28001(05-12-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  28001   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No.245  

          Bogotá   D.C.,   cinco   (5)   de   diciembre   de  dos  mil  siete  (2007).   

VISTOS  

Decide  la  Sala  el  recurso de reposición  formulado  por  el  defensor  del  reclamado  en  extradición  WILLIAM  EDUARDO  TRUJILLO  ESTEBAN,  contra  el  proveído  de  8 de noviembre del año en curso,  mediante  el  cual  se  negó  por improcedente su aportación de pruebas por no  guardar  relación  con los temas que debe abordar la Corte al momento de emitir  su  concepto,  al  tiempo  que  se  rechazaron  las  solicitadas  por haber sido  formuladas   fuera   del   término  de  traslado  dispuesto  para  tal  efecto.   

FUNDAMENTOS   DE   LA  IMPUGNACIÓN   

Con la pretensión de que  se  revoque  el  referido auto, el defensor manifiesta que los temas a que alude  el  artículo 502 de la Ley 906 de 2004 no pueden ser los únicos que deba tener  en  cuenta la Corte, toda vez que el artículo 500 del mismo estatuto indica que  se  correrá  el  traslado  a  las  partes “para     que     soliciten    las    pruebas    que    consideren  necesarias”,  luego  de lo  cual  se  han  de  practicar las que hayan sido pedidas y las que a juicio de la  Corte     Suprema     de    Justicia    sean    indispensables    para    emitir  concepto.   

Explica que así se deja a  consideración  de  la defensa la calificación de la necesidad de las pruebas y  no  a  la Corte, además, de manera imperativa y no potestativa se ordena que se  realicen las que hayan sido pedidas.   

Para  el  impugnante, el  traslado   para   solicitar  pruebas  no  puede  restringirse  a  los  temas  de  conocimiento  de  la  alta  corporación judicial sino que también debe abarcar  los   que  le  competen  al  Gobierno  Nacional,  máxime  que  en  el  trámite  gubernamental  no  hay  periodo probatorio, pues la intención del legislador es  que  “se  pudieran pedir y  practicar  todas las pruebas que se quisieran hacer valer, tanto por la DEFENSA,  como   las   que   considerara   indispensables  la  H.  Corte  para  emitir  su  concepto”.   

Que  lo  anterior  tiene  justificación  ya  que  la  decisión  de  extradición no es competencia de la  Corte,  sino  del Gobierno Nacional, de ahí que la Sala, en vez de trasladar su  restricción  probatoria  a  la  defensa, deba practicar las pruebas, indicar el  por  qué  no  las  evalúa, pero dejarlas en el expediente a consideración del  Ejecutivo.   

Por  último,  también  cesura  la  devolución  de las pruebas allegadas extemporáneamente, al estimar  que  nada  impide  que  se  mantengan  en el expediente para que el Gobierno las  evalúe     al     momento     de    determinar    si    ordena    o    no    la  extradición.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Desde  tiempo atrás se ha enfatizado en que  la  índole  judicial que demarca la fase del trámite de extradición, proviene  del  órgano  que interviene, esto es, la Corte Suprema de Justicia, no así por  la  condición  del procedimiento, por cuanto no se trata de un proceso judicial  que  deba  culminar  con  la  emisión  de  un  fallo, ni tiene algún carácter  decisorio.   

Le  compete  a  la  Corte  desde  una arista  objetiva   verificar   los   condicionamientos   básicos   que   viabilicen  el  otorgamiento  de  la  extradición, como los previstos en el artículo 35 inciso  2º  de  la  Constitución Política y los consagrados en el artículo 502 de la  Ley 906 de 2004.   

En consecuencia, debe verificar la viabilidad  de  la  extradición  de  colombianos  por  nacimiento cuando son reclamados por  delitos  distintos  de  los  conocidos  como  delitos políticos, que hayan sido  cometidos  en  el  exterior,  siempre  que tales comportamientos también estén  previstos  como  conductas  punibles  en  la legislación penal interna y que la  comisión  de  los  mismos  sea  posterior  a la fecha de promulgación del Acto  Legislativo No. 1 de 1997, esto es, al 17 de diciembre de 1997.   

De  la  misma  manera,  por mandato legal la  Corte  en  su  concepto  debe  abordar precisos temas acerca de la validez   formal  de  la  documentación  presentada  por  el  país  requirente,  la demostración plena de la identidad del solicitado, el principio  de  la  doble  incriminación  de  la  conducta  por  la  que  se  procede  y la  equivalencia  de  la acusación proferida por las autoridades extranjeras con la  resolución  de  acusación propia del sistema procesal colombiano, limitantes   que   impiden   que   la  Corporación  se  convierta,  como  lo  pretende el peticionario,   en  una simple receptora de toda clase o  cantidad  de  pruebas que pretendan hacer valer los sujetos intervinientes en el  trámite de extradición.   

Efectivamente,  serán  los  criterios  de  conducencia,  pertinencia  y  utilidad  de   los   elementos   de   convicción  allegados   o   solicitados  los  que  delimiten  la  actividad  probatoria encaminados a la finalidad de la  emisión   del   respectivo   concepto:  por        la       conducencia       se       analizará  si  la  realización  o aporte de la  probanza  está  permitido legalmente como elemento demostrativo de los precisos  temas   sobre  los  que  compete  a  la  Corte  rendir  su  concepto;              en  la pertinencia se estudiará el nexo  del  medio probatorio con el objeto de demostración y su aptitud para acreditar  un  aspecto  de  interés al trámite, en tanto que en  lo  no superfluo del elemento de juicio solicitado se  determinará a su utilidad  en  el  sentido  de  que  acredite  algo  que  aún  no ha sido comprobado en la  actuación.   

Precisado  lo anterior, no queda duda que el  propósito  demostrativo  del  defensor  es  ajeno  por  completo a la temática  taxativa  de  la  que  se debe ocuparse la Sala al rendir el concepto solicitado  por   el   ejecutivo   dentro   de   este  trámite,  pues  busca  demostrar  el  comportamiento  familiar,  social  y  laboral de su defendido, el cumplimento de  sus  obligaciones  civiles,  así como la manifestación de otros acusados en el  sentido  de  que no lo conocen ni han realizado negocios con él, aspectos todos  que   eventualmente   incidirían  en  la  responsabilidad  del  reclamado  cuyo  análisis  compete a los funcionarios judiciales del país requirente dentro del  proceso  que  haya  motivado  la  petición  de  extradición en el momento  dispuesto  para  ello y de conformidad con los cánones de  la normativa interna de tal Estado.    

En     este     orden,   el    impugnante se desentiende por completo de los   

temas  sobre  los  cuales,  por  imperativo  legal,  debe  ocuparse la Sala en su concepto y encamina su esfuerzo a acreditar  que  su  representado  es  inocente  de  las  conductas  objeto  de  acusación,  postura  que  da al traste  con  su  pretensión  por  no ser éste el escenario apropiado para suscitar tal  debate.   

Tampoco resulta atendible la consideración  del   defensor   para   que   se  admita  la  práctica  de  pruebas  solicitada  extemporáneamente,    precisamente,   porque   ello  contraviene  el principio de preclusión de los actos  procesales  que  implica  el  ejercicio  oportuno  de  las facultades concedidas  legalmente a las partes.   

Así  las  cosas,  como  las  pruebas  cuya  práctica  o  incorporación  solicita  el  defensor no guardan relación con el  ámbito  temático  que  debe  abordar la Sala en el concepto que le corresponde  emitir,  esto  es,  resultan  manifiestamente  impertinentes, no es  viable  reponer la decisión impugnada.   

En  atención  a  que  en  la  providencia  recurrida  se  dispuso  correr  traslado  por  el término de cinco (5) días al  reclamado  en  extradición WILLIAM EDUARDO TRUJILLO ESTEBAN, a su defensor y al  Procurador  Delegado,  para que presenten sus alegatos previos al concepto de la  Corte  de  conformidad  con  el   artículo  500  de la Ley 906 de 2004, se  ordena    dar   curso   al   referido   traslado   una   vez   en   firme   esta  decisión.   

En  mérito de lo expuesto, la Sala Penal de  la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

1.            NO  REPONER la  providencia  de  8  de  noviembre  de  2007,  por cuyo medio esta Sala negó por  improcedente  la  aducción  de  las  pruebas  y rechazó por extemporáneas las  solicitadas  por  el defensor de WILLIAM EDUARDO TRUJILLO ESTEBAN, solicitado en  extradición por el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

2.             CORRER   el  traslado  dispuesto  en la providencia impugnada (artículo 500 de la Ley 906 de  2004), una vez en firme esta decisión.   

Notifíquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ           MARÍA DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN           JORGE LUIS  QUINTERO MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS               JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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