26365(27-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 26365  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  045   

Bogotá, D. C., veintisiete (27) de marzo de  dos mil siete (2007).   

V    I   S   T   O  S   

Resuelve  la  Corte  la solicitud de pruebas  elevada  en  el  trámite  de extradición del ciudadano colombiano ULISES MALKUM BERNADES.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.   El   Gobierno  de los Estados  Unidos  de  América,  mediante Nota Verbal  número 2590 del 13 de octubre  de  2006,  a  través de su Embajada en  Colombia, solicitó formalmente la  extradición  del  ciudadano  colombiano ULISES MALKUM  BERNADES.   

2.     Mediante    oficio   número  OFI06-25819-DIJ-0100  del 24 de octubre de 2006, el Ministerio del Interior y de  Justicia,   luego   de  considerar  perfeccionado  el  expediente,  remitió  la  documentación   relacionada   con  la  solicitud  de  extradición  presentada,  demandando de la Sala el respectivo concepto.   

3.  La normatividad que rige el presente  trámite  es  la  contemplada en el  Capítulo II, Libro V de la Ley 906 de  2004,  en  la   medida  que  no existe en el momento convenio aplicable que  regule  el  asunto, como así lo conceptuó el Jefe de la Oficina Jurídica  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores, según oficio número O.A.J.E. 1956  del  17  de  octubre  de 2006, quien además certificó  que  la documentación del expediente procedente de la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América, fue presentada “traducida y legalizada”.   

SOLICITUD  DEL   DEFENSOR   

Corrido el traslado de que trata el artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004,  el  defensor del requerido en extradición, en  escrito  presentado  dentro  del  término legal, señala que las pruebas tienen  como  fin  sustentar  la  falta  de  validez  formal  de la  documentación  presentada,  el incumplimiento de los tratados públicos y señalar deficiencias  en   cuanto   a   la   situación   jurídica   del   implicado,   como  pasa  a  indicarse:   

Menciona  el  defensor  que  su  petición  principal  es  la  devolución  del  expediente  al Ministerio de Justicia y del  Derecho,  para  que se perfeccione la documentación presentada, “a la luz del  principio  de  reciprocidad”  previsto  por  la  Constitución Política y los  tratados   internacionales   vigentes,   porque   es   documento   esencial   el  “compromiso  o garantía de reciprocidad internacional”, y de no accederse a  ello solicita se decreten las siguientes pruebas:   

1. Respecto  de la validez formal de la  documentación.   

1.1              Que  el Ministerio de Relaciones  Exteriores,  remita  al  expediente la certificación de reciprocidad en materia  de  extradición  de nacionales, de conformidad con los artículos 9 y 226 de la  Constitución  Política  y  el  artículo  22,  inciso  2,  apartado  B  de  la  Convención sobre sustancias sicotrópicas.   

1.2,  1.3  y  1.4  Que  el  Ministerio  de  Relaciones   Exteriores,   solicite   a  los  Estados  Unidos  de  América,  de  conformidad  con  lo dispuesto por el artículo 495 del Código de Procedimiento  Penal,  en  armonía  con  el  artículo  8  del Código de Procedimiento Penal,  copias  autenticadas  y debidamente traducidas para que sean aducidas al proceso  de  la Ley de Extradición de 1982, la Ley de interpretación de los tratados de  extradición  de  1998  y el capítulo 209, secciones 3181 a 3196 del Código de  Procedimiento   Penal  de  los  Estados  Unidos  de  América,  relativas  a  la  extradición.   

1.5,  1.6 y 1.7  Solicitar a la Oficina  de  Asuntos  Internacionales  de  la  Fiscalía  General de la Nación, para que  remita  copia de, la eventual solicitud de asistencia judicial formulada por las  autoridades  estadounidenses;  la  eventual  información remitida en el caso de  Ulises  Malkum  Bernades,  en  el  marco  de la declaración de intención de la  República  de  Colombia  y  de  los  Estados  Unidos  de  América,  firmada en  Washington  D.C.  el 25 de febrero de 1991; y que expida certificación sobre la  vigencia  de  la  declaración  de  intención  citada,  donde  consten:  La ley  aprobatoria  expedida  por  el  congreso,  el  instrumento  mediante  el cual el  congreso  manifestó  su  consentimiento  para obligarse, la fecha de entrada en  vigor y el decreto de promulgación.   

