28851(26-03-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 28851  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobada Acta N° 064  

                               

Bogotá, D. C., veintiséis (26) de marzo de  dos mil ocho (2008).   

V    I   S   T   O  S   

La   Corte   resuelve  la  definición  de  competencias  surgida  entre el Juzgado Segundo de Ejecución de Penas y Medidas  de  Seguridad  de Antioquia y  el Juzgado Veintiocho Penal del Circuito con  funciones   de   Conocimiento   de  Medellín,  en  el  proceso  seguido  contra  MIGUEL    ALCIDES   RESTREPO   MARTÍNEZ,  condenado por los delitos de falsedad marcaria y uso de documento  público falso.   

H    E   C   H   O  S   

Fueron sintetizados por el Juez 28 Penal del  Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento de Medellín, al momento de dictar la  sentencia de primera instancia, de la siguiente manera:   

          “El  14 de marzo de 2007, a eso de las 11:45 horas, por la Avenida  Guayabal  con  calle  20  de  Medellín se desplazaba el vehículo tipo camión,  estacas,   color   rojo,   al   que   le  fueran  observadas  unas  calcomanías  superpuestas,  muy  similar al que se (sic)  ha  venido  siendo  utilizado en Medellín para el hurto de varias  mercancías  entregadas para transportar.  Razón por la cual Agentes de la  Sijin  – Meval, procedieron  a    ordenar    la    detención    de    su    marcha    para    su    correcta  identificación.   

“Revisado  el  automotor,  encuentran  los  investigadores  que  el  número  del  chasis  del  mismo  está  limado  y  los  documentos  que  identifican  al  conductor  como  al  vehículo se observan con  apariencia   de  falsificados,  para  cuya  verificación  se  trasladan  a  las  instalaciones  de  la  SIJIN, donde expertos en identificación de automotores y  documentología  practican  un  peritaje  al vehículo y documentos, encontrando  que  el  bien tenía placas falsas, Nro de motor Regrabado (460670), serie falsa  (NLD69707),  Chasis  Regrabado  (NLD69707),  Nro de seguridad Falso LD69707, Nro  Seguridad   LD460670   Falso,  por  lo  tanto  se  trata  de  un  vehículo  sin  identificación  técnica.  En cuanto a los documentos, se pudo establecer,  que  la Licencia de tránsito Nr. 2004-05631 226949 a nombre de JOHN FABER URIBE  ALVARADO,   no  corresponde  con  los  documentos  de  dicha  especie  expedidos  legalmente.   Igual  predicado se hace con relación a la póliza de seguro  obligatorio,  expedida  por  QBE  Central  de  Seguros Nr. AT 13090 79958325 4 a  nombre  de  JHON FABER URIBE ALVARADO, no corresponde con los documentos de esta  especie expedidos legalmente.   

“De  esta  forma  se  establece que existe  falsedad  marcaria  y  hay  uso de documento público falso, por lo que proceden  los    investigadores    a    leer   los   derechos   al   señor   MIGUEL   ALCIDES   RESTREPO  MARTÍNEZ  y  privarlo de su libertad”.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.  En  el  proceso,  adelantado  bajo  las  previsiones  de la Ley 906 de 2004, se llevó a cabo, el 15 de marzo de 2007, la  audiencia   de   legalización   de   captura,  formulación  de  imputación  e  imposición  de medida de aseguramiento de detención preventiva ante el Juzgado  11   Penal  Municipal  de  Medellín,  despacho  que  legalizó  la  captura  en  flagrancia  y  aprobó el allanamiento a los cargos imputados por los delitos de  falsedad   marcaria   y   uso   de   documento   público   falso.  “No  se  llevó  a  cabo  la audiencia de imposición de medida de  aseguramiento   de   detención  preventiva,  al  haber  declinado  de  ella  la  Fiscalía”.   

2.  El  Fiscal  35  Seccional  presentó  el  respectivo   escrito   de   acusación   por   las   conductas   mencionadas  en  precedencia.   

3. En virtud de lo anterior, el 5 de junio de  2007,  el Juez 28 Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de Medellín,  dictó  la  sentencia  de  primera  instancia  por  medio  de la cual condenó a  Miguel   Alcides   Restrepo   Martínez  a  las  penas  principales de 38 meses de prisión y multa por valor  de  $576.821,oo,  como  autor  de  los  delitos  de  falsedad  marcaria y uso de  documento  público  falso  y  a  la  pena  accesoria  de  inhabilitación en el  ejercicio  de derechos y funciones públicas por un término igual al de la pena  principal.   Así  mismo, le fueron negados los beneficios previstos en los  artículos 38 y 63 del Código Penal.   

