26239(30-05-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                            Aprobado Acta N° 83   

Bogotá,  D.  C., treinta de mayo de dos mil  siete.   

VISTOS  

Procede la Corte a emitir concepto dentro del  presente  trámite  de extradición adelantado respecto del ciudadano colombiano  LUIS  FERNANDO ARANGO FRANCO,  requerido  por  el  gobierno  del  Perú, vencido como se tiene el traslado para  alegar. Los intervinientes guardaron silencio.   

ANTECEDENTES   

1. Mediante nota verbal N° 5-8 –  M/245  del  25 de agosto de 2006, el  Gobierno  del  Perú a través de su Embajada en Bogotá, D. C., le solicitó al  de    Colombia   la   extradición   del   ciudadano   colombiano   LUIS  FERNANDO  ARANGO  FRANCO,  quien  es  requerido  en  ese  país  por  el  Cuarto Juzgado Penal de la Corte Superior de  Justicia  del  Callao  por  “delito  contra la salud  pública-tráfico ilícito de drogas”.   

Cabe   anotar,   como   más  adelante  se  especificará,  que el citado despacho atendiendo a las observaciones hechas por  la  Comisión  Oficial  de Extradiciones y Traslado de Condenados del Ministerio  de  Justicia del Perú en su informe N° 068-2006/COE-TC del 24 de mayo de 2006,  hubo    de   integrar   la  Resolución   de   11   de  abril  de  2006  para  clarificar  que  ARANGO  FRANCO,  entre  otros, también se  encuentra  procesado  por  la  agravante prevista en el inciso séptimo del Art.  297  del  C.  Penal de la República en mención, por lo que el cargo por el que  debe   responder   el   requerido   dice   relación   con   el  “delito  contra  la salud pública-tráfico ilícito de drogas, en su  forma     agravada,     en     agravio     del    Estado    peruano.”    

Con   la  petición  dicha  se  adjuntaron  los siguientes documentos debidamente legalizados por  la  Dirección  General de  Asuntos  Consulares -Legalizaciones- del Ministerio de Relaciones Exteriores del  Perú:   

         1.1.    Informe   No.   085-06/COE-TC   de  julio  17  de  2.006  presentado  por  la  Comisión  Oficial de Extradiciones y Traslado de Condenados del  Perú,  mediante  el  cual  propone  al  Ministro  de  Estado  en el Despacho de  Justicia  “se  acceda al  pedido  de  extradición  activa  contenido  en  el Cuaderno de Extradición No.  25-2006,  formulado por el  Cuarto  Juzgado  Penal de la  Corte  Superior  de  Justicia  del Callao.” -Fls. 42 a  46 del C. de anexos-.   

         1.2.  Cuaderno  principal de extradición que contiene fotocopia de  la  parte  pertinente  de  la  actuación  surtida  dentro del proceso penal que  tramitan  las  autoridades  del  Perú  contra  ARANGO  FRANCO, entre otros, así:   

         1.2.1.   Atestado  No.  026-02.05-DIRANDRO  PNP-DIVTIDDC-DEPITID-SA  referido    al    “DELITO   CONTRA   LA  SALUD PUBLICA – Tráfico Ilícito de  Drogas  (Adquisición,  Acopio, Transporte, Procesamiento y Acondicionamiento de  Clorhidrato   de   Cocaína)  con  fines  de  comercialización  en  el  ámbito  internacional,  actuando en forma de Organización”,  en       cuyo      “ANÁLISIS      DE      LOS  HECHOS”    -fls.  53  y ss.- bien cabe destacar:   

1.2.1.1.  Que por  labores  de  inteligencia  desarrolladas  durante  seis  meses se llegó a tener  conocimiento  de  que  una organización internacional dedicada a actividades de  tráfico  ilícito  de drogas estaría realizando reuniones de coordinación con  la  finalidad  de acopiar una cantidad importante de clorhidrato de cocaína, la  cual  exportarían  desde  el  puerto  del  Callao-Perú  con  posible destino a  América del Norte o a Europa.   

1.2.1.2. Que para  ese  efecto  la  mencionada organización inició actividades en el mes de julio  de  2.004  cuando  llegó  a  ese  país  el  ciudadano  colombiano LUIS     FERNANDO    ARANGO    FRANCO,  (a)             “Zurdo”,  entre  otros,  a  quienes  la  organización  los  habría  designado  como  los  responsables  de la adquisición, acopio, acondicionamiento y envío de la droga  al  extranjero  bajo  la  apariencia  de  una  exportación  de producto legal y  empleando  una  empresa  de  fachada  para el logro de sus objetivos.   

1.2.1.3.    Que    de   acuerdo  con  dichas  acciones  de  inteligencia  se habría llegado a  conocer  la  estructura  de  la organización investigada, la misma que estaría  liderada  por  ciudadanos  colombianos, entre ellos el  citado         ARANGO        FRANCO,   quienes  ingresaron  a  Perú para en forma concertada realizar en coordinación  con  traficantes  peruanos  el  acopio  de la droga y su acondicionamiento en un  isotanque  importado desde Estados Unidos,  el  cual  efectivamente  arribó  a  El  Callao en diciembre 6 de  2.004.   

1.2.1.4.  Que  desde  esta  fecha  y  hasta  fines  de  enero de 2.005 se realizó el acondicionamiento de la droga en  las  estructuras  del isotanque hasta cuando el 9 de febrero de dicho año éste  fue   intervenido  policialmente  por  personal  Antidrogas  hallándose  en  su  interior  715  paquetes  que  arrojaron  un  peso  neto de 694,419 kilogramos de  cocaína,  tras  lo  cual se produjo una serie de aprehensiones de implicados en  dicha organización.   

1.2.2.  Con  fundamento  en  el  anterior  documento  y  mediante  escrito  fechado  el  24 de febrero de 2.005, una Fiscal Provincial Especializada en  Delitos  de  Tráfico  Ilícito  de Drogas-Sede Callao formalizó denuncia penal  contra   LUIS   FERNANDO  ARANGO  FRANCO   y   otros,  “como  presuntos autores en la comisión del Delito  contra  la  Salud Pública  -TRÁFICO   ILÍCITO   DE   DROGAS-  figura  agravada,  en  agravio  del  Estado  Peruano.” -Fls. 85 y ss.-.   

1.2.3.  En  tal virtud y mediante decisión  del  25  de  febrero de 2.005 el Primer Juzgado Penal de El Callao dispuso abrir  instrucción    contra    LUIS    FERNANDO   ARANGO  FRANCO,   entre         otros,  “en  calidad  de presuntos autores  del   delito  contra  la  Salud  Pública  -Tráfico  Ilícito  de  Drogas- figura agravada”,     por     lo    que   dictó  mandato     de     detención     contra     los  denunciados. -Fls. 119 y ss.-.   

1.2.4. Mediante  determinación  del  6 de abril de 2.006,  el  Cuarto Juzgado Especializado en  lo  Penal  de  El  Callao declaró reo ausente a LUIS  FERNANDO  ARANGO  FRANCO, entre otros, y le designó  defensor   de   oficio.   -Fls.   128-.   

1.3.         Transcripción  de  las  normas  que  del  país  requirente  resultan aplicables al caso, especialmente los artículos 296  y  297  del  Código  Penal  del  Perú,    modificados   por   la    Ley    28002.   -Fls.   133   a  136-.   

2.  De  conformidad  con  el artículo 496  de    la  Ley  906  de 2004, el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  dio  traslado  de  la  documentación  al  Ministerio de  Justicia  y  del  Derecho  y  conceptuó,  además, que el Convenio aplicable al  presente  caso  es el Acuerdo Bolivariano de Extradición suscrito en Caracas el  18  de julio de 1.911 y la  Convención   de   las   Naciones   Unidas   contra   el  Tráfico  Ilícito  de  Estupefacientes  y  Sustancias Sicotrópicas firmada en Viena el 20 de diciembre  de 1.988.   

Informó  igualmente,  que  “frente      a      la  Convención  de  Viena  de  1988  se  realizaron las reservas y  declaraciones  que se adjuntan y que mediante nota diplomática OJ.AT.DM. 064829  del  22  de  diciembre  de  1997,  se  retiró  la reserva que Colombia formuló  respecto  del  artículo  3  párrafo  6  y 9 y el artículo 6º de la      Convención”.   

3.  Como el requerido se encuentra privado  de  libertad  en nuestro país por virtud de investigación que por el delito de  concierto  para  delinquir  con  fines de narcotráfico le adelanta la  Fiscalía  General de la  Nación  -proceso  70234-,  en esa condición se le notificó  su  captura  con  fines de extradición el   16   de   septiembre de 2.006.   

4.    De  conformidad  con  lo  previsto  en  el  artículo  499  de  la  Ley 906 de 2004,  mediante       oficio       OFI06-23876-DIJ-0100    del    3  de  octubre  de 2.006 el Ministerio  del  Interior  y de Justicia dio traslado de la documentación correspondiente a  la Corte, tras considerar  “reunidos  los  requisitos formales exigidos en el  Convenio aplicable al caso”.   

   

5.  Arribado  el  asunto  a  esta   Corporación  y  proveído  el  requerido  de  un defensor de oficio ante la negativa  de  quien  él  designó,  se dispuso el traslado de  rigor  para  que solicitasen pruebas, término dentro  del   cual   únicamente  se  pronunció  el  defensor.  Denegada  la  solicitud  probatoria      y  verificado  el  traslado  para  alegaciones de fondo, los intervinientes, como  ya se anotó, guardaron silencio.   

CONCEPTO DE LA CORTE  

1.   Aspectos  generales. Reiterativamente viene sosteniendo la Corte  que  como  dentro del trámite de extradición su competencia se concentra en la  emisión  de  un  concepto  sobre  la  procedencia de entregar o no a la persona  solicitada  por  un  país  extranjero, con observancia de los aspectos a que se  refiere  el  artículo 502 del Código de Procedimiento Penal de 2004 -Ley 906-,  es  preciso  tener  en  cuenta, además, que el artículo 35 de la Constitución  Política  en  su  inciso  2º, reformado por el Acto Legislativo N° 1 de 1997,  autoriza  la  extradición  de  colombianos por nacimiento cuando son reclamados  por  delitos  cometidos  en  el exterior, siempre y cuando las conductas que los  originan   tengan   esa   misma   connotación   en  el  ordenamiento  jurídico  interno.    

Dado  que  en  este  evento  la solicitud de  extradición   debe   sujetarse  a  las  condiciones  previstas  en  el  Acuerdo  Bolivariano  de Extradición -suscrito en Caracas el 18 de julio de 1911 e   incorporado  a  nuestra  normatividad  por  la Ley 26 del 4 de octubre de 1.913,  cuyos  instrumentos  de ratificación se depositaron por Colombia el 28 de julio  de  1.914  y  por Perú el 22 de agosto de 1.915-, así como a las prescritas en  la   Convención   de  las  Naciones  Unidas  contra  el  Tráfico  Ilícito  de  Estupefacientes  – suscrita  en  Viena  el 20 de diciembre de 1.988, aprobada por el Congreso mediante la Ley  67  del  23  de  agosto  de  1.993 y ratificada por Colombia y Perú–,  la  emisión  del  concepto  que en  estos  casos concierne a la Corte ha de ceñirse a las previsiones del artículo  502  de  la  Ley  906  de  2.004,  puesto que de acuerdo con dichos instrumentos  internacionales  aquél  debe regirse por la legislación interna de los países  firmantes.   

Así  lo  establece  la  Ley  26  de 1913 al  disponer  en el inciso 3° del artículo VII que, “la  extradición  de  los  prófugos,  en  virtud de las estipulaciones del presente  tratado,  se verificará de conformidad con las leyes de extradición del Estado  al  cual  se  haga  la  demanda”;  en  tanto  que el  parágrafo  5º del artículo 6º de la Ley 67 de 1.993 prevé que, “la  extradición  estará  sujeta a las condiciones previstas por  la  legislación  de  la  Parte  requerida  o  por  los tratados de extradición  aplicables,  incluidos  los motivos por los que la parte requerida puede denegar  la extradición”.   

