24678(06-03-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 24678  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

          Magistrado  Ponente   

          JAVIER ZAPATA ORTIZ   

          Aprobado Acta No. 52.   

Bogotá  D. C., seis (6) de marzo de dos mil  ocho (2008).   

VISTOS  

Mediante sentencia de 19 de mayo de 2005, el  Juzgado  de  Primera  Instancia  141  de  la  Policía  Metropolitana de Bogotá  absolvió  a  JESÚS  DARÍO  PÉREZ  VARGAS,  por  el  delito  de  lesiones personales.   

Al  desatar la apelación interpuesta por el  representante  de  la  parte civil, en fallo de 28 de julio de 2005, el Tribunal  Superior   Militar   revocó   la   decisión   de  primera  instancia,  con  la  modificación  consistente  en  condenar  a  JESÚS DARÍO PÉREZ VARGAS, por el  delito     de    lesiones    personales,  a  la  pena  de  dos  (2) años de prisión, al pago de multa por  valor  de cuatro mil pesos (4.000.oo), a la accesoria de la separación absoluta  de  la  fuerza pública y la interdicción de derechos y funciones públicas por  igual  tiempo  al  de la pena principal; al pago de novecientos noventa y cuatro  mil  pesos ($994.000.oo) como lucro cesante; y le suspendió condicionalmente la  ejecución de la pena.   

El  defensor  del  implicado  interpuso  el  recurso  extraordinario;  y  la  demanda fue inadmitida por la Sala de Casación  Penal,  con  auto  de  27 de junio de 2007. Sin embargo, en dicha providencia se  dispuso  correr  traslado  a  la  Procuraduría  General  de la Nación para que  conceptuara  sobre  la vulneración del principio de la no reforma en perjuicio,  materializada  en  la  decisión  que  resolvió  el recurso de apelación   interpuesto  por  el  defensor del procesado PÉREZ VARGAS contra la providencia  acusatoria.   

En  esta  oportunidad,  en  ejercicio  de la  facultad  otorgada  a  la Corte en el inciso final del artículo 216 del Código  de  Procedimiento  Penal,  Ley  600  de  2000,  la  Sala  emite  la sentencia de  casación que en derecho corresponda.   

HECHOS  

Fueron relatados de la siguiente manera en la  sentencia proferida por el Tribunal Superior Militar:   

“Tuvieron  ocurrencia  el  día  29  de  septiembre   de   1998,  cuando  en  persecución  policial,  fue  lesionado  el  particular  URIEL  ALEJO  MONTERO PEÑA, quien conducía un vehículo automóvil  particular,  y  quien  lejos  de  aceptar  la solicitud de detención se da a la  fuga,  razón por la cual los policiales accionaron sus armas en la persecución  que  terminó  a  pie,  al estrellarse el automotor contra un poste, haciéndose  cargos  contra  el  agente  JESÚS  DARÍO  PÉREZ  VARGAS, como el autor de las  lesiones.”1   

ACTUACIÓN  PROCESAL  RELEVANTE   

          1.  Adelantada  la  etapa  de instrucción,  la Fiscalía Penal  Militar  142  ante  el Juzgado de Primera Instancia de la Inspección General de  la  Policía  Nacional, el 31 de enero de 2003 calificó el mérito del sumario,  con  resolución  de  acusación  en  contra  del  Agente  JESÚS  DARÍO PÉREZ  VARGAS2,  como probable  autor  del  delito  de  lesiones  personales culposas, conforme a los artículos  267, 268 y 275 del Decreto 2550 de 1988.   

2. Impugnada la acusación únicamente por el  defensor  del  procesado, la  Fiscalía  Tercera  Delegada  ante el Tribunal Superior Militar, en decisión de  11  de  marzo  de 2004 modificó la acusación, en el sentido que la imputación  era  por  el  delito  de  lesiones  personales  bajo  la  forma  de culpabilidad  dolosa3.   

3. El Juzgado de Primera Instancia 141 de la  Policía  Metropolitana  de  Bogotá  D.  C.,  el  19 de mayo de 2005, profirió  sentencia  en  la  que  absolvió  a  JESÚS  DARÍO PÉREZ VARGAS de los cargos  imputados  en  la  resolución  de  acusación  de  2° grado, contra la cual el  apoderado de la Parte Civil interpuso el recurso de apelación.   

