27552(27-06-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27552  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                               

                            Magistrado Ponente   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No.109   

Bogotá,  D.  C. veintisiete (27) de junio de  dos mil siete (2007).   

VISTOS  

La Corte resuelve el conflicto de competencias  suscitado  entre  el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Ibagué  y  el  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  del Espinal, para conocer de este  proceso  adelantado  en  contra  de  CARLOS  ALBERTO BOHÓRQUEZ RAMÍREZ por los  delitos  de  hurto  calificado  y  agravado,  secuestro  simple,  fabricación y  tráfico de armas de fuego o municiones.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1.   Dan  cuenta  las  diligencias  que  durante  los  días  29  y  30  de octubre de 2006, en el municipio del Espinal,  Tolima,  se desarrollaron varios hechos delictivos, los cuales se sintetizan del  siguiente modo:   

El  primero,  ocurrió  aproximadamente a las  7:30  de  la  noche  del 29 de octubre de 2006, cuando al inmueble ubicado en la  Manzana  L,  Casa  5 del Barrio “Las Palmeras”, de propiedad de NOEL ALBERTO  TIQUE   VERA,  ingresaron  tres  sujetos  que,  prevalidos  de  arma  de  fuego,  sometieron  a  sus  moradores  conduciéndolos  a una habitación en la cual los  dejaron  encerrados  bajo llave y luego se apoderaron de los componentes de unos  videojuegos que allí funcionaban.   

El segundo, sucedió el 30 de octubre de 2006,  aproximadamente   a   las   10:30   p.m.,   cuando   con   similar  modus  operandi  varios sujetos ingresaron  al  establecimiento  de  video juegos, ubicado en la calle 7 entre carreras 10 y  11  de  la  citada  localidad  y luego de someter mediante el empleo de armas de  fuego  y  cortopunzantes a quienes allí se encontraban, incluido el joven YAMID  EDUARDO  NIÑO  MOGOLLÓN  quien  ingresó cuando se desarrollaba el asalto, los  condujeron  a  una  habitación  en  la cual los dejaron confinados, mientras se  apoderaban de las máquinas de video juegos.   

No obstante la reclusión en que dejaron a las  víctimas  en  uno  y  otro  suceso,  estas  lograron  salir  de  su cautiverio.   

Los   afectados   con   el  último  hecho,  acompañaron  a  los efectivos de la Policía Nacional que llegaron al lugar por  solicitud  de  ellos,  a  buscar a los delincuentes, reconociendo a uno de ellos  cuando  se  movilizaban  en  un  taxi,  en  el  cual  transportaban parte de los  elementos hurtados.   

Los  policiales  requirieron al conductor del  vehículo  y  una  vez  detuvo  la marcha descendió un sujeto y seguidamente lo  hizo  el  que  estaba  provisto  del arma de fuego, la cual percutió contra los  uniformados,  quienes  lo  dieron de baja y capturaron, además, a los otros dos  ocupantes    del    automotor,    recuperando    parte    de    los    elementos  hurtados.   

2.  La  Fiscalía  General  de  la Nación, a  través  de  su  delegado  inició  la investigación penal correspondiente a la  cual  vinculó mediante indagatoria a SAMUEL MORENO CARVAJAL, GILDARDO ORTIZ AZA  y  CARLOS  ALBERTO  BOHÓRQUEZ RAMÍREZ, y les resolvió la situación jurídica  precluyendo  la investigación a favor del primero, se abstuvo de imponer medida  de  aseguramiento  al  segundo y al último le impuso medida de aseguramiento de  detención  preventiva como presunto coautor responsable de los delitos de hurto  calificado  y  agravado,  secuestro  simple, fabricación y tráfico de armas de  fuego   o   municiones   y   concierto  para  delinquir,  en  concurso  material  heterogéneo y sucesivo.   

El 7 de febrero pasado, procedió a calificar  el  mérito  probatorio  del sumario con resolución de acusación contra CARLOS  ALBERTO  BOHÓRQUEZ  RAMÍREZ  por  los  mismos  delitos que le dedujo cuando le  resolvió  la situación jurídica y respecto de GILDARDO ORTIZ AZA precluyó la  investigación.   

3.  Ejecutoriada  la acusación, remitió las  diligencias  a  los  Juzgados  Penales  del  Circuito Especializados de Ibagué,  correspondiendo  al  Juzgado  Segundo  de esta categoría, que por auto de 20 de  abril  pasado,  dispuso  la  remisión  del  proceso  a los Juzgados Penales del  Circuito  del  Espinal, proponiendo colisión de competencias negativa. Para tal  fin  argumentó que la Ley 1121 de 2006, modificó la competencia asignada a los  juzgados  penales  del  circuito  especializados, atribuyéndole el conocimiento  del  concierto  para  delinquir  y  el secuestro simple a los jueces penales del  circuito ordinario.   

4.  El Juzgado Segundo Penal del Circuito del  Espinal  por medio de auto de 14 de mayo siguiente, no compartió los argumentos  del  Juez  Especializado  y  con apoyo en auto de esta Sala de la Corte de 25 de  abril  de  2007,  en  el  cual se sostiene que el artículo 23 de la Ley 1121 de  2006  “no significó modificación a las competencias  que  regían  hasta  antes  de  su  expedición.  Simplemente,  ratificó que el  conocimiento  del  concierto  para delinquir agravado correspondía a los Jueces  Especializados,  y  de  su  resorte  también es el punible de financiación del  terrorismo  y  administración  de  los  recursos  relacionados  con actividades  terroristas,  que por virtud de los dispuesto en el artículo 19 de la precitada  ley    adquirió   también   el   carácter   de   concierto   para   delinquir  agravado”.   

En consecuencia, aceptó el conflicto negativo  de  competencias que le propuso el Juez Segundo Penal del Circuito Especializado  de   Ibagué   y   remitió   las   diligencias   a   la   Corte   para  que  lo  dirima.   

CONSIDERACIONES  

La  Sala  es  competente  para  resolver  el  conflicto  negativo  de competencia suscitado, de acuerdo con lo dispuesto en el  artículo  18 transitorio de la Ley 600 de 2000, teniendo en cuenta que el mismo  se  presenta  entre  un  juzgado penal del circuito ordinario y un juzgado penal  del circuito especializado.   

Con  tal cometido, se precisa que a partir de  la  expedición  de  la  Ley  600  de  2000,  el  conocimiento de los delitos de  concierto  para  delinquir  y  secuestro  simple  con fundamento en la cláusula  general  de  competencia  estaban  asignados a los juzgados penales del circuito  (artículo  77,  numeral  1,  literal  b),  pues  el  numeral  4 del artículo 5  transitorio,  otorgó  competencia  a  los  jueces  especializados  para conocer  exclusivamente  del  “delito de secuestro extorsivo o  agravado  en virtud de los numerales 6º, 9º y 11 del artículo 170 del Código  Penal   y   apoderamiento   de   aeronaves,   naves   o   medio   de  transporte  colectivo”   y,  a  su  vez, el numeral 7 de la  misma  disposición  se  la  otorgaba  para  conocer  del concierto “para  cometer  delitos  de terrorismo,  narcotráfico,  secuestro  extorsivo, extorsión o para conformar escuadrones de  la  muerte,  grupo de justicia privada o bandas de sicarios, lavado de activos u  omisión  de  control (artículo 340 del Código Penal), testaferrato (artículo  326  del  Código  Penal);  extorsión  en  cuantía superior a ciento cincuenta  (150) salarios mínimos mensuales”.   

Norma modificada por el artículo 14 de la Ley  733  de  2002,  que  expresamente  señaló  que  “el  conocimiento  de  los  delitos  señalados  en esta ley corresponde a los jueces  penales  del  circuito  especializados”, es decir, el  secuestro  simple,  secuestro  agravado,  extorsión,  concierto para delinquir,  omisión   de   denuncia   de   particular   y   fuga  de  presos  en  modalidad  culposa   

Lo  cual  significa que la competencia de los  jueces  penales  del  circuito  especializado  para  conocer del secuestro está  determinada  por  el numeral 4 del artículo 5 transitorio de la Ley 600 de 2000  que  les  asigna  la  modalidad  agravada en  virtud  de  los  numerales  6º,  9º y 11 del artículo 170 del  Código  Penal  y  por el artículo 14 de la Ley 733 de 2002 que les atribuye el  secuestro  simple;  y,  en  relación  con el concierto para delinquir por ésta  disposición y por el numeral 7 de aquella norma transitoria.   

Reglas de competencia aún vigentes, porque el  artículo  23  de  la  Ley  1121  de  2006,  con  fundamento  en el cual el juez  especializado  se desprende del conocimiento del proceso, en torno del secuestro  y  del  concierto  para delinquir, no modificó el artículo 14 de la Ley 733 de  2002,  sólo hizo referencia expresa a los numerales 6 y 7 del artículo 5 de la  Ley  600  de  2000,  con  la finalidad de ajustarlos a las modificaciones que la  citada  Ley  1121  introdujo  a  los  artículos  340  y  345 del Código Penal.   

En efecto, señala que los jueces penales del  circuito especializado conocen, en primera instancia:   

          “(…)   

6.  De  los  delitos  de  entrenamiento  para  actividades  ilícitas  (artículos 341 y 342 del Código Penal), de terrorismo,  financiación  del  terrorismo  y  administración  de recursos relacionados con  actividades  terroristas  (artículos  343,  344 y 345 del Código Penal), de la  instigación  a delinquir con fines terroristas (artículo 348 inciso 2°.), del  empleo  o  lanzamiento  de sustancias u objetos peligrosos con fines terroristas  (artículo  359  inciso  segundo),  de  la  corrupción  de alimentos, productos  médicos  o  material  profiláctico con fines terroristas (artículo 372 inciso  4°),  y  del  constreñimiento  ilegal  con  fines  terroristas  (artículo 185  numeral 1).   

”7.  Del  Concierto para cometer delitos de  terrorismo  y  de  financiación  del  terrorismo  y administración de recursos  relacionados  con  actividades  terroristas, narcotráfico, secuestro extorsivo,  extorsión  o para conformar escuadrones de la muerte, grupo de justicia privada  o  bandas  de  sicarios,  lavado de activos u omisión de control (artículo 340  del  Código  Penal), testaferrato (artículo 326 del Código Penal); extorsión  en  cuantía  superior  a  ciento  cincuenta  (150)  salarios mínimos mensuales  vigentes.”   

En  tal sentido obsérvese que el núcleo del  numeral   7   gira   en   rededor   al   concierto   para  cometer  delitos  de  terrorismo y de financiación  del  terrorismo  y  administración  de recursos que estén relacionados con las  demás     actividades    ilícitas    que    allí  señala,  salvo  el  delito  de  extorsión,  sin  que  respecto  de  estas, como conductas prohibidas autónomas, sea dable afirmar que  se  modificó la competencia establecida con anterioridad a la expedición de la  Ley  1121  de  2006,  su  mención  hace parte del predicado que naturalmente se  desprende  de  la  asignación  de  la  competencia  de  las  nuevas  formas  de  concertación delictiva que en ella describió el legislador.   

La  atribución  de  competencia a los jueces  especializados  por  delitos  diferentes  al  concierto  para  delinquir,  está  determinada  en  los  otros numerarles del artículo 5 transitorio de la Ley 600  de   2000,   verbigracia,   el   terrorismo,   financiación  del  terrorismo  y  administración  de  los recursos relacionados con el terrorismo se hallan en el  numeral  6, lo concerniente al narcotráfico en los numerales 8, 9, 10 ,11 y 12;  además de lo que dispuso Ley 733 de 2002 acerca de tal aspecto.   

Al contrastar los numerales 7 del artículo 5  transitorio  de la Ley 600 de 2000 con el modificado por la Ley 1121, se aprecia  que  la  diferencia  está  en  que esta última ley mudó la parte esencial del  predicado  cuyo  sujeto  y  acción están determinados de antemano en el inciso  inicial  del  artículo,  para  ajustarla  a  la  nueva descripción típica del  artículo  345  del  Código  Penal, transformado por la misma ley. De este modo  sustituyó  “Del concierto  para  cometer  delitos  de  terrorismo…”    por  “Del  Concierto para cometer delitos de terrorismo y  de  financiación  del  terrorismo  y  administración  de recursos relacionados      con      actividades  terroristas…”  (Subrayas  de  la  Sala), conservando    en    lo    demás   la   redacción   original   del  artículo.   

En  consecuencia,  la  Ley  1121  de  2006,  simplemente  ratificó  la  competencia  de  los  jueces especializados, como de  antemano  lo  había determinado el artículo 5 transitorio, numeral 7 de la Ley  600  de  2000,  sin  modificar  la  que  les  otorgó la Ley 733 de 2002, en tal  sentido  coexisten  tanto las disposiciones de una y otra siempre y cuando no se  opongan  entre  si,  caso  el cual la recientemente expedida primaría sobre las  anteriores.   

En   torno   de   la  coexistencia  de  las  disposiciones  sobre  competencia,  esta Sala de la Corte se pronunció en autos  de  marzo  21, radicación 19245, y 4 de abril de 2002, radicación 19278, entre  otras, puntualizando en la última, lo siguiente:   

“Es decir, que la  nueva   ley   atribuyó   competencia   a   los   jueces  penales  del  circuito  especializados   en   relación   con   todos  los  delitos  que  ella  señala,  independientemente,  de  que  las  conductas sean agravadas o no  por todas  las   circunstancias  allí  precisadas,  es  decir,  el  secuestro  simple,  el  secuestro  extorsivo,  el simple agravado y el extorsivo agravado, la extorsión  simple,  la  extorsión  agravada,  el  testaferrato  cuando  se  realice en los  eventos  referidos  por  el  inciso  2° del artículo 326 del Código Penal, el  concierto  para  delinquir,  en  su  modalidad  básica  y  en cualquiera de los  eventos  a  que  se  refiere  el  inciso  2°  del  artículo  8°  de la ley en  cuestión,  la  omisión  de  denuncia en los casos señalados por el inciso 2°  del  artículo  441,  la  fuga  de presos en la modalidad culposa simple, inciso  1°,  y  la referida a los eventos planteados en el inciso 2° del artículo 450  del Código Penal.   

”Del mismo modo,  se  concluye  que  los  citados despachos conservan la  competencia  atribuida por la Ley 600 de 2000 en su artículo 5° transitorio en  cuanto   no   se  oponga  al  contenido  de  la  Ley  733  del  2002,   que   dada   su  especificidad  y  carácter  posterior  le  da  prevalencia  sobre  las  anteriores disposiciones, máxime cuando el aspecto que  se  discute tiene que ver con la atribución de competencia, de lo que se deriva  su           aplicación          inmediata1.   

”Luego,  los  juzgados  penales del circuito especializados conservan la competencia señalada  en  los  numerales  1, 2, 3, 5 (en los términos  precisados  en   la   providencia   del  28  de septiembre de 2001, ponente doctor  Jorge     Córdoba     Poveda,     radicación    18711),    6,    8,              9,10,11, 12, 13  y  14,  ya  que  siguen conociendo del lavado de activos  (artículos 323 y  324  del  C.P.)  y  enriquecimiento  ilícito de particulares (artículo 327 del  C.P.)  cuando  la  cuantía  sea  o  exceda  de  50  salarios  mínimos  legales  mensuales,  límite  no  previsto  para los eventos del inciso 2° del artículo  326  del  Código Penal, al no oponerse en modo alguno  estas   disposiciones  al  contenido  normativo  de  la  ley  733/02”.   

Con  fundamento  en  lo  anterior,  la  Sala  procederá  a  dirimir  el  conflicto aquí planteado, asignando el conocimiento  para  continuar conociendo de este proceso al Juzgado Segundo Penal del Circuito  Especializado de Ibagué.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

1.   DIRIMIR   la  colisión  legalmente  trabada, asignando el conocimiento del presente asunto al  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Ibagué,  al  cual se  remitirá  el expediente para lo de su cargo, conforme a las razones anotadas en  la motivación.   

2. COMUNICAR lo aquí  decidido al Juzgado Segundo Penal del Circuito del Espinal, Tolima.   

Contra  la  presente  providencia  no procede  recurso alguno.   

COMUNÍQUESE Y CÚMPLASE  

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                             ALVARO    ORLANDO    PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                       JORGE LUIS QUINTERO MILANES   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                               JULIO    ENRIQUE    SOCHA    SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                                     JAVIER    ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  Artículo 40 de la ley 153 de 1887     

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