27025(27-06-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27025  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado Acta No.109  

Bogotá D.C., veintisiete (27) de junio de dos  mil siete (2007).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Examina la Sala las bases jurídicas, lógicas  y  argumentativas  de  la  demanda  de  casación  presentada por el defensor de  IVÁN DELGADO VANEGAS contra  la  sentencia proferida el 13 de septiembre del 2006 por el Tribunal Superior de  Barranquilla.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1.   Así   resumió   el   Tribunal   lo  ocurrido:   

Se  desprende de autos, que el día seis (6)  febrero  de  2005,  aproximadamente  a las  7: 50 de la mañana, en un  solar  enmontado  en  el  barrio  el  Bosque  de  la  ciudad de Barranquilla, se  encontró  el  cuerpo  sin  vida  de una menor de dos (2) años de edad quien en  vida respondía al nombre de K. P. P. V.   

Una   vez   efectuada   la  diligencia  de  inspección  y  levantamiento  del  cadáver  por la Fiscalía Quinta de la URI,  BRIHNO,  señala  en  el  ítem  de los hechos que la madre de la menor salió a  buscar  a  su  marido en la madrugada, ya que este se encontraba tomando y no se  quería  venir  a dormir, que antes de irse y salir de su casa, se cercioró que  los  niños  se  quedaran  dormidos  en  el  cuarto,  cerrándole  la  puerta  y  ajustándola,  con  una silla, quedándose en la cantina con su marido, hasta el  momento  que le habían avisado que la niña estaba muerta y estaba tirada en el  monte, fuera de la casa en el otro patio contiguo.   

Indica su hijo ALEXANDER PÉREZ VALENCIA, que  había  llegado  IVÁN, quien agarra a su hermanita y se la llevó, que la niña  estaba  llorando  y  que  éste  se  escondió  para  que  no  se  lo llevaran a  él.   

2.  Adelantada  la  investigación,  el 17 de  junio  del 2005, la Fiscalía Treinta y ocho (38) Seccional de la Unidad de Vida  de  Barranquilla  acusó al procesado por el delito de homicidio agravado por la  sevicia  y  el  estado de indefensión en que colocó a la víctima, en concurso  heterogéneo  y  sucesivo  con  el de acceso carnal violento agravado, porque la  víctima era menor de doce (12) años.   

3.  El  27  de  abril  del  2006,  el Juzgado  Séptimo  Penal  del  Circuito  de  Barranquilla  condenó  al acusado, por esas  mismas  conductas  punibles,  a  la  pena  principal  de  treinta  (30) años de  prisión  y a la accesoria de inhabilitación de derechos y funciones públicas,  por  el mismo término. Le impuso el pago de los perjuicios materiales y morales  y  le negó la suspensión condicional de la ejecución de la pena y la prisión  domiciliaria.   

4.  El  Tribunal  Superior  de  Barranquilla  confirmó   en  su  integridad  la  decisión  del  A  quo   en  providencia  del 13 de febrero de 2006,  objeto del recurso de casación.    

LA DEMANDA  

Cargo Único  

Con  apoyo en la causal primera del artículo  207  del  Código  de  Procedimiento  Penal, acusa el libelista la sentencia del  Tribunal  por  error  de  hecho  en  la  apreciación  del  testimonio del menor  Alexander  Junior Pérez Venecia, hermano de la víctima, y del examen efectuado  al espermatozoide del procesado.   

Afirma que ese relato es sospechoso y se debe  analizar  para  establecer  si  se puede aceptar o no. Además, es primo segundo  del  sentenciado, y a su vez, hijastro del padre de la víctima, quien lo llevó  a  declarar,  tal  vez,  como una retaliación por una pelea que tuvieron tiempo  atrás el padrastro del testigo y el sancionado.   

Con  ese testimonio quedó demostrado que los  padres  de  la menor, adictos a la droga, son unos irresponsables al no cuidar a  sus  hijos  y  ahora  tratan  de  enmendar  su  error  culpando  a  IVÁN  DELGADO  quien,  al momento de los  hechos,  se  encontraba  durmiendo, tenía enfermo a su hijo y al día siguiente  debía  llevarlo temprano al médico. Por eso fue encontrado en su casa y sacado  de allí ilegalmente.   

Aduce  que no se puede creer en el relato del  menor,  porque  un  niño sin estudio no habla de violación y, por lo tanto, no  vio  nada,  no  dice  la  verdad y es sospechoso; si algo hubiese visto, habría  corrido y alertado a la vecindad.   

Este testigo fue manipulado por sus padres, en  perjuicio  de  un  ciudadano de bien, expendedor de aguacate. Su único error es  la  adicción  a  la  marihuana y por esa razón tiene un antecedente, hecho muy  distinto a la causa de este proceso.   

Hubiese  sido  beneficioso  haber  practicado  todas  las  pruebas favorables o no al procesado, pero no ocurrió así; por eso  es  necesario que se tomen cartas en el asunto, en aras del principio de equidad  que se debe aplicar a toda investigación.   

El resultado del examen técnico es negativo.  Allí  no  se  dice  que los espermas encontrados a la menor eran del procesado.  Tampoco  se  le  encontró  a éste, el mismo  día de los hechos, maltrato  alguno  en  sus  genitales,  tal como lo confirman las pruebas obrantes a folios  105 y 118. En consecuencia, no hay prueba técnica en su contra.   

Como estos elementos de juicio no se valoraron  en  las  instancias,  es  necesario  que  en sede de casación sean apreciados y  valorados.   

Solicita se case la sentencia y, en su lugar,  se  reconozca  que  IVÁN DELGADO VANEGAS  no debe seguir privado de la libertad, por un hecho punible que no  cometió. Por lo tanto, debe ser absuelto.   

CONSIDERACIONES  

El  libelo  que  se examina no cumple con los  requisitos  mínimos  y elementales que para su admisión exige el artículo 212  del Código de Procedimiento Penal.   

Obsérvese.  

1.  Un reproche orientado a demostrar errores  en  la valoración probatoria  no  se  puede  construir  bajo  el esquema de un escrito de instancia, porque la  presunción  de  acierto  y  legalidad  que  ampara  a  la  sentencia materia de  casación  solo se puede quebrantar a través de una argumentación clara,            coherente       y       puntualmente         demostrativa  de los errores que cometió el juzgador, así    como    su    incidencia    negativa    en    la   decisión  recurrida.   

Si el objetivo del casacionista es demostrar  que    el    fallador    incurrió   en   error   de  hecho  respecto  de determinadas pruebas, debe indicar  si  lo  cometió  a  causa  de  un  falso  juicio  de  existencia,    o    de    uno    de    identidad,   o   de   un   falso   raciocinio   y,   acorde  a  los  parámetros  técnico-jurídicos  propios de cada uno de esos motivos, tiene que  demostrar  de qué manera la prueba fue omitida, inventada o distorsionada en su  contenido  fáctico,  o  valorada por fuera de los parámetros de apreciación y  su  repercusión  definitiva  en  la  decisión, de suerte que, si no se hubiera  cometido el yerro, ésta sería muy diferente.   

2.  En el asunto que se examina, el libelista  pretende  demostrar  un  error  de  hecho  en  la apreciación del testimonio de  Alexander  Junior  Pérez  Venecia,  hermano  de  la  víctima,  y  del  estudio  efectuado  al espermatozoide del procesado, pero en vez de acreditar en cuál de  las  modalidades  señaladas cayó el sentenciador, opta por resaltar, de manera  liviana  y  ligera, los defectos que, a su juicio, contiene el relato del menor,  con  el  único  fin de desacreditarlo tildándolo de sospechoso, para que se le  niegue la credibilidad que le fue otorgada por los juzgadores.   

3. En sede de casación es inútil razonar de  esa   manera   si   se   tiene   en   cuenta  que  el  sistema  de  apreciación  racional  que    rige   en   Colombia   permite  al fallador valorar       libremente      los  elementos de juicio en que soporta su  decisión,    siempre  que   no   desconozca   las  directrices  de  la  sana crítica. En ese orden, la  única   posibilidad   de  cuestionar  ese  análisis  valorativo    es   demostrando   que   se  incurrió  en      un      falso      raciocinio,  porque  las conclusiones plasmadas  en  la  sentencia se       muestran      absurdas,         ilógicas    o  arbitrarias      y,  necesariamente,              desconectadas     de    la    realidad  procesal.   

Este  propósito  solamente    se   logra  indicando,     con    exactitud,    el    principio  lógico,  la  máxima de la  experiencia     común  o  la  regla  de  la  ciencia  que  fue  gravemente     desconocida,  y la manera  como    ese    dilate  condujo     a     la  declaración  de una verdad  distinta  a  la  que  revela  el  proceso.   

El  recurrente   en   su  memorial  no  hace  manifiesto  ningún defecto de esta naturaleza. Aparte  de   descalificar   el   análisis   valorativo  del  fallador,  elabora  su  propio  examen  en  torno al testimonio del hermano de la  víctima   bajo    el   argumento   de   haber   sido   manipulado   por   su   padrastro,   como      retaliación     con     el  agresor,  y  con el cual se  demuestra  que los padres de la menor son adictos a la  droga,    etc.   Esas   conclusiones,   unidas  al  resultado  negativo  de la  prueba         científica        realizada   al   espermatozoide   del  agresor,     lo     llevan     a     solicitar    la    absolución    de  su defendido.   

4. La simple expresión de reparos u opiniones  sobre  la  manera  como  se  debió  resolver  el  proceso,  o la pretensión de  provocar  un  nuevo  examen  valorativo,  desconoce  de  lleno la estructura del  recurso  extraordinario de casación, pues en este, con apoyo en la lógica y en  la  técnica  que  lo  gobiernan,  se  deben  demandar errores trascendentes del  sentenciador,  a  través  de una de las específicas causales consagradas en la  ley para ese efecto.   

La  demanda,  como  se  dijo, resulta ajena a  estos requisitos y, por tanto, será inadmitida.   

Casación oficiosa  

La  Sala percibe que al momento de dosificar  la  sanción,  los  juzgadores desbordaron el término señalado en el artículo  51  del  Código  Penal  del año 2000, que fija una duración máxima de veinte  (20)  años  para  la pena de inhabilitación de derechos y funciones públicas.  Por   esa   razón,  se  correrá  traslado  al  Ministerio  Público  para  que  conceptúe,  dentro  de  los términos legales, sobre la probable violación del  principio de legalidad.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.   Inadmitir   la  demanda  de  casación  presentada   por  el  defensor  del  procesado  IVÁN  DELGADO VANEGAS.   

2.  Correr traslado del asunto al Procurador  Delegado  para  la  Casación  Penal,  para  que  conceptúe  sobre  la probable  violación del principio de legalidad.   

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.   

Notifíquese y cúmplase  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                          ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                                        

Aclaración de voto  

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                        JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                                                                                                       

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                               JULIO  ENRIQUE SOCHA  SALAMANCA                     

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

Teresa Ruiz Núñez  

         Secretaria   

    

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