26580(01-11-07)prescrip

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26580  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

         Magistrado  Ponente   

         JAVIER ZAPATA ORTIZ   

         Aprobado Acta No.  215   

Bogotá D. C., primero (1°) de noviembre de  dos mil siete (2007).   

VISTOS  

Decide  la  Sala  sobre  la  prescripción  parcial  de  la  acción  penal  con  relación  a EMIRO ALFONSO ECHAVEZ VERGEL,  procesado  en  calidad  de  cómplice  del  ilícito  de falsedad ideológica en  documento  público,  antes  de  calificar  el  aspecto  formal de la demanda de  casación  presentada  por el defensor de los implicados ARILSON MARTÍN TOHOMAS  MANZANO  y  RAFAEL  ANTONIO  TORRADO  MONTAÑO,  contra  el fallo emitido por el  Tribunal Superior de Cúcuta, el 27 de enero de 2006.   

HECHOS  

Los  acontecimientos  que  originaron  la  actuación  penal  fueron  relatados  de  la  siguiente  manera  por el Tribunal  Superior de Cúcuta:   

“Se  conoce  en  el proceso que con fecha  marzo  17  de  1998,  el  señor  JOSÉ AQUILES RODRÍGUEZ, Alcalde Municipal de  Ocaña,  celebró  el  contrato  008  con  el  señor EMIRO ECHAVEZ VERGEL, cuyo  objeto  era la remodelación de la Escuela urbana La Esperanza y por un valor de  trece  millones  seiscientos sesenta y ocho mil ochocientos  ($ 13.668.800)  pesos.    En  la  ejecución  del  contrato  se  suscribió el acta de  recibo  y  liquidación  de la obra, en donde se incluyeron varios ítems;   viga  de  amarre, construcción en ladrido de o.15 cms; caja de cuatro circuitos  e  instalación  y  suministro  de  caja  para contados, que presuntamente no se  ejecutaron  por  parte  del  contratista,  hecho que finalmente llevó a la  Fiscalía  Delegada  a acusar a quienes suscribieron dicha acta, ARILSON MARTÍN  THOMAS  MANZANO,  como  Secretario  de Obras Públicas Municipales,  RAFAEL  ANTONIO  TORRADO,  interventor  de  la  obra   y EMILO ALFONSO ECHAVEZ  contratista,    como    coautores   de   falsedad   ideológica   en   documento  público.”   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

1. Con base en la denuncia anónima enviada  al  Despacho del Fiscal General de la Nación, donde se hace referencia a varias  irregularidades  en la administración municipal de Ocaña (Norte de Santander),  mediante  resolución  del 11 de octubre de 1999, el Fiscal Segundo Seccional de  Ocaña  abrió investigación, dispuso vincular mediante indagatoria al entonces  alcalde,  JOSÉ  AQUILES RODRÍGUEZ MARTÍNEZ; y decretó la práctica de varias  pruebas,  entre  ellas  “Oír  en declaración a la  señor  MARÍA  DEL  ROSARIO QUINTERO M.”, directora  de  la  Escuela  Urbana  La  Esperanza. (Folio 4 cdno.  1).   

2.  Más adelante, atendiendo la evolución  del  recaudo  probatorio,  con  resolución del 17 de mayo de 2000, la Fiscalía  Segunda  Seccional  de  Ocaña  dispuso  vincular  mediante  indagatoria a EMIRO  ALFONSO   ECHAVEZ   VERGEL  (contratista),      ARILSON      MARTÍN     THOMAS     MANZANO     (secretario  de obras públicas) y RAFAEL  ANTONIO  TORRADO  MONTAÑO  (interventor),  al  tiempo  de  los  hechos. (Folio 96  cdno. 1)   

3. Se tuvo noticia del deceso del ex alcalde  de  Ocaña,  JOSÉ  AQUILES  RODRÍGUEZ MARTÍNEZ y, al confirmar formalmente su  fallecimiento,  con  proveído del 12 de octubre de 2001, la Fiscalía precluyó  la  investigación  con  relación  a  él. (Folio 226  cdno. 1)   

4.  Culminado  el  ciclo  instructivo,  al  calificar  el mérito del sumario, con resolución del 12 de octubre de 2001, la  Fiscalía  Segunda Seccional de Ocaña acusó a ARILSON MARTÍN THOMAS MANZANO y  a   RAFAEL  ANTONIO  TORRADO  MONTAÑO,  servidores  públicos,  en  calidad  de  coautores   del  delito  de  falsead  ideológica  en  documento  público; y a EMIRO ALFONSO ECHAVEZ VERGEL,  contratista  particular,  como  cómplice  del  mismo  delito,  tipificado en el  artículo  219  del  Código Penal de 1980. (Folio 291  cdno. 1)   

Dicha providencia no fue apelada y quedó en  firme  el  15  de  noviembre  de  2001,  después  de  la última notificación.  (Folio 314 cdno. 1)   

5. Adelantó la fase de la causa el Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de  Ocaña  (Norte  de  Santander);  surtió  los  traslados  para  alistar las audiencias preparatoria y pública; y finalizado el  debate,  con  sentencia  del 9 de septiembre de 2003, condenó a ARILSON MARTÍN  THOMAS  MANZANO y a RAFAEL ANTONIO TORRADO MONTAÑO como autores de falsedad     ideológica    en    documento    público,  a  la  pena de setenta (70) meses de prisión; y a EMIRO ALFONSO  ECHAVEZ  VERGEL,  como  cómplice  del  mismo delito, a la pena de cuarenta (40)  meses de prisión.   

