26069(26-09-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  26069   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No.106  

          Bogotá  D.C.,  veintiséis  (26)  de  septiembre  de  dos  mil seis  (2006).   

VISTOS  

Resuelve la Sala la solicitud elevada por la  defensora  pública  del enjuiciado JOSÉ RUBIEL HINCAPIÉ CASTAÑEDA encaminada  a  que  se  disponga el cambio de radicación del proceso que por el concurso de  delitos  de  homicidio agravado, homicidio agravado en la modalidad de tentativa  y  porte  ilegal  de  armas  de fuego de uso privativo de las fuerzas armadas se  adelanta  en  el  Juzgado  Único  Penal  del  Circuito Especializado de Armenia  (Quindío).   

ANTECEDENTES  FÁCTICOS Y  PROCESALES   

De  acuerdo  con  el  escrito  de acusación  presentado  por  la Fiscalía, en las primeras horas del 17 de marzo de 2006 fue  lanzada  una  granada  de  fragmentación  a la casa N° 10 de la manzana 63 del  barrio         “La        Fachada” de Armenia, a  consecuencia  de  lo  cual  fallecieron  Jhoan Mauricio Posada Muñoz y la menor  Karen  Tatiana  Posada  Correa  de  tres  meses de edad, en tanto que resultaron  heridas  Luisa  Fernanda  Posada  Muñoz y Johana Andrea Correa Duque de 11 y 16  años de edad, respectivamente.   

A  los  dos  días  siguientes  ante el Juez  Cuarto  Penal  Municipal  con  función  de Control de Garantías de Armenia, se  solicitó  por  la  Fiscalía  la  orden de captura contra JOSE RUBIEL HINCAPIÉ  CASTAÑEDA,  alias  “Miel”  y  Jhon  Alexánder  Vélez  o  (Juan  Carlos  Vélez),  apodado “Macurri”,  cumplido  lo  anterior,  por  resultar  el  último  de  los mencionados menor de edad se dejó a disposición  del  Juzgado de Menores, en tanto que respecto del primero ante el mismo Juez de  Control   de   Garantías   se   realizaron   las   audiencias  preliminares  de  legalización  de  la  captura,  formulación  de  imputación  por  los delitos  de   homicidio   agravado,  homicidio  agravado  en la modalidad de tentativa y porte ilegal de armas de uso  privativo  de  la  fuerza  pública,  así  como  de  imposición  de  medida de  aseguramiento  a  lo  que  accedió  el  funcionario  judicial el 20 de abril de  2006.   

Tras   la  presentación  del  escrito  de  acusación  por  parte  de  la Fiscalía, correspondió al Juez Único Penal del  Circuito  Especializado  de Armenia adelantar el 6 de julio de 2006 la audiencia  preparatoria,  luego,  el  31 del mismo mes y año la defensora de confianza del  enjuiciado  renunció  al  poder conferido porque “no  me  ha  cancelado el 50% de los honorarios que pactamos por que no tienen dinero  para  pagar la defensa” al tiempo que informó que el  joven    Alexánder   Vélez   fue   víctima   de   un   atentado   contra   su  integridad.   

El  3  de  agosto siguiente se suspendió la  vista  de  juicio  oral ante la insistencia de renuncia de la misma abogada, por  lo  que  se  solicitó  a  la  Defensoría  Pública  la  designación  de  otro  profesional para representar al procesado.   

DE LA PETICIÓN  

La  defensora  pública  de  oficio insta el  cambio  de radicación del diligenciamiento a un despacho de igual jerarquía en  otro  distrito  judicial  por  existir en Armenia solamente un Juzgado Penal del  Circuito Especializado.   

Funda  su  pedimento  en  la  existencia  de  circunstancias  que  han  afectado  y  pueden  seguir perturbando la seguridad e  integridad  personal  de los intervinientes, como son los testigos de la defensa  y la anterior apoderada del enjuiciado.   

Pone de presente lo sucedido en la audiencia  de  juicio  oral en la cual la defensora anterior renunció a la representación  del  procesado  por haber recibido amenazas contra su vida y la integridad de su  familia.   

De  la  misma  manera resalta que el testigo  vital  para  la  defensa,  el menor Jhon Alexánder Vélez sufrió dos atentados  contra  su  vida  y  se encuentra en grave estado de salud, quien indicó que el  origen  de  los  mismos  proviene  de allegados de Sonia Esmeralda Muñoz León,  madre del occiso, Jhoan Mauricio Posada Muñoz.   

Señala   la   peticionaria   que  ninguna  institución  estatal  le  ha  brindado  a  Jhon  Alexánder  Vélez seguridad o  protección,  ni  se ha iniciado investigación por la tentativa de homicidio de  que  ha  sido  objeto, pues el Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía  no  recibió  la  denuncia,  ni  algún investigador lo ha visitado en el centro  hospitalario  donde  está  recluido  con  ocasión del atentado del 12 de julio  cuando   recibió  por  la  espalda  tres  heridas  por  proyectil  de  arma  de  fuego.   

En  apoyo  de  lo  anterior  destaca  que la  señora  madre  del  menor,  María Amanda Vélez, indica que tanto ella como su  hijo  han  recibido  amenazas  por  parte  de  Sonia  Muñoz, al punto que en la  audiencia  pública  para  retirarse  del  Palacio  de  Justicia  debió recibir  colaboración  de  un  agente  de  la  Policía  porque  el  Cuerpo  Técnico de  Investigación no le quiso dar protección.   

Señala  que también el mismo enjuiciado da  cuenta  que  él, su señora madre y su esposa (que debió salir del país hacia  Ecuador),  han recibido amenazas provenientes de la progenitora del occiso, y en  el  igual sentido el testigo de la defensa Jesús Alberto Gallego Mejía refiere  que su vida corre peligro.   

Para  sustentar la situación de zozobra que  padecen  los  intervinientes y los testigos allega la peticionaria el informe de  actividades  del  investigador  de la Defensoría Pública sobre las entrevistas  realizadas   a   i)  Rocío  Cecilia  Castellanos  anterior defensora que manifestó haber renunciado por las  amenazas  recibidas, ii) JOSÉ  RUBIEL  HINCAPIÉ acerca de que  él, su familia, esposa y sus testigos han  sido     también    amenazados,    iii)  Jhon  Alexánder Vélez de quien se toman registro fotográfico en  el  centro  hospitalario  donde  se encuentra recluido y refiere que el autor de  sus       lesiones      es      un      sujeto      apodado      “Tortuga”  esposo  de  Sonia  (madre  del  occiso),    iv)   Lucely  Castañeda  Puerta  que  expone  rumores provenientes por parte de Amanda, madre  del  menor  herido,  en  el  sentido  de  que Sonia tiene intenciones de atentar  contra   su  vida,  así  mismo  relata  que  Yenny  fue  amenazada  de  muerte,  v)  María  Amanda  Vélez,  progenitora    del    herido   y   vi)   Jesús  Alberto  Gallego  Mejía  que  dice no haber sido intimidado  directamente  pero  por  rumores de la anterior se dice que Sonia quiere atentar  contra  él.  Por  último, se reseña en el informe que se está a la espera de  la  respuesta  por  parte de la Policía acerca de las labores de investigación  adelantadas con ocasión del atentado relacionado.   

Por su parte el Tribunal Superior de Armenia  remitió  la  actuación a la Corte para que decidiera la solicitud de cambio de  radicación  ya  que  en  esa  ciudad sólo existe un Juzgado Penal del Circuito  Especializado.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

De  acuerdo  con lo normado en el inciso 2°  del artículo 49 de   

la  Ley  906 de 2004, la Corte es competente  para  resolver  la  petición  de  cambio  de  radicación  en  atención  a que  implicaría  la asignación de otro distrito judicial pues en el que se adelanta  el  juicio  y  que  corresponde  a  Armenia  sólo  existe  un Juzgado Penal del  Circuito Especializado.   

La  Sala  ha  insistido  en que el cambio de  radicación  es  un  mecanismo  residual y extremo por cuyo medio se alteran las  reglas  de  competencia  por  razón  del  territorio  y sólo procede cuando se  demuestra  fehacientemente  que  en  la  sede  donde  se  adelanta la actuación  procesal  existen  circunstancias que afectan de manera real y efectiva el orden  público,   la  imparcialidad  o  la  independencia  de  la  administración  de  justicia,   las   garantías  procesales,  la  publicidad  del  juzgamiento,  la  seguridad  personal de los intervinientes, en especial de las víctimas o de los  servidores  públicos,  tal  como  lo  dispone  el  artículo  46 del Código de  Procedimiento Penal (Ley 906 de 2004).   