4.  Interpuesto  el  recurso  de  apelación  contra  la  anterior  sentencia,  el  9  de  julio  de 2007, se dio inicio en el  Tribunal  Superior  de  Medellín a la audiencia de debate oral correspondiente;  sin  embargo,  como quiera que ninguno de los sujetos procesales compareció, la  Sala  decidió  declarar  desierto  el  recurso de apelación interpuesto por la  defensa.   

5.  Una vez en firme el fallo, el expediente  fue  repartido  al Juzgado Cuarto de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad,  que,   el   15   de   agosto  de  2007,  avocó  el  conocimiento,  “de  conformidad  con  las  previsiones del Artículo 79 de la ley  600 de 2000”.   

Como  quiera  que  el  condenado  no  había  suscrito  la diligencia de compromiso, se dispuso que por el Centro de Servicios  se  realizaran  todas las “gestiones pertinentes para  la    localización    del    condenado    a   fin   de   que   suscriba   dicha  diligencia”.   

6. El 25 de octubre de 2007, según da cuenta  el  informe  número 419 UIC del Departamento de Policía Antioquia destacado en  el  municipio  de  La  Ceja,  dirigido  al  Juez  4° de Ejecución de Penas, el  sentenciado  fue  capturado  en  “momentos en que se  presentó  a  las instalaciones policiales a verificar qué problemas presentaba  ya  que  mediante  consulta  en  la  Registraduría Municipal, le informaron que  mediante  resolución  5425 del año 2007 que trata de “PÉRDIDA O SUSPENSIÓN  DE  DERECHOS POLÍTICOS” por lo cual se procede a solicitar los antecedentes y  quien es solicitado por Su Despacho”.   

7. La defensora de  Restrepo  Martínez, el 20  de  octubre  de  2007, solicitó la “libertad y/o la  revocación  de la sentencia, ya que mi apoderado fue suplantado” por   quien   fuera   capturado  en  flagrancia  y  compareció  al  proceso.  Allegó  con  el  memorial  abundante soportes documentales y cotejo decadactilar realizado con la  tarjeta  de  preparación  de  la  cédula  de ciudadanía que arrojó resultado  positivo para la identificación plena.   

8.  Por  auto del 30 de octubre de 2007, el  Juez  2°  de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad de Antioquia, quien  había  asumido  el  conocimiento  para  la  ejecución  de  la  pena proferida,  señaló  que  no  era “competente para tramitar una  petición  de  revocatoria  de sentencia, pues esta no es competencia asignada a  los  Jueces  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  por la ley”  y,  en  consecuencia, dispuso correr traslado de esta  petición al juez de conocimiento.   

En lo que se relacionaba con la petición de  libertad  sí  se  declaró  competente y, previo a resolver de fondo el asunto,  ordenó  la práctica de varias pruebas tendientes a establecer la verificación  de  la  identidad  “entre  la  persona  actualmente  privada   de   la   libertad,   y   quien   compareciera   en  el  trámite  del  proceso”.   

9.  El  informe  número  109584  del  9 de  noviembre  de  2007  rendido  por  el  jefe  del  Grupo de Lofoscopia del Cuerpo  Técnico  de  Investigación,  estableció que la persona que compareció a  la  audiencia  de  formulación  de  imputación  y  se allanó a los cargos que  sirvieron  de  origen  a  la  sentencia no es la misma que fuera capturada en el  municipio de La Ceja posteriormente.    

El Juez 2° de Ejecución de Penas y Medidas  de  Seguridad  de  Antioquia,  dio cuenta, en punto de la solicitud de libertad,  que  ésta  ya  se  había  hecho efectiva a través de acción de Habeas Corpus  fallada por el Juzgado Civil del Circuito de La Ceja.   

Ahora  bien, en lo referente a la sentencia  condenatoria,   consideró   que  “mal  puede  este  Juzgado  seguir  ejecutando la pena impuesta en un proceso en el que se condenó  a  persona  distinta  a  la que realmente fue retenida el pasado 14 de marzo del  2007”.   Calificó la anterior situación como  una   vía  de  hecho,  en  su  criterio,  por  falta  de  verificación  de  la  individualización  e  identificación  efectuada por la Fiscalía de la persona  retenida   con  la  tarjeta  de  preparación  de  la  cédula  de  Restrepo  Martínez,  “y esto llevó a  que se condenara a un tercero inocente”.   

Por  lo anterior, dispuso la devolución de  la  actuación  al  Juez 28 Penal del Circuito de Medellín, para que se tomasen  los  correctivos  de  ley  para  salvaguardar  la  integridad  y buen nombre del  condenado  indebidamente  y  se persiga al verdadero responsable, proponiendo de  antemano     el     “conflicto    negativo    de  competencias”,    por   considerar   “que  no  le es dable al Juez de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  el  corregir  los yerros en que incurre el Juez de Conocimiento en la  plena    identificación    e    individualización    de   las   personas   que  condena”.   

10.  Por  último,  el  Juez  28  Penal del  Circuito  con  Funciones de Conocimiento de Medellín, mediante proveído del 19  de     noviembre     de     2007,     también     aceptó    la    “colisión  negativa de competencias”  puesto  que  no  aceptó  los  argumentos expuestos en precedencia, “si  se  tiene en cuenta que el Juez que profiere la sentencia no  la  puede  revocar  conforme a los artículos 25 de la Ley 906 de 2004 y 309 del  Código  de  Procedimiento  Civil, al no estar regulado este aspecto en la nueva  codificación  procesal  penal”,  por  lo  que,  en  consecuencia,  tendría  que  asumir  una carga adicional el señor Restrepo  Martínez  y  acudir,  por  su  propia cuenta a la acción de tutela o a la de revisión.   

En  consecuencia, en su criterio, quedaría  como  alternativa judicial la prevista en el inciso final del artículo 29 de la  Constitución  Política  sobre nulidad de la prueba obtenida con violación del  debido  proceso,  declaración que, afirma, debe hacer el Juez 2° de Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de Seguridad, “con base en el  artículo  38, numeral 9°, de la Ley 906 de 2004, ha de concluirse en este caso  en   particular,   que   la   sentencia   hoy   cuestionada   ´ha   perdido  su  vigencia´…”.   Agrega  que  su  Despacho no  puede  hacer  dicha  declaración  porque  a  la fecha actúa dentro del sistema  acusatorio  como  Juez  de  Conocimiento  en  Audiencias Públicas, “hecho  que no le permite retroceder este tipo de actuaciones por  la   vía   escrita,  máxime  cuando  ya  ni  siquiera  tiene  el  control  del  proceso”.     

En consecuencia, el expediente fue remitido a  esta Corporación.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1. La Corte es competente para conocer de la  presente  definición  de competencia que se presenta entre los Juzgados Segundo  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad de Antioquia y 28 Penal del  Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento  de Medellín,  pertenecientes a  diferentes   Distritos  Judiciales  (Antioquia  y  Medellín,  respectivamente),  según  lo  estatuido  en  el  artículo  32,  numeral  4°,  de  la  Ley 906 de  2004.   

2   Ahora bien, con claridad se observa  que  el motivo de divergencia en el caso bajo examen, se centra en la compartida  negativa  de  los  jueces  trabados en conflicto para conocer de la solicitud de  revocatoria  de la sentencia hoy cuestionada, en cuanto que, como  se sabe,  por  razón  de  una  suplantación  de  datos  biográficos  se  condenó a una  persona  que utilizó el nombre de otra.   

En  efecto, el Juez Segundo de Ejecución de  Penas  y Medidas de Seguridad de Antioquia considera que, frente a la situación  que  en  su sentir constituye de una vía de hecho por cuanto que en razón a la  deficiente   verificación   de  la  individualización  e  identificación  del  procesado  se dictó una sentencia condenatoria contra la persona equivocada, el  competente  para  conocer  de  la actuación es el juzgado que dictó tal fallo,  esto  es,  el  Juzgado  28  Penal  del Circuito con Funciones de Conocimiento de  Medellín.     

A  su  vez, para el Juzgado Veintiocho Penal  del  Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento  de Medellín no es de recibo el  planteamiento  anterior,  ya  que  según conforme a los artículos 25 de la Ley  906  de  2004  y  309  del  Código de Procedimiento Civil, el juez que profiere  sentencia no la puede revocar.   

También plantea que, según el contenido de  los  artículos  29,  inciso final de la Constitución Política y artículo 38,  numeral  9°,  de  la Ley 906 de 2004, la sentencia es nula porque ha perdido su  vigencia  y  esa  declaración  le  corresponde efectuarla al Juzgado Segundo de  Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Antioquia.   

3. Frente a lo anterior, es menester advertir  que  no  le  asiste razón a ninguno de los dos despachos colisionantes, como se  expondrá a continuación.   

En  primer  lugar,  en  el caso que ocupa la  atención  de la Sala no existe una vía de hecho, como lo ha alegado el Juzgado  Segundo  de  Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Antioquia, ya que, en  efecto,  la  sentencia no ha perdido ni su presunción de acierto, de legalidad,  ni  tampoco  es  injusta,  como  que fue dictada en contra de la persona que fue  capturada   en   flagrancia   y  se  encuentra  individualizada  dentro  de  las  diligencias.   

De otro lado, precisamente dado que el fallo  de  instancia  fue emitido dentro de los parámetros de la legalidad, tampoco ha  perdido  su  vigencia,  como lo pregona el Juzgado Veintiocho Penal del Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento de Medellín.  Mucho menos, se puede decir  que  se  desconoció  el debido proceso como para que proceda la declaratoria de  nulidad.   

Lo que se ha evidenciado en el proceso es que  se  trató  de  un  caso  de  suplantación,  esto  es,  de usurpación de datos  biográficos  por  quien cometió el ilícito, como que se procesó, se juzgó y  se  condenó  a  quien  pese  a haberse presentado con el nombre de MIGUEL  ALCIDES  RESTREPO  MARTÍNEZ  y la  cédula  de  ciudadanía  número  15´382.653  expedida en La Ceja (Antioquia),  está  visto que su verdadera identidad es otra, por cierto desconocida hasta el  momento.   

Los  anteriores datos, que se consignaron en  las  actas  relacionadas  con  la  captura  en  flagrancia  y en la audiencia de  legalización  de  captura,  formulación  de imputación en la que se allanó a  los    cargos,   han   ocasionado   consecuencias   desfavorables   para   quien  verdaderamente  se  identifica  con  los  nombres  y  número  de  cédula antes  anotados,  en  cuanto que, como ya se sabe incluso una privación de la libertad  le  ha  costado  y  ante los organismos de seguridad del estado y los servidores  públicos   de   policía  judicial  se  encuentra  registrado  con  antecedente  judicial,  y  en  su  contra  fueron  expedidas las correspondientes órdenes de  captura, cuya cancelación se impone ordenar.   

En  virtud de lo anterior, habida cuenta que  la  sentencia  condenatoria es legítima, legal, acertada y justa, habiendo sido  proferida  en  contra  de  quien  se  sabe  infringió  el  Estatuto  Penal,  se  mantendrá incólume.   

Ahora   bien,   el   fallo  mencionado  en  antecedencia   fue   proferido   respecto   de   una   persona   de  quien  obra  individualización,    se   tienen   fotografías,   registros   de   video   y,  especialmente,  las  impresiones  decadactilares  plasmadas  en  la  tarjeta  de  registro  del  Cuerpo Técnico de Investigación tomadas el 14 de marzo de 2007,  cuando  se  le dio captura en flagrancia, datos suficientes que permiten colegir  la   legalidad   y   la   vigencia   del  fallo  condenatorio  proferido  en  su  contra.   

Por  tal  razón,  el  Juzgado  Segundo  de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad, quien es el competente para vigilar  la  condena  impuesta,  es  el  Despacho  que  debe  adelantar las actuaciones y  gestiones  necesarias  a fin de identificar plenamente al verdadero autor de los  punibles   por   los   cuales  se  procedió,  a  fin  de  hacerle  efectiva  la  condena.   

Las  gestiones  comprenderán  no  solamente  aquellas  a tramitar ante la Registraduría Nacional y Regional del Estado Civil  con  base  en  las  impresiones  decadactilares  con  que  se cuenta.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1. DECLARAR que la  competencia  para  conocer  de  la  solicitud  de la revocatoria de la sentencia  condenatoria  dictada  contra  MIGUEL ALCIDES RESTREPO  MARTÍNEZ,  por  los  delitos  de falsedad marcaria en  vehículo  automotor  y  uso  de  documento público falso,  corresponde al  Juzgado  Segundo  de  Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Antioquia. Por lo tanto, remítasele el  expediente.   

2. Por Secretaría  de  la Sala, infórmese lo decidido al Juzgado Veintiocho Penal del Circuito con  Funciones  de  Conocimiento  de  Medellín,  remitiéndole  copia de la presente  decisión.   

3.   Contra  la  presente decisión no procede recurso alguno.   

Comuníquese y cúmplase  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

                                                                                                                                                    COMISIÓN       DE  SERVICIO   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                             JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                        JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA   

JAVIER  ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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