26046(12-10-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  26046   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No.115  

Bogotá D.C., doce (12) de octubre de dos mil  seis (2006).   

VISTOS  

Decide la Sala lo que en derecho corresponda  acerca  del   recurso  extraordinario  de  casación  interpuesto  por  los  defensores  de  los  procesados  MANUEL  ANTONIO NARVAEZ MAZENETT, JORGE NAVARRO  NUÑEZ,  FELIX  VARELA  GONZÁLEZ,  JUSTINIANO  MONTERO GÓMEZ, ANIBAL MARTÍNEZ  MARTÍNEZ,  MODESTO FONTALVO RODRÍGUEZ contra la sentencia de segunda instancia  proferida  por  la Sala de Descongestión del Tribunal Superior de Bogotá el 16  de  febrero  de 2005, confirmatoria con algunas modificaciones de la dictada por  el  Juzgado Segundo Penal del Circuito de Descongestión de la misma ciudad, por  cuyo  medio  los  condenó  conjuntamente  con  Carlos  Adaulfo  Bolaño Romero,  Gabriel  Winclar  Torres  y Orlando Antonio Evilla Lobo, como autores penalmente  responsables   del   concurso   de   delitos   de   fraude   procesal  y  estafa  agravada.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

          Luego  de  la  liquidación  de  la Empresa Puertos de Colombia, los  extrabajadores  MANUEL  ANTONIO  NARVÁEZ  MAZENETT, JORGE NAVARRO NUÑEZ, FELIX  VARELA  GONZÁLEZ,  JUSTINIANO  MONTERO  GÓMEZ,  ANÍBAL  MARTÍNEZ  MARTÍNEZ,  MODESTO  FONTALVO  RODRÍGUEZ,  Carlos  Adaulfo  Bolaño Romero, Orlando Antonio  Evilla   Lobo  y  Gabriel  Winclar  Torres,  a  través  de  apoderado  judicial  instauraron   acción  de  tutela  contra  el  Fondo  Pasivo  de  dicha  empresa  “FONCOLPUERTOS”  por  la  presunta violación del derecho a la igualdad ante  el  no  reconocimiento  y  pago  de  la  sanción  moratoria  originada  en  una  reliquidación  de  prestaciones  sociales,  cuando tales pretensiones laborales  les habían sido canceladas con mucha anterioridad.   

El   amparo   del   citado   derecho   que  inicialmente,  el  19  de junio de 1996, negó el Juzgado Octavo Penal Municipal  de  Santa  Marta,  fue tutelado 15 de julio siguiente por el Juzgado Sexto Penal  del  Circuito  de la misma ciudad, al ordenar a la entidad accionada pagar en un  término  de  72  horas  la  indemnización  moratoria, por ello se profirió la  Resolución  1963  del 27 de septiembre de 1996 de “FONCOLPUERTOS” ordenando  el pago de la acreencia.   

También  con  otras  acciones  de  amparo  JUSTINIANO  MONTERO  GÓMEZ  y MANUEL ANTONIO NARVÁEZ MAZENETT insistieron para  el pago de prestaciones ya canceladas.   

Con fundamento en las copias que remitió la  Corte  Constitucional  por  la  posible  presentación  temeraria  de la acción  pública,   la  Fiscalía  abrió  formal  investigación  y  vinculó  mediante  indagatoria  a  MANUEL  ANTONIO NARVÁEZ MAZENETT, JORGE NAVARRO NÚÑEZ, FÉLIX  VARELA  GONZÁLEZ, JUSTINIANO MONTERO GÓMEZ, ANIBAL MARTINEZ MARTÍNEZ, MODESTO  FONTALVO  RODRÍGUEZ, Carlos Adaulfo Bolaño Romero, Orlando Antonio Evilla Lobo  y  Gabriel  Winclar  Torres,  a quienes por proveído del 4 de noviembre de 1999  les  resolvió la situación jurídica con medida de aseguramiento de detención  preventiva  como  presuntos autores de los ilícitos de fraude procesal y estafa  agravada.   

Clausurado  el ciclo instructivo, el mérito  del  sumario  se  calificó el 10 de marzo de 2000 con resolución de acusación  por  el  concurso  delictual  referido,  decisión  que en virtud del recurso de  apelación  elevado  por  algunos  defensores,  fue  confirmada por la Unidad de  Fiscalía  Delegada  ante el Tribunal Superior de Bogotá mediante proveído del  12     de     septiembre     de    2000.   

