26878(23-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 26878  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

ALFREDO GOMEZ QUINTERO  Aprobado    acta  No. 150   

Bogotá,  D. C., veintitrés (23) de agosto  de dos mil siete (2007)   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de   la   demanda   de  casación  presentada  por  el  defensor  del  procesado  HERNANDO    CEDIEL    BARRETO   ORJUELA,  contra  la  sentencia  del  cinco (5) de octubre de dos mil seis  (2006)  por medio de la cual el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Tunja  confirmó  el  fallo  condenatorio  proferido  el  16  de agosto anterior por el  Juzgado  Penal del Circuito Especializado de Tunja que lo encontró responsable,  junto  con  Manuel  Antonio Monroy Rodríguez y Nilson Suárez Díaz,   de   la  conducta  de  tráfico  de  sustancias  para el procesamiento de narcóticos prevista en el artículo 382 de  la  L. 599 de 2000 y los sentenció a las penas de ciento diecisiete (117) meses  de  prisión,  interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas por el mismo  término,  multa  de  14  000  s.m.l.m.v.  para cada uno de ellos y les negó el  subrogado  de  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución  de la pena y la  prisión domiciliaria como sustitutiva de la prisión.   

HECHOS  

El  23  de  marzo  de  2006, a la una de la  mañana,  en  la  vereda “Sabaneta” del municipio de Guayatá Boyacá fueron  capturados      HERNANDO      CEDIEL      BARRETO  ORJUELA,  Manuel  Antonio  Monroy Rodríguez y Nilson  Suárez  Díaz cuando transportaban 550 galones (2 081 975 litros) de thinner en  el vehículo furgón marca Chévrolet de placas IYE 889.   

La   sustancia   incautada   (Thinner)   está  incluida  en  el  listado  de  enumeración de sustancias sujetas a control  del Consejo Nacional de Estupefacientes (Res.   Núm.   09  de  1987,  adicionada  por  la  Res.  núm.  1  de  1995,  adicionada  por la Res. núm. 12  de 2003) como  elemento  que sirve para el procesamiento de cocaína  o    de    cualquier    otra    droga   que   produzca   dependencia.   

LOS CARGOS  

Primer cargo.  Violación directa de la  Ley sustantiva   

Recuerda  el actor que para la fecha en que  el  Juzgado  Especializado de Tunja citó para audiencia de preclusión (el 9 de  mayo  de  2006),  la  Fiscalía  retiró  la  solicitud de preclusión por haber  establecido  mediante  experticia científica del Instituto Nacional de Medicina  Legal  que  la  sustancia  incautada  (Thinner)  está incluida en el listado de  sustancias   prohibidas   según   las  resoluciones  del  Consejo  Nacional  de  Estupefacientes  y  que  por  ello  fue  negada  la  preclusión  de  la acción  penal.   

A  partir  de  ello  estima el actor que de  conformidad  con  el  artículo  154  –  8  del  C.  de  P.P.,  la  Fiscalía  debió  propiciar una nueva  audiencia  para  adicionar  la  imputación con la finalidad de esclarecer si la  sustancia  incautada  era  de  uso restringido y proceder a ratificarla en nueva  audiencia,  teniendo  en cuenta que en la primera formulación de imputación se  dejó  en  libertad  al  indiciado  y  no  se  impuso  medida  de  aseguramiento  alguna.   

De conformidad con los artículos 158 y 290  del  C.  de  P.P.,  con  la  formulación de imputación se activa el derecho de  defensa  y  se  requiere  de la notificación personal dada la variación de los  cargos;   esa  nueva  imputación  habilitaba  los  términos  para  que el  imputado  pudiera  aceptar  o negociar la imputación a la luz de los artículos  350  y  siguientes,  para  acceder  a  los decrementos punitivos a los que tiene  derecho.   

De otra parte, era importante escuchar en la  audiencia    de   juicio   oral   la   versión   del   procesado   BARRETO  ORJUELA, para que de conformidad  con   los   artículos   344  (descubrimiento  de  prueba  en  la  audiencia  de  formulación  de  acusación),  357  (solicitudes  probatorias  en  la audiencia  preparatoria)  y  374 inciso final (oportunidad de pruebas en el juicio), con el  fin  de  persuadir  al  despacho para que no lo sentenciara por un delito que no  cometió.   

En       suma       –afirma  el  censor-  el  sentenciado  nunca  tuvo la oportunidad de demostrar su inocencia a través de los medios que  la  ley  le  ha  otorgado, porque fue juzgado “…en  contra  de  lo  que  es  el  debido  proceso y el derecho de defensa”.   

El artículo 344 inciso final autoriza a las  partes   en   el   juicio,  y  al  juez  para  que  excepcionalmente  admita  la  prueba.     En    síntesis    –dice-  como  no  se  realizó  una  audiencia  de  adición  de  la  imputación,   tampoco  se  dio  la  oportunidad  probatoria  para  escuchar  al  procesado quien habría podido demostrar su inocencia.   

El error de la sentencia “…constituye  un  error  de  derecho que determina un falso juicio de  convicción  donde  el juez yerra respecto de las normas reguladoras y del valor  probatorio  de  la  prueba  al considerar que la prueba se aporta contraviniendo  las       reglas       que       regulan      su      incorporación”.   

Segundo cargo.  Nulidad por violación  del debido proceso y del derecho de defensa   

Fundamentado       –en esencia- en las mismas razones del  anterior  reparo,  el libelista sostiene que cuando la fiscalía solicitó fijar  fecha  para audiencia de preclusión de la investigación, lo hizo convencida de  que  la  conducta  de  los  indiciados no constituye delito porque los elementos  incautados  no  hacen  parte de la lista de sustancias legalmente controladas en  su  transporte  y  tráfico, en atención a que el Juez de control de garantías  de  Somondoco  (Boyacá)  se  abstuvo  de imponer medida de aseguramiento porque  consideró  que  no  había  delito  alguno por imputar hasta aquél momento, de  manera  que  la  primera audiencia de formulación de la imputación que hizo la  fiscalía quedó sin efectos jurídicos.   

Por ello se violó el debido proceso cuando  no  se  vinculó  en debida forma a los indiciados, mediante una nueva audiencia  de      formulación      de      imputación     (art.     154     – 8).   

El señor HERNANDO  CEDIEL     BARRETO     ORJUELA    no    tuvo   oportunidad     de     preparar     su    defensa   porque   nunca   estuvo   

vinculado  al  proceso  en la medida que no  hubo  adición  de  la  imputación  con  posterioridad  al  momento  en  el que  apareció    la   prueba   que   indicó   que   era   ilícita   la   sustancia  incautada.   

Se  violó  el derecho de defensa porque en  una  nueva  audiencia  de  adición  de  la  formulación  de  la imputación el  indiciado  hubiese  podido allanarse y reconocer su responsabilidad para acceder  a determinados beneficios punitivos conforme al artículo 351.   

Con  la negación de esa nueva audiencia de  adición  de  la  imputación,  el  indiciado  no  fue legalmente vinculado a la  investigación,  se le negó la oportunidad de aducir pruebas, se desconoció el  derecho   al  debido  proceso  y  el  derecho  a  la  libertad  que  tiene  toda  persona.   

Por ello, la Corte debe decretar la nulidad  desde  el  momento  de la audiencia de formulación de la imputación con el fin  de  que  se  reconstruya  el  proceso  en  su  totalidad  para  que se le dé la  oportunidad  de  aportar  pruebas  en  su  defensa  o  de  que  se  allane  a la  imputación si fuere el caso.   

SE CONSIDERA  

La  Sala no admitirá el primer cargo de la  demanda  por  yerros  evidentes  en la técnica de formulación, sustentación y  desarrollo  de la censura, además de que las diversas críticas que hilvanó el  libelista   al   interior  del  primer  cargo  (violación  directa  de  la  ley  sustantiva)    coinciden    esencialmente   con   las   del   segundo   reproche  (nulidad).   

Los  errores técnicos y de fundamentación  en el desarrollo del primer cargo son evidentes:   

Acudió   el   actor   a   la  violación  directa   de   la   ley  sustantiva  pero  sólo sustentó yerros in procedendo  de  estructura y de garantía;  tampoco atinó a  señalar  alguna  norma  de  derecho  sustantivo   en  la  que  fallase  el  sentenciador a la hora de sentenciar.   

Norma  de  derecho  sustantivo  es  la  que  –de     aplicarse  correctamente-  cambia  el  sentido  a  la  decisión  (absolución  por  condena;   condena  por absolución), o de alguna manera  altera la decisión (decrementos punitivos, incrementos punitivos).   

En  violación directa el actor debe probar  que   la   norma   sustantiva   excluida,  erróneamente seleccionada,         o        incorrectamente  interpretada  compromete la legalidad del fallo en la  medida   que  trasciende  directamente  en  la  parte  resolutiva  [lo altera o modifica].   

No  es  norma  de derecho sustantivo la que  regula  la  oportunidad  probatoria, ni la que regula el trámite del proceso en  audiencias, pues tales son normas exclusivamente de ritualidad.   

El  libelista  hilvanó en el primer reparo  una   serie   de   críticas   que   –de  presentarse-  afectan el derecho de defensa tanto en materia de  aducción  de  pruebas  al proceso como en materia de posibilidades –estrategias-  defensivas que hubiesen  permitido     a     HERNANDO     CEDIEL    BARRETO  ORJUELA  excluir la responsabilidad penal o morigerar  la    condena    a    través    de    los    mecanismos    de   preacuerdos   y  negociaciones.   

En síntesis, sin arraigo en la técnica que  gobierna   la   propuesta   de   la   censura   al  amparo  de  la  Violación  directa  de la Ley sustantiva  [que  dicho  sea de paso implica la aceptación de la prueba a la manera como la  apreció  el  juez],  el  actor  propuso  errores que de presentarse comprometen  garantías defensivas.   

Por lo demás, incurrió en desaciertos que  evidencian  el abandono total de la violación directa de la Ley sustantiva para  adentrarse  –sin probarlo-  en  errores  de  derecho relativos a las reglas de producción de la prueba, que  involucran  la  contemplación  jurídica  del  medio,  como que “…el error de  la  sentencia  constituye  un  error de derecho que determina un falso juicio de  convicción  donde  el juez yerra respecto de las normas reguladoras y del valor  probatorio  de  la  prueba  al considerar que la prueba se aporta contraviniendo  las       reglas       que       regulan      su      incorporación”.   

Yerros que, en últimas, hacen ininteligible  la    crítica    y    por    consecuencia   condenan   la   admisibilidad   del  reproche.   

Por las razones anotadas (…no desarrollar  adecuadamente  el  cargo  de sustentación), la Sala inadmitirá el primer cargo  [Art. 184 inc. 2].   

El segundo cargo donde el actor propuso una  censura  bajo  el rótulo de “Nulidad por violación  al  debido proceso y al derecho de defensa”, a pesar  de   que   transita  de  manera  indiscriminada  por  los  errores  in   procedendo  de  estructura  (debido  proceso)  y  de  garantía  (derecho  de  defensa),  lo  admite  la  Sala por la  importancia  de la controversia (art. 184 inciso tercero) y porque satisface los  fines   del   recurso  previstos  en  los  artículos  180  de  la  Ley  906  de  2004.   

En  consecuencia,  se  admite  la  segunda  censura.   

En  mérito  de  lo  expuesto, LA  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACION  PENAL,    

R E S U E L V E:  

Primero.        INADMITIR  el primer cargo de la demanda  de   casación   presentada   por   el   defensor   contractual   de      HERNANDO     CEDIEL     BARRETO  ORJUELA   

Contra esta decisión procede el recurso de  insistencia  (Art. 184 inc. 2 de la Ley 906 de 2004)1.   

Segundo.        ADMITIR   el   segundo   cargo   de  la  demanda.   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

     SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                MARIA  DEL  R. GONZÁLEZ DE LEMOS            

      AUGUSTO  IBAÑEZ  GUZMÁN                                          JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                     

       YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS                 JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA            

        MAURO     SOLARTE  PORTILLA                              JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

Salvamento de voto  

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1“Habida   cuenta   que  contra  la  decisión  de  inadmitir  los  cargos…  procede el mecanismo de insistencia de conformidad con lo establecido  en  el  artículo  184  de la Ley 906 de 2004, impera precisar que …la Sala ha  definido  las  reglas  que  habrán de seguirse para su aplicación (providencia  del 12/12/2005, Rad. núm. 24322), como sigue:   

i)          La insistencia es un mecanismo especial  que  sólo  puede ser promovido por el demandante, dentro de los cinco (5) días  siguientes  a  la  notificación de la providencia por cuyo medio la Sala decida  inadmitir  la demanda de casación, con el fin de provocar que ésta reconsidere  lo  decido.  También  podrá  ser  provocado  oficiosamente  dentro  del  mismo  término  por  alguno de los Delegados del Ministerio Público para la Casación  Penal  –siempre  que  el  recurso   de   casación   no   hubiera   sido  interpuesto  por  un  Procurador  Judicial–, el Magistrado  disidente  o  el Magistrado que no haya participado en los debates y suscrito la  providencia inadmisoria.   

ii)           La  solicitud  de  insistencia  puede  elevarse  ante  el  Ministerio  Público  a  través  de  sus  Delegados para la  Casación  Penal,  ante uno de los Magistrados que haya salvado voto en cuanto a  la  decisión  mayoritaria de inadmitir la demanda o ante uno de los Magistrados  que no haya intervenido en la discusión.   

iii)          Es potestativo del Magistrado disidente,  del  que no intervino en los debates o del Delegado del Ministerio Público ante  quien  se  formula  la insistencia, optar por someter el asunto a consideración  de  la Sala o no presentarlo para su revisión, evento último en que informará  de ello al peticionario en un plazo de quince (15) días.   

iv)          El  auto a través del cual se inadmite  la  demanda  de  casación  trae como consecuencia la firmeza de la sentencia de  segunda  instancia contra la cual se formuló el recurso de casación, salvo que  la insistencia prospere y conlleve a la admisión de la demanda”.     

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