26085(21-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26085  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                           Magistrado Ponente:   

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

                             Aprobado Acta No. 42   

Bogotá, D.C., veintiuno (21) de marzo de dos  mil siete (2.007)   

VISTOS:  

Acorde  con lo dispuesto por el artículo 184  de  la Ley 906 de 2.004, decide la Corte sobre la admisibilidad de la demanda de  casación  presentada  por  el  defensor  de MARÍA DEL CARMEN GUEVARA CUBILLOS,  contra  la sentencia proferida por el Tribunal Superior de esta capital el 27 de  abril  de 2.006, confirmatoria de la emitida en primera instancia por el Juzgado  28  Penal  del Circuito el 15 de marzo del mismo año, que previa aceptación de  la  imputación,  condenó a la procesada a la sanción privativa de la libertad  de  35  meses  de  prisión  y multa equivalente a 1.5 salarios mínimos legales  mensuales  como  responsable  del  delito  de  tráfico, fabricación o porte de  estupefacientes.   

HECHOS:  

La  Sala  acoge  la  relación  del  episodio  fáctico  contenido  en  el  fallo   de  primera instancia en los términos  siguientes:   

“El  12  de  enero de 2.006, Unidades de la  policía  nacional  adscritos  a  la  SIJIN  en  el  plan de control de venta de  estupefacientes  reciben  una  llamada  anónima  informando  que en la plaza de  mercado  de  la  calle  72  con  carrera  40  esquina,  barrio 12 de octubre, se  expendía  estupefacientes. Fue así como a las 8 y 30 de la mañana, aprehenden  frente  al  puesto  de  flores  a  MARÍA  DEL  CARMEN GUEVARA CUBILLOS luego de  observarla  con  una  bolsa  plástica  desmenuzando  su  contenido, que era una  sustancia  vegetal  que  sometida  a  examen resultó positiva para marihuana en  peso neto de 420.4 gramos”.   

Por  estos  hechos  se verificó la audiencia  preliminar  el 12 de enero, legalizándose la captura de la mujer, a quien se le  imputaron   cargos   por   el  delito  de  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes  a los cuales hubo de allanarse, razón por la cual se adelantó  la  respectiva  audiencia  de  individualización de la pena, fallos de primer y  segundo  grados  contra  los  cuales  hubo  de  levantarse  el  defensor ante la  negativa de los subrogados penales.   

DEMANDA:  

Fundado en la primera causal del artículo 181  del  C. de P.P., el defensor de la procesada postula un reproche contra el fallo  impugnado.   

Argumenta el actor error interpretativo de la  ley  (artículos 38 del C.P y 314 y 461 de la Ley 906 de 2.004), como quiera que  verificado  el  lleno  de  sus  requisitos,  ha  debido  el juzgador conceder la  prisión  domiciliaria  a su representada, sin que en su concepto sea suficiente  para  denegarla  aducir  el  hecho delictivo objeto de juzgamiento, esto es, con  desmedro del lleno de los demás requisitos contemplados en la ley.   

Para  el  censor,  el Tribunal interpretó en  forma  restringida el artículo 314 en mención, como quiera que sólo se detuvo  en  analizar  la  índole  del  delito  imputado,  sin  ocuparse  de  los demás  requisitos  que  hacían  viable  conceder  la prisión domiciliaria y que en el  caso  concreto,  en  efecto, conformaban la totalidad de presupuestos normativos  para su otorgamiento.   

Con base en lo dicho reclama el demandante se  case  parcialmente  la  sentencia  y  se  conceda  a  la  imputada  la  prisión  domiciliaría.   

CONSIDERACIONES:  

1.  Ningún  reparo  admite  en  principio el  libelo  que  en sustento del recurso extraordinario ha presentado el defensor de  MARÍA  DEL CARMEN GUEVARA CUBILLOS, desde el punto de vista del interés que le  asiste  para  impugnar  la  sentencia  de primer grado, toda vez que no obstante  tratarse  de  una  decisión  a  la que se llega en virtud del allanamiento a la  imputación  de  los  cargos que se le hicieran a la inculpada, es el objeto del  ataque  en  esta  sede  perseverar  en la concesión del sustitutivo de prisión  domiciliaria.   

2.  Con  dicho  propósito  acude a la causal  primera  del  artículo  181  del  C. de P.P., acusando error interpretativo los  artículos  314  y  461  del  Código  Procesal Penal por parte del juzgador, en  tanto  pese  a  que  en su criterio concurrían los requisitos que posibilitaban  conceder   a   la   procesada   la   prisión   domiciliaria,   la   misma   fue  denegada.   

3.  La  normativa  que  en  el ordenamiento y  sistema  procesal  contemplado  en  la  Ley  906  de  2.004 regula el recurso de  casación,  ha  previsto como requisitos indispensables para la admisibilidad de  la  demanda correspondiente el específico y concreto señalamiento de la causal  o  causales  en  que se sustenta la imputación de ilegalidad del fallo atacado,  el  desarrollo  del  cargo  o  cargos  que  deben  estar  acompañados  con  una  sustentación   mínima  y  suficiente  y  la  demostración  de  que  el  fallo  peticionado  en  esta  sede  se  precisa  con  miras  a satisfacer alguna de las  finalidades  de  efectividad  del derecho material, el respeto de las garantías  de  los intervinientes, la reparación de los agravios y/o la unificación de la  jurisprudencia.   

4.  Por consiguiente, aunado a desafueros que  tradicionalmente  han  servido  para  rechazar la pertinencia de la impugnación  extraordinaria,   en   la   novedosa   normativa   la   demanda  podrá  no  ser  “seleccionada”  (art. 184 inc. 2 C. de P.P.), cuando quiera que –además  de  los motivos tradicionales-  de   su   contexto   surja  fundadamente  que  el  fallo  no  conduciría  a  la  satisfacción de alguno de los teleológicos cometidos en mención.   

5. Dentro de dicho contexto es de advertir que  si  bien  el libelista adujo en principio en forma concreta la causal primera de  casación,  enfatizó en la interpretación errónea de los artículos 461 y 314  del  Estatuto Procesal, sin indicar específicamente en qué consistió el yerro  de  comprensión de la ley en que habría incurrido el juzgador, reduciendo todo  el  sustento de su ataque a la afirmación que indica el sentido del quebranto y  lo  hace,  además,  bajo  el  entendido que tales preceptos regulan la prisión  domiciliaria,  cuando  la  norma que se ocupa de dicho instituto es el artículo  38  del  Código  Penal,  en  forma  tal  que,  de una parte, no habría ninguna  correspondencia  entre  el  pretendido  precepto  cuyo  quebranto  se sostiene y  aquél  en  el  que  se  subsume  la  prisión  domiciliaria  y  que señala los  presupuestos para su viabilidad.   

6.  En dicho sentido, como bien lo señala el  actor,  el  Tribunal  acogió  como  fundamento  para la negativa al sustitutivo  reclamado,  el  hecho de que su valoración no podía hacerse bajo los criterios  de  los  fines  de  la  detención preventiva como medida de aseguramiento, sino  valorando  los fines de la pena, aun cuando para el censor, en forma ciertamente  infundada,  el  otorgamiento previo de la detención domiciliaria condujera a la  concesión de la prisión en esas mismas condiciones.   

7.  Para el actor, no escapa a la precariedad  interpretativa  que  se  observa  en  la sentencia y que configura la causa para  negar  la  prisión domiciliaria, que todo se vea reducido a reprochar la propia  comisión del delito por el que se juzgó a la imputada.   

Sin  embargo,  el  libelo  omite  señalar la  confluencia  de los presupuestos que posibilitarían reconocer la viabilidad del  sustituto  reclamado,  haciendo  lo  propio  con la circunstancia de encontrarse  acreditado  que  MARÍA DEL CARMEN GUEVARA CUBILLOS, según de ello diera cuenta  el  a quo, cuenta a su haber con condena anterior por delito de igual índole al  que  ha  constituido  el  motivo  de  condena  en este caso y de la consiguiente  resolución  adversa  de  cualquiera  de  los  sustitutivos  de  la  pena  y  la  prisión.   

8. Ostensible pues la ineptitud de la demanda  de  casación  incoada, máxime cuando el fallo que en esta sede es reclamado en  momento  alguno  proveería  por alcanzar alguna de las finalidades inherentes a  la   instauración   del  recurso  extraordinario,  razón  suficiente  para  su  desestimación.   

    

Finalmente,  como  contra esta determinación  procede  la  insistencia  prevista  en  el  artículo 184 de la Ley 906 de 2004,  importa  señalar  -como  se hizo desde la providencia de diciembre 12 de 2.005,  radicado  No. 24.322- que ante la carencia de regulación en su trámite la Sala  lo ha precisado así:   

a- El mecanismo sólo puede ser promovido por  el  demandante  dentro  de  los cinco (5) días siguientes a la notificación de  esta  providencia o provocado oficiosamente dentro del mismo lapso por alguno de  los  Delegados  del  Ministerio  Público  para  la Casación Penal –en       tanto       no       sean  recurrentes– el Magistrado  disidente  o  el Magistrado que no haya participado en los debates o suscrito la  inadmisión.   

b- La solicitud que haga el demandante en ese  propósito  puede  formularse  ante  el  Ministerio  Público  a  través de sus  Delegados  para la Casación Penal, ante uno de los Magistrados que haya salvado  voto  respecto  a la decisión de inadmitir o ante uno de los Magistrados que no  haya intervenido en la discusión.   

c-  Es potestad del funcionario ante quien se  formula  la  insistencia  someter  el  asunto  a  consideración de la Sala o no  presentarlo  para su revisión y en este caso así lo informará al peticionario  en un término de quince (15) días.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.   Inadmitir   la  demanda  de  casación  presentada   por   el  defensor  de  la  procesada  MARÍA  DEL  CARMEN  GUEVARA  CUBILLOS.   

2.  Contra  esta decisión no procede recurso  alguno,  solo  insistencia  en  términos  del  artículo 184.2 de la Ley 906 de  2.004 .   

Cópiese,   devuélvase  el  expediente  al  Tribunal de origen y cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

        SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ                ALVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN           

         MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARON                      JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANES               

             YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                       JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA               

              MAURO SOLARTE  PORTILLA                             JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria.  

    

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