26565(15-11-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 26565  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Aprobado Acta Nº 227  

Bogotá,  D.C.,  noviembre quince (15) de dos  mil siete (2007).   

VISTOS  

          Estudia  la  Sala  la viabilidad de remitir la actuación al Juez de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de esta ciudad, con el fin de que se  pronuncie  sobre  las  peticiones  formuladas  por  la sentenciada en el acto de  notificación del fallo emitido en su contra.   

ANTECEDENTES  

          Mediante  sentencia  proferida  el  29  de agosto del año en curso,  esta  Corporación  declaró  a la doctora IRENE TERESA  IVARS  BENALCÁZAR autora penalmente responsable de la  conducta  punible de Falsedad ideológica en documento público, agravada por el  uso,  cometida en concurso homogéneo y le impuso pena principal de sesenta (60)  meses  de  prisión  y  a  la  accesoria  de   interdicción  de derechos y  funciones  públicas  por el mismo término de la pena privativa de la libertad.  De   igual   forma,  dispuso  sustituir  la  prisión  intramural  por  prisión  domiciliaria,   cuyas   obligaciones  debe  garantizar  con  caución  prendaria  y,    además,   con   la  suscripción  de  la  diligencia  de  compromiso  correspondiente.    

          En  el  acto  de notificación personal de la referida decisión, la  doctora   IVARS  BENALCÀZAR  presentó  escrito a través del cual solicita se rebaje el monto de la caución  prendaria fijada y se le otorgue un plazo mayor para sufragarla.   

          De  conformidad  con  lo señalado por el artículo 79 de la Ley 600  de  2000,  esta Corporación actúa como Juez de Ejecución de Penas respecto de  la  sentenciada,  al  haberse   proferido el fallo de condena en proceso de  única  instancia,  como  consecuencia  del  fuero constitucional previsto en su  favor.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          El  parágrafo  primero  del  artículo  38  de  la  Ley 906 de 2004  prescribe  que  la  competencia  para  la  ejecución  de  las sanciones penales  impuestas   a   las   personas  amparadas  por  fuero  legal  o  constitucional,  corresponde  a  los  Jueces  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad en  primera instancia y al Juez de conocimiento, en segunda instancia.   

          Esta  norma,  a  diferencia del artículo 79 aludido, abre paso a la  doble   instancia,   permitiendo    que   se  materialicen  las  garantías  fundamentales  de  impugnación  y segunda instancia, circunstancia que, como ha  venido  precisando la Sala, confiere a la nueva preceptiva un evidente carácter  sustancial  con  efectos favorables para la procesada, al brindarle mayor acceso  a  la  justicia1.   

          Por  otra  parte,  la  Corte ha reconocido a través de su reiterada  jurisprudencia,  la  aplicación favorable de disposiciones contenidas en la Ley  906  de  2004  a  procesos  tramitados bajo la Ley 600 de 2000, siempre y cuando  ellas  regulen  institutos procesales análogos y de carácter sustancial. Sobre  el particular precisó que   

“ …atendiendo  al  principio  de  favorabilidad  que rige en materia penal y procesal penal con  efectos  sustanciales,  por  disposición  del  artículo 29 de la Constitución  Política  y  del  artículo 6º de las leyes 600 de 2000 y 906 de 2004, la Sala  viene  insistiendo en la procedencia de la aplicación retroactiva de la última  de  las  leyes  indicadas,  a  asuntos disciplinados por la primera de las leyes  aludidas,  por  ocurrir  los  hechos  en  su vigencia, cimentada en que no sólo  opera  en  casos  de  sucesión  de  leyes  sino, además, en la coexistencia de  normas,  siempre  y  cuando los preceptos llamados a regular el asunto jurídico  de  los  dos  estatutos  procesales  contemplen  el mismo supuesto de hecho y no  hagan  parte  de  la  esencia  o naturaleza jurídica del sistema procesal penal  acusatorio,   y   el   seleccionado   le   reporte   ventajas   al  procesado  o  condenado”2.   

Los  supuestos  enunciados  se reúnen en el  presente  caso  y,  por tanto, al tener el parágrafo 1º del artículo 38 de la  Ley  906  de  2004  carácter  de norma sustancial y conllevar su aplicación la  prerrogativa  real  de  obtener un mayor acceso a la administración de justicia  para  efectos  de  la  ejecución  de  la  sentencia,  se  impone la aplicación  inmediata   de   dicho   precepto,   con   fundamento   en   el   principio   de  favorabilidad.   

Además,  el carácter favorable de la norma  está   vinculado  al  actual  momento  procesal,  donde,  agotado  el  trámite  correspondiente  a la notificación del fallo a todos los sujetos procesales, no  es  posible  considerar  que  la condenada ostenta aún la condición de aforada  constitucional,  prerrogativa  dispuesta  únicamente  para  su investigación y  juzgamiento;  siendo  así,  resulta más benévolo que los asuntos atinentes al  cumplimiento  de  la  pena  impuesta,  como los deprecados por la sentenciada al  notificarse  del  respectivo  fallo, se adelanten acatando las previsiones de la  Ley 906 de 2004.   

Se  precisa,  por  último,  que conforme ha  decantado  la  Sala  al  analizar  la competencia de los Jueces de Ejecución de  Penas   y   Medidas   de   Seguridad,  ella  radica,  atendido  el   factor  territorial,  en  el  funcionario  del  lugar  donde  el  condenado se encuentre  cumpliendo  la  pena,  ya sea en establecimiento carcelario o en su domicilio y,  si  estuviere  en libertad, tal competencia recae en el de Bogotá, por ser esta  ciudad   la   sede   de   la   Corte,   quien   dictó   el   fallo   de  única  instancia3.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

Primero:  DECLARAR que la vigilancia de  la   ejecución  de  la  pena  impuesta  por  esta  Corporación  a  la  doctora  IRENE    TERESA    IVARS    BENALCÁZAR  corresponde  al  Juzgado  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas de  Seguridad   de   Bogotá,  D.C.,  al  que  por  reparto  se  asigne.   

En  consecuencia, tal autoridad adoptará la  decisión  de  las  solicitudes  relativas  a  ella,  como las realizadas por la  sentenciada    durante    la    notificación    del   fallo   emitido   en   su  contra.   

Segundo:  ORDENAR  la  remisión  del  proceso  a  la  oficina  de  reparto  de  los  Juzgados de Ejecución de Penas y  Medidas de Seguridad de Bogotá.   

Notifíquese   y   cúmplase           

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Comisión de servicio  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO        J.       IBAÑEZ  GUZMÁN                                   JORGE LUIS QUINTERO MILANES   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                     JULIO            ENRIQUE          SOCHA  SALAMANCA                        

                 Impedido   

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Cfr.  Autos 10/11/05 Rad. 18498; 31/01/06 Rad. 6989; 09/02/06 Rad. 15100   

2 Auto  23/03/06   Rad.   18025.   Cfr.  autos  10/08/05  Rad.  16320  y  04/05/05  Rad.  19094   

3  Auto31/01/06 Rad. 6989     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *