27186(03-05-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 27186  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado:    Acta    No.   63.   

Bogotá. D.C.,  tres (03) de mayo de dos  mil siete (2007).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Sala  se pronuncia sobre la colisión de  competencias  suscitada entre el Juzgado 1° Penal del Circuito Especializado de  Cundinamarca  y  el  Juzgado  2° Penal del Circuito de Soacha para adelantar el  juzgamiento    en   contra   de   Alejandro   Aguirre  Palacios  y  Carlos  Eduardo  Vargas  González, a quienes la Fiscalía 42 Seccional  de  la  última  ciudad  acusó  como  coautores  de la conducta de tentativa         de         extorsión         agravada.   

ANTECEDENTES  

1.  El señor José de Jesús Millán Vargas  es  propietario  de  un  establecimiento  de  comercio, ubicado en la avenida 30  número 4-04 de San Mateo, Soacha (Cundinamarca).   

En  ese  lugar,  el  9 de marzo del 2003 fue  dejada  una  carta  en  la  que,  con  un  logotipo  del denominado Ejército de  Liberación  Nacional,  ELN,  se le exigía el pago de veinte millones de pesos.  De  no acceder, decía el escrito, se tomarían represalias en su contra y en la  de su familia. El reclamo fue reiterado vía telefónica.   

El ofendido acudió a la Policía Judicial y,  asesorado  por  ésta,  optó  por  grabar  las  conversaciones  y  permitir  su  rastreo.   

El 19 del mismo mes, aproximadamente a las 5  de   la  tarde  fueron  capturados  Alejandro  Aguirre  Palacios  y  Carlos  Eduardo  Vargas  González, cuando desde una cabina telefónica  pública,    ubicada    en    la    carrera    50   número   41   A–04  sur  del  barrio  La  Alquería de  Bogotá, realizaban la última llamada extorsiva.   

2.  Adelantada  la  investigación, el 11 de  agosto  del  2003  la  fiscalía  acusó  a  los procesados como coautores de la  conducta  punible  de  tentativa  de extorsión agravada, de conformidad con los  artículos  27, 244 y 245.3 de la Ley 599 del 2000, modificados los dos últimos  por los artículos 5° y 6° de la Ley 733 del 2002.   

3. El expediente correspondió al Juzgado 1°  Penal  del  Circuito  Especializado de Cundinamarca, que, luego de finalizada la  audiencia  pública, el 12 de febrero del 2007 remitió el asunto a los juzgados  penales    del    circuito    y    les    propuso    colisión    negativa    de  competencia.   

Afirmó  que  el artículo 23 de la Ley 1121  del  2006  modificó los artículos 5° transitorio del Código de Procedimiento  Penal  y  14  de  la  Ley 733 del 2002, razón por la cual el conocimiento de la  extorsión,  en  cuantía  entre  50  y  150 salarios mínimos legales mensuales  vigentes,   se  regía  por  las  reglas  generales  de  competencia,  esto  es,  correspondía a aquellos juzgadores.   

4.  El  Juzgado  2°  Penal  del Circuito de  Soacha aceptó el conflicto y rechazó la competencia.   

Concluyó  que  la  Ley  1121  del  2006  es  aplicable  hacia  el  futuro  y  que,  por ende, no podía cobijar la situación  investigada, acaecida en el año 2003.   

Aclaró  que,  encontrándose  en  curso  el  término  para  proferir la sentencia, se imponía el artículo 40 de la Ley 153  de  1886,  conforme  con  el  cual  el  juez  especializado  debía  culminar el  trámite.   

El  expediente  fue  remitido  a  la  Corte.   

CONSIDERACIONES  

1.  La  pugna se presenta entre los Juzgados  1°  Penal  del  Circuito Especializado de Cundinamarca y 2° Penal del Circuito  de Soacha.   

De  conformidad  con  el  inciso  2°  del  artículo  18  transitorio  de la Ley 600 del 2000, a la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia corresponde resolver   

“los  conflictos  de  competencia  que se  presenten  en  asuntos  de  la  jurisdicción penal entre los jueces penales del  circuito   especializados   y   un   juez   penal   del  circuito”.   

2.  En  punto de la competencia para conocer  los      juicios      seguidos     por     el     delito     de     extorsión,   cabe   hacer  el  siguiente  recuento:   

a) De conformidad con los artículos 77.1(b),  78.1  y  5°  transitorio (numeral 7) de la Ley 600 del 2000, se tiene que desde  la  vigencia  de  ésta  el  juzgamiento  de  la  conducta punible de extorsión  correspondía  a los juzgados penales municipales, juzgados penales del circuito  y  juzgados  penales  del  circuito  especializados,  según  la  cuantía de la  infracción  fuese (I) inferior o igual a 50 salarios mínimos legales mensuales  vigentes;  (II)  superior a 50 e inferior o igual a 150; y, (III) superior a 150  sueldos, respectivamente.   

b)  La  Ley  733  del  29  de enero del 2002  reguló  diversas conductas, entre ellas la de extorsión, en sus artículos 5°  y  6°.  En  estas  condiciones, ese ilícito quedó cobijado por el mandato del  artículo 14 de aquella, que dice:   

“Competencia.  El  conocimiento  de  los  delitos  señalados en esta ley le corresponde a los Jueces Penales del Circuito  Especializados”.   

c) Los artículos 5° transitorio procesal y  14  de  la  Ley  733  del  2002 fueron suspendidos por el Decreto 2001 del 2002,  expedido  al  amparo del estado de Conmoción Interior decretado por el Gobierno  Nacional.   

Esa   disposición   transitoria   perdió  vigencia,  esto  es,  desapareció del ordenamiento jurídico, como consecuencia  de  la  declaratoria  de  inexequibilidad  del Decreto 245 del 2003, mediante el  cual   se   prorrogaba  el  estado  de  anormalidad1,  determinación que comportó  se  restableciera el vigor pleno de los artículos 5° transitorio de la Ley 600  del 2000 y 14 de la Ley 733 del 2002.   

d)  Como la Ley 733 del 2002 es posterior al  Código   de   Procedimiento   Penal   del   2000,   evidentemente  derogó  las  disposiciones  de  éste que le fueran contrarias. Además, expresamente así lo  dispuso su artículo 15.   

3.  En  esas  condiciones,  en  punto  de la  extorsión,  el  numeral 7 del artículo 5° transitorio de la Ley 600 del 2000,  que  condicionaba  la  competencia de los jueces especializados a que la suma de  la  exigencia  superara los 150 salarios, quedó derogada por el artículo 14 de  la  ley  733  del  2002,  como  que  éste  les  asignó  el conocimiento de esa  ilicitud, sin límite alguno en su cuantía.   

4.  La Ley 1121, expedida el 29 de diciembre  del  2006,  en  sus  artículos  18, 19 y 28, respecto del tema tratado única y  exclusivamente  modificó  los  artículos  8°  y  9°  de la Ley 733 del 2002,  contexto  dentro  del  cual  ninguna  otra disposición de ésta habría sufrido  variación alguna, de donde derivaría su vigencia plena.   

4.  Corresponde,  entonces,  valorar  si  el  artículo  28  de  la Ley 1121 del 2006 pudo haber mudado otras disposiciones de  la  Ley  733 del 2002, de manera tácita, según su mandato genérico, según el  cual    “la    presente    ley…    deroga    las    normas   que   le   sean  contrarias”.   

El  artículo  23  de  la  Ley 1121 del 2006  modificó  los  numerales  6  y  7  del artículo 5° transitorio del Código de  Procedimiento Penal del 2000.   

Como el numeral 7 había sido cambiado por el  artículo  14  de  la Ley 733 del 2002, en punto de eliminar el condicionante de  la  cuantía,  es  claro  que cuando el artículo 23 de la Ley 1121 del 2006, al  variar  el  5°.7  transitorio  de  la  Ley  600  del 2000 y fijar en los jueces  especializados  el  conocimiento  de  la  “extorsión  en  cuantía superior a  ciento   cincuenta   (150)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes”,  introdujo  cambios  no  solamente  al  original  artículo 5°.7 transitorio del  Código  de  Procedimiento  Penal,  sino  también al 14 de la ley 733 del 2002,  como  que,  desde  su  vigencia,  las  mutaciones que éste introdujo a la norma  procesal     se    deben    entender    incorporadas    en    la    disposición  original.   

De  tal forma que así el artículo 28 de la  Ley  1121  del  2006  expresamente no hubiera mencionado que el 14 de la Ley 733  del 2002 resultaba modificado por él, es obvio que sí lo fue.   

Del  mismo  modo  se  tiene  que  si bien el  artículo  23  de  la referida Ley 1121 del 2006, al señalar los números 6 y 7  del  artículo  5° transitorio de las Ley 600 del 2000 no citó los cambios que  el  artículo  14  de  la  Ley  733  del  2002  les  había  introducido,  surge  incontrastable  la  derogatoria  tácita  del  último,  como  que evidentemente  supeditar      la      competencia      a      una     cuantía     –que  era lo que hacía el artículo 14  de   la   Ley   733   del   2002-  contraría  el  nuevo  precepto  –artículo  23 de la Ley 1121 del 2006-  que la fijó sin limitaciones.   

5. En estas condiciones, asistiría la razón  al  juez  especializado,  como  que  la competencia radicaría en el juzgado del  circuito,  toda  vez  que el monto de lo exigido resulta inferior a 150 salarios  mínimos  del  2003,  y  tratándose  de  una  norma  de  competencia,  de orden  público,  su  aplicación,  que  no  fue condicionada por el propio legislador,  deviene obligatoria, para todos los casos.   

Así  lo  ordenan  los  artículos  6°  del  Código  de  Procedimiento  Penal y 40 de la Ley 153 de 1887, según los cuales,  las reglas procesales tienen efecto general e inmediato.   

No  obstante ello, para el caso particular y  concreto,  como  quiera  que  el  único acto faltante es el proferimiento de la  sentencia  que  ponga  fin  a  la investigación, para cuyo efecto el expediente  había  ingresado  al despacho del juez especializado desde el 23 de febrero del  2006,  esto  es,  que  el  término  para  adoptar  el  fallo se había iniciado  (incluso  ha  expirado  con  suficiencia),  el  asunto  será  asignado  a  este  funcionario,   conclusión   última  en  la  que  acierta  el  juez  penal  del  circuito.   

Sobre  el  particular, el artículo 40 de la  Ley 153 de 1887 dispone:   

“Las   leyes   concernientes   a   la  sustanciación  y  ritualidad  de  los  juicios  prevalecen sobre las anteriores  desde  el  momento en que deben empezar a regir. Pero los términos que hubiesen  empezado  a correr, y las actuaciones y diligencias que ya estuvieren iniciadas,  se  regirán  por  la  ley  vigente  al  tiempo de su iniciación”.   

En  mérito  a  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

1.   Asignar  al  Juzgado  1°  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca la    competencia   para   adelantar   el  juzgamiento    en   contra   de   Alejandro   Aguirre  Palacios  y  Carlos  Eduardo  Vargas González.   

2.  Comunicar esta  decisión al Juzgado 2° Penal del Circuito de Soacha.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Cúmplase.  

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

Comisión de servicio  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                              ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN                

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                     JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                 JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Excusa  justificada   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Corte  Constitucional, sentencia C-327 del 29 de abril del 2003.     

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