26543(27-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26543  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

          Magistrado  Ponente   

          JAVIER ZAPATA ORTIZ   

          Aprobado Acta No.  045   

Bogotá  D. C., veintisiete (27) de marzo de  dos mil siete (2007)   

La Embajada de los Estados Unidos de América  solicitó  la  extradición  del ciudadano colombiano FREDY ALONSO DÍAZ VARGAS,  para  que  comparezca  en juicio por delitos federales  de narcóticos y lavado de dinero.   

Luego  de surtido el traslado legal por diez  (10)  días,  para  solicitar  la  práctica de pruebas, decide la Sala sobre la  petición   elevada   en   tal   sentido   por   el   defensor   del   ciudadano  requerido.   

ANTECEDENTES   

1.  Con  la  Nota  Verbal  No. 2297 del 6 de  septiembre  de  2006, la Embajada de los Estados Unidos de América solicitó la  detención  provisional  con  fines  de  extradición,  del ciudadano colombiano  FREDY   ALONSO   DÍAZ  VARGAS,  para  comparecer  en  juicio  por  delitos  federales  de  narcóticos  y lavado de dinero.    En  esa  oportunidad  se  informó  que  el  requerido  es  “también   conocido   como   “El  Flaco”,  es  ciudadano  de  Colombia, nacido el 13 de marzo de 1971, en Bogotá, Colombia. Es  portador  de  la  cédula Colombiana No. 79.553.946. La Embajada tiene entendido  que  el  señor  Díaz-Vargas  se  encuentra  actualmente  detenido  en Colombia  …”.   

2. Recibida la Nota Verbal, el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  remitió  copia  a  la  Fiscalía General de la Nación,  entidad  que  ordenó la captura con fines de extradición, mediante resolución  de  18 de septiembre de 2006. Debido a que el requerido se encontraba privado de  la  libertad  por  los  delitos  de concierto para delinquir agravado, tráfico,  fabricación  o  porte de estupefacientes agravado y lavado de activos agravado,  sólo  se  le  notificó  la orden de captura con fines de extradición el 21 de  septiembre de 2006.   

3.  Con  la  Nota  Verbal No. 2977 del 17 de  noviembre  de  2006, la Embajada de los Estados Unidos de América formalizó la  solicitud  de extradición, en la cual se extractan los hechos y las pruebas que  fundamentan   las  imputaciones  delictivas  contenidas  en  la  acusación  No.  06-20344  CR-HUCK,  dictada  el 6 de junio de 2006, en la Corte Distrital de los  Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida.   

Con la nota diplomática fueron remitidos los  siguientes  documentos,  autenticados y traducidos al castellano, para sustentar  la solicitud de extradición:   

3.1.  Declaración jurada, rendida el 31  de  octubre  de  2006 por Joseph A. Cooley, Fiscal Adjunto de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Sur  de la Florida.  Se refirió  al procedimiento  cumplido  por  el Gran Jurado  para  dictar  la acusación, concretó los cargos y las leyes pertinentes de los  Estados  Unidos  y  presentó  una síntesis de los hechos que dieron lugar a la  solicitud  de  extradición.  (Folios  47   y ss  cdno. anexo)   

3.2.  Transcripción  de  las  disposiciones  penales   sustantivas   supuestamente   transgredidas   por   el   requerido  en  extradición    con   las   conductas   que   se   le   endilgan.   (Folios 59 y ss cdno. anexo)   

3.3.   Acusación No. 06-20344 CR-HUCK,  dictada  el 6 de junio de 2006, en la Corte Distrital de los Estados Unidos para  el   Distrito  Sur  de  la  Florida,  en  la  que  se  formulan  los  siguientes  cargos:   

   

“.CARGO 1   

Aproximadamente  desde  Junio  del  2004, y  continuando  hasta  aproximadamente  Octubre  de 2005, siendo las fechas exactas  desconocidas  para  el  Gran Jurado, en el Condado de Miami-Dade, en el Distrito  Sur de la Florida, y otros lugares, los acusados,   

(…)  

FREDY ALONSO DÌAZ VARGAS,  

Alias “El Flaco”.  

