28929(10-12-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28929  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

          Magistrado Ponente   

DR. ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Aprobado Acta No. 251  

Bogotá.  D.C., diez (10) de diciembre de dos  mil siete (2007)   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Se  pronuncia  la  Sala sobre la solicitud de  cambio  de  radicación  presentada por el Fiscal Primero Delegado ante la Corte  Suprema  de  Justicia  dentro  del  proceso  que se adelanta contra MIGUEL  ALFONSO DE LA ESPRIELLA BURGOS, por  el delito de concierto para delinquir agravado.   

ANTECEDENTES  

1.  Con  ocasión  de la actuación que se le  iniciara  en  esta  Corporación  contra  MIGUEL  ALFONSO DE LA ESPRIELLA por el  presunto  delito de concierto para delinquir agravado, en auto del 14 de mayo de  2007  la Sala de Casación Penal resolvió la situación jurídica del doctor DE  LA  ESPRIELLA  – y otros-,  imponiéndole  medida  de aseguramiento consistente en detención preventiva sin  beneficio de excarcelación.   

2.   El mencionado congresista renunció  al  cargo de senador de la República, perdiendo así el fuero que le asistía y  en  consecuencia  se  procedió a remitir las diligencias a la Fiscalía General  de   la   Nación   para   que   continuara   con   el   trámite   respectivo.,  correspondiéndole  por  asignación  el proceso a la Fiscalía Primera Delegada  ante la Corte.   

3. El día 4 de diciembre del año en curso se  llevó  a cabo diligencia de formulación y aceptación de cargos para sentencia  anticipada  de  acuerdo  con  lo  previsto  en  el artículo 40 de la Ley 600 de  2000,   por  el  delito del concierto para delinquir agravado tipificado en  el  artículo 340 de la ley 599 de 2000, modificado por el artículo 8 de la Ley  733  de  2002,  en  la modalidad de promover grupos armados al margen de la  ley.   

LA PETICIÓN  

El Fiscal encargado de la investigación acude  a  esta  instancia  solicitando el cambio de radicación de  la actuación,  para  que  sea  un  juez del circuito especializado de Bogotá quien profiera la  respectiva  sentencia  condenatoria,  de  acuerdo  con  la aceptación de cargos  realizada por el procesado.   

Adujo como motivo de la solicitud la necesidad  de  garantizar  la  imparcialidad  y  transparencia  de  la  administración  de  justicia,  además  de  propender  por  la seguridad e integridad de los sujetos  procesales  y  funcionarios  judiciales,  toda  vez que el juez especializado de  Montería  puede  verse  sometido  a  presiones  que  afecten su independencia y  ecuanimidad,  pues  los  hechos  objeto  del  ilícito ocurrieron en el distrito  judicial al cual pertenece dicho funcionario.   

CONSIDERACIONES  

Cumplidas, de conformidad con el artículo 86  del   Código   de   Procedimiento  Penal,  las  condiciones  de  oportunidad  y  legitimidad  de  quien formula la solicitud que motiva esta providencia y siendo  competente  la  Corte  por virtud del artículo 75 ídem para resolver el cambio  de  radicación  demandado  que  se  reclama,  se  precisa  examinar entonces si  procede  de  un  Distrito  Judicial a otro, resultando patente que tal fenómeno  (que  comporta  una  excepción  a  las reglas de competencia respecto al factor  territorial)  se  hace  viable  solamente en presencia de las taxativas causales  señaladas   por  el  artículo  85  ibídem,  esto  es  por  la  existencia  de  circunstancias  que  puedan  afectar  el  orden  público,  la  imparcialidad  o  independencia  de  la administración de justicia, las garantías procesales, la  publicidad  del  juzgamiento,  la seguridad o integridad personal de los sujetos  procesales o de los funcionarios judiciales.   

También  es  claro  que  dichas causas hacen  referencia  a  factores  exógenos,  a  circunstancias  del  ambiente  en que se  desarrolla  el  juicio  y  no a situaciones objetivas o subjetivas del juzgador,  pues  si  de  lo  que  se trata es de cuestionar la imparcialidad o probidad del  funcionario  que  adelanta  la  causa en tales eventos el legislador ha previsto  para  los  sujetos  procesales la posibilidad de recusarlo y para el funcionario  la  obligación  de  declararse impedido, de conformidad con los artículos 99 y  siguientes del ordenamiento procedimental penal.   

Dado  que  la  finalidad  de  esta  medida es  asegurar  una  recta,  cumplida y eficiente administración de justicia, siempre  que  no  existan  otros mecanismos jurídicos distintos que permitan neutralizar  las causas que motivan la solicitud.   

Por   lo   anterior,   desde  ya  se  advierte  que se accederá a la petición   elevada  por  la  Fiscalía  ya que las  circunstancias  que  rodean  este asunto se ofrecen especiales, en cuanto que en  el   Distrito   Judicial   de   Montería  no  funciona  sino  un  Juzgado Penal del Circuito Especializado,  situado  en  la  misma  ciudad,  de  manera  que  resultaba inútil que, en esta  hipótesis,  fuera  el  Tribunal Superior el que hubiese entrado a considerar la  posibilidad  a  que  antes se alude, simplemente porque el cambio de radicación  envuelve  un  sentido  territorial  y entonces la pretendida solución resultaba  imposible  de  lograr  dentro  de  los  límites territoriales de competencia de  aquella corporación.   

“el  cambio  de  radicación  es  norma  excepcional  de  restringida  aplicación  que obedece en términos generales, a  demostraciones  fundamentales  en  el sentido de que un determinado sitio  la justicia no está en capacidad  de  ser  administrada  con rectitud y eficacia… Así pues, sólo cuando existe  un  ambiente impropio para  el  juzgamiento,  debe abrirse campo el cambio de radicación, precisamente para  que   el   proceso   sea   ventilado  en  otro  medio  judicial”  1   

.  

Ahora      bien,     las             razones  que  aduce  el  peticionario     se     centran  en la posible afectación    de   “la   imparcialidad   o   la  independencia    de    la   administración   de   justicia”   así como en  “la   seguridad   e  integridad  de  los  sujetos  procesales”  porque   en   el  territorio  donde  se  está    adelantando    la   actuación   procesal,  existen     presiones  propias  del  delito  por  el que el doctor DE LA  ESPRIELLA      se      somete     a     sentencia  anticipada,  que  se resumen en influencias de grupos  al  margen  de la ley, lo cual impone la necesidad de  adoptar   medidas   con  el  fin   de  asegurar  las   condiciones   propicias   para  garantizar  la   

Por  lo  que  al  estudiar  las  razones  de  la  petición  no  queda  otro  camino  que  reiterar  argumentos  que  se habían expuesto con anterioridad  en   asuntos de similar naturaleza:   

         –  Constituye  hecho  notorio  la conformación en amplias regiones  del    país,    y    en   especial   en   el   Departamento   de   Córdoba,   de grupos armados al margen de la ley,  comúnmente  llamados  “paramilitares”,  que  ocuparon territorios de manera  violenta  y  tuvieron gran injerencia sobre los diferentes procesos electorales,  eligiendo  concejales,  alcaldes,  diputados  y  congresistas,  con  los  que se  asociaron,  fundamentos  de las imputaciones jurídicas  que  actualmente  pesan  contra  el Doctor MIGUEL ALFONSO DE LA ESPRIELLA, quien  admitió    tales   circunstancias   en   la   audiencia   de   aceptación   de  cargos.   

–  La presencia y  actuar  de  esta  organización  al  margen  de  la  ley  afectan  las reglas de  convivencia  social  y en especial a la población civil en quien ha recaído la  mayoría  de  las  acciones  de  estos  grupos,  motivadas  generalmente  por no  compartir  sus  intereses,  estrategias  y  procedimientos,  y  en  el  afán de  anteponer  sus propósitos han dejado entre sus numerosas víctimas a servidores  públicos  de  la administración de justicia, de la policía judicial, alcaldes  y   defensores   de   derechos   humanos   y   hasta   miembros   de   la  misma  autodefensa.   

– Y, no obstante la vigencia y aplicación de  la  Ley  975 de 2005, el proceso de desmovilización todavía está en trámite,  de  modo que la denunciada relación de los paramilitares con la clase política  participante  de los acuerdos irregulares, podría continuar en algunos casos, a  pesar  de  que  dirigentes  implicados  se  encuentren  privados de la libertad,  máxime  que  los desmovilizados cuentan aún con el apoyo de sus seguidores, lo  cual  comporta elevado riesgo para el normal desarrollo de la administración de  justicia.   

De allí que razonablemente la Sala encuentre  fundado  el  temor  esbozado por el Fiscal sobre la garantía de imparcialidad e  independencia  de  la  administración  de  justicia  en el Distrito Judicial de  Montería  para  adelantar  y  decidir  este proceso al igual que la seguridad e  integridad  de  los  sujetos  procesales,  debiendo  hacer uso del mecanismo que  excepciona  el factor territorial para disponer, en consecuencia, la radicación  del  presente  asunto  en  los  Juzgados  Penales del Circuito Especializados de  Bogotá,  en  consideración  a que la distancia y la cobertura de este distrito  neutralizarían aquellas anómalas circunstancias.   

A mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.- Ordenar  el  cambio  de  radicación  del proceso seguido contra el  doctor  MIGUEL  ALFONSO  DE LA ESPRIELLA del         Distrito         Judicial        de        Montería al de Bogotá.   

2.- Asignar  el  conocimiento  del  asunto  a  los Juzgados Penales del  Circuito  Especializados  de  Bogotá,  efecto para el cual el Juzgado Penal del  Circuito   Especializado   de   Montería  hasta  ahora competente remitirá el expediente al reparto de los  mencionados funcionarios.   

3.-  Contra  esta  decisión  no  procede  recurso     alguno.   

Cópiese,   comuníquese  y  remítase  al  despacho judicial donde cursa el proceso respectivo.   

Cúmplase.  

ALFREDO   GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                 MARIA     DEL     ROSARIO     GONZALEZ    DE  LEMOS   

      AUGUSTO  J.  IBAÑEZ GUZMÁN                                  JORGE        LUIS        QUINTERO  MILANÉS   

  YESID RAMÍREZ BASTIDAS                                             JULIO   ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

                                                                                   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de Casación Penal, auto  mayo 18 de 1988, rad. 2.651.     

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