26459(05-08-06)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26459  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No.218   

Bogotá, D. C., cinco (5) de agosto de dos mil  ocho (2008)   

VISTOS  

La Sala se pronuncia acerca de las solicitudes  probatorias  presentadas  por el apoderado del demandante JAIME CASTAÑO SALAZAR  dentro de la presente acción de revisión.   

ANTECEDENTES  

1. El 17 de diciembre  de  2003,  el  Juzgado  Décimo  Penal  del  Circuito  de esta ciudad, profirió  sentencia  mediante  la cual condenó a CLAUDIO OMAR CONVERS ECHEVERRÍA y JAIME  CASTAÑO  SALAZAR,  en condición de coautores responsables del delito de estafa  agravada,  a  las  penas  principales de cincuenta y un (51) meses de prisión y  multa en cuantía de diez mil pesos ($10.000).   

2.  Los  hechos del  caso  indican  que  JAIME  CASTAÑO  SALAZAR  titular  de las cuentas corrientes  números  078-10491-6  y  078-10492-4  del  Banco  de  Bogotá, a pesar de estar  sobregirado  en  varios  millones  de  pesos,  libró  otros  cheques por cifras  multimillonarias,  que  fueron  certificados  por el señor CLAUDIO OMAR CONVERS  ECHEVERRÍA,  quien  desempeñaba el cargo de gerente de la sucursal Metrópolis  de  la  citada  entidad financiera de Bogotá, de que en las cuentas respectivas  tenían   la   provisión   de   fondos   suficientes   para   el  pago  de  los  mismos.   

3.  Presentados para  su  pago,  los  susodichos  títulos fueron devueltos por las causales de fondos  insuficientes   y   cuenta  cancelada,  respectivamente.  Sus  beneficiaros  los  protestaron  e  iniciaron  el correspondiente cobro coactivo a través de sendos  procesos  ejecutivos  en  los  que  fue  demandado  el Banco de Bogotá, entidad  condenada  a pagar la suma de $149.560.000,00 por el cheque No. J9185175 que por  la  suma  de $115.000.000,00 se giró a favor de Benjamín Correa Arango, con la  aludida certificación para su pago, hecha por CONVERS ECHEVERRIA.   

Así  mismo,  en  relación  con  los cheques  J9185075  por  $115.000.000,00,  J91859080  por  idéntico  valor y H6111572 por  $250.000.000,00,  los  que  también fueron certificados, se originaron procesos  ejecutivos  que  se  adelantaban  en  los  Juzgados  37, 40, 10 y 35 Civiles del  Circuito  de  esta  ciudad,  en los cuales se dispuso el embargo de la cuenta de  encaje que el Banco de Bogotá posee en el Banco de la República.   

4.  De esta manera,  los  intereses económicos del Banco de Bogotá fueron afectados con la conducta  de   los   sentenciados   CASTAÑO   SALAZAR   y  CONVERS  ECHEVERRIA,  la  cual  jurídico-penalmente  se  acomodó  en el delito de estafa agravada, regulado en  el  artículo  356 del Decreto Ley 100 de 1980, en concordancia con el numeral 1  del artículo 372 del mismo estatuto.   

Dicha  sentencia  fue  confirmada  en segunda  instancia  por  el  Tribunal Superior de Bogotá, mediante la suya de fecha 1 de  agosto de 2003.   

5.   Ahora,   el  condenado  JAIME  CASTAÑO  SALAZAR por intermedio de apoderado, inició acción  de  revisión  en contra de la aludida sentencia con fundamento en la causal 2ª  del  artículo 220 de la Ley 600 de 2000, en concordancia con los artículos 38,  82  y  42  ibídem,  por  haberse  dictado  en  un  proceso en el cual no podía  proseguirse  la acción penal por haberse configurado la causal de extinción de  la  acción  penal  por  indemnización integral, pues el 15 de octubre de 1999,  mediante  escritura No. 2231 de la Notaría Once de esta ciudad, aquél actuando  en  su  condición  de  socio gestor de Inversiones Solidarias Inversol S. en C.  constituyó  hipoteca  abierta  a  favor del Banco de Bogotá para garantizar el  pago  de  las  obligaciones  que  figuraran  a  favor  de  éste y a cargo de la  mencionada sociedad y de él.   

6.   Admitida  la  demanda  por  reunir  los  requisitos establecidos en el artículo 222 de la Ley  600  de  2000,  se solicitó al Juzgado Décimo Penal del Circuito el expediente  respectivo,  el  cual  fue  remitido  a  esta Corporación a través del Archivo  General.   

7.   Abierto  el  trámite  a pruebas, se corrió traslado a los intervinientes por el término de  quince  días, según lo establece el artículo 224 del Código de Procedimiento  Penal de 2000.   

8.  El apoderado del  Banco  de Bogotá presentó escrito mediante el cual manifiesta que no le asiste  razón  al  autor de la demanda en cuanto es evidente que JAIME CASTAÑO SALAZAR  y  CLAUDIO  OMAR CONVERS ECHEVERRIA ilícitamente produjeron daño patrimonial a  la  entidad  financiera  en cuantía de $1.261.450.164 resultado de la sumatoria  de  las  cuatro  condenas que tuvo que soportar por concepto de capital y de los  intereses    moratorios,    sanciones    y    costas    en    los    respectivos  procesos.   

En  consecuencia, luego de manifestar que con  los  bienes  ofrecidos  por  el señor JAIME CASTAÑO SALAZAR mediante garantía  hipotecaria  no  se  compensaron  los  daños  y perjuicios causados al Banco de  Bogotá, solicita a la Sala declarar infundada la causal invocada.   

9.   Dentro  del  término  correspondiente,  el  apoderado  de  CASTAÑO  SALAZAR  presentó  las  siguientes pretensiones probatorias.   

9.1.  Se tengan como  pruebas   las   siguientes   documentales   que   fueron   presentadas   con  el  libelo:   

9.1.1.  Fotocopia  del  fallo  condenatorio  proferido por el Juez Décimo Penal del Circuito de esta ciudad.   

9.1.2.  Fotocopia de la sentencia dictada por  el  Tribunal  Superior  de Bogotá, Sala Penal, mediante la cual se confirmó la  anterior.   

9.1.3.  Fotocopia  de  la  providencia  que  inadmitió la demanda de casación.   

9.1.4.  La  certificación  expedida  por  el  Juzgado  Primero  de  Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de esta ciudad,  acerca  de  la  autenticidad  de  las  fotocopias de los fallos aludidos y de la  ejecutoria de los mismos.   

9.1.5.  Fotocopia  auténtica de la escritura  pública  número  2231  de  15 octubre de 1999 de la Notaría Once del Círculo  Notarial  de  esta  ciudad,  contentiva  de la hipoteca constituida por valor de  $700.000.000,00  sobre  los  inmuebles  de  propiedad de la sociedad Inversiones  Solidarias  Inversol  S.  en  C.,  representada  legalmente  por  JAIME CASTAÑO  SALAZAR.   

9.1.6.  Original  de  los  certificados  de  libertad  de  los  inmuebles  identificados  con  la matrícula inmobiliaria No.  50N-20331371  y 50N-20331370 de la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos  en  donde  se  observa  la adjudicación por vía de remate a favor del Banco de  Bogotá y la venta que hizo a terceros de dichos inmuebles.   

9.2.   Pidió  la  práctica de los testimonios de:   

9.2.1  El  Representante  Legal  del Banco de  Bogotá,  con el objeto de que establezca en qué circunstancias fue suscrita la  hipoteca  con  la  que  se  garantizaba  el  pago  de  los dineros obtenidos por  CASTAÑO  SALAZAR,  cuáles  fueron  los cheques y valores que tuvo que pagar el  banco.   

