26927(21-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  26927   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 025.  

          Bogotá   D.C.,   febrero   veintiuno   (21)   de   dos   mil  siete  (2007)   

VISTOS  

          La  Sala  adopta  de  plano  la  decisión  que  en  derecho resulte  procedente  en  relación con la solicitud elevada por el defensor del procesado  ALBERTO    DE   JESÚS   HENAO   PERALTA,  orientada  a obtener que se disponga el cambio de radicación del  proceso  que  por  el  delito  de  tentativa  de extorsión agravada cursa en su  contra en el Juzgado Penal del Circuito Especializado de Sincelejo.   

ANTECEDENTES    Y  SOLICITUD   

          Los   hechos   que  dieron  lugar  a  este  diligenciamiento  fueron  sintetizados    en    la    resolución    acusatoria    en    los    siguientes  términos:   

“El día 4 de los  cursantes   (marzo  de  2005,  se  aclara)  al  negocio  de  mantenimiento  de equipos de seguridad industrial  ubicado  en  esta  ciudad en la avenida ‘Alfonso  López’  de   propiedad  del  señor  ARGEMIRO  BABILONIA  ALARCÓN,  se  hizo  presente,  anunciándose     como     periodista,     ADALBERTO  (sic)  DE  JESÚS  HENAO PERALTA con la pretensión de  dialogar  con  aquel  respecto  de unos contratos celebrados con el municipio de  Coveñas-Sucre,   los   cuales  revestían  algunas  irregularidades”.   

“El   día  8  siguiente  repitió  la  visita,  ahora en compañía del señor FERNANDO ADOLFO  MÁRQUEZ  DE  LA  HOZ, en su condición de Delegado de Bomberos del Departamento  de  Sucre y Comandante del Cuerpo de Bomberos de Colozal, reunión que concluyó  con  el compromiso de BABILONIA ALARCÓN de entregar una suma de $3.000.000.oo a  los   visitantes,   la   que   debía  entregar  al  día  siguiente”.   

“Tal lo acordado,  como  de  costumbre,  se  presentó  HENAO  PERALTA  y  MÁRQUEZ  DE  LA  HOZ en  compañía  del  escolta  del primero JORGE LUIS REALES GONZÁLEZ y el conductor  LILIO  MANUEL  SALGADO  RIVERA,  entrando  sólo  HENAO  PERALTA al diálogo con  BABILONIA  ALARCÓN,  quien  luego  de  un  intercambio  de  palabras  procede a  entregarle  la  suma  de  $1.500.000.oo, dineros que recibe aquel y guarda en su  portafolio.  Al  salir  a  reunirse con sus acompañantes es capturado junto con  estos  por  miembros  del  Grupo  Gaula, quienes habían organizado un operativo  anti-extorsión,  con  ocasión  de  la  denuncia que por tal conducto presentó  esta persona”.   

La  Fiscalía Delegada ante el Juzgado Penal  del  Circuito  Especializado  de  Sincelejo declaró abierta la instrucción, en  cuyo  desarrollo  vinculó  mediante  indagatoria,  entre  otros, a ALBERTO    DE   JESÚS   HENAO   PERALTA,  resolviéndole   su   situación   jurídica  con  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva sin derecho a libertad provisional como posible autor del  delito  de tentativa de extorsión agravada (numeral 3º del artículo 245 de la  Ley 599 de 2000).   

El 28 de septiembre de 2005 fue calificado el  mérito  del sumario con resolución de acusación en contra del procesado, como  presunto  autor del delito que sustentó la medida de aseguramiento, providencia  confirmada  en  segunda  instancia  por  la Unidad de Fiscalía Delegada ante el  Tribunal  de  Sincelejo  al  desatar el recurso de apelación interpuesto por la  defensa, mediante proveído del 30 de noviembre de 2005.   

La fase del juicio correspondió adelantarla  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de Sincelejo, despacho ante el  cual,  una vez realizada la audiencia preparatoria, el acusado solicitó al juez  se  declarara impedido para continuar conociendo del proceso, en razón de haber  proferido  el  auto de control de legalidad de la medida de aseguramiento dentro  de  la  instrucción, amén de que en su contra ALBERTO  HENAO  PERALTA  formuló  denuncia ante la Fiscalía y  queja  ante  la  Sala  Disciplinaria  del  Consejo Seccional de la Judicatura de  Sucre, petición que fue resuelta adversamente a lo solicitado.   

          Mediante  auto  del  12  de  septiembre  de  2006, el funcionario de  primer  grado  negó  la  solicitud  de  la defensa orientada a conseguir que la  actuación  fuera  remitida  a  los  Jueces  Penales  Municipales  de Sincelejo,  providencia  que  al  ser  impugnada  por el mismo sujeto procesal fue objeto de  confirmación    por    parte    del    Tribunal   Superior   de   la   referida  ciudad.   

          Como  fundamento  del  cambio  de  radicación  ahora solicitado, el  defensor  manifiesta  que  las denuncias disciplinarias y penales promovidas por  ALBERTO  HENAO  PERALTA  en  contra  del  titular  del Juzgado Penal del Circuito Especializado de Sincelejo,  así  como  de  los  Fiscales  que  conocieron  del  asunto en primera y segunda  instancia    y    el    Agente    del   Ministerio   Público,   “necesariamente  tienen  que  perturbar  las emociones y sentimientos  del  juzgador  y  demás  sujetos  procesales  en similar circunstancia, y la de  cualquier  mortal  en  condiciones  parecidas,  generándose  como  consecuencia  lógica  y  natural,  la  pérdida del equilibrio, de la serenidad en la lectura  expedimental  (sic)  que  le  corresponde  hacer  a cada uno de los funcionarios de intervención en la suerte  de  la causa penal, y ubicados en la misma condición de malestar e incomodidad,  convirtiéndose  esto  en pérdida de equilibrio en la lógica y normal causa de  no    imparcialidad    de    la    administración    de    justicia”.   

Agrega  que  su  defendido  desde  programas  radiales  y prensa escrita ha expuesto sus inconformidades y reclamos contra los  mencionados  funcionarios,  además  de liderar en el establecimiento carcelario  en  el  cual  se  encuentra  actividades  críticas en contra de la labor de los  mismos.   

          Pone   de  presente  que  al  promover  una  colisión  negativa  de  competencia  dentro de este asunto fue resuelta desfavorablemente, motivo por el  cual  impugnó  tal  providencia,  oportunidad  en la cual, el Fiscal que había  actuado  como  instructor  intervino  de  manera  inusual  para conseguir que el  mencionado auto fuera confirmado, como en efecto ocurrió.   

          A  fin  de  acreditar  lo  expuesto,  el  defensor aporta diferentes  documentos,  con  los cuales pretende demostrar que su procurado instauró queja  disciplinaria  y denuncia penal contra el doctor Carlos  Ángel  Caicedo, Juez Penal del Circuito Especializado  de  Sincelejo,  así  como contra el Fiscal y el Ministerio Público que actúan  dentro  del  mismo  trámite,  cuyos procesos se encuentran en curso, además de  que  ha  realizado  varias comunicaciones y escritos publicados en la prensa, en  los  cuales  cuestiona las irregularidades que en su criterio se presentan en el  diligenciamiento adelantado en su contra.   

          A  partir  de  lo  expuesto,  el  defensor  solicita  el  cambio  de  radicación  del proceso, no sin antes señalar que en este asunto no procede la  recusación del Juez.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Dado  que  el Distrito Judicial de Sincelejo  sólo  cuenta  con  un Juzgado Penal del Circuito Especializado, es claro que la  solicitud  de  cambio  de radicación objeto de estudio se encuentra orientada a  que  el proceso sea adelantado en otro distrito judicial, motivo por el cual, la  Sala  es  competente para resolver la petición de conformidad con la preceptiva  del numeral 8º del artículo 75 de la Ley 600 de 2000.   

Advertido   lo   anterior  se  tiene  que,  reiteradamente  ha  señalado  la  Sala  que  el  cambio  de  radicación  es un  mecanismo  residual  y  extremo,  por  virtud  del cual se alteran las reglas de  competencia  por razón del territorio, que sólo procede cuando se demuestra de  manera  contundente  que  en  el  lugar donde se adelanta la actuación procesal  existen  circunstancias  que  afectan  de manera real y efectiva “el  orden  público,  la  imparcialidad  o  la  independencia  de la  administración  de  justicia,  las  garantías  procesales,  la  publicidad del  juzgamiento,  la  seguridad o integridad personal de los sujetos procesales o de  los  funcionarios  judiciales”  (artículo 85 de Ley  600 de 2000).   

Para  que tales situaciones tengan la virtud  excepcional  de variar el mencionado factor de competencia, es preciso que quien  las  invoca  proceda  a acreditarlas probatoriamente, pues de conformidad con lo  establecido  en el artículo 87 del estatuto procesal penal tiene la carga de la  prueba.  Además,  es  necesario  demostrar  que  aquellas circunstancias poseen  aptitud  suficiente,  trascendente  y  concreta  para  vulnerar o poner en grave  peligro  la  función  jurisdiccional  en el sitio o región donde se tramita el  juicio  o  desvirtuar  la  imparcialidad que debe regirlo, esto es, que permitan  vislumbrar  su  efectiva injerencia en el trámite cuyo cambio de radicación se  solicita.   

En  el asunto que concita la atención de la  Sala  es claro que los motivos señalados por el solicitante no se ajustan a las  mencionadas exigencias, por las siguientes razones:   

          Como  de  tiempo  atrás  lo  ha  señalado  la  Sala,  el cambio de  radicación  no  se  encuentra  instituido  para  separar a los funcionarios del  conocimiento   de   los   asuntos   por  motivos  eminentemente  individuales  o  particulares,  pues  para  ello  se  encuentran  específicamente dispuestas las  causales  de impedimento y recusación (artículo 99 y siguientes del Código de  Procedimiento Penal).   

          En  efecto,  olvida el defensor que el instituto de variación de la  radicación  procede  por  circunstancias  externas a los sujetos procesales y a  los  funcionarios judiciales, en cuanto se refiere a la presencia de situaciones  que  alteren  la  administración  de justicia “en el  territorio  donde  se esté  adelantando  la  actuación procesal” (subrayas fuera  de  texto)  y  no,  a factores subjetivos o personales, tales como los intereses  reales  o  supuestos que puedan asistir a los funcionarios que intervienen en el  trámite1.   

Resulta  evidente,  en  consecuencia, que el  cuestionamiento  de  la  independencia  o  imparcialidad  de los funcionarios se  ocupa  de  factores  subjetivos que concurren en estos, caso en el cual, se debe  acudir  al instituto de los impedimentos y recusaciones, cuya finalidad consiste  en  separar  a dichos funcionarios del conocimiento del proceso, pero sin variar  la competencia por el factor territorial.   

De  otra parte se tiene que si bien tanto el  cambio  de  radicación  como los impedimentos y recusaciones pretenden asegurar  las  garantías  de  imparcialidad  e  independencia  de  la  administración de  justicia,  su  causa  es  diversa, pues aquel, como ya se advirtió, se ocupa de  las  circunstancias  que  surjan en el territorio donde debe surtirse la fase de  juzgamiento    (artículo    85   ejusdem),  en  tanto  que  los  impedimentos  y recusaciones corresponden a  situaciones  personales  que  puedan  concurrir  en el juzgador y que afectan la  recta función jurisdiccional.   

Como  en este asunto el defensor pretende el  traslado  de  la  actuación  a  otro  distrito  judicial aduciendo para ello la  supuesta  falta de imparcialidad tanto del Juez de conocimiento, no hay duda que  tal  temática  le  correspondía  plantearla  a  través  del  mecanismo  de la  recusación   y   no,   se   reitera,   mediante   la  solicitud  de  cambio  de  radicación.   

De  conformidad con lo expuesto, dado que no  se  encuentran  acreditados  los  supuestos de hecho establecidos en la ley para  acceder  al cambio de radicación, se impone negar la solicitud formulada en tal  sentido.   

          Cuestión final   

          Importa  señalar,  finalmente,  que  mediante el artículo 23 de la  Ley  1121  del 29 de diciembre de 2006, publicada en el Diario Oficial No. 46497  del  día  siguiente,  se  dispuso  modificar,  entre  otros, el numeral 7º del  artículo  5º  transitorio  de  la Ley 600 de 2000, en el sentido de asignar el  conocimiento  en  primera  instancia  a  los  Jueces  Penales  del Circuito  Especializado  de  los  delitos  de  extorsión  en  cuantía  superior a ciento  cincuenta   (150)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  norma  que  también  modifica  lo  establecido  en  el  artículo 14 de la Ley 733 de 2002,  según  la  cual, los mencionados funcionarios conocían del referido delito sin  sujeción a límite alguno por razón de la cuantía.   

Por  tanto, es claro que si en el  caso  de  la  especie  el  delito de  tentativa  de  extorsión  por    el    cual    se    procede    tiene  una  cuantía  inferior  a  la  señalada en precedencia, la  competencia   para   conocer   del   juicio   adelantado   contra   ALBERTO   DE   JESÚS  HENAO  PERALTA  y  FERNANDO  MARQUEZ  DE  LA  HOZ  radica  en  los  jueces  penales del circuito de  Sincelejo,  de  conformidad  con la cláusula general de competencia establecida  en  el  literal  (b)  del  numeral 1º del artículo 77 de la Ley 600 de 2000, a  cuyo     reparto     se     ordena    enviar      de      inmediato     la  actuación,   informando  de  ello  al Juzgado Penal del Circuito Especializado  de  Sincelejo  mediante la  remisión     de     copia    de    la    presente  decisión.   

En mérito a lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

  RESUELVE   

          1.        NEGAR  el cambio  de  radicación  solicitado,  de  conformidad  con  las  razones expuestas en la  anterior motivación.   

          2.        REMITIR  de inmediato estas diligencias al  Juzgado  Penal  del  Circuito  (reparto)  de  Sincelejo,  en  el  cual radica la  competencia para continuar conociendo del juicio aquí adelantado.   

3.          COMUNICAR lo  aquí  decidido  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de Sincelejo,  remitiéndole copia de la presente decisión.   

          Contra esta providencia no procede recurso alguno.   

Cúmplase,   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                            ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                        JAVIER ZAPATA ORTÍZ                         

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Ver  providencias  del 6 de junio de 2006. Rad. 25559, 20 de mayo de 2003. Rad. 20755  y 19 de mayo de 2002. Rad. 19240, entre otras.     

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