26495(18-04-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26945  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 095  

Bogotá D.C., dieciocho (18) de abril de dos  mil ocho (2008).   

V I S T O S  

La Corte resuelve la procedencia del recurso  de  apelación  interpuesto  por  el  apoderado  de  los condenados LUIS  FRANK  RUIZ  LANCHEROS y FRANK   IVÁN   RUIZ  MORALES,  contra  la  providencia  mediante la cual el Tribunal Superior de Manizales no accedió a la  práctica   de  unas  pruebas  en  desarrollo  de  un  trámite  de  acción  de  revisión.   

A N T EC E D E N T E S  

1.  El Juez Promiscuo del Circuito de Puerto  Boyacá,  el  9  de septiembre de 2005, dictó sentencia de primera instancia en  la  que  condenó  a  Luis Frank Ruiz Lancheros, Frank  Iván  Ruiz Morales, Fernando Andrés González Garzón  y  Wilman López Chavarro a la penas principales de 16 meses de prisión y multa  de  3.3  salarios  mínimos legales mensuales vigentes y a la sanción accesoria  de  inhabilitación  para  el ejercicio de derechos y funciones públicas por un  tiempo   igual   a   la   pena   principal,   como   coautores   del  delito  de  receptación.    

2. Como quiera que contra el citado fallo no  se  interpuso ningún recurso, éste hizo tránsito a cosa juzgada. No obstante,  el   defensor   de   Luis  Frank  Ruiz  Lancheros  y   Frank   Iván   Ruiz  Morales   presentó  demanda  de  revisión  ante  el  Tribunal  Superior  de  Manizales,  el cual mediante providencia  del 31 de  marzo  de 2006, la admitió, de acuerdo con lo reglado en el artículo 194 de la  Ley 906 de 2004.   

3. La citada Corporación por providencia del  2  de  mayo  de 2006, corrió el traslado ordenado en el artículo 195 de la Ley  906  de   2004  para  que  las  partes  solicitaran  las  pruebas  que  estimaran  procedentes,  plazo  del  que  sólo  hizo  uso  el  defensor  de los  sentenciados en precedencia identificados.   

4.  El  18  de  octubre de 2006, se celebró  audiencia  en  la  que  el Tribunal Superior de Manizales negó unas pruebas que  había  solicitado  la  defensa. Así mismo, dispuso la práctica de un medio de  convicción.  Inconforme  con  la  anterior decisión la defensa técnica de los  sentenciados interpuso los recursos de reposición y apelación.   

Resuelto el citado recurso de reposición, el  expediente    fue    remitido    a   esta   Sala   para   que   desate   el   de  apelación.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

En primer lugar, vale recordar que la acción  de  revisión  es  un  trámite  que  se  lleva acabo en forma independiente del  proceso  cuya  revisión  se  solicita  y  sujeto  al cumplimiento de las normas  procesales  que  en  forma expresa regulan su desarrollo. De ahí que durante su  diligenciamiento  deben  acatarse  principios  como el debido proceso, postulado  que    se    encuentra    desarrollado    en    las    correspondientes   normas  legales.   

Así  mismo, recuérdese que el objeto de la  acción  de revisión es la de remover las firmezas de la sentencia o decisiones  ejecutoriadas  que  le  ponen fin a un proceso, de modo que el escenario para la  interposición  de  medios de impugnación no es la actuación que ya finiquitó  en  virtud  de un fallo que hizo tránsito a cosa juzgada, contra el cual no hay  posibilidad de recurrir en modo alguno.   

Dicho de otra forma, dada la naturaleza de la  acción  de  revisión, presupone una competencia única que descarta la segunda  instancia  de las providencias interlocutorias que se profieran en su trámite y  del fallo que pone fin a la misma.   

Frente   a   la  hipótesis  anteriormente  referenciada,  la  jurisprudencia de la Sala ha sido prolija en señalar que las  decisiones  tomadas  en  el curso de la acción de revisión no son susceptibles  de  recurso.  Es decir, que así la decisión revista las características de un  auto  interlocutorio,  no  implica  per  se  la  posibilidad de ser recurrido en  segunda  instancia,  por  la sencilla razón de no estar previsto normativamente  de  manera  expresa  la  procedencia  del  recurso  de apelación en su contra y  corresponder  a  un  asunto  de  única  competencia  susceptible  tan sólo del  recurso de reposición que en este asunto ya fue resuelto.   

En  tales  condiciones, surge nítido que el  recurso  de  apelación  no  está  previsto  como  medio de impugnación de las  decisiones    que    se    adopten   en   el   trámite   de   la   acción   de  revisión.   

En efecto, de acuerdo con el artículo 176 de  la  Ley  906  de  2004  se   sabe  que  el  recurso  de apelación procede,  “salvo  los  casos previstos en este código, contra  los  autos  adoptados  durante  el  desarrollo  de  las  audiencias, y contra la  sentencia condenatoria o absolutoria”.   