9.2.2.   La  doctora  Luz  Bibiana  Cañón  Castaño,  a  quien  le consta las gestiones y esfuerzos económicos que hizo el  señor  JAIME  CASTAÑO  SALAZAR para cancelar sus obligaciones con el banco, la  forma como fueron cumplidas y las garantías que ofreció.   

10. El apoderado del  Banco de Bogotá, no solicitó la práctica de pruebas.   

CONSIDERACIONES  

1.   De   las  peticiones probatorias   

Como  bien  lo  ha  recalcado  la  Corte, el  “periodo  probatorio  de  la  acción  de revisión  tiene  como  finalidad demostrar los supuestos sobre los cuales se fundamenta la  causal  invocada,  de  manera que la conducencia de una prueba está marcada por  la  naturaleza  de  esa causal; y su pertinencia por la eficacia que pueda tener  para  comprobar  la  circunstancia que ha servido de sustento a la postulación;  conducencia  y pertinencia que el actor debe alegar respecto de cada elemento de  juicio     que    pretenda    se    allegue    a    la    actuación”1.   

En  el  asunto que centra la atención de la  Sala,  la  causal  invocada  por  la  demandante  es la correspondiente al numeral  2    del    artículo   220   del   Código  de  Procedimiento Penal, la cual se  refiere  a  que se hubiere  dictado  sentencia condenatoria o impuesto medida de seguridad en proceso que no  podía  iniciarse  o  proseguirse  por prescripción de la acción, por falta de  querella  o  petición  válidamente  formulada,  o por cualquier otra causal de  extinción de la acción penal.   

En  consecuencia,  las  pruebas  solicitadas  ineludiblemente  deben  tener  relación con la esencia de dicha causal, sin que  se   pueda  pretender  con  ellas  nuevos  debates  en  torno  de  aspectos  que  oportunamente  fueron  depurados  en  las instancias. Así, en tratándose de la  causal  2ª del artículo 220 de la Ley 600 de 2000, se deben demostrar aspectos  notorios  que no dejen duda de que el proceso se culminó con sentencia, a pesar  de  haber  confluido  con  anterioridad  causal  que  impedía  continuar con el  ejercicio de la acción penal.   

Así, el análisis  acerca  de  la procedencia, pertinencia y conducencia de las pruebas pedidas por  el  demandante  se  hará  teniendo  en  cuenta  el objeto de prueba,  esto  es,  su  utilidad  con  miras  a  establecer  si realmente  concurrió    la    causal   que   alega  el  defensor  impedía  continuar  con el ejercicio de la acción  penal.   

En   este  orden  de  ideas,  los  testimonios solicitados por   el   apoderado   de  JAIME        CASTAÑO       SALAZAR       están       encaminados   a  plantear  un  debate  probatorio  relacionado  con  aspectos  que  no tienen incidencia frente a la causal  invocada,    la    que  inevitablemente  cabalga     sobre     situaciones    estrictamente  objetivas,    que   no  se  pueden  encontrar en lo  que  aseveren las personas  respecto  de quienes solicita declaración.   

Las circunstancias  en   las   cuales   CASTAÑO   SALAZAR  acordó  con  el  Banco  de  Bogotá  la  devolución  de los dineros  o   los  esfuerzos  que  hizo  para  satisfacer  sus  obligaciones  con  el banco,  no   tienen    repercusión    alguna   en   este   trámite,  en  cuanto  lo  que  salta  a  la  vista  es  que  constituyó  una  hipoteca  a  favor del banco  sobre    dos   inmuebles,   como   se   desprende          del     contenido     de     la     escritura    2231  de  15 de octubre de 1999, suscrita en la Notaría  Once  de  esta  ciudad,  con         la        finalidad  de  “garantizar   al   BANCO   DE   BOGOTA   cualquier  obligación     que     por    cualquier    motivo  tuviere(n)   o   llegaren  a  contraer  la  sociedad  INVERSIONES   SOLIDARIAS   INVERSOL   S.   EN  C.  y  /o  JAIME  CASTAÑO  SALAZAR,  quienes  en adelante se  llamaran  los  deudores conjunta o separadamente (sic)  directa  o  indirectamente  a  favor  de  EL  BANCO  y/o  de cualesquiera de sus  filiales  o subsidiarias nacionales o extranjeras o las que llegare a   tener,   por   cualquier  concepto  […]   La   presente   garantía   cubre   además  especialmente  las consecuencias desfavorables que EL  BANCO  llegue  a sufrir a causa del giro y entrega de  cheques  de  diversas  cuantías, que hubieran realizado o realicen LOS DEUDORES  sin  la  debida  provisión  de  fondos,  contra las  cuentas  corrientes  que los mismos hubiesen tenido, tengan o lleguen a tener en  el   BANCO   cuyo   pago  se  reclame  o  demande  contra  EL  BANCO.  La hipoteca entonces, cubrirá todas y cada una de las sumas de  dinero   que   el   BANCO   pague   o   deba  reconocer  a  terceros  como consecuencias de las demandas, procesos, medidas cautelares  o  de  las  condenas  que  puedan  proferirse  mediante  decisión  o  sentencia  ejecutoriada  contra  EL BANCO por cualquier autoridad o jurisdicción que éste  conociendo o llegue a conocer de las controversias originadas…”   

La  constitución  de  tal  garantía  por el  sentenciado  CASTAÑO  SALAZAR  a  favor  del  Banco  de  Bogotá,  es lo que su  defensor  esgrime  para demostrar la causal de revisión que invoca como soporte  de  la  demanda,  en  cuanto  asimila  el  contrato  de  hipoteca  a  un acto de  indemnización  integral,  que  impedía al Estado continuar con el ejercicio de  la  acción  penal,  porque  con ella, entiende, se salvaguardaban los intereses  económicos del banco.   

En     este     sentido,  en  el  numeral  28  de  la demanda  el           defensor          alega:  “…confirma   nuestra   solicitud  de  revisión  además  de  los  fundamentos  de hecho ya reseñados lo que siempre el suscrito  supuso  que  iba  a  ocurrir  como  lógica y legal consecuencia que el Banco de  Bogotá   tuviese  una  Garantía  Hipotecaria,  que  consistió  sencillamente  en  que  el  Banco  de Bogotá inició formalmente un  proceso  ejecutivo  contra  mi  representado  en  el  año 2002 y luego mediante  oficio  No.  3631  de fecha 28 de noviembre de 2.002, proveniente del Juzgado 19  Civil  del  Circuito de Bogotá procedió a embargar los predios de propiedad de  mi  representado  para  luego  secuestrarlos  y  rematarlos  como  efectivamente  sucedió  al  lograr  la  ADJUDICACIÓN  EN REMATE el 29 de julio de 2.005, como  obra    claramente   en   los   certificados   de   tradición…”   

En     consecuencia,     las  declaraciones  que solicita con el  fin   de   dejar   demostradas  las  circunstancias  en    que    el    sentenciado    Jaime   Castaño  Salazar  constituyó  la  hipoteca   para   garantizar   el   pago   de  los  dineros  que  ilícitamente    obtuvo    del    Banco    de    Bogotá,  así como los esfuerzos económicos  que    efectuó   con   tal   cometido,  son  impertinentes  frente  a  la  naturaleza  de  la acción de  revisión    y   la   causal   alegada,      en    cuanto   propone  que    el    proceso  adelantado     en  contra de su procurado no  podía        haber       terminado       con       sentencia       condenatoria,   porque   durante   su  trámite  se  indemnizaron              los              perjuicios             ocasionados        al  Banco de Bogotá  con  la  conducta  punible,  es decir,  que  ocurrió una causal  de   improseguibilidad   de   la   acción   penal,  de  acuerdo  con  lo  consignado  en  la  Escritura Pública No. 2231 de 15 de  octubre de 1999 de la Notaría Once.   

Es  que teniendo  en  cuenta  que  el  Banco  de  Bogotá  respondió en este trámite,   a   través   de   su  apoderado,  que   los   perjuicios  causados    con    la    conducta   del   procesado   no   fueron   reparados,       pues,      según      dice,  sufragó  la    suma   de   $1.261.450.164   correspondientes  a  cuatro  condenas  que  comprendieron           capital,  intereses  moratorios,  sanciones y  costas   en  los  procesos  respectivos,  dinero que  no  fue  compensado  con  los inmuebles suministrados     en     garantía,  fácil  es  advertir  el  punto    de    vista  de su representante legal al respecto.   

Por lo tanto, se  negarán  los testimonios solicitados por el defensor  y   se   acogerán   como   pruebas   documentales  referidas  en los numerales 9.1.1 a 9.1.6  de  esta   providencia,   las  cuales  se  encuentran  en  el  expediente  y  tienen  relación  con los anexos  obligados  como  las sentencias de primera y segunda instancia, el auto mediante  el  cual  esta  Corporación  no  admitió  la  demanda de casación,  además,  la   escritura   pública   2231   de   15  de  octubre  de  1999,  con  la cual  JAIME  CASTAÑO  SALAZAR,  socio   gestor  y  representante  legal  de Inversiones Solidarias Inversol S. en C. constituyó hipoteca  abierta  a  favor  del  Banco de Bogotá,      contrato      cuyo   mérito   estima   el  defensor  produjo      la  causal  de  improseguibilidad  que alega,  y  los  certificados    de  tradición  de  los  inmuebles  gravados,  en  donde  consta  que los    mismos    fueron   adjudicados  al       citado  banco,  en diligencia de  remate   

2. Pruebas de oficio  

Por considerar de interés para los fines del  presente  trámite  lo  ocurrido  en el proceso ejecutivo hipotecario adelantado  por  el Banco de Bogotá contra Inversiones Solidarias Inversol S. en C. y Jaime  Castaño  Salazar,  solicítese al Juzgado 19 Civil del Circuito de esta ciudad,  donde se tramitó, remita copias del mismo.   

3.  Precisión  final   

En    relación    con    el  escrito  presentado por el apoderado del Banco de Bogotá, por  medio  del cual pide se declare infundada la causal de revisión invocada por el  actor, la Sala se pronunciará en el momento procesal oportuno.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1. Tener  como  pruebas  para este trámite, las señaladas en los numerales  9.1.1 a 9.1.6 de esta providencia.   

2.     No  admitir   como   pruebas   las   declaraciones   del  Representante  Legal  del  Banco  de  Bogotá  y  la doctora Luz Bibiana Cañón  Castaño,   solicitadas  por  al  apoderado  del  demandante,  por  las  razones  anotadas.   

3.  Oficiar  al  Juzgado  19  Civil del Circuito de esta ciudad, para  los fines indicados en la anterior motivación.   

Contra  este  auto,  procede  el  recurso  de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase  

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA   

Magistrado  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                RICARDO     CALVETE  RANGEL   

                                          Magistrado                                                                         Conjuez   

PATRICIA  CASTRO  DE  CARDENAS                               ALFONSO     GÓMEZ  MÉNDEZ   

                          Conjuez                                                                  Conjuez – Renuncio   

MARIA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  L.                         AUGUSTO J.  IBÁÑEZ GUZMÁN   

                          Magistrada                                                                     Magistrado   

WILLIAM   MONROY   VICTORIA                                                                                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

               Conjuez                                                                                           Magistrado   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Auto de 23 de abril de 2003, radicación 18453.     

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