4.  El Tribunal Superior Militar, al desatar  la  alzada  revocó  la  decisión  impugnada  y,  en  su  defecto,  condenó al  procesado  JESÚS  DARÍO  PÉREZ  VARGAS  a  las penas de 2 años de prisión y  multa  $4.000,  así  como a las accesorias de separación absoluta de la fuerza  pública  y  la interdicción de derechos y funciones públicas por igual tiempo  al  de  la  pena principal, la que ahora es objeto del recurso extraordinario de  casación.   

5. El defensor de JESÚS DARIO PÉREZ VARGAS  interpuso  y  sustentó el recurso extraordinario de casación, cuya demanda fue  inadmitida   por   esta  Sala  de  la  Corte,  con  auto  del  27  de  junio  de  2007.   

Con  todo,  al  detectar  que  al momento de  resolver  el  recurso  de  apelación  de  la  providencia acusatoria se habría  podido  incurrir  en  “posibles vulneraciones de las  garantías  constitucionales  al  debido proceso”, se  ordenó   correr   traslado  a  la  Procuraduría  Delegada  para  que  emitiera  concepto.   

CONCEPTO DEL MINISTERIO PÚBLICO  

El      Procurador     Segundo Delegado para la Casación Penal  reseña que en la resolución de acusación proferida  por  la  Fiscalía  Penal Militar 142 se le imputó a VARGAS PÉREZ el delito de  lesiones  personales  culposas  con  deformidad  e  incapacidad,  decisión  que  apelada    por    su    defensor,    la   Fiscalía   Tercera   Penal   Militar   ante   el   Tribunal  Superior  Militar modificó el numeral primero de la parte  resolutiva   de   la   providencia,   cambiando   el   delito   de  lesiones  personales  culposas por el de  lesiones      personales      dolosas,  con lo que considera se sobrepasó el límite que le imponía el  recurso,  en  razón  a  que  el  apelante  único no discutió la calificación  jurídica,  solamente  lo  hizo  sobre  el  aspecto  probatorio  con  miras a la  absolución del acusado.   

Precisa        que,  conforme  al  artículo 204 de la Ley  600 de 2000, la competencia  del  ad-quem  en ejercicio  del  recurso  de  apelación  se  limita  a  los  aspectos  impugnados y los que  inescindiblemente  se  le  vinculan,  con lo que se marcan los derroteros en los  cuales  se  debe mover el superior, tanto así, que el artículo 194 de la misma  obra  le  impone  al  recurrente  la  carga  de  sustentar  el  recurso  o de lo  contrario deberá declararlo desierto.   

Así  considera  que,  el  superior se pronunció sobre un aspecto no  comprendido  en la impugnación que no se cataloga como inescindible al tema del  recurso,  y  de  esa manera  desbordó   su   competencia   funcional,      por     tanto,     violó   el  principio   de  limitación  propio  del  recurso  de  apelación,   y  también  quebrantó de paso el de defensa, por no haber tenido  el procesado la oportunidad de controvertir ese nuevo aspecto.   

Agrega  que,    de    manera  adicional, dada la calidad  de   apelante  único,  se  agravó     la     situación     del     procesado  con     violación  del      principio     de     la     reformatio  in  pejus, respecto del cual  acota,  el  criterio  de  la  Sala  Penal  de la Corte  correspondía  a que sólo se predicaba de las sentencias (casaciones No. 20587,  25329  y  2433), pero que con la entrada en vigencia de la Ley 906 de 2004, este  principio  se  extendió también a las providencias que se profieran en segunda  instancia,  como  lo  consagra el artículo 20 de ese  ordenamiento,  aspecto  que ya desarrolló la Sala en  la    sentencia    No.  26129    de    21de   marzo   de   2007.   

Manifiesta  que  la     extensión    de   la   reformatio   in  pejus      se      debe      aplicar a este  caso  por razones de favorabilidad, por tratarse de un  principio   general   del   derecho   de  carácter  procesal  y  una  garantía  constitucional  que  no  es  de  la esencia   o   naturaleza   solamente   del  sistema  acusatorio,  siendo  subsanable  el  error en esta sede al no afectarse el núcleo de la imputación,  modificación      que      beneficia      al      procesado,     sin  que  sea  necesario  recurrir  a la  nulidad.   