Precisa  el defensor que con las constancias  persigue  demostrar  que  los  Estados  Unidos  no  pueden  comprometerse  ni se  comprometerán  en  ausencia  de  tratado  bilateral  aplicable,  a  actuar  con  reciprocidad  en materia de extradición de sus nacionales a Colombia, así como  aclarar  que  con  la práctica de las pruebas en este trámite, hubo un tácito  ofrecimiento de la extradición.   

2.  Con  relación  al  cumplimiento  de  lo  previsto   en   los   tratados  internacionales,  considera  que  ellos  se  han  desconocido  en  los  trámites  de  extradición  con  los  Estados  Unidos  de  América,  pues  no comparte el concepto de que no existe convenio aplicable con  este país, por cuanto requiere se admitan como pruebas:   

2.1.  Las  certificaciones  expedidas por la  Oficina  Jurídica  del Ministerio de Relaciones Exteriores sobre la vigencia de  la  Convención  Única  de  1961  sobre  estupefacientes;  la Convención sobre  Sustancias   Sicotrópicas   de  1971;  el  protocolo  de  modificación  de  la  Convención  Única  de  1961  y  la Convención de las Naciones Unidas sobre el  tráfico   ilícito   de   estupefacientes   y   sustancias   sicotrópicas   de  1988.   

2.2.   Certificación   expedida   por  la  Secretaría  General  de  la  Organización  de  Estados  Americanos,  sobre  la  vigencia  de  la  Convención  de  Extradición  firmada  en Montevideo el 26 de  diciembre  de  1933,  en  la  cual  conste fecha de depósito del instrumento de  ratificación  de Colombia y de los Estados Unidos de América, fecha de entrada  en  vigor  para  Colombia  y  los  demás  estados, e igualmente el texto de las  reservas   presentadas   por   los   Estados  Unidos  de  América,  actualmente  vigentes.   

2.3   Lista   actualizada  que  expida  la  Secretaría  General  de  la   Organización de las Naciones Unidas, de los  estados  parte,  fechas  de ratificación o adhesión y reservas o declaraciones  presentadas,   al   respecto   de:   La   Convención   Única   de  1961  sobre  Estupefacientes,   La   Convención  sobre  Sustancias  Sicotrópicas  de  1971,  Protocolo  de  Modificación  de  la Convención Única de 1961 y Convención de  las  Naciones  Unidas sobre el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias  Sicotrópicas de 1988.   

Con  lo  anterior pretende demostrar que sí  existen  normas  aplicables  al  caso  y  se  están  desconociendo.     

3.  En  cuanto a la situación jurídica del  solicitado  en extradición, solicita que se oficie a la Registraduría Nacional  del  Estado Civil, para que remita copia auténtica de la cédula de ciudadanía  del  requerido  y  los  documentos del registro civil utilizados para expedirla,  con  los  cuales  pretende  acreditar  que  las  pruebas  usadas  por  el estado  requirente  fueron  entregadas  por  las  autoridades  colombianas a los Estados  Unidos  de  América,  lo  que  considera  un  fraude  a  la  ley que dispone la  prohibición  del  ofrecimiento  de  los  nacionales  en  extradición; de igual  manera  que  los  hechos  motivo  de la solicitud ocurrieron en  territorio  colombiano,  y  lograr  identificación  plena de Malkum Bernades, porque en las  “sentencias  proferidas  por  el  Tribunal  del Distrito de Columbia”, en la  solicitud  de  extradición  y  en  los  documentos  allegados al expediente, no  aparece escrito correctamente el nombre de su poderdante.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

Teniendo en cuenta que el concepto de la Sala  acerca  de  la  viabilidad  o  no  de  la  extradición,  se  fundamenta  en  la  demostración  plena  de la identidad del solicitado, en la validez formal de la  documentación  presentada,  en  el  principio de la doble incriminación, en la  equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero y, cuando fuere el  caso,  en  el  cumplimiento de los tratados públicos, según así lo dispone el  artículo  502  de  la  Ley  906  de 2004, necesario es entonces que las pruebas  solicitadas  tengan  estricta  relación  con  dichos  aspectos  y  que  así lo  sustente el peticionario.   