A  todos impuso interdicción de derechos y  funciones  públicas  por  un  lapso  igual  que  la  sanción restrictiva de la  libertad;    y    les   concedió   la   prisión   domiciliaria.   (Folio 359 cdno. 1)   

6. Al desatar la apelación interpuesta por  el  defensor  de  los implicados, con fallo del 27 de enero de 2006, el Tribunal  Superior  de  Cúcuta  confirmó  la  decisión  de  primera  instancia,  con la  modificación  consistente  en  declarar  que  ARILSON  MARTÍN THOMAS MANZANO y  RAFAEL   ANTONIO   TORRADO   MONTAÑO   quedaban   condenados  como  autores  de  falsedad      ideológica      en      documento  público,  a  la pena de cincuenta y siete (57) meses  de  prisión; y EMIRO ALFONSO ECHAVEZ VERGEL, como cómplice del mismo delito, a  la   pena   de   treinta  y  ocho  (38)  meses  de  prisión.  Al  mismo  lapso,  respectivamente,  redujo  la  inhabilitación de derechos y funciones públicas.  (Folio 10 cdno. Tribunal)   

7.  Inconforme  con lo decidido por el Juez  colegiado,  el  defensor  de  ARILSON  MARTÍN THOMAS MANZANO y a RAFAEL ANTONIO  TORRADO MONTAÑO interpuso el recurso extraordinario.   

8.  Antes de calificar el aspecto formal de  la  demanda  de  casación, la Sala resolverá lo que en derecho corresponda con  relación  a  la  prescripción  parcial  de  la  acción penal con relación al  cómplice.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

1.  Es  preciso recordar que en el presente  asunto  se  atribuyen delitos a personas con calidades diferentes, vale decir, a  un   ciudadanos  particular  (el  contratista  de  la  remodelación  de  una  escuela pública) y servidores  dos  públicos  del municipio de Ocaña (el secretario  de  obra y el interventor); circunstancias que inciden  en   la   manera   de  contabilizar  el  término  prescriptivo  de  la  acción  penal.   

Con relación a los ciudadanos particulares,  la  prescripción ocurre en un lapso mínimo de 5 años, por disposición de los  artículos 83 y 86 del Código Penal, Ley 599 de 2000.   

En  el caso de los servidores públicos, el  término  mínimo  de  prescripción  es de 6 años y 8 meses, en atención a lo  previsto en el inciso 5 del artículo 83 ibídem.   

A  partir  de  la  fecha  de  ejecutoria la  resolución  acusatoria  quedó  interrumpida  la  prescripción; y a partir del  día   siguiente  se  reanudó  el  cómputo  de  los  términos,  en  la  forma  establecida  en el artículo 86 del Código Penal (Ley  599 de 2000), que es del siguiente tenor:   

“Interrupción y  suspensión  del  término prescriptivo de la acción.  La   prescripción  de  la  acción  penal  se  interrumpe  con  la  resolución  acusatoria o su equivalente, debidamente ejecutoriada.   

Producida  la  interrupción  del  término  prescriptivo,  éste  comenzará  de  nuevo  por  tiempo  igual  a  la mitad del  señalado  en el artículo 83. En este evento el término no podrá ser inferior  a cinco (5) años, ni superior a diez (10) años”   

El   artículo   86   transcrito   debe  interpretarse  armónicamente  con el artículo 83 ibídem, relativo al término  de  prescripción  de  la  acción  penal  para  los  delitos  atribuidos  a los  servidores públicos, que en su quinto inciso estipula:   

“Al servidor público que en ejercicio de  sus  funciones, de su cargo o con ocasión de ellos realice una conducta punible  o  participe  en ella, el término de prescripción se aumentará en una tercera  parte.”   