2.  Validez formal  de  la  documentación  presentada. Como sustento de la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   LUIS  FERNANDO  ARANGO  FRANCO,  por  vía  diplomática  se allegó, debidamente autenticada, la documentación pertinente.  Así,  las  copias  del  proceso  penal  adelantado  en  el  Perú en contra del  requerido  lo  fueron por el Secretario del Cuarto Juzgado Penal del Callao y su  firma  a  su turno fue certificada por el respectivo Juez, de cuya rúbrica a su  vez   da   fe   el   Presidente   de   la   Corte   Superior   de  Justicia  del  Callao.   

Del  mismo  modo,  la  firma de este último  funcionario  fue  autenticada  por  el  Departamento  de  Legalizaciones  de  la  Dirección  de  Trámites  Consulares  del  Perú,  y  lo propio hace el Cónsul  General  de Colombia en Lima, avalado por el Ministerio de Relaciones Exteriores  de Colombia, oficina de Legalizaciones.   

También  la  firma de los integrantes de la  Primera  Sala  Penal  Transitoria  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia, quienes  suscribieron  la  resolución  de  mayo  18  de  2.006  por  medio de la cual se  declaró  procedente  solicitar  a  la República de Colombia la extradición de  ARANGO  FRANCO  fue atestada  por el Presidente de dicha Corporación.   

Igualmente  se  aportó en copia autenticada  las  normas  aplicables  al caso, es decir aquellas que describen y sancionan el  delito  imputado  al  requerido,  así  como  las  de  extinción  de la acción  penal.   

3.  Bajo  ese  supuesto  de  validez  de  la  documentación  adjuntada,  el análisis de las restantes condiciones cuales son  la   plena  identidad  de  la  persona  reclamada,  el  principio  de  la  doble  incriminación,  la  equivalencia de la providencia proferida en el extranjero y  todo  en frente de las previsiones contenidas en el Acuerdo Bolivariano, permite  evidenciar su cabal acreditación.   

3.1.   Así,   si   de   la   plena  identificación  del  requerido se  trata,   ningún   reparo  resulta  viable  formular  cuando  la  documentación  adjuntada  precisa  que  el  requerido es LUIS FERNANDO  ARANGO  FRANCO,  nacido  el  18  de  marzo  de 1954 en  Amagá,  Antioquia,  hijo  de  Arturo  y  María Domitila, e identificado con la  cédula   de   ciudadanía   No.   70’071.530,  expedida  en  Medellín,  Ant.; todos y cada uno de dichos  datos  fueron corroborados a través del cotejo dactiloscópico que hicieron las  autoridades  colombianas  a  dicho  ciudadano  en  el  lugar  de  su reclusión,  sumándose  a ello que así se identificó aquél al momento de serle notificada  la  orden de aprehensión con fines de extradición, amén de que en el trámite  ante  esta  Corporación  no  se  ha cuestionado la identidad del requerido. Por  modo    que,    el    requisito   de   su   plena   identidad   se   tiene   por  satisfecho.   

3.2.  Ahora,  en lo que hace al principio  de  la  doble  incriminación y  mínimo  punitivo, prevé el  Art.  8º  del  Acuerdo  Bolivariano  que “en ningún  caso  tendrá  efecto  la  extradición si el hecho similar no es punible por la  ley  de  la  nación  requerida” ; y el 5º establece  que  no  procede  el  mecanismo “si con arreglo a las  leyes  de uno u otro estado no excede de seis meses de privación de libertad el  máximun  de  la  pena  aplicable a la participación que se imputa a la persona  reclamada,  en  el  hecho por el cual se solicita la extradición”.   

Encuentra   a  Sala  que  las  autoridades  judiciales  peruanas  le  imputan  LUIS FERNANDO ARANGO  FRANCO  el delito “previsto  y  penado en el artículo doscientos noventiséis como tipo base, concordado con  las  circunstancias  agravantes  previstas  en  los  incisos  seis  y  siete del  artículo  doscientos  noventisiete  del  Código Penal, modificado este último  por  la  Ley número veintiocho mil dos”, esto es por  promover,   favorecer   o  facilitar  el  consumo  ilegal  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  psicotrópicas  mediante actos de fabricación o  tráfico,  o  por  poseerlas  para  su tráfico ilícito, conductas que allí se  reprimen  con  pena  privativa  de  la  libertad cuyo máximo es superior a seis  meses,  según los hechos y partiendo de la incautación de la cantidad de droga  ya  precisada,  los cuales, en lo esencial, fueron resumidos en la decisión del  25  de  febrero  de  2005 proferida por el Primer Juzgado Penal del Callao de la  siguiente manera:   

“…de  dichas  instrumentales  y de los  actos  de  inteligencia  y  seguimiento  policial  con  participación  fiscal y  autorización  judicial…fluyen  imputaciones  consistentes y merituables sobre  la  existencia  activa  de  una organización internacional dedicada al tráfico  ilícito  de  drogas  integrada  por los denunciados antes mencionados, pudiendo  individualizarse  sus  conductas  a  título  doloso  con especificidad del modo  siguiente:  los  denunciados  de ciudadanía colombiana … Arango Franco … en  su  calidad de representantes y financistas de dicha actividad ilícita vinieron  al  Perú  y se habrían contactado con …Saavedra Young… cabecillas de dicha  organización  en  este  país,  pues  habría constituido la empresa de fachada  Pesquera  Carla  María,…procediendo aquél a importar un isotanque al Perú y  a  arrendar luego el depósito donde se le habría acondicionado internamente la  droga a traficar…”.   

Tales acontecimientos, según la imputación  hecha  por  las  Autoridades Judiciales Peruanas, aparecen descritos, como ya se  dijo,  en  los  artículos  296  y  297  del  Código  Penal de ese país en los  siguientes términos:   

“El   que  promueve,   favorece   o   facilita   el  consumo  ilegal  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  psicotrópicas, mediante actos de fabricación o  tráfico  será  reprimido  con  pena  privativa de libertad no menor de ocho ni  mayor de quince años…   

“El  que posea  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o sustancias psicotrópicas para su tráfico  ilícito  será  reprimido  con  pena  privativa de libertad no menor de seis ni  mayor de doce años….   

“El que a sabiendas comercializa materias  primas  o  insumos  destinados  a  la elaboración de drogas será reprimido con  pena   privativa   de   libertad   no   menor   de   cinco   ni  mayor  de  diez  años…”.   

“La  pena será privativa de libertad no  menor  de  quince  ni  mayor  de  veinticinco años … cuando: …6.El hecho es  cometido  por  tres  o  más  personas,  o  en  calidad  de  integrante  de  una  organización  dedicada  al  tráfico  ilícito  de drogas o que se dedique a la  comercialización  de insumos para su elaboración. 7.La droga a comercializarse  o  comercializada  excede  las  siguientes  cantidades:  …  diez kilogramos de  clorhidrato de cocaína…”.   

Dichos  textos normativos caben equipararse,  por  la  similitud  en su contenido, a lo previsto en la legislación colombiana  en  los  Arts. 376 y 384 de la Ley 599 de 2.000, como que a través de éstos se  sanciona   con  pena  de  prisión  de  16  a  20  años  a  quien  “sin  permiso  de  autoridad  competente, salvo lo dispuesto sobre  dosis  para uso personal, introduzca al país, así sea en tránsito, o saque de  él,  transporte,  lleve  consigo,  almacene, conserve, elabore, venda, ofrezca,  adquiera,   financie   o   suministre   a   cualquier  título…” cocaína en cantidad superior a cinco kilos.   

Igualmente  cabe  precisar,  que  si  bien  conforme  a  la  legislación  del  país  requirente  se  trata de un delito de  narcotráfico  en  modalidad  agravada  por  haberse  cometido  por  tres o más  personas,  o  porque  el  sujeto  activo  del  delito  integra una organización  internacional   dedicada  al  tráfico  ilícito  de  drogas,  esta  específica  circunstancia  encuentra  en  nuestro Código Penal individualidad típica en el  Art.  340,  modificado por el Art. 19 de la Ley 1121 de 2.006, que describe como  modalidad  agravada  el  concierto  para  delinquir  si  la  conducta se realiza  “para cometer delitos de  genocidio,  desaparición  forzada de personas, tortura, desplazamiento forzado,  homicidio,   terrorismo,   tráfico   de   drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  psicotrópicas…”,  caso en el cual la  pena  será  de 8 a 18 años de prisión.     

Como  bien  puede  advertirse, en uno y otro  evento  se  cumple  el  principio  de  la doble incriminación, pues se trata de  conductas  que  en  nuestra  legislación  se  hallan  sancionadas  con  pena de  prisión  cuyo máximo es superior a 6 meses, conforme lo prevé el Art. 5º del  Acuerdo Bolivariano.   

Y  si bien el delito de tráfico ilícito de  drogas  no  aparece  enunciado  entre  los  que  de  conformidad  con el Acuerdo  Bolivariano  procede la extradición entre los países signatarios, no hay lugar  a  inconveniente  alguno  por  este  aspecto  toda vez que de conformidad con el  numeral  2º  del  artículo  6º  de  la  Ley  67  de  1993  -aprobatoria de la  Convención  de  Viena-,  “Cada uno de los delitos a  los  que  se  aplica  el  presente  artículo se considerará incluido entre los  delitos  que  den  lugar  a extradición en todo tratado de extradición vigente  entre  las  partes…”, refiriéndose precisamente a  todos  los  hechos  punibles  relacionados  con  la  producción,  fabricación,  extracción,  preparación,  oferta para la venta, distribución, venta, entrega  en  cualquier  condición,  corretaje,  envío, envío en tránsito, transporte,  importación o exportación de cualquier sustancia sicotrópica.   

3.3.  Por  lo  que  hace  a  la equivalencia  de  las  decisiones  y como  quiera  que  de  conformidad  con  lo  previsto  en  el  Art.  8º  del  Acuerdo  Bolivariano,  la  solicitud  de extradición debe estar acompañada “del  auto  de  detención dictado por el Tribunal competente, con  la  designación  exacta  del delito o crimen que la motivaren, y de la fecha de  perpetración,  así  como de las declaraciones u otras pruebas en virtud de las  cuales  se  hubiere  dictado dicho auto, caso de que el fugitivo sólo estuviere  procesado”, también en este asunto se satisface una  tal  exigencia  pues  dentro  de  los  documentos  aportados con la solicitud de  extradición  se  incluyen  copias de la actuación penal adelantada en el Perú  contra   LUIS   FERNADO   ARANGO   FRANCO,  y dentro de ellas el auto de febrero 25 de 2.005 mediante el cual  el  Primer  Juzgado  Penal  del  Callao ordenó la apertura de instrucción y la  consecuente  detención  del  aquí  requerido,  entre  otros,  proveído que se  dictó  con  base  en  la denuncia penal formulada por una Fiscal Provincial del  Callao  Especializada  en  Delitos  de  Tráfico  Ilícito de Drogas, quien a su  turno  la  sustentó  en  el  Atestado  Policial  No.  026-02.05-DIRANDRO  PNP-DIVTIDDC-DEPITID-SA,   precisándose  así el  lugar  y  fecha  de  ocurrencia  de  los acontecimientos al igual que las normas  penales  infringidas,  todo  lo  cual  no  deja  lugar  a  dudas  de  que  dicha  determinación  se  equipara  a  la  que  en  nuestra  legislación  procesal se  denomina  medida  de aseguramiento privativa de la libertad, específicamente de  detención preventiva.   

3.4.   En   relación  con  las  restantes  exigencias  señaladas  en  el Acuerdo Bolivariano sobre extradición y dado que  de  acuerdo  con lo prescrito en su Art. 1º “…Para  que  la  extradición  se  efectúe es preciso que las pruebas de la infracción  sean  tales  que  las  leyes  del  lugar  en  donde  se  encuentre el prófugo o  enjuiciado,  justificarían  su  detención  o  sometimiento  a  juicio,  si  la  comisión,  tentativa  o  frustración de crimen o delito se hubiese cometido en  él”,   adviértese  que  en  nuestro  ordenamiento  jurídico  la detención preventiva como medida de aseguramiento procede por los  delitos  de  competencia  de  los  Jueces  Penales  del  Circuito Especializados  –Art. 313-1 de la Ley 906  de  2004–, entre los cuales  se   encuentran   “los  delitos  señalados  en  el  artículo  376  del Código Penal, agravados según el numeral 3º del artículo  384   del   mismo   código”,   esto  es  tráfico,  fabricación  o  porte  de estupefacientes en cantidad superior a cinco kilos si  se trata, como en este caso, de cocaína.   

Además,  como  tal  medida en términos del  Art.    308    de   nuestro   C.   de   P.   Penal   se   decreta   “cuando  de  los  elementos  materiales  probatorios  y  evidencia  física  recogidos  y  asegurados  o de la información obtenidos legalmente, se  pueda  inferir razonablemente que el imputado puede ser autor o partícipe de la  conducta  delictiva  que  se investiga, siempre y cuando se cumpla alguno de los  siguientes  requisitos:  1.  Que  la  medida  de  aseguramiento  se muestre como  necesaria  para  evitar  que  el  imputado  obstruya  el  debido ejercicio de la  justicia;  2.Que  el  imputado  constituye  un  peligro  para la seguridad de la  sociedad  o  de  la  víctima;  3.  Que  resulte  probable  que  el  imputado no  comparecerá  al  proceso  o que no cumplirá la sentencia”;   resulta  incuestionable  que  dichas  exigencias  se  acreditan en  relación  con  el  pedido  en  extradición, pues de las pruebas recaudas en la  actuación  penal  llevada  a  cabo  por  las  autoridades  judiciales peruanas,  específicamente  del  Atestado Policial en mención, de la prueba de video, del  hallazgo  de  la  cocaína  en  cantidad superior a cinco kilos, entre otras, se  infiere  razonablemente  que ARANGO FRANCO puede  ser  autor  de  la  conducta  que  en el Estado requirente se  investiga  y  que,  dada  la  naturaleza  misma  de  la  conducta imputada, debe  considerársele  un  peligro  para  la  seguridad  de  la sociedad, a más de la  probabilidad  de su no comparecencia a ese proceso; como que allí fue declarado  reo  ausente, lográndose su ubicación sólo una vez fue privado de libertad en  nuestro territorio.   

De  otro  lado,  el  hecho  que  se imputa a  ARANGO  FRANCO  no es de  carácter  político  y la acción penal que del mismo se deriva no ha prescrito  según  nuestro  ordenamiento,  pues  si los hechos que se le imputan ocurrieron  entre  octubre  de  2.004  y  febrero  de 2.005, deviene incuestionable que a la  fecha  no  ha transcurrido un lapso igual al máximo punitivo que corresponde al  delito  investigado,  y  tampoco  la acción se ha extinguido en términos de la  legislación peruana -Arts. 80 y 83 del C. Penal-.   

Finalmente, y atendida la exigencia hecha en  el  literal  c) del Art. 5º del Acuerdo Bolivariano, en la documentación anexa  a  la  solicitud no se indica por parte alguna que dicho proceso haya culminado,  o  que  por  el  mismo  se le haya otorgado la libertad al requerido en el país  solicitante,  sino,  por  el contrario, que se encuentra en curso y en espera de  su  presencia  para  que  responda  por las imputaciones que pesan en su contra.  Mucho  menos,  se  advierte que por los sucesos imputados el requerido haya sido  favorecido con amnistía o indulto.   

4.   Satisfechos   así  los  presupuestos  señalados  en  la  legislación  interna  y en los instrumentos internacionales  invocados,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, Sala de  Casación  Penal,  conceptúa  favorablemente sobre la  solicitud  de  extradición  elevada  por  el  Gobierno  del Perú, respecto del  ciudadano    colombiano    LUIS    FERNANDO   ARANGO  FRANCO  en  relación  con  el cargo formulado por las  autoridades  judiciales  de ese país por infracción a los artículos 296 y 297  del Código Penal del Perú.   

En todo caso, se exhorta al Gobierno Nacional  para  que  en  caso  de  concederse la extradición, ella se condicione a que el  requerido  no  sea  juzgado  por  hechos  cometidos  con  anterioridad  al 17 de  diciembre  de  1997,  ni  por  acontecimientos distintos a los que originaron la  reclamación,  ni  sometido  a tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni se le  imponga  la  pena  capital  o  prisión  perpetua,  y se le reconozca como parte  cumplida  de  la  pena  que  se  le llegare a imponer en el país requirente, el  tiempo  que  lleva  privado  de  la  libertad  por  razón  de  este trámite de  extradición;  lo  mismo  para  que  efectúe  el  respectivo  seguimiento a los  condicionamientos     que    se    impongan    a    la    concesión    de    la  extradición.   

Tales  condicionamientos  tienen  carácter  imperioso,  porque  la  extradición  de un ciudadano colombiano por nacimiento,  cualquiera  sea  el  delito que dio lugar a su entrega a un país extranjero, no  implica  que  pierda  su  nacionalidad  ni  los derechos que le son anejos a tal  calidad.  Por  tanto,  el deber de protección de las autoridades colombianas se  extiende  a  tal  punto,  que  han  de  vigilar que en el país reclamante se le  respete  los  derechos  y garantías tal como si fuese juzgado en Colombia. A lo  que  renuncia  el  Estado que accede a la entrega de un connacional es a ejercer  su  soberanía  jurisdiccional, de modo que en tanto aquél siga siendo súbdito  de  Colombia, conserva a su favor todas las prerrogativas, garantías y derechos  que  emanan  de  la    Constitución y la ley, en particular, aquellos  que  se  relacionan  con  su  calidad  de  procesado y que tienen que ver con la  dignidad humana.   

Por  esa  razón la Corte insiste en que, de  conformidad  con  lo  establecido  por  el  artículo  189-2 de la Constitución  Política,  al  Gobierno  Nacional,  en  cabeza  del  señor  Presidente  de  la  República  como  supremo  director  de   la  política  exterior  y de las  relaciones  internacionales,  le  corresponde  hacer  estricto  seguimiento  del  cumplimiento  por  parte  del  país  requirente de los condicionamientos atrás  referenciados  y  establecer,  así mismo, las consecuencias de su inobservancia  -Cfr. concepto del 23 de febrero de 2005, Rad. N° 22.375-.   

La  Secretaría  de la Sala comunicará este  concepto   al   solicitado   LUIS   FERNANDO   ARANGO  FRANCO  y  demás  intervinientes  en  el  trámite de  extradición.   

Devuélvase  el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia para lo de su competencia.   

Comuníquese   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO         ESPINOSA  PÉREZ                    ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                                            

Aclaración de voto  

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                        JORGE     LUIS    QUINTERO    MILANÉS          

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                          JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                       JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                 

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

                                                         Secretaria   

ACLARACIÓN DE VOTO  

(Extradición 26.239)  

Aclaro el voto porque, como lo expresé en  la  Sala  respectiva,  no  estoy  de acuerdo con la referencia que se hace a los  Convenios sobre derechos humanos.   

En otras ocasiones, he dicho lo siguiente,  que hoy reitero:   

He  aclarado el voto en lo relacionado con  la  afirmación  que  se  hace  consistente  en que el país requirente debe dar  aplicación  al  contenido  de  la Convención Americana de Derechos Humanos y a  los    Pactos    Internacionales   sobre   derechos   civiles,   económicos   y  políticos.   

En  materia  de extradición, no veo cómo  Colombia  pueda decir a los Estados Unidos, que no ha  ratificado  tales  Convenios,  que con fundamento en  ellos,    por    ejemplo,    tiene    que   buscar   la   resocialización   del  condenado.   

Desde  luego,  esto  no  significa  que el  Estado  requirente  pueda  desconocer  los  derechos  y  garantías ecuménicas,  reconocidas por la generalidad de los pueblos democráticos.   

Que sea necesario establecer condiciones a  los  países solicitantes, nadie lo puede discutir, como tradicionalmente, desde  siempre, lo ha hecho la Corte Suprema de Justicia.   

Pero  de ahí a imponer al peticionario la  sujeción  a disposiciones que se ha abstenido de ratificar, es imposible, salvo  que,  claro  está,  vulnere  flagrantemente  la esencia de aquella normatividad  general y universal.   

Álvaro Orlando Pérez Pinzón  

(01-06-07)  

    

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