Por  su  parte, el artículo 177 de la misma  ley,  modificado  por  el  artículo  13 de la Ley 1142 del 28 de junio de 2007,  contempla  claramente  los  efectos en que se concede el recurso de apelación y  las providencias que son susceptibles del mismo, así:   

   

“En el efecto suspensivo, en cuyo caso la  competencia  de  quien  profirió  la decisión objeto de recurso se suspenderá  desde ese momento hasta cuando la apelación se resuelva:   

   

“1.   La   sentencia   condenatoria   o  absolutoria;   

“2.  El  auto  que  decreta  o rechaza la  solicitud de preclusión;   

“3.    El    auto   que   decide   la  nulidad,   

   

“4.  El  auto  que  niega la práctica de  prueba en el juicio oral; y   

   

“5. El auto que decide sobre la exclusión  de una prueba del juicio oral.   

   

“En el efecto devolutivo, en cuyo caso no  se  suspenderá  el  cumplimiento  de  la  decisión  apelada  ni el curso de la  actuación:   

   

“1.  El  auto  que  resuelve  sobre  la  imposición,     revocatoria     o     sustitución    de    una    medida    de  aseguramiento,   

   

“2.  El  auto  que  resuelve  sobre  la  imposición   de   una   medida  cautelar  que  afecte  bienes  del  imputado  o  acusado,   

   

“3.  El  auto  que  resuelve  sobre  la  legalización de captura,   

   

“4. El auto que decide sobre el control de  legalidad  del  diligenciamiento  de  las  órdenes  de allanamiento y registro,  retención    de    correspondencia,   interceptación   de   comunicaciones   o  recuperación  de  información  dejada  al  navegar por Internet u otros medios  similares,   

   

“5.  El  auto que imprueba la aplicación  del principio de oportunidad en la etapa de investigación; y   

   

“6. El auto que admite la práctica de la  prueba anticipada.”   

De  acuerdo  con  la anterior trascripción,  surge  claro  que  el  legislador  no  contempló  como  motivo para recurrir en  apelación  las  decisiones  que se adopten en virtud del trámite de la acción  de revisión.   

Ahora  bien,  dentro  de una interpretación  sistemática,  también  encuentra  refuerzo  la  tesis anterior al estudiar las  normas  del  Capítulo  X,  Título  VI  del  Libro I de la Ley 906 de 2004, que  regula  lo  atinente  a la acción de revisión, en la medida en que allí no se  establece  el  recurso  de  apelación  contra  las  plurales  decisiones que se  adopten en la misma.   

De  otro  lado,  como lo viene reiterando la  jurisprudencia  de  la  Sala  “en  ninguna parte del  artículo  68  del  Código de Procedimiento Penal (hoy  artículo  32  de la Ley 906 de 2004) se le asigna a la  Corte   la  competencia  para  conocer  en  segunda  instancia  del  recurso  de  apelación  interpuesto  contra  la  providencia  que  dicten  los Tribunales en  desarrollo de la acción de revisión”.   

“Es claro, por último, que la atribución  de  la  Corte  para conocer de los recursos de apelación en los procesos de que  conocen  en  primera  instancia  los  Tribunales Superiores (art. 68-4 del C. de  P.P.)-  hoy artículo 32, numeral 3°, de la Ley 906 de  2004-,   está  referida  a  la  sentencia  y  a  las  providencias   interlocutorias  (art.  202  ib.)-  hoy  artículo  177  de  la  citada  Ley  906-  que se  adopten  dentro  del  proceso penal y es claro que la acción de revisión no es  una    parte    o   prolongación   del   mismo”1.    

En  tales  condiciones,  como  quiera que el  recurso  de  apelación  no  está  previsto  para  el trámite de la acción de  revisión,  la  Sala  se abstendrá de resolver el propuesto, razón por la cual  se  dejará sin efecto el auto que señaló el día y la hora para llevar a cabo  la audiencia de sustentación oral del aludido recurso.   

Por   lo   expuesto,   la   CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

R E S U E L V E  

ABSTENERSE   de  resolver   el  recurso  de  apelación  interpuesto  por  el  apoderado  de  los  condenados  LUIS  FRANK  RUIZ  LANCHEROS  y  FRANK  IVÁN  RUIZ  MORALES.  En consecuencia, se deja sin efecto el auto fechado el 8 de abril  de  2008,  por medio del cual se señaló día y hora para la celebración de la  audiencia de sustentación oral del mentado recurso.   

Comuníquese  esta determinación al abogado  recurrente   y  a  los  demás  intervinientes.  Devuélvase  inmediatamente  la  actuación al tribunal de origen.   

Cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Comisión de servicio  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO           

Permiso  

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                     AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                          YESID     RAMÍREZ     BASTIDAS                                             

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                                                        Excusa  justificada                                                       

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1   Auto  del  27  de marzo de 2000.  Radicación  16.836.  Ver entre otras, autos del 24 de mayo de 1995. Radicación  10465,  16  de  diciembre  de  1999.  Radicación  16355,  27  de marzo de 2000.  Radicación  16836,  26 de febrero de 2002. Radicación 19127, 5 de diciembre de  2002.  Radicación 19985, 3 de febrero de 2003. Radicación 18277, 27 de mayo de  2003.  Radicación  20897,  12  de  noviembre  de 2003. Radicación 21292, 25 de  febrero  de  2004. Radicación 21949, 22 de junio de 2005. Radicación 21611, 29  de  junio de 2005. Radicación 23832, 19 de enero de 2006. Radicación 24243. 25  de abril de 2007. Radicación 11517, etc.     

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