(…)  

a  sabiendas e intencionalmente se unieron,  aliaron,  confabularon,  y  acordaron entre sí y con otras personas conocidas y  desconocidas  para  el  Gran Jurado, para importar a los Estados Unidos desde un  lugar  fuera del mismo, una sustancia controlada, en violación del Capítulo 21  del  Código  de los Estados Unidos, Sección 952 (a);  todo lo anterior en  violación  del  capítulo  21  del  Código  de  los  Estados  Unidos, Sección  963.   

De  conformidad  con  el  Capítulo  21 del  Código  de  los  Estados Unidos, Sección 960 (b) (1) (B), se alega además que  la  presente  violación comprendía cinco (5) kilogramos o más de una mezcla y  sustancia conteniendo una cantidad detectable de cocaína.   

CARGO 2  

Aproximadamente  desde  Junio  del  2004, y  continuando  hasta  aproximadamente  Octubre  de 2005, siendo las fechas exactas  desconocidas  para  el  Gran Jurado, en el Condado de Miami-Dade, en el Distrito  Sur de la Florida, y otros lugares, los acusados,   

(…)  

FREDY ALONSO DÌAZ VARGAS,  

Alias “El Flaco”.  

(…)  

Intencionalmente,   es   decir,   con  la  intención  específica de llevar a cabo el propósito ilegal, y a sabiendas, se  unieron,  aliaron,  confabularon,  y  acordaron  entre  sí y con otras personas  conocidas  y  desconocidas por el Gran Jurado, para cometer delitos en contra de  los  Estados  Unidos  en  violación del Capítulo 18 del Código de los Estados  Unidos,   Sección  1956,  es  decir,  a  sabiendas  transportar,  transmitir  y  transferir  un  instrumento  monetario y fondos a un lugar en los Estados Unidos  de  y  a  través  de  un lugar fuera de los Estados Unidos con la intención de  promover  la  perpetración de actividades ilegales especificadas, en violación  del  Capítulo  18  del  Código  de  los  Estados Unidos, Sección 1956 (a) (2)  (A).   

Se  alega  asimismo que la actividad ilegal  especificada  a  la  que  se  refiere  el párrafo anterior es la compra, venta,  recepción,   importación,   ocultación   y   de   cualquier  otra  manera  la  negociación  de  una  sustancia  controlada,  sancionable bajo las leyes de los  Estados Unidos.   

Todo lo anterior en violación del Capítulo  18 del Código de los Estados Unidos, Sección 1956 (h).   

3.4.  Copia de la orden de captura proferida  en   contra  de  FREDY  ALONSO  DÍAZ  VARGAS  (Folio  87  cdno anexo)   

         

3.5.  Declaración jurada, rendida el 31  de  octubre  de  2006,  en  apoyo  a  la  extradición, por Brian Warner, Agente  Especial  de  la  Agencia  de  Lucha  contra las Drogas de los Estados Unidos en  Miami,    Florida   quien   proporcionó   información   adicional   sobre   la  investigación y la identidad del acusado.   

Señaló  que  durante la interceptación de  comunicaciones  telefónicas,   se  logró  establecer  que entre agosto de  2004  y  febrero de 2005, se discutió la importación y exportación de más de  400  kilogramos  de cocaína y que entre otros, FREDY ALONSO DÍAZ VARGAS,   era  responsable  de   adquirir  la  cocaína en Colombia y Venezuela, para  asegurarse   de   que   fuera   colocada   en   rutas   hacia   el   Sur  de  la  Florida.   

En  relación con FREDY ALONSO DÍAZ VARGAS,  alias  “El  Flaco”,  dijo que en julio de 2005 viajó a Miami, Florida, para  supervisar  la  llegada de una carga de cocaína,  pero regresó a Colombia  antes  de  completar su transacción y agregó que luego de su captura,  en  allanamiento  realizado  a su oficina, se descubrieron documentos como “libros  de mayor” (sic),  relacionados con el lavado de dinero.   

A  FREDY  ALONSO DÍAZ VARGAS lo identificó  así:   

“…alias  “El  Flaco”  es  ciudadano  Colombiano,  nacido  el  13  de  Marzo de 1971, en Bogotá, Colombia.  DIAZ  VARGAS es portador de la Cédula de Identidad No. 79.553.946”.   

4.  El Ministerio del Interior y de Justicia  estimó  que el expediente se encontraba completo y la solicitud de extradición  formalizada,  por  lo cual, lo envió a la Sala de Casación Penal para lo de su  competencia.  Adjuntó  el  concepto rendido por el Jefe de la Oficina Jurídica  del  Ministerio  Relaciones Exteriores, en el sentido que por no existir tratado  de  extradición  aplicable entre Estados Unidos y Colombia, es procedente obrar  de   conformidad   con   lo   dispuesto   en   el  ordenamiento  procesal  penal  colombiano.   

5.   El  requerido  FREDY  ALONSO DÍAZ  VARGAS  designó  un  defensor  de  confianza  y  se  observó  el traslado para  solicitar pruebas.   

Únicamente la defensa solicitó la práctica  de pruebas. El Ministerio Público guardó silencio.   

DE   LAS   PRUEBAS  SOLICITADAS   

El  defensor  destacó  la  necesidad  de la  prueba,  para garantizar el derecho constitucional al debido proceso,  pues  considera  absolutamente  claro  que al trámite de extradición deben aplicarse  los   principios   del  sistema  de  procesamiento  criminal  vigente.   En  consecuencia,  destaca la improcedencia de la extradición debido a que el hecho  que  motivó esta solicitud, ocurrió en Colombia y su representado se encuentra  investigado y sancionado en este país.   

Para  acreditar  tal hecho, solicitó que se  ordene  una  inspección  judicial  y se expidan copias de las piezas procesales  pertinentes  de  la  actuación  adelantada por la Fiscalía 24 Delegada ante la  UNAIM  y  al  Juzgado  3 Especializado del Circuito de Bogotá, donde su cliente  fue condenado por el ilícito de lavado de activos agravado.   

Seguidamente   anunció  que  solicitaría  pruebas   relacionadas   con  los  elementos  que  fundamentan  el  concepto  de  extradición, así:   

PRUEBAS RELACIONADAS CON LA VALIDEZ FORMAL DE  LA DOCUMENTACIÓN   

Afirmó  que  algunos  elementos  de  prueba  allegados,   presentaban  vicios  de  ilegalidad,   que  conforme a lo  dispuesto  en  la  Constitución  Política,  artículo 29,  generarían su  nulidad  de  pleno  derecho; por tanto,  señaló  necesario verificar  las condiciones de validez formal de las pruebas allegadas.    

El  primer  cuestionamiento recayó sobre la  traducción  integral  de  las piezas procesales y por ello,  solicitó que  se ordenara:   

1.    Oficiar   a   las   autoridades  competentes  para  que  informen  sobre las normas de Notariado y Registro   que   determinan  la  autenticidad  y  consecuente  validez  de  los  documentos  expedidos  por  los  Estados  Unidos,  en  los  cuales  se  incluyan aspectos de  certificación,    legalización,     autenticación   y   traducción   de  documentos.   

2.  Oficiar  a  la autoridad competente para  que   informe  sobre el régimen legal de la extradición según el derecho  interno   de  los  Estados  Unidos  y,  en  especial,  sobre  la  existencia  de  prohibición  para  solicitar  extradiciones por fuera de los lineamientos de un  tratado internacional.   

3.   Recepcionar  declaración  jurada  al  Coordinador  del  área  de Traducciones del Ministerio de Relaciones Exteriores  sobre  el  procedimiento  y  trámite  que  se  le  imprimió  a la solicitud de  extradición de su representado.   

4.   Escuchar  al Jefe de la Oficina de  Asuntos  Internacionales  de  la  Fiscalía  General  de la Nación, en el mismo  sentido de la prueba anterior.   

5.   Solicitar  lista  de  traductores  oficiales  y  a  costa de la defensa,  efectuar traducción oficial de toda  la  documentación  que  acompaña  la solicitud de extradición, pues considera  que  éste  trámite  y  la  captura,  no  cumplieron  los  requisitos legales y  jurisprudenciales  (solicita  revisar  la jurisprudencia de la Sala –febrero  15  de1995  y  abril  16  de  1998).   

6.   Oficiar   a   las   autoridades   competentes   para  obtener  información  sobre  las  disposiciones  legales  y  administrativas   de   los  Estados  Unidos  que  consagren  ritos  formales  de  legalización,   autenticación   y   traducción  de  documentos  emitidos  por  autoridades extranjeras.   

7.    Oficiar   a   las   autoridades  competentes   para   establecer   el  régimen  legal  de  jurisdicción  y  competencia  territorial  de sus organismos de investigación criminal (F.B.I. y  DEA)     y     para    aclarar    los    conceptos    de    territorialidad    y  extraterritorialidad.   

8.    Oficiar   a   las   autoridades  competentes  para  establecer  los lugares y fechas exactas en que presuntamente  se   cometieron    los   hechos   que   dieron  lugar  a  la  solicitud  de  extradición.   

9.  Escuchar  en  declaración  jurada  al  Ministro    de     Relaciones    Exteriores    sobre    la    organización  jerárquico-funcional del Ministerio a su cargo.   

10.    Allegar  copia  formal  de  la  solicitud  de  asistencia  al  Gobierno de los Estados Unidos, para realizar las  interceptaciones de comunicaciones.   

11.  Solicitar a la Fiscalía General de  la  Nación  copia auténtica de la resolución que autorizó la interceptación  de  comunicaciones  de  su  representado,  entre  julio  1 de 2004 y julio 30 de  2004.   

12.   Oficiar a la Fiscalía General de  la  Nación  para  que certifique las investigaciones que se adelantan contra su  representado.   

13.   Oficiar  a  los  organismos  de  policía  judicial  para  que informen si se adelantan investigaciones contra el  requerido  y  si se iniciaron de manera oficiosa o por comisión de la Fiscalía  General de la Nación.   

14.   Oficiar a la Fiscalía General de  la  Nación  y  al  Director  de  la  Policía  Nacional  para  que  indiquen la  naturaleza   y  contenido  de  la  intervención  de  funcionarios  de  agencias  extranjeras  y  en  los  operativos  en que se logró la captura de FREDY ALONSO  DÌAZ VARGAS.   

Hizo  referencia  a  la  asistencia judicial  recíproca  en  los  términos señalados por la Convención de Viena y señaló  que  la  manera  cómo  se  realizó  el  seguimiento y monitoreo, contrarió el  ordenamiento    constitucional    y    legal    y    afectó    la    actuación  subsiguiente.   

PRUEBAS SOBRE LA PLENA IDENTIDAD  

1.  Solicitar  al  Ministerio  de Relaciones  Exteriores  o a la Oficina de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de  la  Nación,  que  remita las fotografías, filmaciones y grabaciones,  sin editar,  que comprometen a su representado.   

2.   En  caso  de  no  contarse  con  esta  prueba,     solicitarla    al   Gobierno   de   los   Estados   Unidos   de  América.   

3.  Oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  o a la Oficina de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de  la  Nación  que remita las grabaciones, sin editar, sobre las conversaciones de  Ricardo  Nieto  Clavijo  y Jesús Humberto Ricardo Rojas que comprometen a FREDY  ALONSO DÍAZ VARGAS.   

4.  Efectuar la transliteración de los  registros fonográficos que se alleguen.   

5.   Efectuar   análisis   acústico   e  identificación    de    voz    a    los    registros   fonográficos   que   se  alleguen.   

6.  Designar  un  perito  para  que efectúe  estudio     de     dactiloscopia    y    lofoscopia    para    identificar    al  requerido.   

7.  Recepcionar   declaración  a FREDY  ALONSO  DÍAZ  VARGAS  sobre  su  plena identidad y la irregular vinculación al  caso.   

8.  Ordenar  a Medicina Legal que realice un  estudio antropométrico a su representado.   

9.  Acreditar  si a su representado se le ha  expedido  pasaporte,  número y fecha de expedición, copia de reseña y/o   solicitud del mismo.   

10.  Escuchar en declaración jurada al  Agente  de  la  DEA,  Brian War y a los internos Jesús Humberto Ricardo Rojas y  Ricardo Nieto Clavijo.   

Cuestiona   la   plena   identidad  de  su  representado  pues  se  solicitó  a  FREDY  ALONSO  DÍAZ  VARGAS,  alias “El  Flaco”  de  acento  costeño,   mientras  su  representado  es  de acento  bogotano.   

RELACIÓN     CON     LA     EQUIVALENCIA     DE    LAS  PROVIDENCIAS   

1.  Oficiar a la autoridad competente a  fin  de  que  informe  sobre el régimen legal aplicable al  INDICTMENT, en  especial     los     requisitos     formales     y    sustanciales    para    su  proferimiento.   

2.   Allegar  copia de la tutela No. 37  interpuesta  por Fabio Ochoa Vásquez contra la Fiscalía General de la Nación,  en  el  que  obra  declaración  del  abogado Joel N. Rosenthal,  según la  cual,    el   indictmen   no   es   equivalente   a   la   resolución   de  acusación.   

3.   Solicita a la autoridad competente  que  remita  las  disposiciones, debidamente traducidas, sobre el régimen legal  aplicable al indictment.   

4.    Solicitar   a  través  de  las  autoridades  competentes,  que el Gobierno de los Estados Unidos  remita el  manual  contentivo  de  las  instrucciones   que  se  les da a los jurados,  debidamente traducidos.   

PRUEBAS   RELACIONADAS   CON   LA   DOBLE  INCRIMINACIÓN   

1.  Disponer  lo pertinente para recepcionar  declaración  jurada  a Joseph Cooley, a fin de demostrar que el ilícito por el  cual  fue  solicitado,  es  idéntico al que le fue imputado en Colombia y sobre  las características de dicho ilícito en uno y otro país.   

2.  Ordenar la traducción del texto legal a  fin  de  determinar que la conspiración no corresponde al ilícito de concierto  para delinquir.   

VIGENCIA   Y   CUMPLIMIENTO   DE  TRATADOS  INTERNACIONALES   

1.    Oficiar   a   las   autoridades  competentes  para  que  informen  sobre  los  tratados  aplicables  que se hayan  suscrito entre el Gobierno de los Estados Unidos y Colombia.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

1.  Debido  a  que  no  existe  tratado  de  extradición  aplicable  entre  los  Estados Unidos de Norteamérica y Colombia,  según  lo  informó el Ministerio de Relaciones Exteriores, y porque los hechos  ocurrieron  aproximadamente  hasta  octubre  de  2005,  tal como se afirma en la  acusación,  este trámite de extradición se rige por el Código Penal, Ley 906  de 2004, que empezó a regir a partir del 1° de enero de 2005.   

2.  De conformidad  con  el  artículo  502  del Código de Procedimiento Penal, Ley 906 de 2004, la  Corte  Suprema  de  Justicia debe fundamentar su concepto exclusivamente en: (i)  la  validez  formal de la documentación presentada, (ii) la demostración plena  de  la  identidad del solicitado, (iii) el principio de la doble incriminación,  (iv)  la  equivalencia  de la providencia dictada en el extranjero y, (v) cuando  fuere   el   caso,   en   el   cumplimiento  de  lo  previsto  en  los  tratados  públicos.   

Lo anterior significa que el análisis sobre  la  pertinencia  y conducencia de los medios probatorios solicitados,  debe  dirigirse  exclusivamente  a  demostrar  los  tópicos  relacionados  con dichos  temas,   pues  cualquier  otro  aspecto  que  se  quiera acreditar, resulta  impertinente.   

3.   No corresponde entonces a la Sala,  en  el  trámite de extradición, evaluar los aspectos relacionados con  la  validez  y  mérito  de  las  pruebas, la verificación de las circunstancias de  tiempo,  modo  y  lugar en que ocurrieron los hechos investigados,  tampoco  debe  decidirse  sobre  la  tipicidad o antijuridicidad  de la conducta, ni  sobre la responsabilidad del ciudadano requerido.   

Factores como los anteriores no pertenecen al  concepto  de  extradición, sino al proceso penal adelantado en el exterior. Por  ello,   deben   investigarse   y   definirse   por  las  autoridades  judiciales  extranjeras,  bajo el entendido que la persona solicitada cuenta allí con todas  las garantías procesales para hacer valer sus derechos.   

En síntesis, tratándose de los elementos de  la  conducta  delictiva  y  de  la  responsabilidad  penal,  la Corte Suprema de  Justicia   no puede interferir, a riesgo de abrogarse una jurisdicción que  no  le  compete y sustituir a las autoridades judiciales extranjeras, hipótesis  en  la cual desbordaría el objeto del concepto e iría contra la soberanía del  país requirente.   

Es  que,  existe  diferencia  entre el   proceso  penal  y  el  trámite  de  extradición,  tal como lo señaló la  Corte Constitucional en sentencia C-700 de 2000:   

“La persona requerida en extradición, que  puede  ser  nacional  o extranjera, no está sujeta, en cuanto al juzgamiento de  su  conducta,  a  las  normas  de  nuestra  legislación, puesto que no va a ser  procesada  ni  juzgada  por  autoridades nacionales. Además, dentro del proceso  que  ya  se  adelantó  y  culminó  el  Estado  requirente,  o  que  cursa  con  resolución   de   acusación   en   su   contra,   ha   dispuesto  –se  presume-  o  deberá disponer, de  oportunidad  para su defensa y de todas las garantías procesales, como también  las    tiene    en    Colombia    al    ser    solicitada    y    tramitada   la  extradición.   

….  

La  extradición  demanda  un procedimiento  diferente  al  ordinario,  pues  es claro que el individuo reclamado no va a ser  juzgado  en  Colombia,  ni  con  nuestra legislación, ni se le va a evaluar, en  consecuencia,  su  responsabilidad penal por parte de autoridades nacionales. Se  trata  de  delitos  cometidos  en  el exterior, cuyos juicios se adelantan o han  adelantado en otro Estado”.   

4.    Efectuadas   las   anteriores  precisiones,   debe  resolverse  la  petición  de  pruebas  elevada por el  apoderado   de  FREDY  ALONSO  DÍAZ  VARGAS,  en  el  orden  propuesto  por  la  defensa.   

4.1.  Aunque la pretensión de demostrar  que  los  hechos ocurrieron en Colombia, constituye uno de los aspectos que debe  dilucidarse  en el trámite de extradición,  en este evento específico la  solicitud  señala  que  los  hechos  ocurrieron tanto en Estados Unidos como en  Colombia.   

En este sentido,  ha sostenido la Corte:   

“…los reparos  en    torno    a    aquello    que    ha   de   entenderse   como   ‘lugar    de    la   comisión   del  hecho’  por  el  cual se  solicita  la  extradición  del  señor  (…)  o la autoridad judicial que  cuenta  con  jurisdicción  y competencia para investigarlo y juzgarlo, resultan  incapaces  de  condicionar  el  sentido  del  concepto que compete emitir a esta  Corporación,  pues  es  obvio  que el texto constitucional contenido en el acto  legislativo  No.  01  de  1997,  no desconoce que los hechos punibles puedan ser  realizados  en distintos lugares (así sea en el exterior) total o parcialmente,  como  lo  prevé  el artículo 14 del Código Penal tal cual ha sido establecido  por   la  Corte  (Cfr.  Concepto  de  Extradición  octubre  3/2000.   Rad.  15862).  exterior  y de la  dirección  de  las  relaciones  internacionales”.1   

Acreditar  que el solicitado en extradición  debe  ser  investigado y juzgado por las autoridades colombianas, o está siendo  investigado  o  juzgado en Colombia o ya lo fue, por los mismos hechos o conexos  a  los  que  motivan  el requerimiento, no impide a la Corte Suprema de Justicia  emitir  el correspondiente concepto,  pues ante alguna de esas situaciones,  corresponde  exclusivamente  al  Gobierno Nacional determinar lo concerniente al  ejercicio  de  la jurisdicción, y si concede o no la extradición de la persona  requerida por el Gobierno extranjero.   

En  ese orden de ideas se niega la petición  de  allegar copia íntegra del expediente No. 70736 y las pruebas solicitadas en  los  numerales  12  y 13 de las pruebas relacionadas con la validez formal de la  documentación.   

4.2.   El  análisis  sobre  la validez  formal  de  la documentación presentada, hace referencia a aquella que sustenta  la  solicitud  de extradición, no a la validez de la prueba que se ha recaudado  en   el   proceso   penal  adelantado  ante  la  autoridad  judicial  del  país  requirente.   

Por   tanto,    resulta  impertinente  decretar  la  prueba  tendiente  a  cuestionar la manera cómo se produjeron las  interceptaciones  de  las  comunicaciones,   tal  como  se  solicita en los  numerales  10,  11  y 14 de las pruebas relacionadas con la validez formal de la  documentación.   

Por  otra parte,  la documentación que  sustenta  la  solicitud  de  extradición  en  este  caso, fue allegada por vía  diplomática,   con examen previo del Ministerio de Relaciones Exteriores y  del  Ministerio  del  Interior  y  de  Justicia,  lo  que  otorga presunción de  autenticidad  y  validez,  acorde con la ley procesal.   

Recuérdese  que  en virtud del principio de  integración  consagrado  en  el  artículo  25  del  Código  de  Procedimiento  Penal,   sería  aplicable  el  artículo  259 del Código de Procedimiento  Civil,  modificado  por  el  artículo  1°  del Decreto 2282 de 1989, según el  cual:   

“Los   documentos   públicos   otorgados   en  país  extranjero  por  funcionario  de  éste    o   con   su   intervención,   deberán  presentarse  debidamente  autenticados   por  el  cónsul   o   agente   diplomático   de   la   República,   y   en   su  defecto   por   el  de  una  nación  amiga,  lo  cual hace presumir que se otorgaron  conforme  a  la  ley  del  respectivo  país.  La  firma  del  cónsul  o agente  diplomático   se  abonará  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia,   y  si  se  trata  de  agentes  consulares  de  un  país  amigo,  se  autenticará  previamente por el funcionario competente del mismo y los de éste  por     el     cónsul    colombiano”,   

Al respecto ha sostenido la Sala:  

“ningún  reparo  puede  merecer  dicha  documentación  frente  al  contenido de la referida norma del Estatuto Procesal  Civil,  habida cuenta que, como lo regula el artículo 10 de la Resolución 2201  del  1997  expedida  por  el  Ministerio  de Relaciones Exteriores, ‘cuando  el  documento  público  y su  respectiva  traducción  sean  autenticados  por  agente  consular,  podrán ser  presentados  directamente  a  la  oficina  encargada  de  las legalizaciones del  Ministerio    de    relaciones   Exteriores…”.2   

En  este  caso,  el  Jefe  de  la Oficina de  Asesoría  Jurídica  del  Ministerio  de Relaciones Exteriores, mediante oficio  OAJ.E.  2215  del  20  de  noviembre  de  2006,  remitió la documentación  procedente  de  la  Embajada  de los Estados Unidos de América, que sustenta la  solicitud  de  extradición  de  FREDY  ALONSO  DÍAZ  VARGAS  y señaló que el  expediente  se  encuentra  debidamente  autenticado3.   Ello  se verificó con  el  certificado firmado por la Cónsul de Colombia en Washington y (Fls. 52 cdno  anexo)   

A  lo anterior, debe agregarse que según el  reiterado  criterio  de  la  Sala,  sólo se exige la traducción al castellano,  cuando  sea  necesario,  sin  ningún  procedimiento  especial,  al  tenor de lo  dispuesto  en  el  artículo  495,  inciso  final  del  Código de Procedimiento  Penal4.  Ello   torna  improcedente  la  traducción  oficial  de los  documentos allegados.   

En  consecuencia,  se  negarán  las pruebas  solicitadas  al hacer referencia a la validez formal de la documentación,   numerales 1, 3 a 7 y 9.   

Tampoco  se  ordena  solicitar el envío del  anexo  que  contenga  las  fechas exactas y lugares en que ocurrieron los hechos  que  sustentan los cargos de la acusación, tal como se solicita en el numeral 8  de  las  pruebas sobre la validez formal de la documentación, pues en las Notas  Verbales,  la  acusación  y  las  declaraciones  de  apoyo  a  la  solicitud de  extradición,  se   señaló  la época en que se perpetraron las conductas  por  las  cuales se formularon los dos cargos endilgados al ciudadano requerido,  situando  los hechos en un espacio y tiempo determinados, pues todos son delitos  relacionados  con  narcóticos  y  lavado  de  dinero, cometidos aproximadamente  desde  junio  de  2004  hasta octubre de 2005 en Estados Unidos y desde fuera de  dicho país.    

4.3.   Es  cierto  que  algunas  de las  pruebas  solicitadas  por  la  defensa,  se encuentran relacionadas con los  aspectos   sobre   los   cuales   debe  emitirse  el  concepto  de  extradición  –i)   identidad   del  requerido,  ii)  equivalencia de la providencia proferida en el extranjero, iii)  doble    incriminación    y   iv)   vigencia   y   cumplimiento   de   tratados  internacionales-;   sin  embargo,   su  decreto resulta inconducente e  innecesario, según se analiza a continuación:   

4.3.1.  La  forma  cómo  las  autoridades  judiciales  de  los  Estados  Unidos  pudieron  obtener la información sobre la  identidad  del requerido, no es asunto que deba averiguar  la Corte, ya que  su  labor  consiste  en  constatar  que  los  datos  de  la persona reclamada en  extradición,  coincidan con  los de la persona capturada (en este caso con  la  persona  que  se  encontraba  privada  de la libertad y fue notificada de la  providencia  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación).   Por tanto, hay  elementos suficientes para el concepto de fondo.   

4.3.2.  La  equivalencia  de  la providencia  proferida  en  el  país extranjero con la resolución de acusación interna, se  limita  a  auscultar  la  similitud  existente  en  sus requisitos formales, los  cuales  tienen  que  ver  con la narración sucinta de los hechos, con todas las  circunstancias   –modo,  tiempo,  lugar- que los especifiquen, la indicación y evaluación de la prueba,  la  calificación  jurídica  provisional  y  las  razones  por  las  cuales  se  comparten  o  no  los  alegatos  de  los sujetos procesales.  La acusación  señala  el  inicio  del juicio, posibilita el debate probatorio en la audiencia  pública y concluye con la sentencia.   

En consecuencia,  la documentación que  sustenta  la  solicitud  de  extradición,  incluidas  las  declaraciones que la  soportan,  dan  cuenta  de  todos  y  cada uno de los requisitos formales que se  exigen  y  por  ello,   no se decretarán las pruebas 1 a 4, solicitadas en  relación con la equivalencia de las providencias.   

4.3.3. Conforme a lo dispuesto en el Código  de  Procedimiento  Penal, artículo 493,  debe analizarse si el hecho está  previsto  como delito en Colombia y tiene prevista pena privativa de la libertad  superior  a  cuatro  (4) años.  Este estudio se efectúa con fundamento en  las  copias  de  las disposiciones penales pertinentes que fueron remitidas y la  legislación  interna;   por  tanto,   no  es  pertinente decretar las  pruebas  solicitadas por la defensa (numerales 1 y 2 de pruebas relacionadas con  la doble incriminación).   

4.4.  Finalmente,  se aclara que al  tenor  del artículo 496 del Código de Procedimiento Penal,  el Ministerio  de  Relaciones Exteriores, es el encargado de emitir el concepto  en el que  se  expresa  si  es  del  caso  proceder  con  sujeción  a  convenciones o usos  internacionales  o  si  se  debe  obrar  de  acuerdo  con  las normas procesales  internas.   

En  este caso,  La Oficina de Asesoría  Jurídica  del   Ministerio de Relaciones Exteriores, mediante oficio OAJ.E  2215 (fls. 38 cdno anexo)  señala textualmente:   

“En atención a lo establecido en nuestra  legislación  procesal penal interna, me permito manifestarle que por no existir  Convenio   aplicable   al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con  el  ordenamiento procesal penal colombiano”   

Acorde  con  lo  anterior,   tampoco se  decretará  la  prueba  orientada  a  establecer  la  existencia  convenciones o  tratados  suscritos  entre los Gobiernos de Estados Unidos y Colombia, pues este  aspecto   ya  se  encuentra  dilucidado  conforme  a  la  normatividad  vigente.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

1.  Reconocer  personería   al  doctor  ALFREDO  PERDOMO  RAMÍREZ,  para  que  represente  al  ciudadano    requerido,     en    los    términos    del   poder   a   él  conferido.   

2.   Negar   la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por  el defensor de FREDY ALONSO DÍAZ  VARGAS.   

3.    De  conformidad  con el artículo 500 del Código de Procedimiento Penal, Ley 906 de  2004,  se  dispone  correr traslado del expediente a los intervinientes para que  presenten alegatos.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                ÁLVARO    ORLANDO    PÉREZ    PINZÓN                         

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                                 JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                     

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                         JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA            

MAURO  SOLARTE  PORTILLA                                                          JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria    

1 Auto  de  18  de enero de 2002, radicado 16309. Reiterado en mayo 23 de 2006, radicado  25170   

2 Auto  del  28  de  marzo  de  2001, rad. 17881; auto del 7 de septiembre de 2005, rad.  23708.   

3 Folio  38 de la carpeta anexa al expediente.   

4 Auto  de septiembre 7 de 2005, radicado 23708.     

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