La   fase  del  juzgamiento  la  adelantó  inicialmente  el  Juzgado  Cuarenta  y Uno Penal del Circuito de Bogotá, pero a  través  de  auto  el  19  de  septiembre  de  2001  remitió por competencia el  diligenciamiento   a   un   Juzgado   Penal  del  Circuito  de  Santa  Marta,  y  correspondió  al  Cuarto de esta categoría, que tras avocar y llevar a cabo la  audiencia  preparatoria,  envió  el  expediente  a los recién creados Juzgados  Penales  del  Circuito  de Descongestión en Bogotá en cumplimiento del acuerdo  1799  del  14  de mayo de 2003 del Consejo Superior de la Judicatura que dispuso  que   éstos   conocerían  de  los  delitos  relacionados  con  el  proceso  de  liquidación  de  la  empresa  Puertos  de  Colombia “COLPUERTOS” y el Fondo  Pasivo Social de “FONCOLPUERTOS”.   

El  Juzgado  Segundo  Penal  del Circuito de  Descongestión  adelantó la audiencia pública y mediante fallo, el 30 de marzo  de  2004,  condenó  a MODESTO FONTALVO RODRIGUEZ, FELIX VARELA GONZÁLEZ, JORGE  NAVARRO  NUÑEZ,  ANIBAL  MARTÍMEZ  MARTÍNEZ,  Carlos  Adaulfo Bolaño Romero,  Orlando  Antonio  Evilla  Lobo y Gabriel Winclar Torres, a la pena de cuarenta y  cuatro  (44)  meses  de  prisión  y  multa  de diez mil pesos ($10.000,oo) como  autores  del concurso heterogéneo e ideal de estafa agravada y fraude procesal,  en  tanto  que  respecto  de  JUSTINIANO MONTERO GÓMEZ y MANUEL ANTONIO NARVAEZ  MAZENETT  les impuso cincuenta y seis (56) meses de prisión y multa de diez mil  pesos  ($10.000,oo),  por  el  mismo  concurso  pero concurrente con otro fraude  procesal.   

En  la misma decisión se les impuso la pena  accesoria  de  interdicción de derechos y funciones públicas por igual periodo  a  la  pena  privativa de la libertad, y se les condenó a la de carácter civil  de  cancelar  por concepto de perjuicios materiales el valor de lo apropiado por  cada  uno.  Se  negó  también  a los procesados el subrogado de la suspensión  condicional  de la ejecución de la pena, pero sólo a VARELA GONZÁLEZ, MONTERO  GOMEZ,  Bolaño Moreno, Evilla Lobo, Winclar Torres le fue concedida la prisión  domiciliaria.   

Impugnado el fallo por los defensores de los  enjuiciados,   excepto  el  de  Orlando  Antonio  Evilla  Lobo,  el Tribunal Superior de Bogotá mediante  decisión  emitida  el  16  de  febrero  de  2005,  lo  confirmó  con la rebaja  solamente  de  la  pena  de  prisión  al  fijarla  en treinta y seis (36) meses  respecto  de  MODESTO  FONTALVO RODRIGUEZ, FELIX VARELA GONZÁLEZ, JORGE NAVARRO  NUÑEZ,  ANIBAL  MARTÍMEZ  MARTÍNEZ  Carlos  Adaulfo  Bolaño  Romero, Orlando  Antonio  Evilla Lobo y Gabriel Winclar Torres, y cuarenta y cuatro (44) meses en  relación  con  JUSTINIANO  MONTERO  GÓMEZ  Y MANUEL ANTONIO NARVÁEZ MAZENETT.  Allí   mismo  se  hizo  extensiva  la  prisión  domiciliaria  para  todos  los  condenados.   

Contra el fallo de segundo grado se interpuso  el  recurso extraordinario de casación y se surtieron los traslados respectivos  para  la presentación de las demandas, tras lo cual se dio el término de ley a  los no recurrentes, que venció el 20 de junio de 2006.   

          La  defensora  de  FELIX VARELA GONZÁLEZ solicitó ante el Tribunal  Superior  la  cesación de procedimiento por prescripción de la acción penal a  favor  de  su  defendido,  pero la misma fue remitida al Juzgado de primer grado  para  la  decisión  correspondiente,  despacho  que  inicialmente se abstuvo al  devolver   al  ad  quem  la  petición,  pero  ante  la  insistencia  del  superior,  mediante auto del 31 de  Agosto  de  2006  decretó la extinción de la acción penal derivada del delito  de  fraude  procesal a favor de todos los enjuiciados, dado que la prescripción  operó  el  12  de  septiembre  de 2005, atendiendo la fecha en la que quedó en  firma la resolución de acusación (12 de septiembre de 2000).   

Mediante oficio No. 436F del 30 de agosto de  2006  el  proceso  fue remitido por el Tribunal a la Secretaría de la Corte, el  mismo  día  se  sometió a reparto y fue recibido en el Despacho del Magistrado  Ponente el 1° de septiembre siguiente.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

          La  soberanía  estatal  legitimada  por  el  modelo  de  Estado, la  Constitución  y  la  ley, en aras de proteger bienes jurídicos trascendentales  que  permiten  el  desenvolvimiento  social,  faculta  la  expedición  de leyes  penales,  la  correspondiente  prosecución,  investigación  y  sanción de sus  infractores,  no obstante, ésta  última manifestación de ese poder no es  ad  calendas  graecas porque  el  transcurso  del  tiempo  lo  limita al punto de que si se cumple el término  punitivo  máximo  fijado  legalmente  para  el  delito,  sin tener de frente al  sujeto  pasivo  de  la  acción  judicial,  cesa  cualquier  posibilidad para su  ejercicio al operar la prescripción.   

Sería  del  caso que la Sala se pronunciara  acerca  de  la  admisión  formal de los libelos presentados por los defensores,  pero  se  evidencia  una  circunstancia  que  impide  hacerlo,  por  encontrarse  extinguida  la  facultad  punitiva  del Estado al haber transcurrido el término  previsto  por  el  legislador  para  que  prescriba la acción penal derivada de  delito  de  estafa  agravada,  por  el  cual también se acusó y condenó a los  procesados, incluidos los no recurrentes.   

El  fenómeno  de  la  prescripción  de  la  acción  penal  según lo normado en el artículo 83 de la Ley 599 de 2000 (art.  80   del  anterior  Código  Penal),  opera  durante  la  etapa  instructiva  si  transcurre  un término igual al máximo de la sanción privativa de la libertad  establecida  en  la  ley,  pero en ningún caso en un lapso inferior a cinco (5)  años, ni superior a veinte (20) años.   

Igualmente, conforme con el artículo 86 del  nuevo  Código  Penal  (art.  84  del anterior), el término de prescripción se  interrumpe  con  la  ejecutoria  de  la  resolución  de acusación y comienza a  contarse  nuevamente  por  un  tiempo  igual  a la mitad del establecido para la  etapa  de  instrucción,  sin  que  pueda  ser  inferior  a  cinco (5) años, ni  superior a diez (10).   

         De  acuerdo  a  la  resolución  de  acusación y a los respectivos  fallos  los  procesados  fueron  acusados  y  condenados por el delito de fraude  procesal  y  estafa  agravada,  pero  respecto  del  primer ilícito, el juzgado  a  quo dispuso la cesación  de    procedimiento    al    declarar    extinguida   la   acción   penal   por  prescripción.   

         Por  lo  tanto,  sólo  resta  el  análisis  en  relación  con el  comportamiento  punible de estafa agravada, para el cual, si bien en aspectos de  dosimetría  penal  fue  tenida en cuenta la sanción prevista en los artículos  356  y  372  del anterior ordenamiento punitivo, por efectos de prescripción de  la  acción  se debe considerar, por favorabilidad, el rango punitivo consagrado  en el nuevo ordenamiento (Ley 599 de 2000)   

         En  efecto,  la nueva legislación modificó los límites punitivos  para  el  delito de estafa al determinar una pena de dos (2) a ocho (8) años de  prisión  ,  en  tanto que la precedente la establecía entre un (1) a diez (10)  años.  El  agravante  por razón de la cuantía en ambas legislaciones eleva el  monto  de  una  tercera parte a la mitad, por lo que en consecuencia, queda para  la  legislación anterior en dieciséis (16) meses a quince (15) años, en tanto  que  en  la  nueva  de treinta y dos (32) meses a doce  (12) años.   

Con base en lo anterior, como la resolución  de  acusación  del 10 de marzo de 2000 adquirió firmeza el 12 de septiembre de  la  misma  anualidad  cuando la Unidad de Fiscalía Delegada ante el Tribunal la  confirmó,  es  evidente  que  de  acuerdo  al  monto punitivo máximo del nuevo  ordenamiento   que  se  debe  aplicar  retroactivamente  por  favorabilidad,  el  término  de prescripción de la acción para el delito de estafa agravada en la  fase  procesal  de  juicio  corresponde  a  seis  (6)  años y por lo tanto ello  ocurrió  el  12  de  septiembre  de  2006,  esto  es,  a escasos seis (6) días  hábiles  después de que el asunto fuera recibido en el Despacho del Magistrado  Ponente (1° de septiembre de 2006).   

En  este  orden,  se  impone  necesariamente  declarar  prescrita  la acción penal derivada del delito de estafa agravada por  el  cual  se  acusó a los incriminados y ordenar, en consecuencia, la cesación  del  procedimiento  adelantado en su contra, situación que debe hacer extensiva  a los enjuiciados no recurrentes.   

Resulta oportuno advertir que respecto de la  circunstancia  agravante por razón de la cuantía, al aplicar por favorabilidad  lo  dispuesto  en el artículo 267 de la Ley 599 de 2000 que fija dicho monto en  el  equivalente  a  los  cien  salarios  mínimos  legales mensuales, no resulta  aplicable  para  las  sumas apropiadas por Gabriel Winclar Torres y Felix Varela  González  por cuanto no superan el valor de $14.212.493,oo según el salario de  ($142.124,93)  vigente  para  1996, momento de la ocurrencia de los hechos. Para  mayor  claridad,  de  acuerdo  al  enjuiciatorio  las  sumas  entregadas  a  los  incriminados  en  virtud  de  las  tutelas  interpuestas  fueron las siguientes:   

PROCESADOS             

CUANTÍA  

ANIBAL  MARTÍNEZ  MARTÍNEZ             

$27.639.276,64  

MODESTO  FONTALVO  RODRÍGUEZ             

$40.052.853,88  

CARLOS ADAULFO BOLAÑO             

$25.948.977,60  

JORGE   NAVARRO  NUÑEZ             

$29.249.932,50  

ORLANDO   EVILLA  LOBO             

$15.092.396,16  

GABRIEL   WINCLAR  TORRES             

$9.362.673,,00  

FELIX   VARELA  GONZÁLEZ             

$12.480.437,88  

JUSTINIANO  MONTERO  GÓMEZ             

$25.772.051,76  

MANUEL   ANTONIO  NARVAEZ             

$36.136.078,36  

         Es  claro  entonces  que respecto de los procesados Gabriel Winclar  Torres  y  Felix  Varela González la prescripción por el delito de estafa, sin  la   referida   agravación,  operó  incluso  desde  el  12  de  septiembre  de  2005.   

          Aunque   el   Juzgado  a  quo  al ordenar la cesación de procedimiento por la extinción ante la  prescripción  de  la acción derivada de delito de fraude procesal, punible por  el  que  en  virtud  del artículo 397.3 del Decreto 2700 de 1991 procedía como  medida     de    aseguramiento    la    detención    preventiva    —no así la estafa que otrora ameritaba  la  caución—, no ordenó  las  devolución  de  las cauciones prendarias prestadas por los procesados para  gozar  de libertad provisional y de la prisión domiciliaria, se ordenará ello,  así  como  también  el levantamiento de la prohibición de salir del país que  sobre ello pesaba.   

De  igual  manera  se  deberá  ordenar  el  levantamiento  de  la  medida cautelar de embargo que afecta bienes de propiedad  de  FELIX  VARELA  GONZÁLEZ,  JUSTINIANO MONTERO GÓMEZ, MANUEL ANTONIO NARVAEZ  MAZENETT,  JORGE  NAVARRO  NUÑEZ,  ANIBAL  MARTÍNEZ MARTÍNEZ y Carlos Adaulfo  Bolaño Romero.   

          El  juez  de  primera  instancia procederá a la cancelación de los  compromisos  adquiridos  por  los procesados en razón de este diligenciamiento,  así como los registros y anotaciones originados por el mismo.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

         

1.                  DECLARAR        prescrita  la  acción  penal derivada del delito de estafa agravada  por  el  cual se acusó a los procesados MANUEL ANTONIO NARVÁEZ MAZENETT, JORGE  NAVARRO  NUÑEZ,  FELIX  VARELA  GONZÁLEZ,  JUSTINIANO  MONTERO GÓMEZ, ANÍBAL  MARTÍNEZ   MARTÍNEZ,  MODESTO  FONTALVO  RODRÍGUEZ,  Carlos  Adaulfo  Bolaño  Romero,  Orlando  Antonio  Evilla  Lobo  y  Gabriel  Winclar  Torres, según las  razones expuestas en la parte motiva de esta decisión.   

2.             ORDENAR,  en  consecuencia,   la   cesación   de   procedimiento  en  favor  de  los  citados  enjuiciados.   

3.      DECLARAR      igualmente   prescrita   la  acción  civil  que  el  Ministerio  de  Protección    Social    adelantó   dentro   del   proceso   penal.    

4.  DEVOLVER  las  cauciones prestadas por los  incriminados, según se ordenó en esta providencia.   

5.             LEVANTAR  la  medida   de   prohibición   de   salir   del   país   que   impuesta   a   los  incriminados.   

6.   LEVANTAR  la  medida  cautelar  de  embargo que afecta bienes de  propiedad  de  FELIX VARELA GONZÁLEZ, JUSTINIANO MONTERO GÓMEZ, MANUEL ANTONIO  NARVAEZ  MAZENETT,  JORGE  NAVARRO  NUÑEZ,  ANIBAL MARTÍNEZ MARTÍNEZ y Carlos  Adaulfo Bolaño Romero   

7.  PRECISAR   que  corresponde  al  juez  de  primera  instancia  proceder  a la cancelación tanto los compromisos adquiridos  por  los  procesados  en  razón  de este diligenciamiento, como los registros y  anotaciones originas por el mismo.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                              MARINA    PULIDO    DE  BARÓN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES               YESID  RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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