26408(12-12-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26408  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado: Acta No.144  

Bogotá, D. C., doce (12) de diciembre de dos  mil seis (2006).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Mediante  sentencia  del 20 de diciembre del  2005,  el Juzgado 3° Penal Municipal de Ibagué declaró al señor Carlos   Alirio   Perdomo   Guayara  autor  penalmente  responsable  de  la conducta punible de inasistencia alimentaria. Le  impuso  24  meses de prisión y de inhabilitación para el ejercicio de derechos  y  funciones  públicas,  15  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes de  multa,  la  obligación  de  indemnizar  los perjuicios causados y le otorgó la  condena de ejecución condicional.   

El fallo fue recurrido por el procesado y su  defensora,  y  ratificado  por  el  Juzgado  2°  Penal del Circuito de la misma  ciudad el 9 de junio del 2006.   

El  nuevo  apoderado acudió a la casación,  que fue concedida.   

La  Sala se pronuncia sobre los presupuestos  lógicos y argumentativos de la demanda presentada.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  En  la  ciudad  de Ibagué (Tolima), los  señores  Alba  Liliana  Bermúdez Ruiz y Carlos Alirio  Perdomo  Guayara  decidieron  conformar  una  pareja e  hicieron  vida  marital,  en curso de la cual procrearon dos hijos, nacidos el 8  de febrero de 1997 y el 30 de abril de 1999.   

El  señor  Perdomo  Guayara  dejó  el  hogar  y  el  27 de abril del 2004  suscribió  un  acta  de  conciliación  en la cual ofreció y se comprometió a  pagar  una  cuota  mensual  de  $ 200.000 para los gastos de manutención de los  menores,   dos   mudas   de   ropa  por  año  y  $  150.000  anuales  para  sus  estudios.   

El 28 de marzo del 2005, la señora Bermúdez  Ruiz  denunció  que  desde  febrero  de  ese  año el imputado había dejado de  cumplir su obligación.   

2.  Adelantada  la  investigación, el 14 de  octubre   del  2005  la  fiscalía  acusó  a  Perdomo  Guayara     como     autor     de    la    conducta  mencionada.   

Luego  fueron  proferidas  las sentencias ya  indicadas.   

CONSIDERACIONES  

De  conformidad  con  el  artículo  213 del  Código  de  Procedimiento Penal del 2000, la Sala inadmitirá la demanda porque  no  reúne  las  exigencias  previstas  en  el artículo 212 del mismo Estatuto.   

Las siguientes son las razones:  

1.  De  conformidad con el artículo 205 del  Código  de  Procedimiento  Penal  del  2000,  la  casación  procede contra las  sentencias   

proferidas  en  segunda  instancia  por  los  tribunales  superiores  de  distrito judicial… en los procesos que se hubieren  adelantado  por  los  delitos que tengan señalada pena privativa de la libertad  cuyo máximo exceda de ocho años.   

La  resolución  acusatoria  y  los  fallos  adecuaron  el  comportamiento  investigado a la conducta punible de inasistencia  alimentaria,  prevista  en el artículo 233, inciso 2°, de la Ley 599 del 2000,  que tiene señalada pena de prisión de 2 a 4 años.   

De tal manera que no era admisible la llamada  casación              común.   

2. La única posibilidad de acudir al recurso  extraordinario     era     a     través     del     denominado     discrecional      o      excepcional.    

Esa institución se encuentra regulada en el  inciso    2°   del   artículo   205   procesal   citado,   de   la   siguiente  forma:   

De  manera  excepcional, la Sala Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia,  discrecionalmente,  puede  admitir  la demanda de  casación  contra  sentencias  de  segunda  instancia  distintas  a  las  arriba  mencionadas,  a  la solicitud de cualquiera de los sujetos procesales, cuando lo  considere  necesario  para  el desarrollo de la jurisprudencia o la garantía de  los derechos fundamentales.   

Del  mandato  legal  deriva  que para que la  Corte  pueda  admitir  la  impugnación  es  necesario  que  el  sujeto procesal  inconforme  presente los argumentos jurídicos a través de los cuales demuestre  que  acceder a su pedido sirve para que la Corporación se pronuncie sobre uno o  los  dos presupuestos allí reglados: para desarrollar  la    jurisprudencia    nacional   y/o   para     garantizar    los    derechos    fundamentales.   

El demandante no explicó que optaba por esa  forma  del  recurso  extraordinario,  y tampoco postuló, siquiera tácitamente,  que   se   requería   un   pronunciamiento   de   la   Corte  en  uno  de  esos  sentidos.   

En  esas  condiciones,  el  casacionista  no  demostró  ninguna vulneración a una garantía superior, ni probó la necesidad  del  desarrollo  de  la  jurisprudencia.  Y  la Sala, en virtud del principio   de   limitación,  no  puede  suponer  los  aspectos que harían viable la admisión del libelo, circunstancia  que lleva a su rechazo.   

La Corte, entonces, desconoce los temas que,  a  juicio  del  impugnante,  habilitarían la revisión de fondo, porque son sus  estudios   los   que   permiten  que  el  Tribunal  de  casación  determine  su  procedencia,  en  el  entendido  que  prueben  que  pueden servir para los fines  mencionados en el caso concreto.   

3.  La  Sala  inadmitirá la demanda porque,  además  de lo dicho, el escrito no cumple las exigencias lógico-argumentativas  mínimas,  como  que  no  especifica  causal alguna de casación, no señala las  normas  infringidas  (incluso  cita  el  artículo  263  del  Código Penal, que  ninguna   relación   tiene  con  el  caso  analizado)  e  indistintamente  hace  referencias  al debido proceso, a la vulneración del principio del in  dubio  pro  reo,  a  la  ausencia  de  culpabilidad  o  antijuridicidad, temas que, por opuestos, se excluyen, esto es,  acude  a un discurso deshilvanado que eventualmente podría ser aceptable en las  dos instancias, pero no en sede del recurso extraordinario.   

4.  La Corte, no obstante, estima importante  intervenir  oficiosamente, por cuanto de las sentencias de colige que al acusado  le  fueron  imputados  cargos,  fue  condenado  por  ellos  y le fue impuesta la  obligación   de   indemnizar   perjuicios  por  hechos  cometidos  con  posterioridad al acto de clausura de la instrucción e incluso  al proferimiento del fallo de primera instancia.   

En  esos  supuestos,  ha  sostenido  que  el  juzgamiento  y  las  sentencias solo pueden considerar los aspectos investigados  hasta  aquel  momento  procesal (confrontar, por ejemplo, la sentencia del 30 de  marzo del 2006, radicado 22.813).   

En  esas  condiciones,  los  jueces pudieron  haber infringido los derechos al debido proceso y a la defensa.   

En  consecuencia, siguiendo los lineamientos  de  la  mayoría  de  los  integrantes  de  la  Sala,  se  correrá  traslado al  Procurador   Delegado   en  lo  Penal  para  que  emita  su  concepto  sobre  el  particular.   

Consecuente  con  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

         

1.  Inadmitir  la  demanda de casación presentada.   

2.  Correr traslado  al  Procurador  Delegado  en  lo Penal para que emita el concepto previsto en el  artículo  213  del  Código de Procedimiento Penal, en los términos citados en  la parte motiva.   

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.   

Notifíquese y cúmplase.  

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                       ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN             MARINA PULIDO DE BARÓN   

                                                                                                           Permiso   

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                   YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA              JAVIER     ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

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