A  la  sazón,  en  Sentencia  del  1°  de  septiembre  de  2004,  después de un estudio detallado del asunto, esta Sala de  la Corte expresó:   

“En síntesis,  recapitulando,  la Sala de Casación Penal recoge las diversas posturas vertidas  en  autos y sentencias a partir de la entrada en vigencia del Código Penal, Ley  599  de 2000, y en su lugar sostiene que en la sistemática jurídica colombiana  si  un  servidor  público  en  ejercicio  de  sus  funciones, de su cargo o con  ocasión  de  ellos realiza una conducta punible, la prescripción de la acción  penal  ocurrirá  en un tiempo no menor de seis (6) años y ocho (8) meses, bien  que   el  fenómeno  ocurra  en  la  etapa  de  instrucción  (antes  de  quedar  ejecutoriada  la  resolución  de  acusación),  bien que acaezca en la fase del  juzgamiento  (después  de  alcanzar  firmeza  la  resolución  acusatoria);  no  importando  que  el  delito  se sancione con pena no privativa de la libertad, o  que  la  pena  máxima  de  prisión  –si   la   hubiere-   fuere   inferior  a  cinco  años.”   

Bajo   las   anteriores   premisas,   a  continuación  se  hace  el  estudio  de  la  prescripción de la acción penal,  frente a los implicados y por los delitos en que hubiere ocurrido.   

2.  Con  relación a ARILSON MARTÍN THOMAS  MANZANO  y a RAFAEL ANTONIO TORRADO MONTAÑO, servidores públicos, acusados por  el   delito  de  falsedad  ideológica  en  documento  público,    se    debe    tener   en   cuenta   lo  siguiente:   

El Código Penal aplicable al tiempo de los  hechos, Decreto 100 de 1980, sancionaba ese ilícito, así:   

-.  Artículo  219. Falsedad ideológica en  documento público, con prisión de 3 a 10 años.   

En el Código Penal que ahora rige, Ley 599  de 2000, el mismo ilícito se reprime de esta manera:   

-.  Artículo  286. Falsedad ideológica en  documento público, con prisión de 4 a 8 años.   

Trasladando  los anteriores lineamientos al  caso  examinado,  la  acción  penal  por  la falsedad  ideológica  en  documento público, endilgada ARILSON  MARTÍN  THOMAS  MANZANO  y  a  RAFAEL  ANTONIO TORRADO MONTAÑO, prescribe en 6  años  y  8  meses,  contados  a  partir  de  la ejecutoria de la resolución de  acusación.   

Como dicha providencia quedó en firme el 15  de   noviembre   de   2001,  dicho  fenómeno  acaecería  el  15  de  julio  de  2008.   

3.  Para  el  contratista,  RAMIRO  ALFONSO  ECHAVEZ  VERGEL,  ciudadano  particular  acusado  como cómplice de falsedad     ideológica    en    documento    público,   la   prescripción   ocurre   en   un   lapso   mínimo   de  5  años.   

Entonces,  5  años contados a partir de la  ejecutoria  de  la  acusación  (15  de  noviembre de  2001),  se  cumplieron  el  15  de noviembre de 2006,  cuando   el   expediente   aún   se  encontraba  en  el  Tribunal  Superior  de  Cúcuta.   

4. En consecuencia, se declarará prescrita  la  acción  penal en el  caso de EMIRO ALFONSO ECHAVEZ VERGEL y se cesará  procedimiento a su favor.   

En  cuanto  a  él  hace,  no queda ningún  remanente  de sanción penal, por haber acaecido la prescripción respecto de la  única conducta punible por la que fue condenado en las instancias.   

5.  El  Juzgado  de primer grado cancelará  todo  requerimiento  y  pendiente  que  EMIRO  ALFONSO ECHAVEZ VERGEL, tenga por  razón  exclusiva  de este proceso penal; y devolverá las cauciones que hubiese  prestado.   

Copia  del presente auto será remitido al  Juzgado     Segundo     Penal    del    Circuito    de    Cúcuta,    para    su  conocimiento.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

1.  Declarar  prescrita  la  acción penal por el delito de falsedad  ideológica  en  documento  público endilgado a EMIRO  ALFONSO ECHAVEZ VERGEL, a título de cómplice.   

2.   Cesar  procedimiento  a  favor  de  EMIRO  ALFONSO  ECHAVEZ  VERGEL,  por  el delito de  falsedad      ideológica      en      documento  público,  por  el  que  fue  acusado  en  calidad de  cómplice.   

3. El Juzgado de  primera  instancia  cancelará  todo requerimiento y pendiente que EMIRO ALFONSO  ECHAVEZ  VERGEL  tenga  por razón exclusiva de este proceso penal; y devolverá  las cauciones que hubiese prestado.   

4. En los demás  aspectos,    el    fallo    del   Tribunal   Superior   de   Cúcuta   permanece  incólume.   

5.  Copia  del  presente  auto  será remitido al Juzgado Segundo Penal del Circuito de Cúcuta,  para su conocimiento.   

6.  Contra  el  presente  auto  procede  el  recurso  de  reposición, según lo indicado en los  artículos  185,  186  y  189  del  Código  de  Procedimiento Penal, Ley 600 de  2000.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ GUZMÁN                             JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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