Solicita  se case la sentencia atacada por  vulneración  de las garantías fundamentales al debido proceso y se redosifique  la  pena de acuerdo con el  delito  de  lesiones  personales  con  incapacidad  y deformidad en la modalidad  culposa  como  fue  imputado  por  la  Fiscalía 142 Penal Militar y también se  redosifique la pena accesoria.   

CONSIDERACIONES  DE LA  SALA   

Mediante  proveído del 27 de junio de 2007,  la  Sala inadmitió la demanda de casación presentada a favor de PÉREZ VARGAS,  haciendo  la salvedad que podría haberse presentado una eventual trasgresión a  los  derechos fundamentales del procesado en lo atinente al principio de reforma  en  perjuicio, cuando resolvió la Fiscalía de segunda instancia, el recurso de  apelación,  contra la resolución de acusación, sustentado por el defensor del  imputado;  al  variarse  el  esquema  dogmático  de  responsabilidad culposa en  dolosa, con base en el conglomerado probatorio.   

Es  por  ello  que  el  Representante  de la  sociedad   conceptuó   sobre   la   posible   vulneración   a  las  garantías  constitucionales,  tal  y  como  se  reseño  atrás. No obstante, debe la Corte  precisar  que  por  virtud  de  la  facultad  oficiosa,  las decisiones  de  instancia  se  estudian  en  casación,  sin  que sea requisito indispensable la  admisión  del  libelo,  precisamente, porque el demandante no percibió aquello  que  la  Sala  quiso  constatar, como en el caso de estudio; en el entendido que  verificada  la  situación,  no  se  percibe  en  su  contexto temático ninguna  vulneración   a   los  derechos  fundamentales  en  cabeza  de  PÉREZ  VARGAS.   

Despejada la duda de una posible vulneración  de  derechos,  tal y como se expondrá a continuación, la decisión abordada en  instancias cobra firmeza.   

Realizado  un  detallado  estudio  del  tema  objeto  de  pronunciamiento,  encuentra  la  Sala  que  no  le  asiste razón al  Procurador  Segundo  Delegado  para  la Casación Penal en su concepto, en tanto  sostiene  que el funcionario judicial encargado de la fiscalía de segundo grado  al  conocer del recurso de apelación, desbordó su competencia funcional,   violentando de esta manera el principio de limitación del recurso.   

          Como  se  relató  en el acápite destinado a reseñar la actuación  procesal,   al  calificar  el  mérito del sumario, el  31 de enero de  2003,  la Fiscalía Penal Militar 142 ante el Juzgado de Primera Instancia de la  Inspección   General   de   la  Policía  Nacional,  profirió  resolución  de  acusación   en  contra  del  Agente  JESÚS  DARÍO  PÉREZ  VARGAS   como  probable  autor  del  delito  de  lesiones personales culposas  conforme a los artículos 267, 268 y 275 del Decreto 2550 de 1988.   

Impugnada  la  acusación únicamente por el  defensor  del  procesado  PÉREZ  VARGAS,  el  11  de  marzo  de  2004  la Fiscalía Tercera Delegada ante el  Tribunal  Superior  Militar,  modificó la acusación formulando una imputación  por  el  delito  de  lesiones  personales      bajo     la     forma     de     culpabilidad     dolosa.   

De   la   revisión   del   escrito   de  impugnación4,  es  claro,  que  el  apelante  plantea como temas del recurso, la  investigación  integral;  la valoración probatoria;  y la responsabilidad  de   JESÚS  DARIO  PÉREZ  VARGAS  en  la  comisión  del  delito  de  lesiones  personales,  en  procura  que  el  funcionario  de segunda instancia revocara la  acusación que se le había proferido.   

Surtida  la  etapa del juicio, el Juzgado de  Primera  Instancia  141  de la Policía Metropolitana de Bogotá D. C., el 19 de  mayo  de  2005,  profirió  sentencia en la que absolvió a JESÚS DARÍO PÉREZ  VARGAS.   