Por  lo  tanto, su carácter teleológico es  asegurar  que  el fallo sea proferido por un juez que esté en un medio propicio  para   dispensar   una   recta,   cumplida   y   eficiente   administración  de  justicia.   

Las   situaciones   presentadas   por   el  solicitante  además  de  estar soportadas probatoriamente, han de tener aptitud  suficiente  para  variar  el  factor  de competencia precisamente por vulnerar o  poner  en grave peligro la función de administrar justicia en el lugar donde se  tramita  el  juicio  o amenazar la objetividad e imparcialidad que deben imperar  en  su  curso con real trascendencia en el trámite judicial cuya radicación se  desea trasladar.   

El instituto aludido sólo es viable por las  causales  previstas legalmente y si bien no se incluye expresamente la seguridad  o   integridad  personal  de  los  testigos,  pues  está  relacionado  con  los  intervinientes,  las  víctimas o los servidores públicos, resulta diáfano que  la  salvaguardia también debe abarcar a quienes de acuerdo con su deber cívico  acuden  al  órgano  judicial  para  colaborar  con el buen funcionamiento de la  administración  de  justicia,  como en efecto lo ha señalado la Jurisprudencia  de   esta  Sala:  “no  hay  duda  que  facilitar  la  participación  de  los  testigos  en  un  proceso  significa defender los altos  intereses  de  la  justicia,  en lo que igualmente está involucrado el interés  público,   como   que   garantizar  esa  intervención  fortalece  el  adecuado  juzgamiento      de      los      ciudadanos”1.   

Pese  a  lo anterior, no se advierte de qué  manera  el  cambio  de radicación del diligenciamiento a otro distrito judicial  solicitado  tendría  la  virtud  de  conjurar  las  circunstancias de zozobra e  inseguridad  que  expone  la peticionaria, lo que permite concluir que no es con  la medida solicitada que se solucionarían tales eventos.   

          En  primer  lugar,  acerca  de las amenazas prodigadas a la anterior  defensora  del  enjuiciado,  es  claro  que  ante  su  remoción  por aceptar la  renuncia  al  poder  conferido  y  designar  otra  profesional  en  su reemplazo  ha  desaparecido  una  de  las  razones en las que se  basaba     la     solicitud     de     cambio    de  radicación.   

En  segundo  lugar,  en  relación  con  la  intimidación  a  los  testigos  de la defensa y ámbito familiar del sindicado,  debe  destacarse  que corresponde a las víctimas poner  de  presente a las autoridades la situación, para que se adopten los mecanismos  de protección respectivos.   

La preservación de la integridad personal de  los  comparecientes se constituye en una obligación del Estado, que se ejerce a  través   de   las   autoridades   competentes,   no   sólo   policiales  y  de  investigación,  sino  con  la  misma Fiscalía con su Programa de Protección a  Víctimas  y  Testigos, instancias de las cuales no se tiene conocimiento que se  haya acudido para demandar la debida asistencia.   

Además  de  lo  anterior, no se avizora una  relación   necesaria   entre   la   circunstancia  de  zozobra  que  según  la  peticionaria  padecen los testigos, con el trámite procesal cuyo cambio de sede  anhela  como  causa  que  haría  viable  una  medida de tal naturaleza, pues no  indica  en qué consiste lo anormal que podría ocurrir a futuro si se llegare a  adelantar   la   causa   hasta  su  culminación  en  el  Distrito  Judicial  de  Armenia.   

En  este  orden  es  claro  que  el  cambio  solicitado  no  eliminaría  el peligro denunciado, por ello se deberá insistir  ante  las  autoridades competentes para que se provea de la adecuada protección  a los citados testigos.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

NEGAR el cambio de  radicación  solicitado  por  la defensora del enjuiciado JOSÉ RUBIEL HINCAPIÉ  CASTAÑEDA.   

          Contra esta providencia no procede recurso alguno.   

Devuélvase a su lugar de  origen.   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                              MARINA    PULIDO    DE  BARÓN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES               YESID  RAMÍREZ BASTIDAS   

Excusa justificada  

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

1 Cfr.  Auto del 13 de diciembre de 2005. Radicación 24490     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *