el  Tribunal  de  Medellín.   

El  Juez  Cuarto  Penal  del  Circuito  de  Medellín  ordenó  romper la unidad procesal con respecto a Juan Camilo Murillo  Chalarca,  por  haberse  acogido éste a sentencia anticipada, y condenó a Jhon  Jairo  Santamaría Peláez a la pena principal de trece (13) años de prisión y  accesoria  por  el  mismo  lapso,  decisión  confirmada  por  la Sala Penal del  Tribunal   Superior   de   Medellín,   reformándola   solo   en  cuanto  a  la  pena.   

La  Corte  Suprema  de  Justicia  mediante  sentencia  No  22448  del  11  de mayo de 2005 resolvió inadmitir la demanda de  casación   presentada  por  el  defensor  del  señor  John  Jairo  Santamaría  Peláez.”   

Por  auto  del  10  de  junio  de  2008,  se  inadmitió   la  demanda  de  revisión  presentada  a  nombre  de  JHON  JAIRO SANTAMARÍA PELÁEZ, decisión  que es objeto del recurso de reposición.   

LA    PROVIDENCIA  RECURRIDA   

Las  razones  contenidas en el auto censurado  para inadmitir la demanda de revisión fueron las siguientes:   

i)  El  hecho manifestado por el abogado Luis  Forero  Álvarez,  que  expone como nuevo consiste en que el señor Jhon  Jairo  Santamaría Peláez no sabía  de  la  denuncia  penal  instaurada  en  su contra por el delito de inasistencia  alimentaria  para  el  día  de  los hechos, y que cumplía con las obligaciones  para  con  su  hijo al no cancelar la afiliación a la EPS Cafesalud, lo cual en  criterio  del libelista desvirtuaría el móvil cimentado en contra de aquel, en  lo concerniente a no querer responder por su hijo.   

Si bien, el hecho, podría ser nuevo, dado que  nunca   fue  planteado  dentro  del  proceso,  no  es  suficiente  para  modificar el sentido del fallo, toda  vez  que  las  sentencias  no  sólo  se  fundaron en éste móvil sino en otros  medios   de   prueba   que   soportan   la   decisión   de  condena  contra  el  actor.   

ii)  La  manifestación  suministrada  por la  señora  Lina María Álvarez Mesa ante la Fiscalía 59 Delegada ante los Jueces  Penales  de  Medellín,  en la que indicó que Jhon Jairo Santamaría Peláez se  encontraba  detenido  en  la  cárcel  de  envigado  por  un  atraco del que fue  víctima  en la Ferretería Servillaves, cuando un desconocido se le acercó, le  dijo  que  le  entregara el dinero y posteriormente le disparó. Se postula como  otro  hecho  nuevo,  sin  embargo, el censor no aportó ningún medio probatorio  nuevo  y  suficiente  para  modificar  el  sentido  del  fallo,  toda vez que se  demostró  en grado de certeza en los fallos que las lesiones ocasionadas a Lina  María  Álvarez  Mesa  fueron  producto  de  un  acuerdo entre  Jhon Jairo  Santamaría   Peláez   y   Juan   Camilo   Murillo   Chalarca,   y   no  de  un  atraco.   

iii)  Muestra  el  apoderado  de Jhon  Jairo Santamaría Peláez como nueva  prueba,  una  aparente  contradicción entre la primera declaración recibida en  el  proceso  penal,  de  la  víctima  y, la rendida un mes después, dentro del  proceso   de   inasistencia   alimentaria,   que  desvirtúa  el  acuerdo  entre  Santamaría  Peláez  y  Murillo Chalarca para matar a Lina María Álvarez Mesa  y, si, demuestra que dicho acuerdo fue para asustarla.   

Para  la  Sala,  Los  fallos  censurados  se  apoyaron   en   un  nexo  inferencial  serio  y  depurado,  de  los  cuales  era  posible    y   razonable   deducir   que   el  acuerdo  entre  Jhon  Jairo  Santamaría  Peláez  y Juan  Camilo  Murillo  Chalarca fue para matar a la señora Lina María Álvarez Mesa,  y  no,  para  asustarla,  de  allí  que  no es posible reabrir la controversia,  teniendo   en   cuenta   los   mismos  hechos  y  pruebas  considerados  por  el  juzgador.   

iv)  La  sentencia  condenatoria se fundó en  medios  de  persuasión  que  cimentaron la convicción sobre la responsabilidad  penal    del    señor    Jhon   Jairo   Santamaría  Peláez. Además, la demanda no cumple con la carga de  demostrar   la   trascendencia   de  los  hechos  y  el  medio  que  aduce  como  novedosos.   

EL RECURSO  

El   apoderado   del   señor  Jhon  Jairo Santamaría Peláez insiste en  la  admisión  de  la  demanda presentada, porque la prueba nueva que aportó es  relevante   e  idónea  para  conducir  a  la  certeza  de  su  inocencia.    

Para el efecto, reiteró que el acuerdo entre  Juan  Camilo Murillo Chalarca y su defendido fue para intimidar a Lina María, y  así,  lograr  el  anhelado acercamiento con su hijo. Respalda esta teoría, con  fuerza  suficiente  para  modificar  el sentido del fallo, la declaración de la  señora  Lina María Álvarez Mesa ante la Fiscalía 59 Delegada ante los Jueces  Penales del Medellín.   

La  prueba  nueva,  evidencia que Juan Camilo  Murillo  Chalarca  incurrió  en  lo  que  doctrinalmente  se denomina “exceso  cualitativo”,  dado  que,  por  un  acto  voluntario cambió el preacuerdo con  Jhon Jairo Santamaría Pelaez.   

Así  las  cosas,  le  asiste responsabilidad  penal  a  su  defendido  a  título  de  culpa  y  no  de  dolo por las lesiones  ocasionadas a Lina María Álvarez Mesa.   

CONSIDERACIONES  

La  Sala  no  repondrá  su decisión por los  motivos que a continuación se exponen:   

Conforme  se  recordó  en  la  providencia  recurrida,   la   acción   de   revisión   procede   contra   las   sentencias  ejecutoriadas,   

3.   Cuando   después  de  la  sentencia  condenatoria  aparezcan  hechos  nuevos o surjan pruebas, no conocidas al tiempo  de   los   debates,   que   establezcan   la   inocencia  del  condenado,  o  su  inimputabilidad1.   

Presupuesto normativo de la causal, es que los  hechos  o  pruebas  nuevas, afloren sin respecto a la ejecutoria de la sentencia  condenatoria,  pues  el  efecto  de  res iudicata y la pretensión de removerla,  impide  que  la  controversia  propuesta  se  desarrolle  sobre los mismos   supuestos   fácticos   o   los  elementos de convicción valorados por el juzgador.   

Es  necesario  insistir  en que de acuerdo al  principio  de  trascendencia  no  basta  con que los hechos o los medios de prueba que dejaron de incorporarse  al  proceso  o  de  practicarse  por  ser  desconocidos durante su trámite sean  aducidos  con  la  promoción de la acción de revisión, sino que además deben  ser  capaces  de  demostrar  que  de  haber  sido oportunamente conocidos por el  juzgador  hubieran  implicado  una  decisión  sustancialmente  diferente  a  la  adoptada.   

En  ese  orden,  como se dijo en la decisión  censurada,  el  hecho  novus  consistente  en  la  declaración  que hiciera Lina María Álvarez Mesa ante la  Fiscalía  59  Delegada ante los Jueces Penales de Medellín, no aportan ningún  medio  probatorio  nuevo  y  suficiente para modificar el sentido del fallo, por  cuanto  éste  su  funda  en  un  nexo  inferencial  serio  y  depurado, de cuya  convergencia  y  concordancia  entre  indicios  y  otros  medios  de prueba, era  razonable  deducir  que  el  acuerdo  entre Jhon Jairo  Santamaría  Peláez y Juan Camilo Murillo Chalarca fue  para   acabar   con   la   vida   de  Lina  María  Álvarez  Mesa,  y  no  para  intimidarla.   

Es  claro  para  la  Sala  entonces,  que  lo  pretendido  es  prolongar  un  debate  agotado  en  las  instancias aduciendo el  surgimiento,  de  un  hecho  que  no  fue  controvertido  en  las instancias, ni  debatido  como  prueba en la investigación ni en el juicio, pero que no goza de  la  entidad  para  remover  la cosa juzgada que pesa sobre la sentencia, pues de  haber  sido  considerado,  seguramente  tampoco  hubiera  logrado  desvirtuar la  participación   dolosa  de  Jhon  Jairo  Santamaría  Peláez      en      las     conductas     penales  atribuidas.   

Intentar  un  pronunciamiento  sobre  hechos  debatidos  en  el  plenario,  como lo pretende el censor, es incompatible con la  causal  invocada  y con la naturaleza jurídica de la acción de revisión, cuyo  objetivo  es  obtener  el  restablecimiento de la justicia material afectada por  una condena injusta.   

De ésta forma, tratar de conducir al operador  judicial  en  sede  de revisión a revalorar desde otra perspectiva los hechos y  pruebas  aportadas  y  examinadas por el juzgador natural, resulta improcedente,  pues   ello   se   contrapone   a   las   más   elementales  exigencias  de  la  acción.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero. NO REPONER  la providencia recurrida.   

Segundo. Contra esta  decisión no procede recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                                            ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO   

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                                              AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

                             

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                                                                                   YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS    

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                                                   JAVIER ZAPATA ORTIZ   

          Comisión  de servicio   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Ver  artículo 220 de la Ley 600 de 2000.     

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