          Interpuesto  el  recurso  de  apelación  por el representante de la  parte  civil,  el  Tribunal  Superior  Militar  revocó  la decisión y condenó  JESÚS  DARÍO  PÉREZ  VARGAS  como  autor  del  delito  de lesiones personales  dolosas  con  incapacidad  para  trabajar  de 35 días y secuelas por deformidad  física  de  carácter  permanente,  a  las penas de 2 años de prisión y multa  $4.000,  así  como  a  las  accesorias  de  separación  absoluta  de la fuerza  pública  y  la interdicción de derechos y funciones públicas por igual tiempo  al  de  la  pena principal, la que ahora es objeto del recurso extraordinario de  casación.   

Resulta  incuestionable,  que  en el momento  procesal  en  que  la  Fiscalía  Tercera  Delegada  ante  el  Tribunal Superior  Militar,  como  funcionario judicial de segunda instancia, conoció con ocasión  del  recurso de apelación y modificó la calificación jurídica adecuada en la  providencia  acusatoria,  para  ahora  formular una imputación por el delito de  lesiones  personales  bajo  la  forma  de culpabilidad dolosa que no había sido  imputada  en  el  pliego de cargos, obró, conforme a los límites que le ciñen  su  competencia  funcional,  como  quiera  que,  el  tema  de  la  modalidad  de  culpabilidad  como  nexo  sicológico  resulta inescindiblemente vinculado a los  temas  de apelación que se contenían en el libelo de impugnación (la  investigación  integral;  la  valoración  probatoria;  y la  responsabilidad), específicamente, la responsabilidad  penal,  al  cual  le son inherentes el dolo, la culpa y la preterintención como  formas de culpabilidad.   

Es  claro  para  la  Sala,  que al atacar la  resolución  de  acusación  de  primera  instancia,  el  recurrente cimentó la  controversia  en  el  universo  conceptual  materia de esa providencia y otorgó  así,  libertad  al  superior,  para  que  se  pronunciara sobre todos los temas  objeto de debate.   

Con  esto,  el  fiscal  de segunda instancia  tenía  facultad  para  actuar  como  hizo,  podía  reformar  la  modalidad  de  culpabilidad  del delito de lesiones personales de culposas a dolosas, aunque el  defensor  fuera  apelante  único,  condiciones  en  las  cuales  no  se afectan  garantías fundamentales.   

7.  El  artículo  31  de  la  Constitución  Política,   inciso   2°,   establece   la   garantía   de   la   reformatio  in  pejus, cuando señala que  el  superior no podrá agravar la pena impuesta cuando el condenado sea apelante  único.   

Canon constitucional que se reglamenta en el  contenido  del  inciso  segundo  del  artículo 204 del Código de Procedimiento  Penal  (Ley 600 de 200) que  establece:   

“Cuando   se   trate   de   sentencia  condenatoria  el  juez  no podrá en ningún caso agravar la sanción, salvo que  el  fiscal  o  el  agente  del  Ministerio  público  o la parte civil, teniendo  interés para ello la hubieren recurrido.”   

Instituto         -reformatio  in  pejus-, que irradia sus  efectos  restrictivos sólo respecto de las sentencias condenatorias y de manera  específica en relación con la pena y sus componentes.   

Tampoco le asiste razón al señor Procurador  Delegada  al  solicitar se case la sentencia por violación a la prohibición de  reforma  en  peor,  pues, la norma instrumental consagra este evento, sólo para  sentencias  condenatorias  y  como es claro, la afectación en peor que aquí se  señala,  corresponde  a la resolución de acusación, que como acto procesal no  corresponde ni equivale a la sentencia condenatoria.   

En    suma,    no    se    casará    la  sentencia.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia, administrando justicia en  nombre de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE   

No       casar   la   sentencia  de  28  de julio de 2005, proferida por el  Tribunal  Superior  Militar  proferida  contra  JESÚS DARIO PÉREZ VARGAS, como  autor  del delito de lesiones en la modalidad dolosa, conforme lo expuesto en la  parte motiva de esta providencia.   

Contra  la  presente sentencia no procede  recurso alguno.   

Cópiese,  notifíquese,  devuélvase  al  Tribunal de origen y cúmplase.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

ALFREDO   GÓMEZ  QUINTERO                       MARÍA  DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE L.   

AUGUTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                        JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                           JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Las  lesiones fueron causadas con arma de fuego.   

2  Cuaderno original No. 3, folio 671.   

3  Cuaderno original No. 3, folio 737.   

4  Cuaderno original No. 3, folio 726.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *