29358(18-06-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso     No  29358   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Aprobado Acta No. 162  

          Bogotá  D.C.,   dieciocho  (18)  de  junio  de  dos  mil  ocho  (2008).   

VISTOS  

Esta  Corporación  decide  el  recurso  de  apelación  interpuesto  por el defensor de LUIS FRANCISCO BECERRA ARAQUE contra  la  decisión adoptada por el Tribunal Superior de Barranquilla en desarrollo de  la  audiencia preparatoria, adelantada el 13 de febrero de 2008,  por medio  de   la   cual  le  niegan  tres  testimonios  de  los  pedidos  por  esa  parte  procesal.   

En  la  audiencia  preparatoria  adelantada  dentro  del proceso que se sigue contra BECERRA ARAQUE, sindicado de los delitos  de  prevaricato  por  acción,  cohechos  propios,  falsedad por sustracción de  documento  público  y falsedad ideológica en documento público, supuestamente  cometidos  en  su  condición  de  Fiscal  32  de la Unidad Nacional de Derechos  Humanos  y  Derecho Internacional Humanitario, se resuelve sobre las pruebas que  solicitadas  por  las  partes  van  a  practicase en el juicio, de las cuales el  Tribunal  le  niega  a  la  defensa  la  práctica de los testimonios de MARILÚ  MÉNDEZ  RADA,  MIGUEL  FERNÁNDEZ  MASSI  y  JORGE ELIÉCER ESPINOSA, decisión  contra  la  que  el  citado  defensor interpone el recurso de apelación, con el  objetivo  de  que  dicha  decisión sea revocada y proceda la Corte a ordenar la  práctica de dichas probanzas.   

HECHOS  

Fueron conocidos a partir del testimonio del  doctor  RAFAEL  DARÍO  PALOMINO  SILVA,  abogado  de las Autodefensas Unidas de  Colombia,  en  el  que relata que el procesado, en su calidad de Fiscal 32 de la  Unidad  Nacional  de Derechos Humanos, cometió varios  delitos  dirigidos  a  distorsionar las investigaciones penales que la Fiscalía  General    de    la    Nación   adelantaba   contra   paramilitares,  a  cambio  de  dinero;  lo  cual tuvo  incidencia  en  tres  tipos de procesos, tal y como se explica en la resolución  de acusación:     

“1. En  la  Unidad  de  Derechos  Humanos  de la ciudad de Barranquilla  cursan   procesos   contra  varios  paramilitares,  entre  ellos  alias  RAMIRO,  comandante  del Frente Contrainsurgencia Wayú, radicados con los números 2039,  1739    y    1450.     El   primero,  por  la  desaparición  de  los comerciantes MUNIR ALÌ CARRILLO  DAZA,  MANUEL  ANTONIO  DAZA e ISIDRO ANTONIO URIANA, en la ciudad de Maicao (La  Guajira),  apareciendo  investigados  ROLANDO  GUTIÉRREZ GUARDIA, PABLO ANTONIO  PEINADO  PADILLA  y  HÉCTOR  JAIME  MUÑOZ  VILLA. El  segundo,  por  la  masacre  de la finca La Esperanza,  ubicada    en    Carraipia     –vía  Maicao, entrada a la Majayura- en donde se dio muerte a cinco  indígenas  Wayú, adelantado contra JOSÉ LUIS ANGULO GUTIÉRREZ, EBERTO RAFAEL  BERMÚDEZ  PÉREZ  y  LUIS  EDUARDO  IPUS  PINO, entre otros.  El  tercero, por la masacre de la vereda  El  Limón,  jurisdicción  del  municipio  de  San Juan del Cesar (La Guajira),  sitio  en  el  que  se le ocasionó la muerte a JAIME ELIAS MENDOZA LOPERENA y a  otras personas pertenecientes a la etnia Wiwa.   

Manifiesta el denunciante que el doctor LUIS  FRANCISCO  BECERRA  ARAQUE,  quien  en  ese  momento  desempeñaba  como  fiscal  32  de  la  unidad Nacional de Derechos Humanos en la  ciudad  de  Barranquilla,  le  ofreció  a  cambio de dinero,  su  colaboración  para  direccionar los  procesos   referenciados   evitando   que   el  comandante  alias  RAMIRO  fuera  judicializado.   

Fue  así como en el 1739, propuso llamar a  ampliar  a algunas de las personas que habían rendido testimonio y suministrado  una  descripción física que comprometía al comandante RAMIRO, para cambiar en  la   segunda   versión   las  características  morfológicas  del  insurgente,  elaborando  con  los  nuevos  datos  un retrato hablado totalmente alejado de la  realidad,  impidiendo que se conocieran los rasgos físicos que especificaban al  paramilitar   y   que  se  descubriera  que  este  comandante  militaba  en  las  Autodefensas Unidas de Colombia.   

2. También acordó con el abogado PALOMINO  “torcer”  para el logro de la misma finalidad, el proceso 1452, en el que se  investigaba  la  masacre  ocurrida en La Punta de los Remedios, pero a cargo del  despacho  33 en donde la titular es la Dra. LUZ GLADYS CUARTAS RANGEL, porque al  decir de BECERRA “esta mujer también se torcía”.   

3.  Dentro  del  proceso  2146,  adelantado  contra  EDUARDO  E.  VENGOECHEA  MOLA  y  CARLOS  ALBERTO ARRIETA TAPIA, por los  delitos  de porte ilegal de armas, concierto para delinquir, obtención y uso de  documento  falso,  el  Fiscal LUIS FRANCISO BECERRA, le ofreció al testigo LUIS  FRANQUIL  CAMACHO  TÉLLEZ  la  suma  de  dos  millones  de  pesos  para  que no  reconociera  a  ALIAS  PALOMO, durante una diligencia realizada el 1 de junio de  2005, en la Cárcel Modelo de Barranquilla.”   

ANTECEDENTES PROCESALES RELEVANTES  

Con ocasión de la denuncia formulada por el  doctor  RAFAEL  DARÍO  PALOMINO  SILVA  se  ordenaron  algunas  pruebas en fase  preliminar,  que  luego condujeron a justificar la resolución de apertura de la  instrucción  en  la  que se ordenó, tanto la realización de la indagatoria al  doctor  LUIS  FRANCISCO  BECERRA  ARAQUE  como  la  realización  de  múltiples  diligencias, y la recolección de una gran cantidad de pruebas.   

En  mayo  4  de 2007 se define la situación  jurídica  del procesado, imponiéndosele medida de aseguramiento consistente en  detención preventiva sin ningún tipo de beneficio.   

Luego  de  ejecutoriado  el  cierre  de  la  investigación  se produce providencia calificatoria en septiembre 3 de 2007, en  la que se le acusó por las siguientes conductas punibles:   

    

1. Como  presunto autor del concurso material homogéneo  sucesivo  de    prevaricatos   por   acción,   cometidos   en   los   procesos   2039   y  2146.     

    

1. Como  presunto  autor  del  concurso material homogéneo sucesivo de  cohechos  propios  por  solicitar  y recibir dineros para: a) Determinar a JOSÉ  LUIS  ANGULO GUTIÉRREZ a cambiar su testimonio en relación con la descripción  física  de  alias  RAMIRO, y distorsionar con su versión los retratos hablados  que  tendrían  que  realizarse  dentro  de  los  procesos 1450, 1452 y 1739; b)  Determinar  a  JOSÉ GREGORIO ÁLVAREZ VARGAS, a cambiar su testimonio con miras  a  no  reconocer  en  fila de personas a PABLO ANTONIO PEINADO PADILLA y ROLANDO  GUTIÉRREZ  GUARDIA,  en  el  trámite  del  proceso 2039; c) Otorgar libertad a  ROLANDO  GUTIÉRREZ  y  revocar  la  medida  de  aseguramiento  de PABLO ANTONIO  PADILLA,  sindicados de concierto para delinquir y desaparición forzada, dentro  del  proceso 2039; d) Suministrar de manera irregular fotocopias de los procesos  1450  y  1452,  este  último  del  Despacho  33,   a  cambio de dinero; e)  Sustraer  los  retratos  hablados  de  alias  RAMIRO  y  alias JUAN, del proceso  1452.     

    

1. Como  determinador  del  concurso material, homogéneo y sucesivo de  delitos  de  soborno,  cometidos dentro de los procesos 1450, 1452, 1739, 2039 y  2146.     

    

1. Como  autor  del  delito  de  falsedad por sustracción de documento  público, conducta ejecutada al interior del proceso 1452.     

    

1. Como  determinador  del  concurso  material homogéneo y sucesivo de  falsedad  ideológica  en  documento  público,  ejecutada  al  interior  de los  procesos 1450, 1452, 1739, 2039 y 2146.     

Ejecutoriada la calificación fue enviada al  Tribunal  Superior  de  Barranquilla  para  que  diera  inicio  al juicio,   autoridad  que  corrió el traslado correspondiente, dentro del cual se hicieron  solicitudes probatorias.    

La  defensa  solicitó  la  práctica  del  testimonio  de  RODRIGO  TOVAR PUPO (alias JORGE 40), CARLOS ALBERTO SOSA CASTRO  (alias  RAMIRO  o SULEY), de la doctora MARILÚ MÉNDEZ  RADA   (actual   directora  del  Cuerpo  Técnico  de  Investigaciones),  de  JOSÉ  GABRIEL CONEO ÁLVAREZ, también de la doctora LUZ  GLADYS  CUARTAS RANGEL (Fiscal 33 de la Unidad Nacional de Derechos Humanos), de  MIGUEL   FERNÁNDEZ   MASSI  (asistente  de la Fiscalía 33 de la Unidad Nacional de Derechos Humanos), PEDRO  PABLO  GALVÁN  (asistente  judicial de la Fiscalía 32), SIMÓN MENGUAL EPIAYU,  LARRY  CHURON,  MARGARITA  BULA,  ALCIDES  DUQUE  BASTIDAS  y GUILLERMO JIMÉNEZ  (investigadores  del  C.T.I.  adscritos a la Unidad Nacional de Derechos Humanos  con  sede  en  Barranquilla),  de  la  señora  LIMBANIS ISABEL JIMÉNEZ MERCADO  (conocida   como  víctima  al  interior  del  proceso  2039),  de  JORGE  ELIÉCER  ESPINOSA  (adscrito  a la  unidad  de  apoyo  para investigaciones especiales de la Fiscalía General de la  Nación);   y   solicitó   también   inspecciones   judiciales   entre   otras  diligencias.   

Por su parte, la Fiscalía presentó también  solicitudes   probatorias,   al   igual  que  el  representante  del  Ministerio  Público.   

En  noviembre  19  la  defensa  solicitó la  revocatoria  de la medida de aseguramiento de BECERRA ARAQUE con el argumento de  carencia  de su necesidad, lo cual es resuelto negativamente por el tribunal por  decisión  de  diciembre  14 de 2007, en la que tampoco le concede la detención  domiciliaria.   

Por su parte La Fiscalía elevó solicitud de  cambio  de  radicación ante esta Corte, para que el juicio fuese radicado en un  juzgado  de  la ciudad de Bogotá, solicitud que es despachada desfavorablemente  por medio de auto calendado el 28 de noviembre de 2007.   

Se  da inicio a la audiencia preparatoria el  13  de  febrero  de  2008, oportunidad en la que el Tribunal decreta las pruebas  solicitadas,  con  excepción,  entre  otros,  de  tres  de  los testimonios que  solicitó  la  defensa,  decisión  que  fue  objeto  de la apelación ante esta  Corporación, la cual fue concedida en el efecto devolutivo.   

LA IMPUGNACIÓN  

El  apoderado  judicial  de  BECERRA    ARAQUE   interpuso  recurso  de  apelación   en   desarrollo   de   la  audiencia  preparatoria,  y,  en  sustentación  oral en la misma  diligencia,  planteó  las razones por las cuales él  considera   que   las   pruebas   excluidas  por  el  Tribunal deben ser decretadas, señalando lo siguiente:   

         -Entratándose   del  testimonio  de  la  doctora    MARILÚ    MÉNDEZ   RADA   el  profesional radica la trascendencia y  pertinencia  de  esta  probanza  en  que  la  misma  servirá  para  aclarar  la  situación   imputada   a   su  asistido,  relacionada  con  haberle  entregado  dineros  a  una persona que  reúne  la  doble  condición  de  testigo  -en  otros  procesos-   y,  a  la  vez ostenta la calidad de  reinsertado  de  las  Autodefensas Unidas de Colombia; frente a lo cual pretende  probar    con    dicho    testimonio   que   ha  sido  factible  que  el  fiscal  acusado  maneje  dineros  relacionados  con  las ayudas que se otorgan a desmovilizados, siendo pertinente  entonces  que la señora MÉNDEZ RADA explique cuál es el trámite que se sigue  con los desmovilizados que se convierten en testigos.   

– Frente al testimonio de MIGUEL FERNÁNDEZ  MASSI  hace  notar su importancia y pertinencia para sus intereses en que por su  intermedio  se puede esclarecer dónde se encontraba el cuaderno 5º del proceso  1452  de  la  Fiscalía 33 de Derechos Humanos, cuya pérdida o manipulación se  le imputa a su defendido.   

Del   testimonio  de  JORGE  ELIÈCER  ESPINOSA plantea que    su   importancia   deviene   por   cuanto   puede  ofrecer  información  acerca  de si el  denunciante  RAFAEL  DARÍO  PALOMINO SILVA defraudó las arcas patrimoniales de  la  AUC  con  anterioridad  a  su  vinculación  al  programa  de protección de  víctimas y testigos.   

Dentro  del  traslado  del  recurso  y  su  sustentación   intervino,   tanto   la  Fiscalía  como  el  representante  del  Ministerio   Público,   participando   con   sendas  alegaciones,  en  la  que la primera  solicita que se confirme la decisión  con  excepción  de  un  testimonio  de  los  negados,  que  a su juicio si debe  practicarse,   y,   a   su  turno  la  representante  del  Ministerio  Público,  solicitando la confirmación de la decisión impugnada.   

La Fiscalía opina que a la testigo MÉNDEZ  RADA  no  le  consta  nada de lo que se investiga dentro del proceso,   esto  aunado  a  que,  como ya se sabe dentro del proceso,  (por   la   indagatoria   de   BECERRA  ARAQUE)  quien  hace  los  pagos  a  los  desmovilizados  es  la  Coordinación de la Unidad Nacional de Derechos Humanos,  dependencia  de  la  que ya se tiene respuesta en el proceso en la que se aclara  que  no tienen noticia respecto de los pagos realizados a JOSÉ GREGORI ÁLVAREZ  VARGAS   y   JOSÉ   LUIS   ANGULO.   Frente  al  testimonio   de   MIGUEL   FERNÁNDEZ   MASSI  manifiesta su acuerdo con la insistencia de la defensa en su  decreto  por cuanto es la persona que pudiendo aclarar la desaparición temporal  de  uno  de  los   cuadernos  del  proceso  1452,  y  de  la  desaparición  definitiva  de unos folios del mismo; y que además este señor FERNÁNDEZ MASSI  podría  pasar  de  ser  testigo  de  la  defensa  a  procesado por el delito de  falsedad   por  ocultamiento  de  documento  público.    El   representante   de   la   Fiscalía   General  de  la  Nación  predica   finalmente   la  inconducencia    del  testimonio  de   JORGE ESPINOSA en tanto que esta  se  dirige  a comprobar que  el  denunciante  PALOMINO  SILVA  se  apropió de  algunos  dineros de las AUC, lo cual, no solo no es materia de investigación en  este  causa,  sino  que,  de  probarse, dicha conclusión en nada cambiaría los  rumbos  del  presente  proceso. Por eso al final de su intervención solicita la  revocatoria  de  la negativa de decretar el testimonio de FERNANDEZ MASSI, y que  se  confirme  la de no decretar los testimonios de MÉNDEZ RADA y JORGE ELIÉCER  ESPINOSA.   

A  su  turno, el  representante     del    Ministerio    Público           concluye   que  ninguno  de  los  tres  testimonios  debieran  ser  decretados  en  la medida en que el primero de ellos,  el  de  la  doctora  MARILÚ  MÉNDEZ  RADA  nada  puede  ofrecer,  distinto  de  generalidades,  frente  al  manejo de los desmovilizados de las AUC, que en nada  interesan;  frente  al  testimonio de FERNANDEZ MASSI, dice que ya va a declarar  la  titular  del despacho, que puede dar las explicaciones que se le van a pedir  a   FERNANDEZ  MASSI,  razón  por  la  cual  dicho  testimonio  es  estéril  y  repetitivo;  y frente al tercer testimonio, dice la representante de la sociedad  que  el testigo JORGE ELIÉCER ESPINOSA solo nos puede dar información frente a  la  supuesta  defraudación  que  realizó  el  abogado RAFAEL PALOMINO SILVA al  patrimonio  de  las AUC, lo cual desborda el interés de esta causa; con lo cual  concluye  su  solicitud  de  que se mantenga la decisión de exclusión de estos  tres testimonios del juicio que se le sigue a BECERRA ARAQUE.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

De  acuerdo  con lo normado por el artículo  75.3  del  Código  de  Procedimiento  Penal  contenido  en  la Ley 600 de 2000,  corresponde  a  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte Suprema de Justicia  resolver  los  recursos  de  apelación  en  los procesos que conocen en primera  instancia  los  Tribunales Superiores de Distrito; y en consideración a que los  hechos  por  los que se investiga al doctor LUIS FRANCISCO BECERRA ARAQUE tienen  origen  en  su calidad de fiscal delegado ante juzgados penales del circuito, su  juzgamiento  está  asignado  en  primera  instancia  al  Tribunal  Superior del  Distrito  Judicial  de  Barranquilla;   por  lo  que esta Sala de Casación  Penal  es competente para desatar el recurso en cuestión.   

Hay que comenzar por precisar que, tal y como  lo  ordena  la  ley,   toda  providencia  judicial debe fundarse en pruebas  legal,  regular  y  oportunamente  allegadas  a la actuación, de suerte que las  partes  enfrentadas  en  un  juicio  tienen  la  posibilidad  de  participar del  enfrentamiento  dialéctico  que supone la argumentación y la refutación   de  los contendientes, que pugnan por llevar convencimiento al juez acerca de la  veracidad  de  sus  respectivas  tesis  procesales  y  propuestas  fácticas que  construyen  en  el  desarrollo  del  proceso.  Y  la  lucha supone el intento de  persuasión  a  través  de  los  elementos  probatorios  con  los  que  el juez  fundamentaría  la  decisión por medio de la cual otorga la razón a una u otra  parte.   

Y  en ese orden de ideas, lo que delinea los  trazos  dentro  de  los  cuales  debe  moverse  la defensa es la acusación  hecha  por la Fiscalía General de la Nación, pues con la acusación se precisa  qué  es  aquello  que se va a discutir en el juicio, o mejor, se determinan los  cargos  por  los  que  se  acusa  al procesado y con eso se limitan los temas de  prueba de cada una de las partes contendientes.    

Por eso, a la hora del decreto de las pruebas  solicitadas   por  las  partes,  la  ley  procesal1 le ordena al juez rechazar las  pruebas  que  no  conduzcan  a establecer la verdad sobre los hechos materia del  proceso,   o   que   versen  sobre  hechos  notoriamente  impertinentes   o  resulten  manifiestamente superfluas   

Resulta  entonces  imperativo  revisar las  pruebas  cuya  negativa  se  discute a la luz del cargo frente al cual pretenden  producir  algún  tipo  de efecto, para determinar su  procedencia,  o  por el contrario su impertinencia o  su inconducencia.   

La  discusión  se  suscita  en torno de los  testimonios  de  la  doctora   MARILÚ  MÉNDEZ  RADA; de MIGUEL FERNÁNDEZ  MASSI  y   JORGE  ELIÉCER  ESPINOSA solicitados por la defensa, por lo que  debemos  analizarlos  uno  a  uno  para  adoptar  la  decisión  que  en derecho  corresponda.   

En relación con el testimonio de la doctora  MARILÚ  MÉNDEZ RADA, hay que ver que su pertinencia se predica frente al cargo  tercero,  esto  es,  la  acusación  que  se  le  hace  a  BECERRA  ARAQUE  como  determinador  del  concurso  material,  homogéneo  y  sucesivo  de  delitos  de  soborno,  cometidos dentro de los procesos 1450, 1452, 1739, 2039 y 2146, por lo  que  la defensa insiste en el decreto de dicho testimonio toda vez que esta alta  funcionaria  de  la Fiscalía General de la Nación conoce las relaciones que se  desarrollan  entre los reinsertados que se convierten en testigos, sobre lo cual  testificaría,  pero  queda  claro para todos que no conoce los pormenores de la  relación  del ex­­ fiscal  BECERRA  ARAQUE  con  los desmovilizados ni si los sobornaba o no, razón por la  cual  su  testimonio  no  conduciría ni a probar ni a contraprobar el cargo que  por soborno hace la Fiscalía al acusado.   

Como ejercicio hipotético, supongamos que se  decreta  y  se  obtiene  la  práctica del testimonio de la actual directora del  Cuerpo  Técnico de Investigaciones de la Fiscalía General de la Nación. No se  observa,  ni  desde  la motivación de la solicitud de dicha prueba, ni siquiera  desde  la  sustentación de la apelación, que los objetivos de dicho testimonio  se  identifiquen  con  demoler  o  debilitar  el cargo que por soborno se hizo a  BECERRA  ARAQUE, sino, solo informar al proceso aspectos generales del manejo de  los  dineros  de  los  desmovilizados, que superan los objetivos del juicio, los  cuales,  se insiste, están limitados por la acusación.  De la experiencia  y  opinión  que la doctora MÉNDEZ RADA tiene en relación con el manejo de los  dineros  o  ayudas  que  se otorgan a los desmovilizados ya se conoce dentro del  proceso  la versión que le dio a la revista Semana2,  y,  se  reitera,  no  existe  información  acerca  de  que  la  pretendida  como  testigo tenga conocimientos  precisos  acerca de la forma como BECERRA ARAQUE manejaba su relación monetaria  con los desmovilizados.     

Estas razones son suficientes para considerar  que  el  testimonio de la doctora MARILÚ MÉNDEZ RADA resulta inconducente para  los  efectos  del juicio, por lo cual habrá de confirmarse la decisión apelada  de no decretarse su práctica.   

Del  testimonio de MIGUEL FERNANDEZ MASSI se  observa  que  va  dirigido  a  precisar  la  participación  que  pudo  tener el  procesado  en  relación con el cargo señalado en el numeral segundo, literales  “d”  y “e”, esto es, a cambio de dinero, suministrar de manera irregular  copias  del  proceso  1452, y de sustraer del mismo los retratos hablados de dos  miembros  de  las Autodefensas, proceso tramitado en la Fiscalía 33, de la cual  el testigo FERNÁNDEZ MASSI es auxiliar.   

El argumento con base en el cual el Tribunal  negó  la  práctica  de  este testimonio es porque se decretó el de la doctora  GLADYS  CUARTAS  RANGEL,  quien  se desempeña como titular del Despacho, por lo  cual   se   encuentra   superfluo   el   del  auxiliar  FERNÁNDEZ  MASSI.    

Sin embargo, considera esta Corte que pueden  tener  información  diferente  la  Fiscal  CUARTAS  DE  RANGEL  y  el  auxiliar  FERNÁNDEZ  MASSI,  siendo  este último quien puede haber estado más cerca del  proceso  dada  la  naturaleza  de  su  función, quien puede, por tanto, aportar  explicaciones  sobre  los  detalles,  que  tanto  la  defensa,  como también la  Fiscalía  -que  manifestó  su interés en la versión de este testigo- quieren  precisar.   

Se  encuentra  así  que este testimonio sí  puede  conducir a arrojar luz sobre los hechos materia de investigación, razón  suficiente  para  revocar parcialmente la decisión del Tribunal para ordenar su  práctica.   

Frente  al  testimonio del investigador JORE  ELIÉCER  ESPINOSA  se observa que tiene como objetivo probar que el denunciante  desfalcaba  las arcas de las Autodefensas Unidas de Colombia, situación que sin  mayor  esfuerzo  puede  catalogarse  como ajena a los intereses de este proceso,  por  lo  que  se  confirmará  la  decisión  del Tribunal de Barranquilla de no  decretarlo.   

En  este  orden  de  ideas  se  confirmará  parcialmente  la decisión impugnada en el sentido de no ordenar los testimonios  de  MARILÚ  MÉNDEZ  RADA  y  JORGE ELIÉCER ESPINOSA, y se revocará en cuanto  tiene  que  ver  con  el  decreto  de  la  práctica  del  testimonio  de MIGUEL  FERNÁNDEZ MASSI.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia administrando justicia en  nombre de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE:  

CONFIRMAR         parcialmente  la  decisión  impugnada  en  lo  relacionado  con  no  decretar   los   testimonios   de   MARILÚ   MÉNDEZ   RADA  y  JORGE  ELIÉCER  ESPINOSA.   

REVOCAR parcialmente  la  decisión  impugnada  en  lo  relacionado  con  el decreto del testimonio de  MIGUEL  FERNÁNDEZ  MASSI  y  en  consecuencia se ordena su práctica dentro del  trámite de la audiencia pública.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase,  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSE       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                         ALFREDO       GÓMEZ   QUINTERO   

Permiso  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS                   AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

                                   Cita medica   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                                                                  YESID  RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                                            JAVIER       ZAPATA       ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

           

1 El  artículo    235    de    la    Ley    600   de   2000   señala:   “Rechazo  de  las pruebas.  Se inadmitirán las pruebas que  no  conduzcan  a establecer la verdad sobre los hechos materia del proceso o las  que  hayan  sido  obtenidas  en  forma  ilegal.   El  funcionario  judicial  rechazará  mediante  providencia  interlocutoria la práctica de las legalmente  prohibidas  o ineficaces, las que versen sobre hechos notoriamente impertinentes  y las manifiestamente superfluas.”   

2  Cuaderno No 1 del juicio     

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