Por  consiguiente,  lo  que  concierne  a la  aducción  y  práctica  de  pruebas  se  rige  por  las  reglas  generales  que  establecen  la  admisibilidad  por  razón  de su conducencia, como se ha venido  resolviendo  por la Corte, lo que significa que serán inadmitidos los medios de  convicción  que  no  conduzcan  a  evidenciar  o  a enervar los fundamentos del  concepto  o  los  que  versen  sobre  hechos  notoriamente  impertinentes  y los  manifiestamente superfluos.   

Considerando  tales  parámetros,  la  Sala  negará  las  pruebas  solicitadas  por  el defensor del ciudadano Ulises Malkum  Bernades por las siguientes razones:   

La  petición  principal  para  que  se haga  devolución  del  expediente  de extradición al  Ministerio del Interior y  de  Justicia  para  que perfeccione la documentación y se allegue el compromiso  de  reciprocidad  internacional,  resulta un elemento que no aporta información  sustancial  indispensable   al  trámite  en concreto de la extradición de  Malkum  Bernades,  sino  que  hace parte de acuerdos entre los Gobiernos, y es a  ellos  que  corresponde  establecer su vigencia y exigibilidad de su aplicación  al  caso  o  de  forma general, pues la misión de la Corte se circunscribe a la  verificación  del  cumplimiento  de precisos requisitos en que se fundamenta el  concepto que le demanda el Gobierno.   

Por demás, como dispone el artículo 497 de  la  Ley  906  de  2004,  al  Ministerio  del  Interior  y de Justicia es a quien  corresponde  examinar la documentación y devolverla al Ministerio de Relaciones  Exteriores,  si  encuentra  que faltan piezas sustanciales previo al envío a la  Corte,  lo  cual  no  ocurrió  porque la encontró perfeccionada, de manera que  así   observado  el  trámite,  la  Corporación  carece  de  competencia  para  cuestionarlo.   

Ahora  bien,  las  pruebas  que  entiende el  defensor  se  refieren  a la validez de la documentación, relacionadas  en  los  numerales 1.1 a 1.7 , con  el   propósito   de  demostrar  que  los  Estados  Unidos  de  América  no  se  comprometerán  a actuar con reciprocidad en materia de extradición, esto es la  certificación  de  reciprocidad en materia de extradición, copias de la ley de  extradición,  de  la  ley  de interpretación de tratados de extradición y las  normas  del  Código  de  Procedimiento  Penal de los Estados Unidos de América  sobre  extradición, la solicitud de asistencia judicial por el país extranjero  dentro  de  este  trámite  en  concreto  y  la Declaración de intención entre  Colombia  y  los  Estados  Unidos  de  América,  con  especificación de la Ley  aprobatoria,  vigencia  y  promulgación, son documentos que nada tienen que ver  con  el  tema  de  la  validez  formal,  fundamento  del  concepto  que emite la  Corte.   

Es  pertinente  indicar  que  la  Sala tiene  señalado,  que la validez formal de la documentación presentada en un trámite  de  extradición, se refiere a los procedimientos de autenticación que asume el  cónsul  o agente diplomático  de la República o el de una nación amiga,  al  abono  de la firma del funcionario que certifica por parte del Ministerio de  Relaciones  Exteriores  y  en  cuanto  a la traducción de todos los documentos.  (Auto   del   4   de   marzo   de   2003,  Radicado.  20331).   

A  la anterior inconsistencia conceptual, se  suma  que  las  pruebas  solicitadas, carecen de  pertinencia, pues no solo  los  medios de convicción aludidos no apuntan a la validez de la documentación  sino  que,  como  se  ha  dicho,  escapan al objeto del concepto que corresponde  emitir a la Corte.   

Por   estos   motivos,   las   pruebas  se  negarán.   

En  cuanto  a  la  vigencia  de  tratado  de  extradición  entre  Colombia  y  Los  Estados  Unidos de América, para lo cual  requiere  el  aporte  de  las  pruebas  enunciadas en los numerales 2.1,  2.2  y  2.3, esto es, certificaciones  de  vigencia  al  respecto de la Convención Única de 1961, con su protocolo de  modificación,  Convención  sobre sustancias sicotrópicas de 1971, Convención  de  Naciones  Unidas  sobre el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias  sicotrópicas  de  1988  y  la  Convención de Montevideo suscrita en 1933, así  como  lista  actual  de  los  estados  parte  de  éstas  y  sus instrumentos de  ratificación,  vigencia  y  reservas, resulta improcedente el que se certifique  la  vigencia  de dichos tratados,  toda vez que en cumplimiento de lo   previsto  por  el  artículo  496  de  la  Ley  906  de  2004,  el Ministerio de  Relaciones  Exteriores mediante oficio OAJ.E. 1956 del 17 de octubre de 2006, ya  conceptuó  que  por  no  existir  convenio  aplicable al caso, el trámite debe  sujetarse    a    las    disposiciones    del    ordenamiento   procesal   penal  colombiano.   

Sobre este aspecto tiene dicho la Sala Penal  de la Corte Suprema de Justicia:   

“Por otra parte,  la  rama  ejecutiva  del  poder  público  es  la  directora  de  las relaciones  internacionales,  la  encargada  de  indicar cúales son las normas que rigen un  trámite  de  cooperación  internacional  y,  por  lo  tanto,  de velar por los  principios  que  rigen la aplicación de los Tratados. De manera que, no compete  a  la Corte inmiscuirse en asuntos propios de la órbita de competencia de otros  funcionarios,  pues  son  ajenos  a la función que cumple dentro de la presente  actuación.”(  Auto del 4 de marzo de 2003. Radicado  20331).   

Por  lo anterior, también se negarán estas  pruebas.   

En  cuanto  a la “situación jurídica del  solicitado”,  para  lo  cual requiere se alleguen  copia auténtica de la  cédula  del  requerido  y  los  documentos  de  registro  civil para expedirla,  (Prueba 3), con las cuales se  propone  acreditar  que  las pruebas fundamento de la extradición se recaudaron  en  Colombia,  al  igual  demostrar  que  los  hechos  ocurrieron  en territorio  colombiano,  así como definir la escritura correcta del nombre del requerido en  extradición,   es   preciso   señalar   que,   en   cuanto   al  principio  de  territorialidad,  tiene  dicho  la  Corte,  será un tema objeto de análisis al  momento de emitir el concepto.   

En  lo   atinente  a  la  validez de la  prueba  recaudada  por  la  autoridad  extranjera  recibida  de  las autoridades  colombianas,  sobre  la  ocurrencia  del  hechos,  como  lo plantea el defensor,  también   ha   definido   la  Sala,  se  trata  de  aspectos  que  corresponden  exclusivamente  a  las  autoridades  del país que eleva la solicitud, de manera  que  a  ese respecto la controversia debe hacerse al interior de dicho proceso y  no  en  este  trámite que como se sabe obedece a un instrumento de cooperación  internacional.   

En  cuanto  al  objetivo  de que se logre la  plena  identificación  del  solicitado  en extradición, observa la Sala que el  expediente  cuenta  con suficientes elementos de juicio para establecer la plena  identidad  de  la persona requerida por el Estado extranjero. Así, por ejemplo,  obran  las  correspondientes  Notas  Verbales  y  los documentos enviados por el  Gobierno  de los Estados Unidos, en las que se suministran los datos necesarios,  incluida     fotografía,     de    Ulises    Malkum  Bernades.   

Así   mismo,   también  hace  parte  del  expediente   la declaración jurada de apoyo a la extradición suscrita por  el  Fiscal  de  Tribunales  del  Departamento de Justicia de los Estados Unidos,  Patrick  Hearn,  en la cual se señalan las diversas formas de escritura para el  nombre  del  requerido:  “Ulysis  Malcom”,  “Ulyses  Malcom” y “Ulysis  Malkun”,  con  lo  cual  se  despeja  la  duda  del defensor sobre la correcta  escritura del nombre de su poderdante.   

De igual manera obra notificación personal y  de  los derechos del aprehendido y demás instrumentos emitidos por la Fiscalía  General   de  la  Nación,  en  los  cuales  constan  los  datos  personales  de  Malkum  Bernades, que serán  objeto  de  apreciación,  de manera individual y mancomunada, a fin de concluir  si  es  la  misma  persona  a  que se contrae el diligenciamiento, al momento de  rendir el concepto.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE   

CASACIÓN       PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1.          NEGAR  la práctica de las pruebas pedidas  por  el  defensor  del  ciudadano  colombiano,  ULISES  MALKUM        BERNADES        solicitado       en  extradición.   

2.     Ejecutoriada   la   presente  providencia,  conforme  lo dispone el inciso  final del artículo 500 de la  ley  906  de  2004,  córrase  traslado  de  5 días, para que las partes, si lo  estiman conveniente, presenten alegaciones.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                           ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                          JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                                             JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *