26077(17-05-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 26077  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Aprobado Acta Nº 75  

Bogotá,  D.C., diecisiete de mayo de dos mil  siete   

VISTOS  

La  Corte  examina  si dentro de la presente  actuación se configura alguna causal de nulidad.   

ANTECEDENTES  

Por  auto  del  14 de noviembre de 2006, fue  admitida  la demanda de revisión que con ocasión de la comisión emanada de la  Procuraduría  General  de  la  Nación, presentó la Procuraduría 7ª Judicial  Penal  II  de  Bogotá,  en  contra  de  la  sentencia proferida por el Tribunal  Superior  Militar  el 15 de mayo de 2001, la que por vía de consulta, confirmó  la  emitida  por el Comandante de Policía de Bacatá el 6 de julio de 2000, por  medio  de  la cual absolvió al oficial JUAN BERNARDO TULCÁN VALLEJOS del cargo  de homicidio.   

Surtido el subsiguiente trámite secretarial  de  notificación  del  auto  admisorio,  la Sala, mediante providencia del 7 de  febrero  del  presente  año,  declaró  persona ausente a TULCÁN VALLEJOS y le  designó  defensor  de  oficio.  Lo  anterior,  teniendo  en  cuenta  que no fue  notificado  personalmente  de  aquél  proveído,  ya que según las constancias  secretariales     obrantes     en    el    expediente,    fue    imposible    su  localización.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

La Sala estima que el trámite secretarial de  notificación  del  auto por medio del cual se admitió la demanda de revisión,  no  se  surtió  en  debida  forma en lo que respecta al procesado JUAN BERNARDO  TULCÁN VALLEJOS.   

En  efecto,  tratándose  dicho proveído de  aquellos  que  deben notificarse, como lo regula el artículo 177 del Código de  Procedimiento  Penal  de 2000, antes de verificarse el acto de comunicación por  estados,  como  se  hizo  en este caso, debe procurarse el enteramiento por vía  personal  del  interesado,  lo que obliga a agotar todos los medios posibles que  conduzcan a su efectiva localización.   

En el evento del rubro, la exigencia es mucho  mayor,  si  se  tiene en cuenta que el artículo 223 de la citada codificación,  señala  que  en  lo que respecta al absuelto, se le notificará personalmente y  cuando  esto no sea posible, se le declarará persona ausente y se le designará  defensor de oficio.   

Con  el  fin  de  cumplir lo ordenado por la  norma,  se envió el telegrama citatorio N° 3425 del 30 de noviembre de 2006 al  señor  TULCÁN  VALLEJOS,  a  la  Calle  35 N° 8-37 de Pasto (Nariño), ya que  ésta es la dirección que aparece registrada en el proceso.   

Del mismo modo, con carácter de urgente, se  libró  despacho  comisorio  a  la  Secretaría  de  la  Sala Penal del Tribunal  Superior  de  Pasto,  en el que se solicitaba la notificación del referido auto  admisorio   de  demanda  al  señor  TULCÁN  VALLEJOS,  quien  residía  en  la  dirección antes anotada.   

Sin  embargo, de acuerdo a la constancia que  suscribe  el  citador  de  la  mentada  Corporación, dicha notificación no fue  posible  llevar  a  cabo,  puesto que la dirección suministrada no existe en la  ciudad  de  Pasto,  que  en  su nomenclatura solo llega a la Calle 25; agrega el  empleado  judicial  que la única forma en que pudiera determinase la existencia  de  tal  dirección, es estableciendo si corresponde a uno de los muchos barrios  que   hay   en   la  zona  norte,  para  lo  cual  es  imprescindible  tener  su  nombre.   

Ahora  bien,  sin  desconocer  los esfuerzos  desplegados  con el fin de notificar personalmente al procesado TULCÁN VALLEJOS  del  proveído que admitió la demanda de revisión, considera la Sala que no se  agotaron  todos  los  mecanismos  con  que  se  contaba, con el fin de lograr su  ubicación.   

En  efecto,  ostentando él la condición de  patrullero  de  la  Policía  Nacional, sin evidencia alguna de que hubiese sido  retirado  de  la  institución,  bien  pudo  oficiarse  a la Oficina de Recursos  Humanos  o Jefatura de Personal de la Dirección Nacional de la Policía, con el  fin  de  conocer  su  paradero,  es decir, el lugar donde actualmente funge como  oficial,  caso  tal  de  proseguir  al  servicio  de  la  misma, o, en el evento  contrario,   por  lo  menos  para  obtener  los  datos  que  al  respecto  allí  consten.   

Por lo anterior, es claro que no se agotaron  todos  los medios posibles para lograr la localización de JUAN BERNARDO TULCÁN  VALLEJOS,    con   miras   a   notificarle   personalmente   tan   trascendental  acto.   

Sobre el punto, la jurisprudencia de la Corte  Constitucional ha sido reiterada en el sentido de que:   

“…si las autoridades judiciales no agotan  los  medios  necesarios para asegurar la comparecencia del sindicado al proceso,  se  estaría  en presencia de una eventual vía de hecho, por cuanto habría una  omisión  por  parte  del  Estado  en  la  efectiva  comparecencia  de  quien es  requerido  por  la  administración  de  justicia.  Es  decir,  hay  un  defecto  procedimental,  en  el  sentido  en que creyendo cumplir con la ley se actúa al  margen  de  esta,  ya  que  no se agotan los medios precisos para ubicar a quien  está siendo inculpado (…).   

En  conclusión,  la declaratoria de persona  ausente  propuesta  en  el  Código de Procedimiento Penal, debe concebirse como  una  forma  subsidiaria  de  vinculación del procesado, cuando sea imposible su  comparecencia,  previo  agotamiento  de  todos  los trámites necesarios para su  búsqueda”1.   

A su vez, la Sala ha sostenido pacíficamente  que  la  vinculación en ausencia no es un procedimiento alternativo al de la de  vinculación  personal,  sino  residual y supletorio, al que solo puede llegarse  cuando  no  ha  sido  posible  hacer  comparecer  al  imputado para que asuma la  defensa  material,  destacando  que  lo  importante  para que la declaratoria de  persona  ausente  sea  legítima,  y  por  tanto pueda entenderse garantizado el  derecho  de  defensa,  no  es simplemente que se cumplan los prepuestos legales,  sino  que el funcionario instructor haya realizado las gestiones necesarias para  establecer   el   lugar   o   dirección   donde   puede   ser   localizado   el  imputado.2   

Así las cosas, cabe destacar que no obstante  requerirse   el  procesado  JUAN  BERNARDO  TULCÁN  VALLEJOS  para  efectos  de  notificarle  personalmente  el auto admisorio de la demanda revisión, lo que no  constituye  una  vinculación  propiamente  dicha,  la trascendencia del acto de  comunicación  radica  en  hacerle saber que se adelantará un procedimiento que  puede  afectar  la  cosa  juzgada  de  una  sentencia absolutoria proferida a su  favor,  por  manera  que es fundamental garantizarle el ejercicio del derecho de  defensa.   

Por  consiguiente,  solo  en  caso  de  que  efectivamente  haya  sido  imposible  su  localización  o  se  demuestre que ha  asumido  una  actitud  de  renuencia,  es  procedente la declaratoria de persona  ausente.   

En  suma,  demostrada  la  existencia  de un  defecto  procedimental que se traduce en la vulneración del debido proceso, con  fundamento  en  el  numeral  2  del  artículo  306  de  la  Ley 600 de 2000, se  declarará  la  nulidad  de  la  actuación  a  partir,  inclusive,  del acto de  notificación  por  estados  del proveído admisorio de la demanda de revisión,  para  que,  retrotraída  la  misma,  se  agoten  todos  los medios posibles que  conduzcan  a  dar  con  la  localización del procesado TULCÁN VALLEJOS, con el  objeto de que se surta la notificación personal.   

De  esta  forma,  la  Sala deja subsanado el  error  involuntario  en  que  incurrió  en  el  auto  del 7 de febrero de 2007,  mediante  el  cual  declaró  persona  ausente  a  TULCAN  VALLEJOS, sin haberse  pronunciado  sobre  el  impedimento  manifestado  por  cinco  Magistrados  de la  Corporación, quienes en razón de ello lo suscribieron.   

En  mérito  de  lo  expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

DECRETAR   la  nulidad  de  lo  actuado  a partir, inclusive, de la diligencia de notificación  por estado del auto admisorio de la demanda de revisión.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                                                   WILLIAM      MONROY  VICTORIA   

                                                                                                             Conjuez   

EDUARDO   TORRES   ESCALLÓN                                                                                   ALFONSO     PINILLA  CONTRERAS   

               Conjuez                                                                                          Conjuez   

ALFONSO    GÓMEZ   MÉNDEZ                                                                                JULIO   ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA   

             Conjuez   

YESID    REYES    ALVARADO                                                JAVIER DE JESÚS  ZAPATA ORTIZ   

           Conjuez   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria     

1  Sentencia T-003 del 15 de enero de 2004.   

2  Sentencia del 6 de junio de 20002, Rad. 14.722.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *